República Dominicana. El Tribunal Constitucional: Un Tribunal Inquisidor

 

Ha mediado del año 1184, en el sur de Francia se funda la inquisición medieval para perseguir y castigar toda la herejía contra la doctrina religiosa de la Iglesia Católica. Con el tiempo se crearon Tribunales Inquisidores que fueron realmente tribunales implacables para borrar todas las creencias contrarias al catolicismo.

Sus persecuciones fueron terribles: Búsquedas indiscriminadas de personas individuales para determinar su fe religiosa, crueles torturas, hogueras humanas alumbraban la noche tenebrosa del cristianismo; la muerte física era la solución definitiva para pagar por su pecado.

El Tribunal Constitucional de la República Dominicana, tiene iguales propósitos para borrar de la faz de la tierra a todo lo que huela haitiano. Completar la sangrienta cacería de haitianos y haitianas producida en la Tiranía de Trujillo en el 1937. Donde cerca de 27,000 haitianos fueron asesinados a palos y cuchillos en todo el territorio nacional.

El Tribunal Constitucional ha evacuado una monstruosa sentencia, La TC/0168/13, que busca eso; borrar, limpiar el Registro Civil sin duda algunas de la existencia de nombres y apellidos de orígenes haitianos. Como primera parte del Plan de hacer una «limpieza étnica» contra los haitianos en todo el país.

El color y rasgos físicos de la raza negra, serán suficientes para que las autoridades te ordenen parar y exigir identificación personal. Una cacería racial de incalculables consecuencias. ¡Una barbaridad inadmisible!

Una persona blanca, con ojos azules o mestizo (que sus rasgos físicos que no prevalezcan el africano), muy difícil sea detenido para determinar su estatus inmigratorio.

La sentencia en cuestión niega la nacionalidad dominicana a hijos/as de «ilegales». Y ordena una revisión de todos los registros civiles desde el año 1929 hasta nuestros días. Sin duda, una limpieza étnica que afectará a más de 400 mil personas. ¡Otra barbaridad!

Se pretende dejar sin nacionalidad a persona dominicana de origen haitiana nacida en el territorio nacional, cuyos ascendientes fueron contratados legalmente por el Estado dominicano para vivir y trabajar en el país. Esos ascendientes tienen más de 30 años residiendo en el país y trabajando con el Estado.

La República Dominicana ha tenido una migración muy diversa de nacionalidades: desde personas de orígenes hispanos, del Caribe barlovento y sotaventos (Cocolos), haitianos, árabes, españoles, alemanes, franceses, norteamericanos, etc. Los haitianos, por su cercanía y estado de miseria y pobreza que le azota ocupa el primer lugar de migraciones hacia nuestro país.

De ahí que la persecución y limpieza étnica afectará la presencia haitiana significativamente. Hacía ellos es que va dirigida la sentencia-cacería del Tribunal Constitucional Inquisidor dominicano.
Cada cierto tiempo, las clases dominantes de ambos países, República Dominicana y Haití. Exacerba un trasnochado nacionalismo para dividir nuestros países y alimentar sentimientos patrios fanatizados, alrededor de una mal llamada defensa nacional.

Ahora, se levanta un falso nacionalismo para desconocer la falta de responsabilidad del Estado dominicano en proteger su frontera, preservar la nacionalidad, tener políticas migratorias claras y asumir su responsabilidad ante miles de haitianos y haitianas que han trabajado legalmente por más de 30 años con el Estado. Y con domicilios reconocidos.
El dictador Trujillo asesinó cerca de 27,000 haitianos y haitianas levantado un falso nacionalismo. Ahora, el Tribunal Constitucional, un engendro de los partidos politicos que se alternan el poder, pretende causar una «muerte civil» a más de 400,000 personas. ¿Cuál es la diferencia?  
 
 
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