Repliegue Organizado de la Derecha, dió oxígeno a Evo Morales

Después de casi tres años de acoso incesante de la derecha boliviana contra el gobierno del Presidente Evo Morales, que desde antes de que llegara al palacio quemado, ya se la tenían jurada que no lo dejarían no solo llegar a la presidencia, sino que en caso que asumiera la primera magistratura, no le permitirían gobernar en paz y cumplieron, siempre obedeciendo la línea política de los Estados Unidos. La consigna del embajador norteamericano en nuestro País.

Poco fue el tiempo de gracia que le dispensaron al nuevo gobierno, pues una vez instalada la Asamblea constituyente, los opositores con todo su poder económico y con la complicidad de las empresas transnacionales que un poco doloridas por habérseles cortado las uñas en el desmedido saqueo al que estaban acostumbradas durante diez años, jugaron también a la desestabilización del gobierno legalmente constituido y a la asamblea la sabotearon con todas sus fuerzas, obligándola a terminar el mandato del pueblo, en forma apresurada y sin el visto bueno de una derecha que mas adelante cobraría su factura.

Habiendo logrado su cometido de postergar cualquier intento del gobierno de legitimarla nueva constitución política del estado, y con un gobierno acosado y con falta de experiencias en manejo de políticas nacionales y un masivo pueblo que le reclamaba cada día mas contundencia, en sus políticas, así como hacer valer el imperio de la ley contra una derecha desbocada que con el apoyo e incitación de la embajada americana y sus brazos operativos, USAID, LA DEA Y LA CIA, demostraron que ellos iban en serio.

Mientras tanto el gobierno, a la defensiva dictaba una serie de medidas a favor de las mayorías nacionales y en su continuo aprendizaje acelerado del manejo de la cosa publica, debió afrontar el comienzo del salto al vacío de esa derecha sediciosa, cuando a nombre de la llamada “media luna”, conformada por los prefectos opositores y comités cívicos de 4 departamentos del oriente boliviano, declaran su desobediencia civil, lo que significaba prácticamente una declaratoria de guerra franca contra el gobierno de Evo Morales, declaración que se patentizo con la realización del primer referéndum autonómico en la ciudad de Santa Cruz, cuna de una fracción de la derecha mas retrograda del País el 4 de mayo del presente año, referéndum que paulatinamente se fueron realizando en cada uno de los departamentos comprometidos con la sedición actos totalmente viciados de nulidad por transgredir todo el ordenamiento jurídico del país y acompañados cada uno con una serie de abusos y arbitrariedades cometidos por gente armada a sueldo por los sediciosos.

Toda esta desobediencia civil, desemboca en un golpe denunciado por el gobierno llamado “cívico prefectural” que usando las banderas de las “autonomías departamentales” y “devolución del impuesto a los hidrocarburos”, como escudo para lograr el apoyo de sus parciales, tiene un desenlace fatal en el mes de septiembre, con las lamentables masacres de Pando, que según imputaciones ante la justicia, fue organizada por el ex-prefecto de dicho departamento, Leopoldo Fernández hoy detenido preventivamente en la cárcel de San Pedro en La Ciudad de la Paz, después de la dictación del Estado de Sitio en dicho Departamento, para así poder imponer mediante el ejército el principio de autoridad perdida por el Estado en ese departamento, principio de autoridad que se había perdido además en los departamentos de Santa Cruz, Tarijay Beni, lugares donde no tenia pisada el Presidente y donde era un delito, no sólo ser del gobierno, sino de no pensar como los sediciosos.

La medida tardía de la dictación del estado de sitio y el consecuente uso legal de la fuerza por parte del gobierno, bajo el imperio de la ley y las movilizaciones masivas que ya se venían desarrollando por parte de los sectores de trabajadores, campesinos y organizaciones revolucionarias que ven colmar su paciencia y su ira contenida ante la pasividad contemplativa del gobierno, ante la arremetida de la derecha , miles y miles de campesinos avanzan hacia Santa Cruz , y cuando llegan a 50 kilómetros de la ciudad, la derecha, ve que debe parar su salto al vacío que había comenzado el 4 de mayo y dispone levantar todas las medidas que tenia dispuesta en todos los departamentos sediciosos y muestra su animo de dialogar, a lo que ni corto ni perezoso, el gobierno por intermedio de sus mecanismos, instruye “parar dicha marcha“, y su retorno a sus lugares de origen, ante la desazón de los marchistas, que prometen de volver, si es que la derecha no acude esta vez seriamente a dialogar.

Así llegamos hasta la ciudad de Cochabamba, donde bajo la férula de la UNASUR, OEA, o­nU y delegados de gobiernos amigos, prefectos sediciosos y parlamentarios de todas las tiendas políticas, se inicia con bombos y platillos el dialogo nacional. Por la “COMPATIBILIZACIÓN DE LOS ESTATUTOS CON EL NUEVO TEXTO CONSTITUCIONAL” Y “VER LAS CONTRADICCIONES DEL NUEVO TEXTO CONSTITUCIONAL”. Principalmente esto ofreció el Presidente como base de las discusiones y después de varios días se llegó a un “consenso” entre gobierno y sediciosos, pero ellos no firmaron ningún acuerdo, sólo llegaron a la foto de familia para la posteridad y prueba del “acuerdo” que luego pasó al congreso nacional para su “compatibilización” nuevamente, esta vez por parte de los padres de la patria como adorno previo para consumar el acuerdo establecido.

En este contexto, las organizaciones revolucionarias como la Central Obrera Boliviana y La CONALCAM que agrupa a parciales del gobierno, encabezaron una gran marcha nacional desde la localidad de Caracollo hacia la ciudad de La Paz, se dijo que esa majestuosa marcha, era una “fiesta “ para llegar a la paz y recibir el nuevo texto constitucional corregido por el gobierno y los opositores y así fue, después de una larga espera del presidente junto al pueblo en la plaza Murillo, llegó el clímax esperado, la oposición, dió luz verde para que el nuevo texto constitucional vaya a referéndum dirimítorio y aprobatorio el 25 de enero del 2009.

Hasta aquí, la derecha no había logrado su principal objetivo, desestabilizar y tumbar a Evo Morales, su otra principal preocupación es la tenencia de la tierra, que en los acuerdos, solo logró precisar que el latifundio ya sea de 5.000 o 10.000 hectáreas, que se dirima en la nueva constitución, no tendrá carácter retroactivo, lo que hace a este aspecto que la contienda que acometerá la derecha queda en las mismas condiciones en la que se encuentra hoy día el problema de la tenencias de la tierra, hay una ley sobre la reconversión agraria, que durante el tiempo desde su promulgación, el año 2006 el gobierno no ha podido implementarla, recibiendo una férrea oposición por parte de los terratenientes, esa enconada resistencia era el meollo de la sedición y no las “autonomías”, que como vemos sólo fue un pretexto de algo sentido por los pueblos involucrados.

Cuando el gobierno ha logrado calmar algunas voces de su entorno de que se había vulnerado el texto de la constitución a favor de la derecha, explicando que no se ha movido ”ni una coma”, todos ahora se aprestan a la socialización de la misma para obtener un abrumador apoyo en el próximo referéndum, lo mismo hace la oposición que a calmado también a grupos que gritaban “traición”, que si bien es cierto algún sector de la derecha hará campaña por el no, pero seguro ambos sectores necesitan su aprobación. Sin aprobación no hay “autonomías”, para los planes futuros de la derecha que en espera de los errores que pueda cometer Evo en sus políticasde gobierno y su posible deterioro por las consecuencias de la crisis mundial que aun no se sabe hasta donde llegará, se creen en condiciones de poder mantener el espacio de poder que ostentan actualmente, en las elecciones nacionales el próximo año en diciembre, dichas autonomías concebidas en la nueva constitución, no dejan de ser una buena base de apoyo en los departamentos para continuar en mejores condiciones la defensa de sus intereses de clase, amenazados por las exigencias de las mayorías nacionales al gobierno de Evo Morales.

Por otra parte, Evo sabe que sin nueva constitución, no hay la posibilidad de optar por un nuevo periodo presidencial. En consecuencia como se deja ver en la práctica de todo lo sucedido hasta el presente, la derecha boliviana, como algunos sostuvieron, no está arrinconada, se REPLEGÓ organizadamente, sigue con su mismo sistema de acumulación, continua con un sistema judicial como guardián de sus intereses, tiene gente en puestos claves especialmente en el sector que maneja las finanzas del país, hasta aquí el gobierno no ha tenido la capacidad de revertir las miles de hectáreas de tierra ociosa en poder de unas cuantas familias, especialmente en el oriente boliviano. Si bien es cierto han perdido el manejo del poder político a nivel del gobierno central, pretende conservar el que tienen en los departamentos y sobre todo contando siempre con el decidido apoyo de la política norteamericana, aunque sea un negro el que este al frente de ese gobierno. El Presidente Morales, después de todo lo acontecido y gracias a su aprendizaje aceleradod e estadista, mezclada con viveza criolla y su gran experiencia sindical, logró sortear semejante agresión derechista, que ningún gobierno podría soportar de no tener el gran respaldo masivo del pueblo, en su decisión de apoyar y defender las conquistas obtenidas en este proceso y en la fundada esperanza de que es necesario avanzar en la profundización de esta revolución en democracia y que la mejor manera de este propósito es afectar los intereses de la derecha no en la retórica, sino en la practica. Tiene el oxigeno y un pueblo por detrás,las leyes, aunque leyes burguesas, sirven para maniobrar y un pueblo boliviano y latinoamericano que en este momento histórico, no quiere volver atrás. Sólo la práctica determinará en el futuro si el “acuerdo” o “pacto” que el gobierno hizo con la derecha boliviana era lo más conveniente para las mayorías del pueblo boliviano en sus aspiraciones de avanzar en el proceso de liberación nacional.

Una vez aprobada la nueva Constitución, no será la panacea que curará todos nuestros males, es un gran instrumento de garantía de la unidad nacional con una visión hegemónica de clases postergadas que decidieron hacer escuchar su voz.

José Justiniano Lijerón

Es ex Dirigente de la Central Obrera

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS