Quince años persiguiendo el último rescate

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«A Rescat no os doy más de dos o tres años de vida», esto es lo que dijo Jorge, inspector del grupo 6 del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) española, a un activista detenido en la comisaría de Via Laietana de Barcelona hace más de diez años. Un cartel colgaba de la sala de interrogatorios de las dependencias policiales aquel día, el firmaba el colectivo de apoyo a presos y presas políticas catalanas Rescat, creado en 2001 a raíz de los primeros encarcelamientos de catalanes acusados ​​de colaborar con el organización armada vasca Euskadi Ta Askatasuna (ETA).

Casi todo comenzó en el mes de enero del año 2001, cuando Zigor Larredonda y Diego Sánchez fueron detenidos acusados ​​de colaborar con el ‘Comando Barcelona’ de la organización armada vasca ETA

Quince años después, el inspector de la Policía Nacional española está investigado judicialmente por el caso Estado Infiltrado y se equivocó, porque las marchas de antorchas convocadas por Rescate vuelven a salir a las calles un año más. Casi todo comenzó en el mes de enero del año 2001, cuando Zigor Larredonda y Diego Sánchez fueron detenidos acusados de colaborar con el ‘Comando Barcelona’ de la organización vasca. Como respuesta a las detenciones y posteriores encarcelamientos a la espera de juicio, mucha gente se coordinó en los grupos de apoyo de cada uno de los detenidos y los colectivos de los que tomaban parte.

En agosto del mismo año 2001, la egarense Laura Riera también fue detenida y encarcelada de forma preventiva después de estar incomunicada y denunciar torturas a manos de la Guardia Civil con tan sólo 22 años. Laura nos cuenta que al inicio la campaña «se planteó como un montaje policial» y se vehicular en términos de inocencia, «esto produjo una fractura, posteriormente hice un escrito preguntándome ‘¿qué ocurre si no soy inocente, que sí se me puede torturar? ‘ ». Ella explica que su reivindicación aún no había sido asumida como un rol político, pero el hecho de estar los seis primeros meses de encarcelamiento sin comunicaciones con el exterior, «me aisló de raíz de lo que pasaba fuera».

Bandera de apoyo a los presos y presas del Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos (EPPK)

Con el paso de los meses encarcelados, pasaron a formar parte dentro de la prisión del Colectivo de Presas Políticas Vascas (EPPK, en sus siglas en euskera) y recibieron desde el inicio el apoyo de Rescat, que se constituyó como colectivo de apoyo desde los. Un año más tarde de las primeras detenciones, Juan Ramón Rodríguez ‘Juanra’ fue detenido en Amsterdam y posteriormente extraditado y encarcelado en España acusado también de colaborar con ETA. Tanto él como Marina Bernadó , que fue detenida cinco años después en el Estado francés con una orden de búsqueda y captura desde el mismo mes de agosto del 2001, entraron a formar parte de las mismas dinámicas colectivas tanto dentro como fuera de la prisión.

De todas las presas políticas de Rescat sólo la mallorquina Bernadó y Lola López continúan en prisión actualmente y coinciden en el mismo módulo del centro penitenciario de Rennes

De todas ellas sólo la mallorquina Bernadó y Lola López continúan en prisión actualmente. López fue detenida en 2001 en el Estado Francés después de muchos años en la clandestinidad, condenada también por la Audiencia Nacional (AN) española para ser miembro del ‘comando Barcelona’ de ETA a mediados de los años noventa. Actualmente coinciden en el mismo módulo en la prisión de Rennes (Estado francés) y para ir hasta allí sólo hay un vuelo diario o mil kilómetros de ida y vuelta desde Barcelona, ​​14 horas en coche y un coste económico de unos dos -Centro euros durante todo el fin de semana, de viernes a domingo. Habían estado en otros grandes centros penitenciarios franceses como Fleury o Fresnes separadas y en Gregori, miembro de Rescat y uno de los Bastoners Solidarios, explica que «su reagrupamiento ha sido una gran mejora para sus vidas privadas de libertad».

Laura, Diego, el Zigor, y el Juanra salieron de la cárcel entre mayo de 2007 y agosto de 2010. Con su puesta en libertad escalonada se celebraron bienvenidas que en algunos casos fueron prohibidas por la AN y reprimidas por los Mossos. Rescate ha continuado todo este tiempo y este año han celebrado 15 años que definen de «lucha, solidaridad y compromiso» con actos en todas las capitales de los Países Catalanes, un concierto y una quincena de marchas de antorchas.
Saltar el muro de la dispersión

«En un transcurso de seis meses o un año me hacían un nuevo traslado de prisión», explica Laura Riera, que donde estuvo más tiempo recluida los nueve años que pasó entre rejas fue en Badajoz, a 1.200 kilómetros de su casa. «No sé cómo lo hacían las compañeras por venir», mientras recuerda que a veces sus padres no podían asumir el coste y los ritmos. El periodo más estable fueron los últimos tres años de condena en Wad Ras y Brians, coincidiendo con su embarazo.

Durante todos los años de encarcelamiento hizo huelgas de hambre en cárceles como Alcalá Meco y ‘chapeos’ (negativa a abandonar la celda) contra la dispersión penitenciaria que aún actualmente sufren los y las presas del EPPK, pero también para necesidades cotidianas como una atención médica digna como internas. Todo esto le comportó partes disciplinarios y un paso por las cárceles que en muchos momentos no fue fácil, incluso por la falta de compañeras del colectivo de presas y la soledad, según el relato pensativo de Laura.

El alejamiento del hogar magnifica el desgaste emocional de las condenadas y sus seres queridos / JOSU TRUEBA LEIVA (BOSTOK PHOTO)

Explica que el funcionariado penitenciario fomentaba la estigmatización recibida por parte de algunas tomas, al que se recomendaba no relacionarse con ella. Cree que hubo un antes y un después de los atentados del 11-M en relación al trato con el resto de presas. En ese momento incluso quisieron que firmara un documento con la aceptación del artículo 10 del reglamento penitenciario, que contempla sólo cuatro horas fuera de la celda, un régimen especial que sin embargo ella ya había sufrido antes.

Laura quedó embarazada y fue madre a la cárcel: «Yo tenía la idea de que quería ser madre y la prisión no podía condicionar. Lo volvería a hacer, pero no es un lugar para serlo»

Con el también preso Diego Sánchez arrancaron una relación mientras estaban en prisiones diferentes, pero tardaron más de tres años en conseguir que los junta. Laura quedó embarazada y fue madre en prisión. «Yo tenía la idea de que quería ser madre y la prisión no podía condicionar. Lo volvería a hacer, pero no es un lugar para ser madre », concluye Laura. Tuvo la fortuna que su últimos tres años de condena coincidieran con los tres primeros de su hijo, máximo de edad permitido en España antes de separar al niño de la madre y de la prisión.

Durante todos estos años tanto ella como el resto de presas han recibido visitas regulares de familiares y amigas. «Desde Rescat se ha intentado cubrir parte del gasto en desplazamientos, pero había prisiones en las que incluso han ido en tren o autobuses de línea», explica Adri, que ha visitado con Rescate varias cárceles durante todos estos años. La sangría económica para las familias y amistades de víctimas de la dispersión penitenciaria es sólo uno de los escollos que deben superar. Miles de kilómetros de viajes en pocos días, controles policiales de camino a las prisiones, rencillas e intimidaciones, sumadas al balance trágico de 16 personas que según el colectivo de familiares de presas políticas vascas Etxerat, se han dejado la vida yendo a visitar prisioneras políticas en los 337 accidentes de tráfico documentados las últimas décadas.
La crudeza de la lucha contra la prisión

«Rescat siempre hemos sido un colectivo que para los movimientos autónomos éramos un colectivo independentista, y para los independentistas éramos anarkos», afirma Sergi, militante del colectivo desde sus inicios. Sin embargo, cree que es la diversidad dentro del colectivo durante todos estos años lo que ha permitido que su lucha haya perdurado hasta ahora.

«A veces las relaciones entre las familias de las personas presas y el círculo de amistades y compañeras de los movimientos sociales no ha sido fácil», afirma Sergi, que apunta la facilidad en estos casos a tender a culpabilizar al entorno militante de un hijo como causa del encarcelamiento. Sin embargo, afirma que en la mayoría de los casos se han generado dinámicas de complicidad para paliar la dureza de tener alguien querido privado de libertad. Lo que está claro es que ni por las que han estado fuera, ni evidentemente por las que han sido y están privadas de libertad, ha sido un camino fácil.

Marcha de antorchas del 20 de diciembre del año 2008 en Barcelona / Albert Garcia

Laura cree que «toda la historia de la Barcelona convulsa de los años noventa, la generación actual se lo ha perdido», refiriéndose a la dificultad que han encontrado a la hora de transmitir generacionalmente la lucha que han llevado a cabo desde dentro de las prisiones, y la que se ha hecho desde fuera para darla a conocer. Por este factor de relevo generacional y la puesta en libertad del Juanra, el Diego y Zigor, Rescate fue perdiendo músculo, «también porque la militancia en muchos casos iba ligada a la relación directa con alguna de las seis presas», explica Sergi. Laura apunta otra causa: «Eran más conocidos socialmente, en el momento que nos quedamos las tres solas y ahora que quedan Lola y Marina, que hace muchos años que no están en la calle, es mucho más complicado».

Gregori y Ferran Blasi, bastoners del grupo Golpe a Golpe de la Vila de Gràcia, fueron juzgados por la AN española y posteriormente absueltos por el Supremo para mostrar fotos de las presas Marina y Lola

«Entonces comienza la pequeña travesía en el desierto de Rescat, en la que hacemos los tres actos anuales y poco más, hasta que el Fernando ya mí nos imputan y con la campaña de Bastoners Solidarios», apunta en Gregori para explicar un caso que suponer impulsar de nuevo la lucha por la libertad de las presas políticas. Gregorio junto con Ferran Blasi, bastoners del grupo Golpe a Golpe de la Vila de Gràcia, fueron juzgados por la Audiencia Nacional (AN) española acusados de enaltecimiento del terrorismo para mostrar las fotos de Marina Bernadó y Lola López durante Once de Septiembre de 2012. Finalmente, ambos fueron absueltos por el Tribunal Supremo a finales del año 2014, pero un año y medio más tarde, Fernando, miembro entre otros de Rescate, murió repentinamente.

Después de este duro golpe, en medio de la celebración de los 15 años, el colectivo ha seguido con la agenda prevista hasta el final y ha organizado actos en los últimos meses con colectivos y campañas antirepresivas de todo el Estado español. Buen ejemplo de las ganas de seguir adelante es que la convocatoria de marcha de antorchas este año en Barcelona, ​​la hacen por primera vez de manera unitaria con otros colectivos como Rereguarda, Hiedra Negra y la Comisión Antirepresiva de Sants.

Rueda de prensa de presentación de los actos organizados por el 15 aniversario de Rescate en el Ateneo La Torna, en la foto Gregorio hablando y Ferran Blasi a su lado / Victor Serri

«La lucha antirrepresiva desgasta mucho y también hay alegrías, pero creo que no hemos abordado bien dentro de los movimientos sociales el desgaste personal interno y físico que supone», reflexiona Sergio. Cree que no ha estado a la altura con el apoyo que han tenido los presos y presas una vez han salido de la cárcel a la hora de restablecer una cotidianidad en libertad. «Afecta en la cuestión de género. Una mujer se supone que si ha logrado salir de la cárcel, es que también conseguirá cualquier cosa porque es una leona », apunta Laura al hilo de experiencias compartidas con otras tomas con las que ha coincidido todos estos años.

«Seguimos, seguiremos, por poco tiempo, esperamos», se lee al final del texto de la publicación especial que hizo Rescate por este aniversario. En diciembre de 2019 podría ser que la Marina quedara en libertad, Lola lo tiene mucho más difícil, pero el Gregorio afirma que, como siempre han dicho, «hasta el último rescate la lucha continúa».

https://directa.cat/quinze-anys-perseguint-lultim-rescat

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