Que pare el Genocidio en Colombia

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…en una semana de actividades contra la pandemia de criminalidad contra las mujeres, con la excusa del 25-N, fecha relacionada con Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, «las mariposas» dominicanas..  y cuando algún periodista ha escrito que esa violencia contra las mujeres no es «un suceso» sino un problema y situación estructural..     de forma similar..los asesinatos y atentados esta semana en Colombia no son sucesos, responden a una situación estructural…que debe confrontarse con medidas fuertes, estructurales, acompañadas desde muchos lugares, como está haciendo el ayto de Xixón..

Asesinatos, terror, golpes a la esperanza de Paz de Colombia

Permítannos compartir inquietudes  sobre los derechos humanos y el proceso de paz en Colombia a raíz de una semana en que al parecer se ha dado orden o se ha levantado veda para cazar a dirigentes sociales. Una semana de terror selectivo.

El ayto Pleno de Xixón  se había pronunciado explícitamente por apoyar la paz en Colombia, por unanimidad de todos sus Grupos, el 15-S, y días antes , el 3-S, se había realizado una jornada intensiva por parte del ayto, con presencia también ante los medios, y acompañados por los grupos municipales, con la hermana Maritze Trigos y el representante de los Mtos el abogado Franklin Castañeda.

Lo que allí se dijo, ante los medios por la mañana, en la jornada por la tarde, o lo que se viene anunciando, por parte de la XII delegación asturiana.. lamentable y trágicamente se está cumpliendo, en cuanto aumento de persecución, asesinatos, amenazas, exterminio..

¿por qué?

¿por qué a ese nivel y con esa coordinación tan alta?

¿por qué con respuestas tan inmediatas, como en el caso de las amenazas y señalamientos de un alcalde, de San Vicente del Caguán, del partido de extrema derecha de Uribe, y al poco tiempo tres asesinatos y varios atentados en su municipio?

¿Se reparten un rol complementario el presidente Santos, valedor de la Paz, representante de la oligarquía modernizante, y el expresidente Uribe, portavoz del rechazo a la paz, representante de la oligarquía latifundista.. en un juego macabro de poli bueno y poli malo?

..por qué no se desmantelan los grupos paramilitares.. ?¿

El viernes pasado salía del Parlamento Europeo una Carta para el presidente Santos: incluía una felicitación por el premio Nobel, y añadía ..“expresamos preocupación por los efectos de seguridad que pueda tener el actual contexto para la sociedad civil colombiana, considerando los retos que hay en estos primeros momentos de transición hacia la paz. En particular, llamamos la atención frente a la situación de riesgo de las comunidades rurales más afectadas por el conflicto y los grupos más vulnerables, como niñas y mujeres, comunidades afro-colombianas, campesinas y pueblos indígenas, para los cuales pedimos garantías de protección.

Reiteramos la necesidad de garantizar, con atención especial, la integridad física y psicológica de todas las personas defensoras de derechos humanos, incluyendo las que están involucradas en la construcción de paz (tanto con las FARC como con el ELN), cuyo nivel de riesgo y agresiones en su contra ha aumentado debido a su labor fundamental. Instamos a que se implementen cuanto antes las medidas previstas en el acuerdo con las FARC en materia de desmantelamiento de todas las estructuras paramilitares que siguen constituyendo una amenaza para diferentes sectores de la sociedad civil y, en especial, para las personas defensoras de los derechos humanos.”

En ese PE se había presentado días antes el Informe asturiano de la visita de este año..                     la ONU acaba de pronunciarse en similar sentido, y en efecto hay una Alerta prendida, que compartimos  desde la Solidaridad asturiana.

Reivindicamos, a pocos días de que hayan regresado a Colombia las 5 personas que estaban acogidas y protegidas en nuestra ciudad, TODOS los apoyos, todas las energías, todas las complicidades.. para lograr que la paz pueda caminar en Colombia, y que dejen de matar, que cese el asesinato y la persecución de defensoras y defensores .

Colectivo de Colombianos Refugiados en Asturias “Luciano Romero Molina”.

SOLdePaz.Pachakuti.

Comunicado de la ONU en Colombia sobre violencia y asesinatos en zonas afectadas por el conflicto.

Bogotá, 21 noviembre – El Equipo de País y la Misión de las Naciones Unidas en Colombia manifiestan su preocupación con acciones violentas, incluyendo recientes asesinatos, dirigidos a líderes sociales en varias zonas del país afectadas por el conflicto armado.

Las Naciones Unidas entienden el temor de las organizaciones sociales afectadas y su reclamo para que se tomen urgentemente las medidas necesarias para evitar el recrudecimiento de la violencia, que socava la confianza en las perspectivas de una paz estable y duradera, ante la expectativa de la firma del Acuerdo Final entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP.

Apoyamos la determinación del Presidente Juan Manuel Santos de convocar una reunión de alto nivel de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la decisión del Fiscal General de adelantar las investigaciones sobre los últimos hechos presentados. Esperamos que la celeridad en las investigaciones, como lo ha solicitado la Defensoría del Pueblo, y las medidas que puedan tomar los diferentes organismos del Estado, contribuyan a la protección de la población civil y a generar mayor tranquilidad en las comunidades.

El Acuerdo Final de Paz prevé la implementación de varias medidas dirigidas precisamente a garantizar la seguridad de líderes y lideresas de organizaciones sociales y defensores de derechos humanos, así como la seguridad para el ejercicio de la política, en particular mediante la instalación de la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad.

En este momento la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos se encuentra adelantando una serie de misiones de verificación en terreno, tras lo cual se informará a la opinión pública de los resultados de las mismas.

Las Agencias, Fondos y Programas de las Naciones Unidas así como la Misión de la ONU en Colombia reiteran su compromiso con la protección de la población civil, así como, en el marco de sus respectivos mandatos, su continuo acompañamiento de los esfuerzos de construcción de paz y respuesta a las expectativas de la población colombiana, particularmente, en los territorios más afectados por el conflicto.

Colombia sin paz y ahogada en sangre

Se firman mañana jueves en Bogotá con carácter definitivo los Acuerdos entre las FARC y el gobierno colombiano. Al menos eso esperamos quienes estamos cansados de la violencia y preocupados porque, en medio del debate político interminable se está exterminando con impunidad a la dirigencia social que ha sobrevivido a la guerra.

Las FARC aceptaron modificar el Acuerdo firmado en agosto. El gobierno de Juan Santos hizo de portavoz de los opositores cuyos puntos de vista fueron incorporados en un 75%, al texto, sin embargo los consideran “retoques insuficientes” y no aprueban el nuevo acuerdo con lo que la unanimidad se convirtió en un imposible político. Los jefes del NO, defensores del narco latifundismo, insisten en evadir el impuesto predial y se niegan a devolver las tierras que usurparon con violencia, se oponen a que la dirigencia de las FARC tenga voz sin voto en el Congreso de la República, se oponen a que los Acuerdos entren a formar parte de la legalidad, se aterrorizan con la presencia de jueces extranjeros que no puedan controlar en el tribunal pactado, se erizan con el reconocimiento de la equidad de género porque “genera confusiones”. De fondo buscan la impunidad para miembros de la fuerza pública y políticos como el expresidente Álvaro Uribe Vélez responsable de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la tropa bajo su mando y para los que exigen sin haber sido juzgados “la libertad y la restitución de su honra.”

En medio de este enredo Colombia continúa lejos de vivir en paz. No hay garantías para la vida de la dirigencia social. Los enemigos de las aspiraciones de paz han desatado este año un plan de exterminio impune que ha costado la vida a 71 personas (30 desde el mes de agosto) en el que además han ocurrido 30 atentados y continúan los hostigamientos, el desplazamiento forzado y hay 279 amenazas de muerte en diferentes regiones del país. El objetivo de este terror sistemático son dirigentes sociales, activistas por la paz, personas defensoras de los Derechos Humanos, dirigentes de organizaciones campesinas y militantes del Movimiento Social y Político Marcha Patriótica, de la Unión Patriótica y del Congreso de los Pueblos.

Estos crímenes recuerdan el genocidio en la década de los 80s y 90s contra opositores políticos militantes de los partidos de izquierda Unión Patriótica, A Luchar y Frente Popular. Muchas de estas muertes y el terror desatado están ocurriendo en el entorno de las zonas de concentración guerrillera acordadas entre el gobierno y las FARC. Es evidente que el gobierno no está persiguiendo a los grupos paramilitares llamados Autodefensas Gaitanistas, Urabeños, Rastrojos, Ejército Anti restitución de Tierras, Águilas Negras, etc., cuya presencia en todo el territorio nacional ha sido denunciada con insistencia por las organizaciones sociales colombianas y cuyas ubicaciones precisas en amplias zonas fueron reportadas al gobierno colombiano por la 12 Delegación Asturiana de Verificación del estado de los Derechos Humanos en marzo del presente año.

El gobierno colombiano tampoco controla a los sectores del Ejército y de la Policía enemigos de la solución política negociada a la guerra que actúan como aliados de los sectores políticos que sabotean los Acuerdos de La Habana y son socios de los narco-paramilitares que quieren reventar el proceso de paz con las FARC y bloquear indefinidamente el inicio de las conversaciones con el ELN.

Las movilizaciones sociales de estos días exigen garantías para el derecho a la vida, refrendación e implementación inmediata de los acuerdos firmados con las FARC, porque nos están matando.

Por culpa de las élites que se enriquecen con la guerra, Colombia corre el riesgo de ahogar en sangre el anhelo de millones de personas que queremos la Paz.

Colectivo de Colombianos refugiados en Asturias, Soldepaz Pachakuti.

Gijón, 23 de nov./16

De los Grupos Municipales Esteban Aparicio, Concejal de Seguridad Ciudadana, quiso tras mostrar su apoyo ,  realizar una matización para darle toda su confianza al presidente Santos, y trasladar la respuesta recibida de la Procuradoría y La Fiscalía colombianas sobre que se comprometían a investigar los crímenes y atentados denunciados.

A su vez Javier Orozco, del colectivo de refugio, quiso precisar que…la responsabilidad del presidente Santos es total, para evitar nuevas muertes, y que hasta el momento la Impunidad de crímenes y atentados a líderes sociales es del 99%, y que esa Impunidad alimenta nuevos asesinatos, citando el caso de Luciano Romero que estuvo acogido en Gijón y su crimen aún no tiene enjuiciados a quienes dieron la orden, o el de Henry Ramírez, también acogido en Gijón, cuyo asesinato ni siquiera tiene enjuiciados a quienes lo cometieron materialmente, mucho menos a los autores intelectuales.

Se reiteró el Agradecimiento al Ayto de Gijón y todos sus Grupos Municipales por mantener el nivel de acompañamiento a la Paz en Colombia y la denuncia por las violaciones contra ese proceso de paz.

La lista de agresiones de en los últimos tres meses comprueba la gravedad de la situación:

RODRIGO CABRERA, asesinado, el 19 de noviembre en Nariño;

DANILO BOLAÑOS DÍAZ, atentado el 19 de noviembre en Nariño;

HUGO CUELLAR, herido el 19 de noviembre en el Meta;

ERLEY MONROY, asesinado el 18 de noviembre en el Caquetá, región

donde acaban de amenazar de muerte a la dirigente indígena del pueblo Nasa LUZ MERY PANCHE quien visitó Gijón en un encuentro de mujeres organizado por Soldepaz;

atentado contra líder de restitución de tierras ARGEMIRO LARA BARRETO el 17 de noviembre;

DIDIER LOSADA BARRETO, asesinado el 18 de noviembre en el Meta;

JOSÉ VELÁSQUEZ, asesinado el 11 de noviembre en el Cauca;

JOHN RODRÍGUEZ, asesinado el 1 de noviembre en el Cauca;

HANNIER HURTADO, desaparecido el 31 de octubre en Valle del Cauca, J

OSE ANTONIO VELASCO asesinado el 16 de noviembre en el Cauca,

El 26 de agosto, asesinado en Nariño el líder indígena del pueblo Awá, CAMILO ROBERTO TAICUS;

el 28 de agosto torturado y asesinado cerca de un retén militar del ejército en Nariño ALFREDO CHIRÁN NASTACUAS indígena del pueblo Awá;

el 29 de agosto asesinados en Nariño los hermanos miembros de la Guardia Indígena del pueblo Awá hermanos ALBERTO y LUCIANO PASCAL GARCÍA;

el 28 de agosto asesinados en el CAUCA JOEL MENESES, ARIEL SOTELO Y NEREO MENESES integrantes del Comité de Integración del Macizo Colombiano -CIMA-;

el 5 de septiembre asesinaron en Sucre-Cauca a MARTHA PIPICANO, LIBIO ANTONIO ALVAREZ, SIMÓN ÁLVAREZ SOSCUÉ, y SALVADOR ACOSTA.

El 8 de septiembre fue asesinada CECILIA COICUÉ, lideresa indígena de FENSUAGRO-CUT;

el 8 de septiembre en Barbosa, Antioquia, fue asesinada MARÍA FABIOLA JIMÉNEZ, líder comunitaria;

el 11 de septiembre asesinado NÉSTOR IVÁN MARTÍNEZ en San Juan del Cesar, líder del Congreso de los Pueblos;

el 11 de septiembre durante una operación militar del Ejército Nacional fue asesinado Álvaro Rincón de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar –Fedeagromisbol-, y la lista de agresiones impunes es mucho más larga.

 

#QuePareElGenocidio

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