Sangre por dinero: el testamento de un antiimperialista (2)

(Al margen del tema: el crimen más reciente de los jefes del Imperio, en su eterno afán de mantener bajo el terror al pueblo de Estados Unidos, es este circo macabro que están montando desde antier sobre un joven bengalí de largo nombre —Quazi Mohammad Rezwanul Ahsan Nafis— a quien acusan de planear un tremebundo ataque terrorista contra el edificio del Banco de la Reserva Federal, en Nueva York. Se ve bien a las claras que todo esto que están diciendo es mentira… y a menos de tres semanas de las elecciones. Míresele la cara al jovenzuelo en la red y se verán los indicios del sexo, el dinero y la droga, no del fanatismo ni el suicidio. Éste es el nuevo capítulo de la obra “Nuestro Aliado, el Terror” que han estado escribiendo los jefes del Imperio desde George Washington, mentirosos de remate todos ellos –una vez hice, aquí en Kaos, un breve resumen de sus mentiras en “El Imperio de los 43 Pinochos”–. Obama no se merecia, por supuesto, el Nóbel de la Paz, pero el año que viene se merece el de Literatura. Si esto hubiera pasado hace un mes tal vez se lo hubieran dado a él, este año, y no al chino)  

DANILO  –CAPÍTULO 17: EL TESTAMENTO DE OSVALDO LUGO (2) 

14-. En el Pacífico: Hawái  era  un país feliz –sin ejército y casi sin policías–, hasta que llegaron los mercaderes del odio hacia 1830. Iban de Massachusets y otras zonas de Nueva Inglaterra y querían tierras para sembrar caña de azúcar –la del más alto % de sacarosa después de la de Cuba–, piñas –las mejores del mundo– y otros frutos, o sea para que los trabajadores hicieran todo el trabajo y ellos disfrutaran del producto. Gobernaba el país la reina Liliukalani, una sensible mujer que caminaba sola por las calles y escribía poesías y canciones, entre ellas Aloa-Oe, el apacible himno nacional. Samuel Sanford Dole, abuelo del senador Bob Dole –quien le ha disputado a Ronald Reagan el cetro de los trogloditas–, dirigió la revuelta, acusando, falsamente, a la Reina de planear la expulsión de los extranjeros. Un buque de guerra del imperio armó a los bandidos y se preparó para bombardear a Honolulu. La Reina carecía hasta de escolta personal. El golpe fue rápido, sin bombardeo naval, pero igualmente feroz. Triunfó el terror. Unos 300 hombres armados con fusiles y cañones vencieron a un pueblo inerme de cien mil habitantes. En 1893 se proclamó la república y, unos años después, la anexión… como en Tejas, medio siglo antes.

15-. Terror en la bahía: El imperio se opuso a que una comisión internacional investigara la explosión del acorazado Maine, en la bahía habanera, el 15 de febrero de 1898, como había propuesto la corona española. Análisis muy responsables indican que ese atentado terrorista, que asesinó a 262 marinos estadounidenses, en su mayoría negros, fue obra del Secretario Adjunto de Marina, Teddy Roosevelt, bien por el efecto de una mina colocada en la quilla exterior del barco por uno de sus agentes, o por la explosión provocada por la combustión espontánea del carbón bituminoso que ya había destruido varios barcos de guerra y del que el Maine llevaba 800 toneladas, cinco veces más de las que necesitaba para un viaje tan corto a la vecina Cuba. La consecuencia es conocida: la Guerra Hispano-Cubano-Estadounidense, en la cual España perdió sus colonias de ultramar. La ocupación yanqui de Filipinas provocó el levantamiento del pueblo y la muerte de unos 600,000 seres humanos, en su gran mayoría civiles. El imperio convirtió a Cuba en una neo-colonia hasta 1959 y a Puerto Rico –cuyo Grito de Lares había sido anterior al Grito de Yara— en una colonia aún ocupada.    

16-. Panamá: El Congreso de Colombia hubiese aprobado que el imperio construyera el canal interoceánico en el Departamento de Panamá si el imperio no hubiera tenido la insolencia de exigir que las tierras a ambas orillas del canal fuesen territorio de EU. El 19 de octubre de 1903, Teddy Roosevelt envió tres grandes barcos de guerra para apoyar a los “patriotas” que fraguaban la independencia del ístmico país. El 3 de noviembre se inició la “rebelión”. El acorazado Nashville, entonces el más poderoso del mundo, se interpuso entre la anticuada marina de Colombia y Panamá, ya que los pantanos del Darién evitaban el avance de tropas masivas por tierra. Al día siguiente se proclamó la república y, unas horas después, los rebeldes aceptaron todas las exigencias del imperio. El país sería controlado por el imperio y cuando quiso rebelarse, en 1989, lo invadió y le mató a miles de ciudadanos.

17-. La Revolución que no fue.  La dictadura de Porfirio Díaz en México cayó en mayo de 1911 y, unos meses después, Francisco Indalecio Madero fue electo presidente. Era un idealista vacilante que pudo derrocar a un caudillo; pero, ya en el poder, no supo actuar a tiempo en favor de los millones de mexicanos que habían sufrido el Porfiriato. Como hablaba de reforma agraria y nacionalismo, el imperio le declaró le hizo la guerra. El embajador Henry Lane Wilson convenció al general Victoriano Huerta para que derrocara y asesinara a Madero y, en febrero de 1913, se consumó el golpe. Unos días antes, en una fiesta privada, el Embajador había presentado a Huerta como “próximo Presidente de México”. Madero y el vicepresidente, Pino Suárez, ya prisioneros, fueron asesinados cerca del Palacio Negro de Lecumberri. Unos meses después, el arrogante Huerta se enfrentó a la superior arrogancia del imperio que le exigía disculpas por un incidente en que estuvo envuelta una nave imperial y que se inclinara reverente ante la bandera de Estados Unidos. Era demasiado… hasta para Huerta. Los “marines” invadieron Veracruz, en 1914. De no haber sido por la acción criminal del imperio, la Revolución Mexicana pudo salvarse.   

18-. Crímenes sin límites ni fronteras: ésta es sólo una crítica, breve y hasta superficial, porque para exponer con profundidad todos los crímenes del imperio se necesitaría un extenso libro. Sólo he querido exponer, con datos verídicos, las razones de mi antiimperialismo. Éstos son otros datos:

a) El Corolario Roosevelt le “permitió” al imperio intervenir, directamente, a partir de 1903, en varios países de  América.

b) Lusitania: El imperio se confabuló con Inglaterra para facilitarle a los submarinos alemanes el hundimiento del barco de pasajeros Lusitania, en 1915, que se había convertido en transporte de guerra, violando las leyes internacionales. El hundimiento del Lusitania, con la falsedad posterior del Telegrama Zimmerman, justificó la entrada del imperio en la guerra.

c) El Tratado de Versailles, en 1919, fue un acuerdo criminal que condenó al pueblo alemán, no a los culpables de la Primera Guerra Mundial, o sea a los monarcas de Austria y Alemania, a una miseria y un terror que no merecía. De no haber sido por ese tratado, Adolfo Hitler no hubiera llegado a nada ni habría habido Segunda Guerra Mundial, en la que murieron 52 millones de seres humanos, en su mayoría civiles inocentes.   

d)  Pearl Harbor: documentos de la Marina de Guerra de Estados Unidos que fueron revelados por el Freedom of Information Act –Acta de Libertad de Información— prueban que la Inteligencia naval de EU descifró 83 mensajes secretos que el almirante Isoroku Yamamoto, Comandante en Jefe de la marina japonesa, le envió, del 17 al 25 de noviembre de 1941, a varios portaaviones para que avanzaran hacia Hawái. Uno de los mensajes del día 25 decía: “la fuerza de ataque debe mantener sus movimientos en estricto secreto y en estrecha guardia contra submarinos y aviones, deberá avanzar hacia aguas de Hawái para que, en el comienzo de las hostilidades, ataque a la fuerza principal de la flota de EU en Hawái y le inflija un golpe mortal (The task force, keeping its movements strictly secret and maintaining close guard against submarines and aircraft, shall advance into Hawaiian waters and, upon the very opening of hostilities, shall attack the main force of the United States fleet in Hawaii and deal it a mortal blow) Es imposible que la Inteligencia naval yanqui no le hubiera comunicado al Pentágono y a Roosevelt esta gravísima información por lo que en la masacre de Pearl Harbor el gobierno Estados Unidos tiene tanta responsabilidad como el del Japón. 2,402 militares estadounidenses fueron sacrificados para que el complejo militar-industrial pudiera, al fin, con un atraso de dos años y medio, entrar en la Segunda Guerra Mundial y hacer su zafra de ríos de sangre por montañas de dinero. La venganza del imperio fue asesinar a más 1.5 millones de japoneses, no en batallas sino en cobardes y monstruosos bombardeos aéreos incendiarios y nucleares. Más del 90% de las víctimas eran niños, mujeres y hombres mayores de 63 años.   

e) Segunda Guerra Mundial: los enormes bombardeos incendiarios a Dresde, Núremberg, Hamburgo, -Tokio, Nagoya y muchas otras ciudades, y los nucleares a Hiroshima y Nagasaki, en los que fueron quemados vivos más de 2.5 millones de seres humanos, fueron acciones concebidas y perpetradas no por personas, sino por bestias de las más salvajes. En  Tokio, el 9 y 10 de marzo de 1945, el imperio quemó vivos a más de 150 mil mujeres, niños y viejos, pues los soldados, que pertenecían a la población masculina de 15 a 63 años inclusive, no estaban aquella noche infernal en el barrio obrero de la capital japonesa. Dresde había sido declarada por la Cruz Roja Internacional “ciudad hospital y refugio de niños”, pero, de febrero a abril de 1945, la aviación del imperio, apoyada por la inglesa, quemó vivos a más de 130,000 seres humanos, en su gran mayoría enfermos en sus hospitales y niños en sus refugios. La bomba de Hiroshima explotó en el centro de la ciudad, junto a una escuela elemental en que había aquella mañana unos dos mil niños. Los muertos fueron casi todos civiles, sobre todo mujeres, viejos y niños. Pudieron lanzarla sobre el Castillo de Hiroshima, cuartel general del Segundo Ejército Japonés, ya que el B-29 ‘Enola Gay’ era inexpugnable a las antiaéreas por la gran altura en que volaba y ya no había aviones de guerra en esa ciudad; pero prefirieron lanzarla sobre el centro de la ciudad para asesinar inocentes y aterrorizar al mundo con un arma que sólo el imperio poseía. 

f) Corea: la  creación de las dos Coreas, al fin de la guerra mundial, fue un crimen de varios imperios, sobre todo el yanqui, que creó las condiciones para la guerra de 1950-53. Los combatientes coreanos que cruzaron el Paralelo 38, división absurda de una sola nación, aquel 25 de junio, no eran invasores, como no puede serlo un neoyorquino que cruce el Lincoln Túnel para ir a New Jersey. Hubo más de dos millones de muertos, entre ellos unos 33 mil estadounidenses. Los únicos vencedores fueron los jefes del complejo militar-industrial que ganaron decenas de miles de millones con la masacre.  

g) Vietnam: el imperio se negó a cumplir los Acuerdos de Ginebra para la celebración de elecciones generales en todo el país, en 1956,  porque sabía que iba a triunfar el Héroe Nacional, Ho Chi Minh, y que éste podía reunificar al país por la vía pacífica…  y ésta no es compatible con los intereses del imperio porque lo que produce ganancia es la guerra, no la paz: el gran negocio está en cambiar sangre por dinero. La élite que controla el complejo militar-industrial necesitaba ganar, otra vez, los cientos de miles de millones de dólares del pueblo que trabaja y paga impuestos, y lo  hizo matando a más de tres millones de seres humanos, entre ellos a cientos de miles de niños, inmenso crimen del cual My Lai fue sólo una evidencia menor. El Complejo ganó una inmensa fortuna, pero perdió la guerra, ganada por el pueblo que ha sido, tal vez, el más valiente de la historia. 56,000 estadounidenses pagaron con su vida la crueldad de su gobierno.   

h) Cuba: la guerra que el imperio le ha hecho al pueblo cubano, desde enero de 1959, está bien documentada en los propios archivos, ya abiertos en parte, del gobierno de EU: terrorismo, guerra bacteriológica, atentados, intentos de magnicidio, invasión indirecta, incendios, agresión económica, etc. etc. En estos 41 años, miles de cubanos han perdido la vida, víctimas directas del imperio que, además, le ha causado al país una pérdida de 121 mil millones, en dólares de este año 2000. Muchos cubanos han perdido la vida en la mar tratando de llegar al desvelado “sueño americano”, estimulados por la Ley de Ajuste Cubano. El bloqueo económico que el imperio le impone al pueblo de Cuba, condenado por todos los países del mundo con excepción de los gobiernos genocidas y mentirosos de Israel y Estados Unidos, es un crimen de lesa humanidad, una flagrante violación de la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional.   

i) República Dominicana: el imperio invadió Santo Domingo a fines de abril de 1965 para reprimir a los patriotas que trataban de restaurar el gobierno de quien había sido electo por el pueblo, Juan Bosch, que había sido derrocado por militares del país al servicio del imperio. Hubo miles de muertos y el país siguió siendo una neo-colonia.   

j) Chile: el bestial golpe que le costó la vida y el poder al heroico presidente  Salvador Allende, en septiembre del 73, tuvo el apoyo directo del imperio a través de los criminales de guerra Richard Nixon y Henry Kissinger, que actuaron como cómplices de las compañías transnacionales que tenían grandes intereses en el país, como Kennecott Copper, ITT, General Motors y otras.

k) Tiranías a granel: durante los gobiernos de Nixon, Ford, Carter, Reagan y Bush, muchos países de América cayeron bajo sangrientas tiranías militares: Chile, Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia, Paraguay, Perú y Ecuador. Con la complicidad directa de la Casa Blanca y la dirección de la CIA y del asesino Henry Kissinger, se llevó a cabo el Plan Cóndor, altamente terrorista, que sumió a esos  pueblos en la etapa más sangrienta de su historia. Más de 100,000 seres humanos fueron asesinados, muchos de ellos después de monstruosas torturas. Miles de niños de las familias que se enfrentaban a estas tiranías fueron secuestrados y entregados a otras familias, afectas a la barbarie. El Plan Cóndor, concebido y perpetrado por el imperio y sus lacayos de Latinoamérica, muchos de ellos alumnos de la Escuela de las Américas –The School of the Americas–, meca mundial del terror y la tortura, fue la idea diabólica y el brazo ejecutor de todo aquello. Jamás este continente había sido escenario de semejante salvajismo.   

l) Jonestown: en la Masacre de Jonestown, Guyana, en noviembre del 78, en la que murieron casi mil estadounidenses pobres, supuestamente por suicidio colectivo, hay fuertes evidencias que se trató de un experimento de la CIA sobre el control mental de las personas mediante la religión.

m) Granada: el imperio invadió esta diminuta isla del Caribe, en octubre de 1983, bajo el pretexto de que los soviéticos estaban construyendo un enorme aeropuerto militar y almacenando grandes cantidades de armas… aeropuerto que jamás existió y armas que nunca aparecieron. Hubo cientos de muertos.

n) Panamá: el imperio invadió a Panamá, en diciembre de 1989, para apresar a Noriega, cómplice de George Herbert Walker Bush en el tráfico mundial de drogas. Fue una guerra al estilo de la mafia. Al mafioso Bush no le convenía que el mafioso Noriega formara su propia famiglia. Hubo miles de muertes, sobre todo entre la población civil.  

ñ) Irak-Kuwait: en la llamada Guerra del Golfo, el imperio mató a más de 100,000 iraquíes, a principios de 1991, unos meses después que Irak había recuperado a Kuwait, parte integral de su territorio por más de diez mil años, desde los orígenes de la civilización, o sea de la siembra y la vida sedentaria, que tuvo lugar, precisamente, en Irak.   

o) Yugoslavia: para desviar la atención nacional sobre el escándalo sexual de Mónica Lewinsky, Bill Clinton ordenó el bombardeo aéreo a Belgrado y otras ciudades yugoslavas, en junio del año pasado, en que murieron cientos de personas.

p) Desde su creación hasta la fecha, el imperio ha intervenido criminalmente en los asuntos internos de unos 70 países y ha asesinado o tratado de asesinar a 33 jefes de Estado o Gobierno… además de muchos otros crímenes que no puedo mencionar porque tendría que hacerlo más allá de la vida y eso no es posible porque después de la muerte no hay más que silencio. Ningún otro imperio de la historia ha agredido a tantos países.

19-. Otras agresiones a América Latina: desde que George Washington ordenó la invasión a Puerto Plata, Santo Domingo, colonia entonces de España, en 1794, para perseguir como pirata a otros piratas, hasta este año 2,000 en que trata de derrocar a los gobiernos constitucionales de Cuba, Venezuela y otros países, el imperio no ha dejado ni un solo año de intervenir, por la fuerza de las armas o el poder del chantaje y el dinero, en todos los países de la que Martí llamó Nuestra América, que se extienden desde el Río Bravo a la Patagonia, incluyendo los del Mar Caribe.

Desde 1850, el imperio ha invadido, en numerosas ocasiones, a Nicaragua, Panamá, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, México, Honduras, Haití, Guatemala, Granada y El Salvador, y ha intervenido en los asuntos internos, enviando a veces unidades militares encubiertas, de Brasil, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia, Guyana, Ecuador, Perú, Barbados, Venezuela, Paraguay y Costa Rica.  

Insisto en que detallar todos los crímenes perpetrados por el imperio yanqui en América y el resto del mundo es tarea de un espeso libro no de un testamento.  

20-. El pueblo es víctima, no cómplice, del Imperio: éstas son algunas evidencias históricas que prueban que el pueblo de Estados Unidos no es culpable, sino víctima, de su gobierno, o sea del imperio:

a) 1790: Rebelión de Fries, en Pennsylvania, reprimida por las tropas federales cuando aún Filadelfia era la capital del país; hubo varios muertos.

b) 1790-1810: los precaristas de Maine se visten de indios para combatir a los latifundistas.

c) 1800-60: el promedio de obreros por vivienda, en Nueva York,  era de 55, sin baño ni aire fresco.

d) 1832: epidemia de cólera en Nueva York porque miles de personas vivían en las calles y tomaban agua estancada.

e) 1835: disturbios populares por la quiebra del Banco de Boston; hubo veinte muertos y cien heridos.

f) 1837: Revuelta de la Harina, en Nueva York, provocada por el hambre; el pueblo asaltó numerosos graneros.

g) 1860: Huelga de Lynn, Massachusetts: diez mil zapateros y sus familiares marcharon bajo la nieve, hubo varios heridos.

h) 1863-64: Rebelión Antibélica en Nueva York; miles de personas acusaron a los barones de la industria militar de haber provocado la Guerra Civil y obtener enormes ganancias con la misma; hubo cientos de muertos.

i)  1870-8: grave depresión, miseria, desempleo, desalojos, hambre; grandes protestas en todo el país que causan cientos de muertes.

j)  1874: protesta popular en Tompkin Plaza, Nueva York, que la policía atacó a porrazos con un saldo de decenas de heridos; sicarios al servicio del capital asesinaron a tres obreros en las minas de Carbón de Pittsburgh, Pennsylvania.

k) 1877: Rebelión Ferroviaria;  J.P. Morgan, el hombre más rico del imperio,  contrató a policías que atacaron a los obreros; hubo más de cien muertos, cientos de heridos y mil arrestados en todo el país.

l) 1886: Masacre de Chicago, ya mencionada, que provocó 1,400 huelgas en el país.

m) 1887: Matanza de Thibodeaux; tropas del ejército atacaron a los negros que trabajaban en los centrales azucareros del sur de Luisiana y mataron a 28 de ellos porque pedían que se les pagara un dólar al día por la jornada de doce horas.

n) 1889: en la construcción del ferrocarril de costa a costa murieron o sufrieron heridas 22,000 personas, sólo en este año; revuelta de los Molly Maguires, mineros de origen irlandés, que protestaban contra la explotación, matando a varios patronos.

ñ) 1890: un millón de niños trabajando, el 17% de todos los niños del país; no fue hasta 1938 que se abolió el trabajo infantil, último país del mundo desarrollado en hacerlo.

o) 1880-90: Década de la Dinamita en las relaciones obreras.  

p) 1891: rebelión en las minas de carbón de Tennessee en la que  mil mineros armados liberaron a sus compañeros que habían sido encarcelados; revuelta en Idaho, en la que hubo varios muertos.

q) 1892: Matanza de Homestead, Pennsylvania, en las acerías del “filántropo” Andrew Carnegie, en la que agentes de Pinkerton, pagados por el propio Carnegie, asesinaron a siete obreros.

r) 1894: el líder obrero Eugene Debs dirigió la nueva huelga nacional ferroviaria por las condiciones tan terribles de trabajo; las tropas asesinaron a trece obreros.

s) 1903: la dirigente laboral Mary Harris Jones, conocida como Mother Jones, organizó una marcha a Washington de 250 mil niños obreros; miles de ellos no tenían manos, pies, brazos o dedos, víctimas de la criminal explotación industrial.

t) 1909: protesta obrera en Mc Kees, Pennsylvania; murieron cuatro obreros y tres guardias.

u) 1911: 146 obreros, casi todos mujeres, fueron carbonizados en el gran fuego de la fábrica de vestidos Triangle, Nueva York; la fábrica no tenía ninguna seguridad contra incendios; se cree que pudo haber sido un atentado terrorista porque las obreras pedían una huelga nacional en la industria textil.

v) 1914:  Masacre de Ludlow, Colorado; John D. Rockefeller pagó a la Guardia Nacional para que atacara a los obreros de sus minas de carbón que protestaban, pacíficamente, en tiendas de campaña y en compañía de sus familias, por las condiciones laborales; los guardias le dieron candela a las tiendas; al día siguiente se encontraron los cadáveres carbonizados de veintiséis personas, entre ellas once niños y varias mujeres (setenta años después, su nieto Nelson, gobernador de Nueva York, ordenaría la Masacre de Ática, en que serían asesinados más de cuarenta reclusos)

w) 1920: Matanza de Matewan, West Virginia, en que la policía asesinó a diez obreros que pedían aumentos de salario.

x) 1930: las tropas mataron a varios obreros en Harlan County, Kentucky.

 y) 1932: durante la gran hambruna que comenzó con el Crash del 29, el presidente Hoover le ordenó a tropas federales, dirigidas por el general Douglas Mc Arthur, el coronel Dwight D. Eisenhower y el teniente coronel George C. Patton, quienes doce años después serían los más famosos jefes militares del imperio, a que atacaran una manifestación pacífica de veinte mil veteranos de la Primera Guerra Mundial que pedían que se les pagara los bonos de guerra que habían adquirido catorce años antes; los veteranos habían acampado en tiendas de campaña, con sus familias, en Anacostia Fields, a orillas del Potomac; las tropas atacaron con seis tanques de guerra ligeros y varias piezas de artillería pesada; hubo tres muertos, dos veteranos y el hijo de uno de ellos, de dos meses y medio de nacido; un niño de ocho años quedó ciego.

 z) 1933 al Presente: se me acabó el abecedario y, en breve, habrá de acabárseme la vida, y no puedo seguir detallando todos los crímenes que el imperio ha cometido contra el pueblo de Estados Unidos; pero debo añadir, en síntesis, que, en estos últimos sesenta y siete años, tales crímenes han sido iguales o peores porque no sólo han asesinado a civiles inocentes, sino, además y entre otros, a John F. Kennedy y Martin Luther King. Al Reverendo, porque se había convertido no sólo en líder de la población de origen africano, sino, además, de todos los pobres del país sin distinción de razas;  al Gobernante, porque se oponía a aumentar la participación de su país en la Guerra de Vietnam, o sea a que la élite del complejo militar-industrial ganara otros cientos de miles de millones de dólares a costa de la sangre y el sacrificio de su propio pueblo. Debo mencionar, además, la Masacre de Waco, el 19 de abril de 1993, en que varias agencias del imperio atacaron con tanques de guerra y gases incendiarios a decenas de personas que se encontraban en la iglesia de los Branch Dravidians, en Waco, Tejas, provocando un incendio que quemó vivos a setenta y cuatro estadounidenses, entre ellos doce niños. 

 21-. Enemigo del futuro: no conforme con haber aterrorizado a su pueblo y a otros muchos pueblos, el imperio le declara ahora la guerra al porvenir, oponiéndose al gran esfuerzo mundial para reducir la contaminación ambiental que altera la  atmósfera  y no deja que el exceso de calor que recibimos del sol pueda regresar al espacio, fenómeno que conocemos como efecto invernadero o calentamiento global, que, si no se controla desde ahora,  pudiera acabar con la vida en nuestro planeta. Estados Unidos es el único país del mundo que se opone activamente al Protocolo de Kioto, un acuerdo mundial para reducir en los próximos años los seis gases de invernadero que están calentando, excesivamente, al planeta: bióxido de carbono, metano, oxido nitroso, hidrofluorocarbono, perfluorocarbono y hexafluoruro de azufre. Estados Unidos es el primer emisor mundial de esos seis gases, sobre todo del bióxido –o dióxido– de carbono, el más dañino de todos, del que lanza a la atmósfera el 37% de todo el que se emite en el mundo.

El peor crimen del gobierno imperial de Estados Unidos no es ninguno de los que he mencionado, exceptuando el del calentamiento global, sino el haberse convertido en el máximo exponente del sistema capitalista que tanta tragedia le ha causado a la humanidad. Más de tres mil millones de seres humanos pasan hambre y más de mil millones no tienen acceso al agua potable no contaminada. 700,000 niños mueren todos los años de diarrea provocada por el agua contaminada, 80 cada hora. En el tiempo que toma la lectura de este testamento mueren en el mundo unos mil niños a consecuencia de enfermedades que son efectos de la desnutrición. Analizar los crímenes del capitalismo sería una labor interminable.  

UN FINAL FELIZ

¿Existen, pues, razones para ser enemigo de este imperio y de todos los imperios que en el mundo han sido? Por supuesto que existen ¡y por millones!, por eso es que me siento satisfecho y feliz, en el umbral del silencio y de la nada, por haber sido siempre ANTIIMPERIALISTA.

He dedicado mi vida a la cultura, en especial al estudio y enseñanza de la historia. Otros fueron a las iglesias a profesar su fe; yo fui a las bibliotecas a cultivar la razón. Otros acumularon riquezas efímeras, yo me enriquecí con ideas eternas. 

Le pido disculpas al pueblo de Cuba por haberme ido del país, en la forma en que lo hice, hace más de nueve años. Puse a la familia por encima de la patria y me quedé sin patria y sin familia. Sólo me queda mi viejita querida y le voy a hacer el favor más grande que le han hecho en toda su vida.

Rizal tenía razón: morir es descansar.  

Osvaldo Lugo, Miami, 29 de junio del año 2000.

Al concluir la lectura, con el rostro anegado en llanto, Clara aprieta los papeles contra su pecho y se queda mirando, fijamente, por un largo rato, el busto de Martí

Próximo artículo: 24 de octubre de 1962, el día más terrible de la historia (será publicado el próximo miércoles) 

  

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