Salir de la UE o matar a Bambi

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Por Borroka Garaia da!
“Cada vez que alguien dice Euskal Herria en Europa para ocultar el deseo de permanencia en la UE se está matando a Bambi. ¿Acaso no os da pena Bambi?”

Anónimo

En Gran Bretaña van a realizar un referéndum sobre la permanencia o salida de la UE. ¿A cuento de qué? ¿Acaso los intereses del capitalismo inglés no están cubiertos bajo el manto de la UE? ¿Existe algún proceso de ruptura con la UE liderado por la clase trabajadora en favor de sus derechos?

Lo cierto es que los intereses del capitalismo inglés están cubiertos con la UE y no existe ningún proceso de lucha de la clase trabajadora inglesa en clave de ruptura para beneficio de ésta. ¿Entonces de dónde ha salido el referéndum?

Con el estallido de la crisis y debido a la decepción que las políticas reformistas y socialdemócratas habían causado junto a la inoperancia e inutilidad de una supuesta izquierda para hacer frente a las consecuencias y sobre todo al origen de esta crisis, los discursos reaccionarios, especialmente centrados contra la inmigración se fueron abriendo paso (es una constante histórica que la socialdemocracia pone las bases del fascismo populista en períodos de recesión económica). Por lo que la aplicación de medidas neoliberales por la supuesta izquierda en toda Europa abrió el camino para que cale el discurso reaccionario.

Una vez ya en el poder, la hegemonía del partido conservador inglés, que ha llevado a cabo una política ciertamente criminal contra los intereses de la clase trabajadora se vió en entredicho debido a que UKIP (partido que ha rentabilizado el discurso anti-inmigración) ganó las ultimas elecciones europeas. El intento para mantener adhesión al partido conservador es la razón de fondo de la convocatoria del referéndum (fue una promesa electoral para atraer votos anti-inmigración y nivelar negociaciones con la UE en clave reaccionaria).

Por lo que nos encontramos con un bloque conservador y derechista divido entre los que apuestan por una salida de la UE con el discurso anti-inmigración y los que apuestan por la permanencia con una práctica anti-inmigración, compitiendo entre ellos y con el matiz de que unos responden a los capitalistas que comercian más con Europa frente a capitalistas que comercian más con el mercado exterior. Es decir, el original y la copia. Sin embargo, el poder bancario, la mayoría de grandes empresas y la patronal son favorables a la permanencia.

Cabría preguntarse ¿Y la izquierda no tiene nada que decir?. Y lo cierto es que no mucho precisamente porque no existe tal izquierda en Gran Bretaña, no al menos de relevancia, sino centro-izquierda socialdemócrata con ningún proceso en activo en defensa real de los intereses de la clase trabajadora, lo que supondría ineludiblemente un proyecto estratégico de salida de la UE en clave de derechos para la clase trabajadora. La inexistencia de tal proyecto estratégico deja sin alternativa a la supuesta izquierda y por lo tanto dependiente e inutilizada frente a las facciones capitalistas inglesas y vendida frente a una UE totalmente anti-democrática, irreformable, asesina, imperialista y verdaderamente anti-inmigración. La socialdemocracia a lo máximo que puede aspirar es a ser portavoz y ejecutor de sus amos, igual que el gobierno griego. O fantasías de cara a la galería como las de Varufakis, que no pasan del oportunismo y quieren hacer creer a la clase trabajadora que el capital financiero acepta votaciones y la UE se puede cambiar desde dentro.

Por eso, esa supuesta izquierda no tiene vergüenza de apoyar la permanencia en la UE y luego llorar por las guerras que sustenta y los refugiados que lleva al infierno. Mientras que Portugal, Grecia o la misma Irlanda del sur cada vez son más colonias y todo se va pudriendo más.

Cabría preguntarse también si tienen algo que decir el movimiento escocés independentista o los repúblicanos irlandeses.

Recientemente declaraba Martin McGuinness, destacado lider del Sinn Fein, que la salida de Reino Unido de la Unión Europa en el referéndum del día 23 puede acelerar el proceso de unificación política de la isla irlandesa. “Si nos encontramos en una situación de Brexit (salida de la UE) el próximo jueves, argumentaremos enérgicamente que ha de celebrarse una ‘consulta fronteriza’ para sondear la opinión pública”. “El gobierno británico tiene la responsabilidad” de autorizar dicha consulta si el ‘Brexit’ sale adelante.

Blair y Mayor también recientemente advertían que el «Brexit» podría romper el Reino Unido. «La dura verdad es que la propia unidad del Reino Unido estará en la papeleta». También señalaron que la salida de la UE «pondrá en riesgo la actual estabilidad de Irlanda del Norte»

De todo esto se podría deducir que una salida de la UE podría activar un proceso de consultas irlandesas. Nada más lejos de la realidad. De hecho, el Sinn Fein es fuerte defensor de la UE y teme una posible pérdida del carácter asistencial que recibe por parte del gobierno conservador inglés. Debido a ello y en ausencia de proceso de ruptura con el Reino Unido, la “estabilidad del Norte de Irlanda” supone continuar la dependencia, tanto de Irlanda del Norte como de su clase trabajadora. En realidad el interés de clase que prima aquí, no es diferente del de la socialdemocracia europea e inglesa defensoras del capitalismo y sin alternativa al carecer de proyecto estratégico de liberación social.

En Escocia pese al loable esfuerzo realizado sabemos que perdió la opción independentista. Lo que se impuso fue el miedo a la libertad. Campaña del miedo realizada desde todos los centros de poder británicos sabedores de que el miedo es de los factores subsconcientes más poderosos. Ante esa batalla del miedo impulsada por la reacción y el capital, el sector hegemónico del independentismo escocés (la centro-izquierda escocesa), intentó contrarestarlo paradójicamente alimentado más aun el miedo. Ante la propaganda de las consecuencias catastróficas de dejar la monarquía atrás, propuso continuismo con la corona, ante la propaganda de que sin la libra se iban a morir de hambre, propuso la libra… Ante la propaganda de que una salida de la UE iba a provocar una tragedia, propuso la permanencia en la UE. Y en esas siguen, alimentado el discurso de la dependencia.

Todo este panorama no es tan negro como parece. Existen también sectores de izquierda ingleses, independentistas escoceses y republicanos irlandeses contrarios a la UE. Especialmente en las bases obreras. También cada vez es mayor en toda Europa la izquierda y el movimiento popular libre de ataduras y contraria a la UE. El problema existente aquí es que a falta de una coordinación europea y a falta de limar y estructurar el proyecto estratégico de oposición frontal al sistema que sea alternativa, la centro-izquierda junto a cierta refundación de la socialdemocracia ha aprovechado ese vacío para intentar bloquear un proyecto alternativo.

Resulta delirante y esperpéntico que esta pseudo-izquierda sea capaz de blanquear a la fascista UE con el peregrino argumento de que haya sectores derechistas que propongan la salida de la UE, será que el poder financiero europeo y sus patronales, el núcleo central del capitalismo, que propone la permanencia es de izquierda revolucionaria. Lo que en realidad se intenta blanquear aquí es la apuesta imposible de un capitalismo amable que porta la socialdemocracia y que entre otras cosas es alimento para la reacción. Siendo el pez que se muerde la cola y que imposibilita una liberación de los pueblos y la clase trabajadora.

Es consuelo de tontos el decir simplemente que las propuestas y proyectos de la pseudo- izquierda socialdemócrata no tienen ninguna alternativa ni salida a la grave situación que atraviesan las clases populares europeas o que mientan descaradamente. Por lo que hay que empezar a ser listos y eso pasa por empezar a coordinar, estructurar y llenar de contenido un fuerte NO a la UE y la OTAN en clave estratégica de liberación de los pueblos y sus clases trabajadoras de toda Europa. En Euskal Herria tenemos una fuerte base para ello y ponerse a la cabeza de tal proyecto puede que sea lo que traiga de nuevo esa referencia europea contestataria perdida, nuevas sinergias internacionalistas y que además encaje todo en el proceso de independencia tan necesario como vital de independencia vasca frente a los estados y el capital que nos somete. UE incluida. Al fin y al cabo, ¿no eramos independentistas y socialistas?.

Salir de la UE o matar a Bambi

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