Sanitas, Allianz, Axa, Pelayo, DKV, Mapfre… no quieren saber nada de hospitalizar pacientes con infección por coronavirus

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La factura del coronavirus la pagará íntegramente la sanidad pública. Como está recogido en sus protocolos de actuación, los seguros privados no cubren ni hospitalización, ni tratamiento ni las enfermedades derivadas de la infección por Covid-19. Así, los asegurados que se infecten podrán acudir a un centro privado utilizando su póliza de seguro, pero serán inmediatamente redirigidos a la sanidad pública en caso de confirmarse la presencia de coronavirus en sangre.

Aunque no se ha declarado la situación de epidemia en España, momento en el que Sanidad tomaría el control de la enfermedad, las aseguradoras tienen la obligación de informar a las autoridades sanitarias de cada positivo por coronavirus. En estos casos, el Gobierno ha optado por redirigir a los afectados a hospitales públicos, si bien uno de los escenarios pasaría por crear plantas aisladas en los centros privados para contener la infección.

El Confidencial ha contactado con las principales aseguradoras para comprobar la cobertura con respecto al Covid-19. «Las pandemias están excluidas como riesgo catastrófico de todos los seguros, pero de momento no se ha declarado la pandemia en España. En cualquier caso, hasta ahora los presuntos casos que se están dando están siendo tratados en hospitales públicos», responden desde DKV.

«Si uno de nuestros clientes enferma en el extranjero o acude a un hospital privado con síntomas, el diagnóstico será cubierto por Mapfre. Si es diagnosticado con coronavirus, por protocolo pasará a manos de la sanidad pública del país donde se encuentre«, dicen desde Mapfre.

«Como norma general, todas las pólizas de salud de Asisa excluyen en sus condiciones generales las epidemias oficialmente declaradas«, afirman en Asisa, pese a que España aún no ha declarado la situación de epidemia. Sanitas, Allianz, Axa y Pelayo no han contestado a nuestras peticiones de información.

Las aseguradoras no quieren hacerse cargo de este tipo de infecciones porque les es imposible anticipar su magnitud y, por tanto, calcular el incremento de la prima de sus clientes. Además, el potencial gasto médico derivado de estas situaciones podría ponerles en una situación compleja a nivel financiero. De este modo, la sanidad pública se enfrentaría sola a un gasto potencialmente millonario.

Tampoco estarán cubiertos quienes hayan contratado un seguro de viaje y, por causa del coronavirus, tengan que anularlo a última hora. En este caso, las aseguradoras consideran que se trata de una «causa externa» y no una de «fuerza mayor», el único caso en el que estarían cubiertos. Al respecto, las aseguradoras consideran causa mayor la enfermedad grave del asegurado o de un familiar de primer grado, accidente, fallecimiento, motivos laborales como despidos, prórroga del contrato, incorporación a un nuevo puesto de trabajo o la convocatoria de un organismo oficial.

«Para que el seguro de viaje cubra la cancelación del mismo por un motivo como el coronavirus, se debe haber contratado previamente la cláusula de ‘declaración de zona catastrófica o epidemia en el lugar del domicilio del asegurado o el del destino del viaje’ y que esta no esté entre las exclusiones», añade un estudio del comparador de seguros Rastreator. Para que el asegurado se pueda acoger a esta cobertura, el destino tendría que haber sido declarado de forma oficial zona catastrófica.

Y en el caso de viajar a un país y que las autoridades obliguen al asegurado a permanecer en cuarentena, la estancia en dicho país y los gastos estarían cubiertos, pero teniendo en cuenta que será el Gobierno el encargado de la gestión sanitaria de la enfermedad y decidirá la extensión de la cuarentena y el centro médico en el que ingresará el afectado.

Esta información solo tiene vigor en el escenario actual. En caso de declararse la epidemia, se activarían los protocolos estatales y cada enfermo sería derivado automáticamente al Sistema Nacional de Salud, lo que dejaría a las aseguradoras el rol de mero intermediario. En cualquier caso, informan desde Sanidad, la competencia para declarar la Enfermedad Infecciosa de Alto Riesgo (EIAR) correspondería más a la Unión Europea o a la OMS y no tanto a los países afectados.

Una debacle económica

La factura sanitaria de una hipotética expansión del coronavirus tendría gran impacto en las cuentas de los países implicados. La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional definió el Covid-19 como «el riesgo más apremiante para la economía global«, un riesgo que podría hacer descarrilar la recuperación en caso de extenderse en el tiempo. «La recuperación podría descarrilar por una subida pronunciada de la prima de riesgo provocada por una nueva escalada de las tensiones comerciales o por la propagación del coronavirus», explicaron fuentes del FMI.

Por el momento, se han declarado nueve casos en España, seis en Canarias y otros tres en Cataluña, Valencia y Madrid. Ante el riesgo de que se extienda la enfermedad por la Península, algo difícilmente evitable, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha recomendado no viajar a las zonas consideradas de riesgo, que son China, Corea, Singapur, el norte de Italia y Japón. Una de las medidas descartadas al considerarse ineficaz es la de tomar la temperatura en aeropuertos y otras infraestructuras similares a todos los pasajeros.

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Sanitas, Allianz, Axa, Pelayo, DKV, Mapfre… no quieren saber nada de hospitalizar pacientes con infección por coronavirus

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