Reforma Laboral: preparan nuevos regalos para la patronal

Negociación de la reforma laboral entre Gobierno, sindicatos y patronal:
PREPARAN NUEVOS REGALOS PARA LA PATRONAL


Teo Navarro

A Luchar por el Socialismo nº 27 (*)

 

Aunque las negociaciones sobre la reforma laboral entre patronal, gobierno y sindicatos son prácticamente secretas, las primeras informaciones que han empezado a transcender apuntan a que la patronal sacará, como con la reforma laboral pactada en el 97, buena tajada de un acuerdo que esperan alcanzar en septiembre, antes de abordar un nuevo recorte de las pensiones públicas y del derecho de jubilación siguiendo las recomendaciones del Pacto de Toledo.


La aspiraciones de la patronal

La patronal arrancó la negociación a la ofensiva, reivindicando la generalización del contrato indefinido de 33 días de indemnización, la supresión de la autorización administrativa en los despidos colectivos, un despido de 20 días en las empresas de menos de 50 trabajadores subvencionado por el Fondo de Garantía Salarial, convertir a las ETT’s en empresas privadas de colocación para todo tipo de contratos –y no sólo para los temporales–, la implantación de un contrato temporal vinculado a la fabricación de un producto, una reducción generalizada de las cotizaciones sociales que pagan las empresas, negativa a reformar la subcontratación,… En definitiva un conjunto de medidas que suponen una completa desregulación de aquellos derechos y garantías que, aunque mermados por sucesivas reformas laborales, los trabajadores todavía conservamos, y una nueva y masiva transferencia de salario indirecto y diferido de los trabajadores a rentas del capital (¿qué otra cosa son las cotizaciones sociales que pagan las empresas sino retenciones de una parte del salario del trabajador utilizadas para financiar derechos como el subsidio de desempleo, la jubilación…?).

El gobierno con el capital

La supuesta neutralidad del gobierno en la negociación ha quedado claramente en evidencia:sus propuestas fundamentales coinciden con la patronal en la generalización del despido de 33 días a todos los contratos indefinidos y en ampliar el período de prueba de los mismos, así como en una nueva rebaja de cotizaciones sociales a las empresas ampliando las bonificaciones a los contratos indefinidos en dos años más –pasando de los dos actuales a cuatro– y reduciéndoles las cotizaciones por desempleo. Y aunque se sigue comprometiendo a que “no haremos nada que no sea mediante acuerdo” –por lo que todo apunta a que, de producirse el pacto, este será “de baja intensidad”, una reedición de la reforma pactada en el 97 entre patronal y sindicatos–, lo cierto es que el gobierno ya ha expresado su disconformidad incluso con una tímida penalización de los contratos temporales porque se pueden producir efectos no positivos» en la economía y problemas en sectores estratégicos como el del turismo”.

 

Los sindicatos dispuestos a ceder

Los dirigentes de CCOO y UGT, por su parte, ya han mostrado su disposición a aceptar algunas de las principales propuestas patronales. Han anunciado que estarían dispuestos a aceptar la rebaja de cotizaciones al desempleo y nuevas bonifaciones en las cuotas a la Seguridad Social de las empresas, todo ello pagado con el superávit de esas dos partidas (en torno a 3.000 y 8.400 millones de euros en el 2004, respectivamente), con lo que están avalando un nuevo trasvase masivo en favor del capital de fondos destinados a financiar derechos obreros como el desempleo y la jubilación, facilitando a su vez el demagógico discurso de que en el futuro no habrá dinero suficiente para seguir financiándolos, por lo que se haría inevitable aceptar recortes. Por otra parte, también han expresado su coincidencia con que las ETT’s gestionen la contratación indefinida, conviertiéndose en agencias privadas de colocación sin ninguna restricción. Argumentan, coincidiendo con patronal y gobierno, que ambas medidas favorecerían una reducción de la temporalidad y un mayor control del fraude patronal en la contratación temporal,por lo que proponen combinarlas con algunas restricciones a la subcontratación y al encadenamiento de contratos y una persecución más intensa del fraude patronal.

Pasar a la ofensiva

Hay que trabajar para evitar un nuevo atropello a nuestros derechos. La tarea inmediata de la izquierda sindical y de los activistas más combativos es lanzar una campaña entre los trabajadores informándoles de la situación y exigiendo de las direcciones de CCOO y UGT la retirada de las mesas de negociación y la elaboración democrática de una plataforma reivindicativa para recuperar y ampliar derechos y garantías –con medidas como las 35 horas semanales sin reducción salarial, la supresión de la precariedad por ley y la prohibición de las ETT’s, el aumento de las prestaciones sociales…–, vinculándola a un plan de movilizaciones amplio y sostenido como único medio para avanzar en su conquista.

 

LAS REFORMAS LABORALES DESDE LA TRANSICIÓN

Las reformas laborales vienen actuando como mecanismo de desregulación de derechos de los trabajadores, una larga cadena iniciada en los años 70, durante la Transición, con el Estatuto de los Trabajadores (imposición del despido libre…):


-Reforma laboral del 84 (Gobierno PSOE), apoyada por UGT, donde se generalizaba la contratación temporal y se introducían mecanismos de flexibilidad en las condiciones de trabajo.


-Recorte de las pensiones del 85: se rebajaban las pensiones al ampliar de 2 a 8 años el período de cálculo de las pensiones y al disminuir el porcentaje por años cotizados.


-“Decretazo” del 92: se rebajaba la duración y la cuantía del seguro de desempleo.


-Reforma laboral del 94: se legalizaron las ETT’s, el despido objetivo, los nuevos “contratos basura”…


-Pacto de Toledo del 96: los principales partidos y sindicatos aceptan un recorte generalizado de las pensiones públicas, ampliando de 8 a 15 años el período de cálculo, y se potencian los planes privados de pensiones.


-Reforma laboral pactada sindicatos – patronal del 97 (Gobierno del PP): se introdujo un contrato indefinido de despido más barato y rebajas multimillonarias de las cotizaciones patronales.


-Reforma laboral del 2001: se precarizaron más algunos contratos “basura” (a tiempo parcial, de formación, inserción…), se extendió el despido objetivo y se aprobaron nuevas rebajas de cotizaciones patronales.


-Acuerdo de pensiones CCOO-patronal-gobierno del PP del 2001: se abre la vía a nuevos recortes en las pensiones, al retraso de la edad de jubilación, nuevas bonificaciones a la patronal y extensión de los planes privados de pensiones.


-“Decretazo” del 2002: enfrentado con la huelga general del 20-J, se mantuvieron algunos aspectos (recortes en el acceso al subsidio agrario, supresión parcial de los salarios de tramitación…).

En la historia reciente, la huelga general del 14 de diciembre del 88 marcó un hito porque consiguió derrotar los planes de reforma laboral del Gobierno de Felipe González, que pretendía imponer un Plan de Empleo Juvenil que generalizaba los contratos basura. A pesar de la tregua que las direcciones sindicales dieron al gobierno, éste tuvo que proceder a un aumento generalizado de las pensiones y de las prestaciones sociales y a conceder la clásula de revisión a los empleados públicos para desactivar la presión y poder recuperar la iniciativa.


Cuatro años después, en el 92 y ante la pasividad de los dirigentes de CCOO y UGT que sólo convocaron una huelga general de 4 horas, el gobierno González logró imponer el “Decretazo” contra el subsidio de desempleo. Tampoco la huelga general del 27 de enero del 94, a la que no se dio continuidad, logró la retirada de la reforma laboral de ese año. La paz social decretada desde entonces sólo se rompió el 20-J del 2002, derrotando el “Decretazo” del PP, aunque la pasividad sindical le permitiera mantener una parte de su contenido.

(*) A Luchar por el Socialismo es una publicación mensual del PRT-Izquierda Revolucionaria, sección en el Estado Español de la Liga Internacional de los Trabajadores – IV Internacional (LITci).

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