Se lo «brindo» al apoderado de José Tomás, autor de «Toros, sí»

Publicidad

Mi artículo rescatado del pasado de KAOSENLARED, creo que merece la pena ser leído de nuevo. Gracias! Publicado: Jueves, 31 Marzo 2011 Por: Pepi Vegas en la antigua web de Kaos en la Red. Visitas: 3130

Pregunta estúpida – “¿Qué pensará el toro de la prohibición de las corridas?”

Respuesta idiota – “El animal estará escandalizado de no poder morir con la dignidad que muere en la plaza. Pensar que puede morir hacinado en un matadero es atroz.”

El que hace la pregunta es un entrevistador de ABC-toros; no era para menos.

Quien responde a la pregunta es el apoderado del torero José Tomás, que va de escritor taurino y acaba de publicar un libro titulado “Toros sí”.

El susodicho apoderado, que por otro lado, ¿qué va a hacer más que publicar un libro que se titule Toros sí? defiende con “sus” argumentos, que son los argumentos taurinos de siempre, en su empeño por que la ciudadanía española traguemos y sigamos aceptando, por huevos y por cojones, la Fiesta de los toros.

Argumento 1 – Los anti-taurinos odian lo español. La razón determinante es identitaria. En Cataluña los toros los prohíben los partidos nacionalistas en el poder y en la oposición. Es un ataque de valor simbólico.

Argumento 2 – El toro de lidia se habría extinguido de no ser por las corridas y los festejos populares. Somos ecologistas porque mantenemos viva una especie animal.

Argumento 3 – La tradición, hace 500 años ya se hacían corridas de toros y tenemos que seguir manteniendo nuestras tradiciones.

Sub-argumentos varios – El toro no sufre, le gusta la fiesta, es arte, es belleza, es cultura…. etc

Señor Salvador Boix, así es como se llama el apoderado de José Tomás. (Entiendo que el apoderado de un torero es algo así como el abogado defensor de un asesino). No he leído su libro, ni pienso hacerlo. Son ustedes tan repetitivos en sus patéticos argumentos que ¿para qué lo voy a leer? Aún sin leerlo les voy a contestar a usted y a su entrevistador que viene a ser lo mismo.

Me ha cabreado esta pregunta:

Entrevistador de ABC- “¿Los prohibidores son «inhumanos»?”

Salvador Boix – “Yo creo que sí. Prohibir los toros es un ataque al humanismo en toda regla. Los toros albergan valores que tienen mucho que ver con lo que somos los humanos: la superación del miedo, el compromiso ético de los toreros, el respeto al contrario, a la liturgia, la nobleza, la asunción de la evidencia de la muerte para la supervivencia humana.”

Señor Boix, esto es una cita literaria:

«La verdadera bondad humana, con toda su pureza y libertad, puede ponerse en primer plano sólo cuando su recipiente no tiene poder. El verdadero examen moral de la humanidad, su examen fundamental (que yace enterrado profundamente lejos de la vista) consiste en su actitud ante esos que están a su merced: los animales. Y en este sentido la humanidad ha sufrido una derrota. Una derrota tan fundamental que todas las demás provienen de ahí.” (Milan Kundera, La insoportable Levedad del Ser.)

Ustedes son los inhumanos, los derrotados, los sin ética, sin moral, sin compasión hacia otras criaturas. Como puede usted decir sandeces tan morrocotudas como: “si se va a acabar con los toros, que es lo último sagrado que nos queda, a ver qué va a pasar con el cristianismo”

Realmente ustedes, a parte de algún que otro nostálgico de otras épocas bárbaras, lo único que les mueve es el dinero. Tienen “cogido por los cuernos” al toro para su corrupto y lucrativo negocio de tortura. Todo lo demás sobra.

Señor Boix y esto no es una cita literaria; es parte de un manifiesto contra la tauromaquia escrito por mí, en nombre del 70% de la sociedad española:

En países donde la ética humana ha evolucionado se entiende, que la violencia, la agresividad, el irrespeto ejercidos contra los animales son injustificables.

La tauromaquia no puede continuar en esta sociedad actual, en la que se protege la vida animal y se castiga la tortura y el maltrato de animales. La tradición de la tauromaquia debería formar parte ya de los horrores del pasado, como lo han hecho antes otras tradiciones.

Las corridas de toros, son los resquicios moribundos de una cultura bárbara y anacrónica que ya no tiene cabida en una sociedad moderna y civilizada. Como no la tendría la quema de herejes en las encrucijadas, a pesar de que fuera una tradición muy española.

Las corridas de toros son la vergüenza de más del 70% de los ciudadanos españoles, pues es un espectáculo feo y cruel, que consiste en la tortura y la matanza de 6 toros, para luego vender su carne como la de cualquier otro bóvido. Todo lo demás son florituras, marketing para engañar y hacer negocio con el turismo y los pocos seguidores que aún les quedan.

Las corridas de toros, ese arte de Cuchares, torero sevillano de hace dos siglos, que se crió en un matadero en donde trabajaba de carnicero su padre, que quedó huérfano a los diez años y obligado por la miseria de aquellos tiempos y porque lo único que había visto desde que nació era matar animales, se hizo torero a los doce años y debutó como matador de toros a los quince. A este personaje Cuchares, y sus matanzas, es al qué los partidarios de la tauromaquia enarbolan como seña de identidad de los españoles?…

Las corridas de toros no son nuestra seña de identidad, son la representación patética de una época española de miseria, de ignorancia, y de un machismo obsoleto, condenado por la sociedad actual.

No hay valor, en las corridas de toros todo es una mentira y un engaño, todo está manipulado para que el animal no pueda defenderse, lo desangran vivo, impiden que levante la cabeza o efectúe movimientos laterales, le limitan al máximo su potencial de defensa natural, porque el toro no lucha, se defiende quitando de en medio lo que encuentra a su paso. Cuando el torero se chulea, gesticula y alardeando de valor se arrima al toro, sabe de sobra que el toro ya no le ve, porque está agonizando aunque siga en pie sobre sus cuatro patas. Por tanto es una farsa repugnante.

No hay arte ni belleza en contemplar los vómitos de sangre, los mugidos de dolor de un animal aterrorizado, torturado paulatinamente hasta morir. No hay arte ni belleza en esa música oportuna para tapar los bramidos desgarrados del toro.

Como tampoco la hay en contemplar al caballo del picador… esa otra víctima del macabro espectáculo, un desgraciado animal que a menudo termina con las tripas en la calle, pues el peto que le visten no le protege de las cornadas, más bien es para que el público no las vea, ni tampoco se le oye pues le cortan las cuerdas vocales para que no relinche y la bandera de España con que le tapan los ojos, es para que no pueda esquivar al toro. La crueldad hacia este animal es extrema.

No es cultura fomentar la violencia y el maltrato hacia los animales, porque está demostrado científicamente que tras las agresiones por diversión hacia los animales se esconden conductas sicópatas que degeneran en violencia de género, xenofobia, racismo…

La tauromaquia en la actualidad sólo es un comercio cruel en manos de unos cuantos que tienen secuestrado a nuestro toro ibérico, con la desfachatez añadida de afirmar que con ello perpetúan la especie, argumento que sólo es una burda escusa para obtener subvenciones.

El toro bravo no es una raza, por tanto no puede extinguirse, son cruces entre ejemplares con cierto grado de bravura, y selecciones manipuladas por los propios ganaderos. Ejemplares de la mismas ganaderías se alternan para consumo en los mataderos.

Por tanto las corridas no perpetúan al toro bravo. El negocio de la tauromaquia lo único que perpetúa es la barbarie y la tortura de animales como espectáculo público.

Queremos que el Toro Ibérico sea conservado en grandes Parques Nacionales, protegidos, controlados para ser admirados como los animales majestuosos que son. Como lo está el Bisonte Europeo, el Oso Pardo, el Lince Ibérico, el Águila Imperial y otras especies protegidas.

Los españoles no queremos imposiciones de espectáculos sangrientos y salvajes en las calles de los pueblos. No queremos quedarnos anclados en la Edad Media aceptando las corridas de toros como un acto cultural perdurable. Somos una sociedad compasiva, ética y moderna que siente empatía y respeto por la vida animal. La tauromaquia es una aberración.

Pepi Vegas
www.pepivegas.com

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More