Señor Presidente, tengo cien preguntas para usted

Después de treinta años de vigencia de la Constitución Española, muchos “ciudadanos” (tal vez sólo súbditos) estamos totalmente decepcionados de su desarrollo y aplicación, y hemos podido constatar cómo la llamada “transición política” y la propia Constitución han sido un auténtico fraude, cuyo único objetivo ha sido perpetuar un sistema que nada tiene que ver con la democracia y que cada vez se acerca más a un franquismo sin Franco, es decir, a un posfranquismo. La Constitución ha permitido consolidar la monarquía dispuesta por Franco y conculcar derechos humanos fundamentales. Además, los aspectos positivos que contiene la Constitución, como, por ejemplo, el derecho a disfrutar de una vivienda digna, han sido vulnerados deliberadamente y sin contemplación alguna por los sucesivos gobiernos de la monarquía. Ante todo esto, los medios de comunicación de masas intentan hacernos creer que vivimos en un sistema democrático idílico. Obviamente, las entrevistas realizadas al Presidente del Gobierno por profesionales del periodismo están enmarcadas en esta línea de alienación, en las que el Sr. Zapatero oye y contesta las preguntas que quiere escuchar y responder. Por ello, he creído conveniente presentar una serie de cuestiones que se enmarcan, en mi opinión, dentro de las que el Presidente del Gobierno, y su cohorte de políticos, ni quieren escuchar ni responder. Mi intención es contribuir modestamente a desenmascarar este fraude, ocultado y negado por todo el aparato del sistema, al considerar que este desenmascaramiento es necesario para dar un cambio de rumbo al abominable sistema político que nos está tocando padecer, y que, como ya se está viendo, nos esta llevando a una quiebra económica y social. Vamos, por tanto, a pasar al turno de preguntas.

Sr. Presidente, ¿se considera Vd demócrata? ¿Qué concepto tiene Vd de la democracia?

El sistema monárquico implica que la persona que ostenta la más alta representación del Eestado está por encima de la voluntad popular, llegando al cargo por el “derecho” de la bragueta y la herencia, independientemente de sus cualidades personales. ¿Cree Vd que la monarquía es compatible con el sistema democrático?

Aun admitiendo que pueda existir un cierto grado de democracia en una monarquía. ¿Cree Vd adecuado que ostente el título de rey la persona designada por Franco para ocupar el cargo, y que, como tal, juró los “principios del movimiento”, no jurando sin embargo la Constitución?

Vd podrá decir que la monarquía fue aprobada democráticamente en el referendum constitucional, pero frente a esto surgen muchas preguntas. Por ejemplo: ¿No cree Vd que el carácter monárquico o republicano del Estado es un asunto lo suficientemente fundamental como para haberle dedicado un referéndum específico? ¿No cree Vd que es impropio de una democracia el imponer a generaciones posteriores el resultado de un referéndum realizado bajo condiciones impuestas en gran medida por los franquistas y sus poderes fácticos?

El hecho de que, según la Constitución, el rey ostente el mando supremo de las fuerzas armadas ha sido invocado en ocasiones por militares golpistas o reaccionarios para justificar la intervención del ejército dentro del Estado ¿No cree Vd que esta competencia del rey es peligrosísima para la democracia, y que debería ser ejercida exclusivamente por el poder civil surgido de las urnas?

Según las encuestas, y a pesar del poder mediático, existe en la actualidad un elevado porcentaje de españoles que optarían por un régimen republicano, además de diversos sectores políticos, entre ellos el Partido Comunista. ¿No es conveniente abrir un debate para optar entre república o monarquía y someter a refrendo popular esta disyuntiva?

Puede usted opinar que este debate no es conveniente porque dividiría a la sociedad española. Evidentemente cualquier debate sobre dos alternativas divide a los implicados, pero la democracia supone que la minoría debe aceptar la opinión de la mayoría, siempre que ésta no vulnere derechos humanos. ¿No somos suficientemente demócratas como para aceptar este principio básico, y poder someter al dictamen de la mayoría cualquier aspecto básico de nuestro sistema político?

Según el artículo 53.3 de la Constitución, el rey está por encima de la justicia; haga los que haga ¿No cree Vd que este artículo no sólo no es de recibo desde el punto de vista democrático, sino que se opone a la más mínima racionalidad?

¿Vd cree que es de recibo que el rey este protegido por el Código Penal de cualquier crítica negativa? Según este Código sería también un delito llamar indeseable, por ejemplo, a Fernando VII, por ser un ascendiente del rey ¿Vd piensa que esta barbaridad de la legislación puede sostenerse?

El artículo 2 de la Constitución consagra la “indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles,…”. ¿No cree Vd que lo propio de una democracia es que todos los atributos del Estado, incluida su unidad, deben ser los que emanen de la libre voluntad de los ciudadanos, y que, en consecuencia, este artículo sobra?

El artículo 8 confiere al ejército la misión de defender la integridad de España y el orden constitucional. ¿No cree Vd que la responsabilidad de defender el Estado debe recaer en el poder, obviamente civil, que emana de la voluntad popular y que, por consiguiente, este artículo sobra? Además, el papel de las fuerzas armadas no es ni más digno ni más importante que el que tienen otras instituciones y organismos del Estado, ni el papel de los militares es más digno que el que ejercen otros profesionales ¿Piensa Vd que es de recibo el que las fuerzas armadas figuren en el título preliminar de la Constitución?

¿Cree Vd que es adecuado que la Guardia Civil, como parte integrante del ejército español, se dedique a labores policíacas, como poner multas de tráfico? ¿No sería más adecuado que este cuerpo se integrase en el Cuerpo Nacional de Policía? ¿Por qué no se hace este cambio?

La Constitución remite en numerosos artículos a leyes complementarias que condicionan su contenido. Un ejemplo, entre muchos, lo tenemos en el artículo 17.3, según el cual “Se garantiza la asistencia de abogado al detenido en las diligencias policiales y judiciales, en los términos que la ley establezca”. ¿Piensa Vd que es de recibo el que la Ley de Leyes esté mediatizada por leyes de rango inferior, que pueden convertir en papel mojado derechos básicos de los ciudadanos?

EL artículo 55 de la Constitución permite suspender muchos derechos fundamentales, y su aplicación está afectando a los derechos de miles de ciudadanos. ¿No cree Vd que este artículo puede convertir al régimen español en algo muy próximo a una dictadura, y que, de hecho, es lo que está pasando en estos momentos? ¿No cree que este artículo debería sobrar en una sociedad democrática?

El artículo 16.3 afirma que “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Este artículo y su aplicación plantean muchas preguntas; veamos algunas de ellas:

– ¿No cree Vd Sr. Presidente que este artículo es sumamente ambiguo y puede anular la aconfesionalidad que supone la primera frase de este párrafo?

– ¿Cree Vd que el Concordato vigente, firmado en 1979, es constitucional?

– Según su opinión, ¿es constitucional que el Estado recaude recursos económicos para la Iglesia Católica a través de la declaración de la renta?

– ¿Cree Vd que es propio de un país democrático, y por tanto aconfesional, que la Iglesia tenga importantes privilegios fiscales, tales como no pagar el IVA o el IBI en los ayuntamientos?

– ¿Cree Vd adecuado que el Estado aporte dinero a congregaciones religiosas católicas disfrazadas de o­nGs?

– ¿Cree Vd que es propio de un estado aconfesional el que éste sufrague los centros privados de enseñanza de la Iglesia y que en la enseñanza pública se imparta la doctrina de la Iglesia Católica?

– ¿Cuáles son las razones por las que el Estado aporta el salario de los profesores de religión, sabiendo además que éstos son elegidos por los obispos siguiendo criterios en muchos casos contrarios a la legalidad vigente?

-¿Cómo es posible, Sr Presidente, que en un estado supuestamente aconfesional muchos actos y ceremonias oficiales estén protagonizados o acompañados de actos religiosos?

– ¿Cómo es posible que el rey y muchos políticos participen en actos o manifestaciones religiosas, actuando indebidamente de acuerdo con la representación que ostentan? ¿Cómo es posible que una representación de las fuerzas armadas participe a menudo en tales actos?

– ¿Por qué existen curas militares, englobados en un arzobispado castrense, que tienen, a efectos retributivos, la consideración de funcionarios?

¿Cómo es que existe un área de conocimiento en la Universidad que se denomina “Derecho Eclesiástico del Estado”?

– Con este sinfín de privilegios, ¿piensa Vd que España es realmente un Estado aconfesional?

Supongo que Vd niega la tortura en dependencias policiales españolas, y por eso me ahorro el preguntárselo, pero, si esto es así, ¿Por qué organizaciones tan poco sospechosas como el Comité contra la Tortura de la o­nU, el Comité Europeo contra la Tortura, la Organización Mundial contra la Tortura o Amnistía Internacional -entre otros organismos-, han llegado a sancionar, denunciar o mostrar su preocupación en numerosas ocasiones por casos de tortura en España, por el gran número de denuncias que se presentan y por la impunidad que parece amparar a los funcionarios responsables?

¿Qué opina Vd del informe titulado “Sal en la herida”, sobre la impunidad efectiva de agentes de policía en casos de tortura y otros malos tratos, que fue publicado por Amnistía Internacional en 2007?

¿Por qué la legislación antiterrorista facilita el empleo de la tortura contra los detenidos y la impunidad de los torturadores? ¿Por qué no se aplican las recomendaciones realizadas a este respecto por los citados organismos internacionales?

¿Cómo es posible que tras la detención, personas incomunicadas bajo la legislación antiterrorista realicen confesiones autoinculpatorias o culpen de delitos a otras personas, cuando de acuerdo con la Constitución, una persona detenida no puede ser obligada a declarar (Art. 17.3), ni menos aún a declarar contra sí mismo (Art.24.2)? ¿Piensa Vd, Sr Presidente, que estas personas confiesan porque se arrepienten espontáneamente de sus pecados tras ser detenidas?

¿Por qué las denuncias de torturas no son con frecuencia adecuadamente investigadas y las penas condenatorias, si se producen, son irrisorias en muchos casos?

El policía J. Antonio Gil Rubiales fue encausado y sentenciado en 1989 a tres meses de arresto y dos años de inhabilitación por la tortura y muerte de José Arregui Izaguirre en 1981. Este policía, tras ascensos continuados desde 1993, fue nombrado Comisario Provincial de Santa Cruz de Tenerife en 2005 por el gobierno que Vd presidía ¿Cree Vd que este proceder es propio de un gobierno democrático?

La Ley de Partidos, aprobada con el beneplácito del PSOE en 2002, y vigente durante su mandato como Presidente, ha afectado a miles de personas, incluyendo, entre ellas, al Lehendakari, a componentes de la Mesa del Parlamento Vasco y a los dirigentes del Partido Socialista de Euskadi. ¿No cree Vd que esta ley vulnera principios básicos de la democracia? ¿No piensa Vd que el que se llegue a inculpar al Lehendakari por el hecho de sentarse a hablar de política, sea con quien sea, es un esperpento y un escándalo desde un punto de vista democrático?

¿Por qué persiste un tribunal especial como la Audiencia Nacional, que no es otra cosa que la continuación con otro nombre del tribunal franquista de Orden Público? Al margen del escandaloso proceder de este tribunal (una de cada tres sentencias son anuladas por el Supremo) ¿No cree Vd que la existencia de este tribunal de excepción va en contra del Artículo 24.2 de la Constitución, según el cual “todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la Ley”? ¿Cree Vd que los jueces de la Audiencia Nacional son jueces ordinarios?

En cuanto a la legislación electoral ¿No cree Vd, Sr Presidente, que la ausencia de proporcionalidad entre votos emitidos y candidatos electos es un despropósito de nuestra legislación? ¿Por qué un voto en una provincia pequeña vale muchísimo más que un voto de Madrid o Barcelona? ¿Qué significa según su criterio el que, de acuerdo el Art. 68.1 de la Constitución, los diputados deban ser elegidos por “sufragio igual”?

¿Cree Vd que es de recibo que la votación para elegir diputados sea mediante listas de candidatos bloqueadas y cerradas? ¿Qué significa según su criterio el que, según el Art. 68.1 de la Constitución, el sufragio tenga que ser directo?

¿Para qué son necesarios 350 diputados, si de acuerdo con la disciplina de partido, todos los miembros de un mismo grupo parlamentario votan siempre al unísono?

¿Para qué piensa Vd que sirve el Parlamento, si, cuando existe mayoría absoluta, el Gobierno es realmente quien lo controla, y no al revés, y si las comisiones de investigación pueden ser vetadas por el partido mayoritario en cualquier momento?

Hablando ahora del Poder Judicial, si los miembros del Consejo General del Poder Judicial y los del Tribunal Constitucional son elegidos por los poderes legislativo y ejecutivo, los magistrados del Tribunal Supremo son a su vez elegidos por el Consejo General del Poder Judicial, y el Gobierno tiene en sus manos la elección del Ministerio Fiscal y de la dirección de la policía judicial, la capacidad de indultar y la política penitenciaria, ¿Vd cree realmente que el Poder Judicial tiene independencia respecto de los otros poderes del Estado? ¿Cree Vd que con sujetos como Roberto García Calvo, antiguo falangista y Gobernador Civil con Franco, en el Tribunal Constitucional, es posible que éste defienda realmente un sistema democrático? ¿No cree que sería mejor una elección directa de estos organismos mediante sufragio universal?

Sus correligionarios de anteriores gobiernos flexibilizaron el mercado de trabajo, crearon los contratos-basura y legalizaron las empresas de trabajo temporal. Hoy, con un 33% de contratos temporales (unos 20 puntos por encima de la media europea), un salario mínimo de 600 €/mes (en Francia es de 1308 €/mes), un incremento galopante del paro, más de un 20% de pobreza relativa y la mayor parte de las familias endeudadas de por vida, ¿a qué tipo de paraíso nos pretende llevar Vd, Sr Presidente? ¿Es ésta la sociedad de bienestar que esperaba de sus políticas neoliberales? ¿Cómo pretende salir de la crisis, flexibilizando más el mercado de trabajo, congelando los salarios y dando más dinero a los bancos?

En el capítulo de la Constitución que trata “de los principios rectores de la política social y económica”, el artículo 47 afirma que: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”. Actualmente, España es el país del mundo con mayor número de viviendas por habitante. A pesar de ello, un millón y medio de familias viven en infraviviendas y más de 30.000 personas no tienen hogar en España; así lo denuncian Cáritas, la Federación Europea de Asociaciones de Centros para Integración y Ayuda a Marginados y la Federación Europea de Asociaciones Nacionales que trabajan con personas sin hogar (por ejemplo, El Mundo, 19/11/2008). Tras la lectura de estos datos y del citado artículo de la Constitución, ¿es qué pretende Vd reírse de los españoles? ¿Qué han hecho Vd y sus antecesores para evitar que se llegue a esta situación? ¿Reprimir sin contemplaciones a los jóvenes que se manifestaban por una vivienda digna?

Los informes europeos (por ejemplo, el informe PISA) indican que España se encuentra a la cola de Europa en materia de educación. El número de analfabetos funcionales es difícil de calcular, pero según las fuentes oscila entre el 15 y el 25% de la población mayor de 15 años. Sr Presidente, ¿no cree Vd que también le cabe el dudoso honor, bien ayudado por sus antecesores, de haber llevado la enseñanza a una situación vergonzosa? ¿Piensa Vd que con la mayor parte de la educación entregada a la Iglesia Católica se pueden trasmitir valores democráticos a los jóvenes?

La inmensa mayoría del profesorado de las Enseñanzas Secundaria y Universitaria está de acuerdo en que el fracaso escolar se debe a que, frente a un conjunto de verborrea inútil y de actividades estériles impuestas por pedagogos sin ninguna experiencia docente ni conocimientos de las asignaturas que se imparten, es necesario volver a la idea de que el estudio requiere trabajo y esfuerzo, algo que se ha olvidado completamente. ¿No cree Vd que sería conveniente hacer un poco caso a los enseñantes y olvidarse de los pedagogos que han sido los “cerebros” del caos educativo existente?

En materia universitaria, ¿cuáles con sus pretensiones, disminuir el gasto publico, entregar la enseñanza a la iniciativa privada y conseguir que los precios de las matrículas estén regidos por las leyes del mercado? Tras el fracaso de las enseñanzas primaria y secundaria, ¿pretende Vd que se apliquen los mismos métodos a los universitarios para “motivarlos” como a los niños, que tampoco se deben motivar demasiado?

El gasto público total en pensiones en España está muy por debajo de la media europea, ocupando el lugar 18 en la Europa de los 25 ¿No cree Vd que España ocupa un puesto muy bajo para ser, como Vd presume, la octava potencia económica del mundo?

En lo referente a la justicia, el artículo 14 de la Constitución proclama que “los españoles son iguales ante la ley”. ¿Cree Vd que hay igualdad frente a la ley, cuando, ante unmismo delito, unos van a la cárcel y otros no, dependiendo de que puedan o no pagar una fianza para eludir la prisión preventiva? ¿Realmente cree Vd que todos los españoles son iguales frente a la ley? ¿Piensa Vd que, por ejemplo, Juan Martínez Galdeano, muerto en Roquetas del Mar bajo la custodia de la Guardia Civil en 2005, tuvo las mismas posibilidades de defenderse frente a la justicia que José Barrionuevo? ¿De verdad cree Vd que la justicia es igual para Botín o los Albertos que para los pobres que tienen que defenderse mediante abogados del turno de oficio? ¿Qué hace Vd para evitar que existan estas desigualdades? Vd ha creado un rimbombante Ministerio de Igualdad, ¿Se ha olvidado Vd de crear en este ministerio alguna instancia política o administrativa que evite estas desigualdades? Al crear este ministerio, ¿no se ha olvidado Vd del significado completo de la palabra “igualdad”, tal que se concibió, por ejemplo, en la Revolución Francesa?

En el País Vasco tiene Vd un buen problema ¿Cree Vd que lo va a resolver con el artículo 2 de la Constitución, la Ley de Partidos y la legislación antiterrorista? ¿De verdad piensa Vd que se va a resolver el problema metiendo a muchos cientos de personas en la cárcel, ilegalizando partidos políticos, eliminando opciones políticas a los ciudadanos, cerrando medios de comunicación escritos, alejando a los presos de su lugar de origen, impidiendo consultas a los ciudadanos e incomunicando a los detenidos para que no pueda demostrarse lo que ocurre dentro de las dependencias policiales?

La ilegalización de partidos políticos basada en la aplicación de la Ley de Partidos ha dado lugar a situaciones esperpénticas. Entre 12 000 y 20 000 personas fueron investigadas en las candidaturas del nacionalismo vasco radical a las elecciones municipales de 2007. En el municipio guipuzcoano de Lizartza, de acuerdo con la legislación actual, el PP ganó las elecciones con 27 votos, frente a 186 votos nulos y 142 votos en blanco, formando dicho partido corporación municipal en medio de una notable tensión social ¿Estos hechos son acordes con su concepto de democracia Sr. Presidente? ¿No cree Vd que esta usurpación del poder por parte de una minoría contraria a la voluntad del pueblo no es otra cosa que una provocación y una rotura de la convivencia social, es decir, de la paz?

En la pasada campaña electoral, Vd y su inefable opositor, el Sr Rajoy, tuvieron un par de debates en televisión, y en ambos Vds se olvidaron de que en España existe un grave problema de corrupción. Perece que los dos se pusieron de acuerdo en no tocar tan espinoso tema. Sin embargo, se estima que el capital implicado en la economía sumergida asciende a más del 20% del producto interior bruto, afectando la corrupción a cientos de ayuntamientos. ¿Por qué no mencionó Vd en la campaña electoral este problema? ¿Acaso no lo considera importante? ¿Es que Vd piensa que no tiene nada que hacer al respecto, o simplemente no le importa lo que pase en esta materia, ya que después de todo no le viene mal lo que sucede? ¿Se da Vd cuenta de que la corrupción, con la especulación del suelo, ha generado el problema de la vivienda en España?

Hablando de su partido, el PSOE, ¿no cree Vd que para tener una reglamentación tan prolija, se habla muy poco de la participación efectiva de los afiliados? La inmensa mayoría de las elecciones dentro del partido son indirectas y mediante listas cerradas y bloqueadas. Se han eliminado las elecciones primarias, y presumo que fue porque en las únicas que hubo no salió triunfador el candidato que la dirección quería ¿Por qué no votan Vds jamás una moción que no haya sido elaborada por la ejecutiva? ¿Por qué, Sr Presidente, tienen Vds tanto miedo a la democracia? ¿Por qué autotitulan Vds y los militantes del PP a sus partidos como democráticos?

Los partidos políticos deben ser asociaciones de ciudadanos creados para la participación política ¿No sería mejor entonces que se financiasen esencialmente mediante las cuotas de sus militantes (nunca de empresas) y no mediante recursos públicos? ¿Por qué tiene que financiar un ciudadano con sus impuestos las actividades, los recursos y la propaganda electoral de partidos que se encuentran en sus antípodas ideológicas? ¿No cree Vd que la financiación estatal sólo conduce a partidos formados por cuadros dirigentes, que actúan como auténticos funcionarios? ¿Para que necesitan Vds militantes si su financiación está resuelta por el Estado?

En cuanto a los medios de comunicación ¿Por qué la televisión pública estatal dedica un tiempo tan excesivo al fútbol y a programas basura? ¿Por qué no aumentan Vds los programas de carácter cultural y los debates serios, en los que se puedan tratar todos los asuntos importantes del país desde el punto de vista social, político y económico, y en los que estén representadas todas las tendencias relevantes en relación con el tema a tratar? ¿No cree Vd que sería interesante que los canales públicos de difusión estatal trasmitiesen programas que difundieran la idiosincrasia, costumbres y folklore de los distintos pueblos que conforman el Estado, permitiendo un conocimiento mutuo de las distintas comunidades? ¿Por qué se silencian noticias cuya divulgación no interesa al poder establecido (por ejemplo, noticias de manifestaciones a favor de la República, o de manifestaciones por una vivienda digna)? ¿No cree Vd que la televisión pública debería permitir una disertación generosa de las ideologías de todos los partidos políticos en liza durante los períodos electorales?

Me gustaría finalmente, Sr Presidente, que me expresase su opinión acerca de algunos hechos que reflejan lo difícil que es cambiar algo en el Estado Español.

En el Estado sigue habiendo “Grandes de España” y otros tipos de caballeros medievales. ¿Cree Vd que fue oportuno que el rey, en su día, otorgase títulos nobiliarios a la viuda y la hija de Franco y a Carlos Arias Navarro? ¿Cree Vd que, cara a la igualdad, la ley aprobada bajo su mandato en 2066, según la cual el hombre y la mujer son iguales en el orden de sucesión para acceder a los títulos nobiliarios, fue un avance muy importante? ¿No habría sido un avance mucho mayor haber eliminado estos trasnochados títulos?

En 1984, la Junta de Andalucía aprobó una flamante ley de reforma agraria para dicha comunidad. Después de 24 años, la Duquesa de Alba sigue poseyendo más de 20 000 hectáreas, la mayor parte de ellas en Andalucía ¿Qué opina Vd del desarrollo que ha tenido tan flamante ley? En relación con esto, el socialista obrero Manuel Chaves nombró en 2006 a la citada señora “hija predilecta de Andalucía” ¿Qué opina Vd de tal nombramiento?

Habría mucho más que preguntar, Sr Presidente, pero creo que ya vale con la muestra. Yo le invito a que, haciendo honor a su talante democrático, abierto y risueño, conteste Vd a estas preguntas. Le agradecería sobremanera que lo hiciera por escrito; así puede pensar las respuestas y además nos regalaría un magnífico documento para la posteridad. ¡Ánimo, Sr Presidente! Después de todo, Aznar o Rajoy lo harían peor.

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