Se prohibe una comida popular y una Euskal Jaia

Pese a que la comida de recibimiento a los ex presos Kristina Gete y Josu Lonbide estaba prevista al mediodía, desde primera hora de la mañana la Ertzaintza acudió ya a la sociedad Ilunki para comunicar que no lo iban a permitir. Vecinos explicaron que los agentes portaban una orden del juez Baltasar Garzón que les permitía acceder al local a cualquier hora del día, hasta la medianoche.

Así, a las 14.00 se optó por cerrar la persiana, pero tampoco ello hizo que la Ertzaintza se retirara. La situación tomó tintes surrealistas. Los vecinos explicaron que acudieron junto a Lonbide y Gete «a tomar un pote en una terraza, prácticamente rodeados por ertzainas. Nos preguntábamos: ¿Pedir una croqueta será 'enaltecimiento'?»

La Ertzaintza se retiró posteriormente, pero no sin identificar a al menos tres personas y dejar una orden para que sean retiradas de la sociedad varias fotografías de presos.

Poco después, la noticia saltaba a la cercana Plaza Easo, del barrio de Amara.

Con permiso del Ayuntamiento, se celebraba la comida de la Euskal Jaia, pero la Ertzaintza desalojó el lugar a porrazos y practicó dos detenciones ante el estupor de los presentes.

Más tarde, conocieron por agencias que la Policía había decidido cargar al advertir una alusión a una organización ilegal en una pancarta

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