Raúl Castro: si los dirigentes del mañana se apartan de los principios de la Revolución el pueblo dará la pelea

Hay una situación grave en Cuba que los medios de izquierda en Internet no han discutido aunque lo hace públicamente su presidente: La Revolución depende de una lucha que se puede ganar o perder.&nbsp &nbsp &nbsp

Los revolucionarios cubanos nunca han dejado de luchar y conservan la fuerza, la calma, la inteligencia frente a lo que puede parecer imposible. Hoy el presidente Raúl Castro en Santiago de Cuba en el acto por el aniversario 50 del triunfo de la Revolución advierte sobre la posibilidad de una desviación de la dirección del Partido y defiende una línea de acción como respuesta. La izquierda parece no haber tomado conciencia de su enseñanza.&nbsp &nbsp

Raúl citando palabras de Fidel insiste en que los propios cubanos pueden destruir la Revolución. Se pone en el supuesto que los dirigentes del mañana olviden “que esta es la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”, que se “reblandezcan” ante el enemigo, que se aparten “de nuestros obreros, campesinos y el resto del pueblo”, “que destruyan al Partido”.

Señala que la garantía de que no ocurra un golpe así para el pueblo que necesitaría de mucho tiempo para recuperarse y lograr de nuevo la victoria, está en la consecuencia de los dirigentes con los principios esenciales de la Revolución, en que no cedan en la lucha.

Pero apoya una línea política para el caso que la desviación se produzca.&nbsp Espera que “la militancia impida” la destrucción partidaria. Declara su seguridad en que el “pueblo sabrá dar la pelea, y en la primera línea estarán los mambises de hoy, que no se desarmarán ideológicamente ni dejarán caer la espada.”&nbsp

Hay hechos preocupantes en la realidad cubana actual. En un artículo de Ignacio Ramonet se puede encontrar manifestaciones de una política opositora. Él se refiere al “sufrimiento para los ciudadanos”, al costo “político”, a la multiplicación del “descontento social” y del “número de disidentes políticos”, a que “se acentuó la oposición política” y su contención ha significado unos “200 presos”.&nbsp Cita declaraciones del subdirector de la revista Casa de las Américas que reprueba «una economía demasiado estatizada», reclama «una economía que deje espacios para otras formas de propiedad»; denuncia «un sistema… demasiado burocratizado con un nivel de participación popular demasiado limitado en la toma de decisiones de todo orden»;y pone en causa «el papel del Partido que debería ser modificado, porque el Partido no puede dirigir al Estado, el pueblo es quien debe dirigir al Estado». Nombra a un participante histórico de la revolución que aboga por la necesidad de «reinventar» el socialismo cubano y hacer cambios para que la revolución sobreviva. Reproduce críticas del cantautor de los años 80 Pablo Milanés: «Yo no confío ya en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años porque todos, en mi criterio, pasaron sus momentos de gloria, que fueron muchos, pero que ya están listos para ser retirados. Hay que pasar el testigo a las nuevas generaciones para que hagan otro socialismo, porque este socialismo ya se estancó. Ya dio todo lo que podía dar (…) Tenemos que hacer reformas en muchísimos frentes de la Revolución, porque nuestros dirigentes ya no son capaces. Sus ideas revolucionarias de antaño se han vuelto reaccionarias. »

Ramonet es más directo aún y escribe: “En otras palabras, el comunismo deja de ser un objetivo. La realidad y la práctica han demostrado que no funciona. Y el pragmatismo impone una evolución del socialismo cubano… ¿Se dirigirá hacia modelos de tipo chino o vietnamita ? Probablemente no. Cuba, como la historia de su revolución lo demuestra, seguirá su propia vía… En este momento de graves dificultades debidas a los recientes huracanes y a la crisis financiera internacional, su preocupación central es de mantener la unidad de la sociedad…”

Algunas consideraciones. Raúl comunicó sus aprensiones sobre futuras direcciones del Partido ante el pueblo santiaguero y no ante la Asamblea del Poder Popular. Habla exclusivamente a nombre de los que tomaron las armas por la revolución y la patria sosteniendo que “Corresponde a la dirección histórica de la Revolución preparar a las nuevas generaciones…”. Entre los luchadores contra una desviación no nombra a los profesionales ni a los jóvenes universitarios. Coloca en primer lugar del combate a “los mambises de hoy”, ubicando más bien próximo su temor. Es un hecho que Estados Unidos maneja gente sobornada en Cuba. Una privatización del país a la rusa o china podría favorecer a los sectores medios profesionales, a militantes corruptos; pero con seguridad sacrificaría como en Asia a los humildes. En Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua los sectores medios no son la base de poder de los cambios hacia el socialismo, son los humildes.&nbsp

“Aprendamos de la historia”, invita Castro. Gorbachov y Yeltsin fueron dirigentes del futuro para Lenin y derrumbaron a la URSS sin resistencia. El presidente de Cuba se pronuncia por una historia diferente. Alienta en defensa de la Revolución una lucha popular armada de la ideología y la espada. Esta posición debe ser registrada por la izquierda analítica.&nbsp &nbsp

Rómulo Pardo Silva

Referencias

-Discurso de Raúl Castro en acto por 50 Aniversario de la Revolución&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp http://www.prensa-latina.cu/article.asp?ID={18F9AB16-60CD-46C0-BBC1-0EF422B93940})

– Tiempos nuevos en Cuba&nbsp Ignacio Ramonet&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp http://www.rebelion.org/noticia.php?id=78602 &nbsp &nbsp &nbsp

romulo.pardo@gmail.com

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