Sanz subraya que ha roto con el PP para «blindar Navarra»

En la celebración del primer Día de UPN desde que se consumara la ruptura del pacto con el PP hace algo más de un mes, Miguel Sanz, en un discurso triunfalista, desgranó las razones que han motivado ese divorcio y pronosticó que a partir de ahora a su partido se le abre un nuevo espectro electoral, «tanto a la izquierda como a la derecha», y siempre con el objetivo de que «los nacionalistas vascos no lleguen al poder en Navarra». Dejó además meridianamente claro que no optará a la presidencia de UPN en el congreso que se celebrará en primavera.

El lugar elegido para el evento fue la localidad de Andosilla, donde cerca de 1.200 afiliados acudieron a la comida que se organizó en el polideportivo del pueblo. Banderas de UPN, de Nafarroa, de España y europeas adornaron el pabellón dentro de un ambiente festivo que Sanz aprovechó para explicar a los suyos el porqué de la ruptura con el PP, así como el futuro que ahora se le plantea al partido que lidera.

A tenor de las cerradas ovaciones y numerosos gritos de apoyo que recibió a lo largo de su alocución, quedó de manifiesto que el presidente de Nafarroa cuenta con el respaldo incondicional de sus correligionarios tras la crisis con el PP.

«Cuando vemos que algo no crece, si no cambiamos nuestras estrategias lo único que pueda hacer es decrecer. Al aparecer las siglas del PP en nuestra comunidad, se nos presenta ahora la oportunidad de ampliar nuestro espectro electoral, tanto a la izquierda como a la derecha, no sólo a nuestros votantes, sino a todos aquellos que quieren que Navarra siga siendo Navarra y no se adhiera al proyecto de los nacionalistas vascos». Así lo argumentó Sanz tras la comida, en que destacó que «ya no vale ser la lista más votada, sino sumar 26 parlamentarios en las elecciones, y para ello debemos tener capacidad y libertad para negociar con otros partidos».

En su opinión, en estos momentos «es poco probable» que entre UPN y PP logren la mayoría absoluta como para gobernar en solitario, y quiso añadir además que esa unión «originaba un riesgo considerable para la estabilidad de nuestra comunidad, debido a la condición de partido nacional del PP y a su política de confrontamiento con el Gobierno de España».

Por ello, Sanz indicó que consideraba imprescindible «blindar institucionalmente con la mayor fortaleza posible a Navarra», un blindaje que en su opinión debe basarse «en el respeto al Amejoramiento y la Constitución». A renglón seguido, dejó caer en dirección al PSOE que «no pedimos la firma de ningún documento, pero tampoco la rechazamos si así se estima conveniente».

La «unión», clave para el futuro

Junto a ello, el presidente del Ejecutivo navarro lanzó varios reproches al presidente del PP, Mariano Rajoy. Auguró que en las próximas elecciones al Parlamento navarro «el Partido Popular pasará de ocupar el primer lugar a ser la cuarta o la quinta fuerza», y sobre la ruptura entre ambas formaciones aseguró que desde el PP «no entendieron que nuestro partido tenía autonomía para adoptar sus decisiones libremente».

Aprovechó también la ocasión para criticar a los afiliados de su partido que han pasado a engrosar las filas de la formación liderada por Rajoy. «Algunos de los que el año pasado estaban aquí y decían que eran de UPN, ahora sin embargo dicen que siempre han sido del PP», afirmó, para concluir que «nunca seremos franquicia del PP».

Sobre el debate soterrado sobre quién será el próximo presidente de UPN, Sanz lanzó un mensaje en favor de la «unidad» del partido. Recalcó que «la gente no quiere vernos distraídos o enredados en disputas personales, sino que estemos a la altura de las circunstancias y ofrezcamos una imagen de unidad». Se limitó a destacar «que lo que se ha hecho hasta ahora es mucho; el que venga atrás, que lo mejore». Y posó a continuación junto a la candidata oficial, Yolanda Barcina, y Alberto Catalán, que aún no renuncia a concurrir.

Pasar página

Miguel Sanz apuntó que tras 17 años de pacto entre PP y UPN, su formación «pasa página» y concluyó que «nunca seremos franquicia del PP en Navarra», si bien no cerró la puerta a posibles acuerdos en un futuro.

pabellón abarrotado

El acto central del Día del Partido de UPN se celebró en el pabellón municipal de Andosilla, que se acondicionó para acoger una comida para 1.200 afiliados, ubicados según sus comités locales. La formación los obsequió con un paraguas.

misa y homenaje

Por la mañana se llevaron a cabo diversas actividades en el pueblo: a las 11.30 hubo pasacalles y a las 12.45 se celebró una misa. Tras la comida se homenajeó a los familiares de Tomás Caballero y José Javier Múgica, muertos a manos de ETA.

ovación a Miguel Sanz

Durante el discurso del presidente de UPN Miguel Sanz, que tuvo una duración de más de 40 minutos, los asistentes rompieron en aplausos y gritos de ánimo a su líder en numerosas ocasiones. Éste agradeció el apoyo recibido.

UPN renuncia a ir a las europeas, ni solo ni en la coalición de su socio CDN

Aunque Miguel Sanz no trató el tema directamente en su discurso, «Diario de Navarra» adelantó ayer que UPN ha optado por no concurrir a las próximas elecciones europeas ante la imposibilidad de acceder a algún escaño, lo que le obligaría a acumular una cifra imposible de en torno a 350.000 votos.

UPN ni siquiera ha barajado la posibilidad de integrarse en algún tipo de coalición de formaciones regionalistas, como la que en 2004 se denominó Coalición Europea, y que integraban Coalición Canaria, el Partido Andalucista, Partido Aragonés Regionalista, Unió Mallorquina o Unió Valencia además del socio de gobierno de Miguel Sanz: CDN. Esta lista obtuvo cerca de 200.000 votos hace cuatro años, y la aportación de UPN quizás le hubiera permitido aspirar a un europarlamentario cuya titularidad podría reclamar al ser aparentemente la formación más fuerte de esta mezcla, pero en la sede de la Plaza Príncipe de Viana se ha debido valorar que se trataba de una salida excesivamente arriesgada.

Habida cuenta de que la ruptura con el PP está muy fresca, en estos comicios de mayo de 2009 a UPN no le quedará más opción que dar libertad de voto a sus afiliados, una situación inédita.

Habrá que ver si el PP aprovecha ahora esta circunstancia para colocar en Estrasburgo a algún eurodiputado navarro, y más concretamente a Javier Pomés, que desde 1995 ha ostentado esta responsabilidad al ser designado por UPN y que ahora se ha marchado al PP y afirma estar dispuesto a seguir. Al respecto, Miguel Sanz afirmó ayer en el citado diario que «a UPN no nos ha añadido nada estar en Europa; si acaso, a título personal, a quien ha representado a UPN».

Sin embargo, no parece que el PP lo tenga tan claro. Entrevistado también en «Diario de Navarra», Mariano Rajoy eludió precisar si Pomés estará en las listas, aunque sí dio a entender que habrá algún navarro en los puestos de salida. Y no se descarta que el elegido pueda ser incluso el diputado Santiago Cervera.

Imaginación e iniciativa frente al doble blindaje (editorial Gara)

El acto del Día del Partido celebrado por UPN ayer tarde en Andosilla fue el escenario propicio para que su presidente, Miguel Sanz, explicara a sus correligionarios el motivo por el que ha roto el pacto con el PP y ha proporcionado así una de las principales noticias del año que termina. Una noticia, sin duda, especialmente sorprendente por poco habitual en un panorama político tan anquilosado como el vasco.

Por si hubiera alguna duda, Sanz confirmó en Andosilla a sus compañeros de filas que el objetivo de la maniobra no ha sido otro que apuntalar el marco diseñado -e impuesto sin refrendo ciudadano alguno en Nafarroa- hace 30 años. Realizar un blindaje efectivo obligaba a UPN a recomponer su histórica alianza con el PSN, y para eso Sanz no ha dudado en quitarse de encima la carga que suponía la fusión con el PP.

En los tres herrialdes vecinos se atisban también rumores de cambios de socio. Pese a la inminencia de las elecciones en las que Juan José Ibarretxe y Patxi López pugnarán por llevar las riendas de Ajuria Enea, el PNV no prioriza a sus aliados de gobierno de EA y EB sino que ha ofertado al PSOE una propuesta de alianza llamada Concierto Político. Su aceptación no supondría en realidad más que la oficialización de un acuerdo de fondo sobre el estatus que ya quedó patente en las conversaciones de Loiola, cuando ambos partidos unieron sus posiciones en la mesa y no permitieron que prosperara una fórmula de resolución basada en el derecho a decidir y que abriera las puertas a la independencia si esta opción fuera mayoritaria.

Las siglas que aparecen en cada jugada son diferentes, pero tanto la operación liderada por Miguel Sanz como la titulada por Iñigo Urkullu dejan ver un mismo objetivo: mantener intacta una situación de estancamiento que es contemplada cada vez con más hastío por una importantísima parte de la ciudadanía vasca. En esta tesitura cobran mayor valor aún aportaciones como la hecha por Arnaldo Otegi ayer en estas páginas, para que los independentistas conformen una unidad de acción que acelere el cambio político pendiente.

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