Refugiados ambientales: un nuevo paradigma de la migración humana

El proceso de migración es un proceso intrínseco en la mayoría de los animales. Forma parte de la dinámica población en los ecosistemas y es fundamental para el equilibrio de los mismos. Ahora, si este factor o dinámica lo pasamos hacia la especie humana, su evolución y desarrollo como sociedad, este proceso cambia de dimensión y se puede hablar de un proceso que ha servido para el intercambio cultural y evolutivo de las sociedades humanas, así como los impactos que han tenido en la naturaleza.

A principios de la civilización humana, la migración -entendiendo el concepto tanto como inmigración como emigración- fue un factor detonante para la evolución de la misma, permitiendo con esto el intercambio de conocimiento entre tribus; con el paso del tiempo y a medida de que la civilización avanzaba hacia sistemas de poder tanto económico como territorial, la migración se convirtió en un proceso ilegal, esto sin ningún fundamento ecosistemico, solo por las leyes dictadas por un grupo de poder, mas allá del intercambio necesario y natural, que continua a pesar de las trampas del sistema. En resumen se habla de dos momentos claves para definir lo que algunos investigadores llaman el comienzo de la civilización y la crisis de la misma. La primera hace referencia al nacimiento de los asentamientos humanos producidos por el nacimiento de la agricultura, que a su vez trajo consigo la necesidad de crear fronteras para defender sus territorios de los posibles ataques de otras tribus que aun no daban el paso de recolectores cazadores a sedentarios. Esto trajo consigo la creación de muros, cercas o canales para definir y proteger dichos territorios, creando así el segundo momento de la crisis civilizatoria, una crisis tan antigua como la civilización misma.

Sin embargo, aunque reconozcamos que la migración puede tener impactos positivos en una comunidad, también es importante reconocer que en la actualidad la migración para los seres humanos no corresponde a una necesidad de aventura o de conocer otras culturas o formas de vida, mucho menos a una dinámica poblacional ecosistemica, sino que esta ocurre de manera forzada por circunstancias que en su mayoría están relacionadas con una mala gestión de los recursos naturales convirtiendo una crisis ambiental en una crisis social y económica, obligando a los residentes a buscar regiones y/o territorios que les ofrezcan una mejor calidad de vida, otras veces, una practica común en estos días, ocurre que son desplazados por proyectos de privatización de recursos naturales estratégicos En cualquiera de los dos casos, esta migración no ocurre de forma natural, sino forzada por practicas monopolicas y privativas del sistema actual que impera en la civilización, es por eso que la migración actualmente ocurre de manera lineal de los países del sur global hacia los países del norte global, convirtiendo así a la migración forzada en una mas de las aristas de la deuda ecológica de la cual son acreedores los pueblos del sur con los países, corporaciones e instituciones financieras internacionales del norte, con una clara complicidad de los gobiernos de los países del sur.

Aunque podemos remontarnos hasta los inicios de la revolución industrial como el inicio de la era antropocéntrica, la cual tiene como una de sus características el impacto negativo en la naturaleza, no fue sino hasta la entrada del modelo neoliberal, ya sea disfrazado de izquierda o derecha que la crisis socio ambiental cobro mayores dimensiones. Este modelo que basa todo su desarrollo en la explotación, extracción y privatización y donde el Estado juega un papel de complicidad con las corporaciones e instituciones financieras para globalizar los costos sociales y ambientales a las poblaciones mas vulnerables, no solo en el sur global sino en todo el mundo han venido expandiendo los territorios en aras del comercio, sin embargo con este sistema, la crisis ambiental ha repercutido de manera considerable en la migración forzada por la privatización y el desplazamiento y el deterioro de los ecosistemas, reflejado en una crisis ambiental, convirtiendo a los migrantes desde el concepto mismo de migración en refugiados ambientales, pues en este caso los migrantes dejan sus territorios forzados por el deterioro de los ecosistemas o la privatización de los mismos, yéndose a regiones donde la situación no cambia, viviendo de manera precaria y sin derechos ciudadanos que los protejan, pues al ser ilegales no pueden tener acceso a ellos.

La migración forzada es un acto de supervivencia que desde la perspectiva legal, es una violación a las fronteras territoriales de los países, convirtiendo a los refugiados ambientales o migrantes en delincuentes que son perseguidos y encerrados, sin evidenciar la causa de dicha movilidad que ocurre principalmente por el sistema actual que beneficia y promueve la privatización, el saque y la extracción de ecosistemas, antes de un beneficio común entre la naturaleza y los seres humanos, convirtiendo con esto al sistema y sus promoventes en los causantes directos de los desplazamientos, el deterioro ambiental , la migración forzada y los refugiados ambientales.

Es importante recalcar a manera de conclusión que el desarrollo evolutivo e histórico de la civilización tienen como resultado este sistema actual que beneficia a unos cuantos, dejando los costos a la mayoría rompiendo con las dinámicas naturales y ecosistemicas, como lo es la migración, pues vemos que esta termina siendo de forma forzada por la crisis civilizatoria e ilegal para el mismo sistema que la propicia.

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