Venezuela. ¿Qué Hoja de Ruta seguiremos ahora?

Publicidad

Cabe preguntarse cuáles serán las acciones concretas para tratar de revertir la Orden Ejecutiva de Obama, toda vez que paradójicamente, la amenaza inusual y extraordinaria por parte del Imperio, sigue pendiendo sobre nosotros cual espada de Damocles. Sin duda, el panorama es preocupante, habida cuenta que en lo adelante todas las acciones y decisiones que tome el gobierno bolivariano en el marco de la soberanía y la autodeterminación para lograr el avance en el proceso revolucionario, será sujeto de escrutinio por parte del Departamento de Estado norteamericano. Un ejemplo de ello pudiese ser, el relacionamiento de Venezuela con cualquier país que resulte molesto al gobierno de Estados Unidos y a sus intereses.

En el marco jurídico a lo interno la situación se torna compleja, ya que para el Departamento de Estado el aplicar las leyes en la República Bolivariana de Venezuela por parte de sus legítimas instituciones, es para ellos violar los derechos humanos. Ejemplo de esto, los casos de Leopoldo López, Antonio Ledezma y el resto de detenidos en espera de juicio, por haber participado en las guarimbas, inducción al delito, desconocimiento del estado de derecho, intentos de golpe de estado, causando muertes e ingentes pérdidas a la nación, y violentando el derecho a la paz que tiene la ciudadanía.

Tenemos que valorar la situación desde la perspectiva política, ya que pronto habrá cambio de gobierno en Estados Unidos. De quedar vigente esta Orden Ejecutiva de Obama, la misma pudiese ser ejecutada quizás por Hillary Clinton de ser electa, de la cual ya conocemos su perfil, o por cualquiera que quede al frente del gobierno estadounidense. Total, es igual, pues todos tienen a Venezuela en la mira desde que llegó la Revolución y nos declaramos antiimperialistas.

Venezuela se ha convertido en la piedra en el zapato para el gobierno de Estados Unidos, pues gracias a la Revolución Bolivariana se ha marcado una nueva hoja de ruta en la región, donde la doctrina del “destino manifiesto” es inaceptable. Pensar que el gobierno de Estados Unidos va a bajar el ataque sistemático contra el gobierno bolivariano, a través de todas las vías que hasta ahora ha utilizado, como el apoyo a la NED, la USAID y otras ONG que han promovido elementos fácticos de la ultraderecha criolla para desestabilizar el gobierno de Nicolás Maduro, es ingenuo.

Creer que la embajada norteamericana va a dejar de comportarse como un comando de guerra; creer que las transnacionales prestadas a la guerra económica van a cejar en su tarea de sustracción delincuencial de nuestra renta petrolera a través del fraude importador, ocasionando con ello el caos del desabastecimiento y la inflación, y con ello lograr un estallido social; imaginar que la campaña mediática dirigida por Estados Unidos va a bajar su intensidad, aun cuando la misma se fundamenta en mentiras, manipulaciones, sofismas y una gran ignorancia por parte del mundo de la realidad venezolana; más que ingenuo, es francamente suicida.

De esa ignorancia de la realidad sacan partido los medios de comunicación norteamericanos para sus propios intereses, ya que por todos es conocido su servilismo ante los intereses del gran capital, de los cuales ellos mismos forman parte.

Creer e imaginar, y así lo digo, que la política exterior de Estados Unidos cambie hacia Venezuela, sería una quimera. No olvidemos que este año tendremos elecciones para la Asamblea Nacional y el Imperio tiene que evitar a toda costa que logremos la mayoría chavista, ya que se relegitimaría nuevamente la Revolución Bolivariana, obteniendo con ello nuevos bríos, de lo cual depende en gran medida el avance y la continuidad de nuestro proceso.

¿Bajo este escenario alguien pudiese pensar que el Imperio va a ceder un ápice, ante esta amenaza? Lo que sí pudiese ser factible es que la política exterior en contra de Venezuela comience a hacer sus ataques guardando las formas a cara de la galería, eso sí, sin perder efectividad, en aras de alcanzar sus objetivos, que ya todos conocemos.

No debemos olvidar que el Imperio no descansa ni perdona, y ahora menos, cuando ha perdido su área de influencia en la región. Sin duda, esta VII Cumbre de las Américas viene a reafirmar lo anterior. Pudimos ver cómo la América Latina y el Caribe, en su gran mayoría le plantó cara a Obama de manera digna y contundente, exigiéndole respeto a la soberanía de los pueblos y a su autodeterminación. Se le hizo ver a Obama la injerencia de Estados Unidos a lo largo de la historia, la cual se negaba a oír.

Se le recordó que su intervencionismo solamente ha traído muerte, desolación y atraso en la región, producto de las dictaduras e invasiones apoyadas y legitimadas por los gobiernos de Estados Unidos. Se le hizo saber al pretendido amo del mundo que la violación de derechos humanos comienza por las dictaduras propiciadas y avaladas por ellos a lo largo del devenir histórico. Quedó constancia para el mundo del prontuario del Departamento de Estado norteamericano y se evidenció que Latinoamérica y el Caribe ya no están dispuestos a seguir siendo el patio trasero de otrora.

¿Y esto gracias a quién? Saquen ustedes mismos sus conclusiones. Volviendo a lo del Decreto de Obama, todas las acciones que responsablemente acometa el estado venezolano ante las instancias internacionales y sus resultas, no serán acogidas por el gobierno de Estados Unidos, pues han dado muestras a lo largo de la historia de no respetar el derecho internacional ni sus instituciones, ni nada que contravenga sus intereses hegemónicos, porque para eso ellos son los ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA, Y AMÉN, basados en el “destino manifestó”, doctrina difundida por el periodista John L. O’Sullivan en su artículo: “Anexion”, publicado en la revista Democratic Review de Nueva York, en el número de julio-agosto de 1845, según la cual: “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene el árbol de obtener el aire y la tierra, necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino”.

Como venezolana y revolucionaria, quiero expresar mi orgullo por la defensa férrea de los intereses de nuestra patria, efectuada por nuestro Presidente Nicolás Maduro en la Cumbre de las Américas, llevando nuestra verdad ante el mundo y haciéndola valer, con la dignidad propia que acompaña a un revolucionario bolivariano. Y al igual que nuestro Presidente, no confío ni un tilín en Obama, ni en el gobierno de los Estados Unidos.

Mientras tanto, camaradas, nosotros sigamos haciendo la historia para que otros la escriban en un mundo mejor. “Buscar, buscar la lucha adentro por transformar el mundo, significa amor” (Alí Primera).

Con el cariño y respeto de siempre a todos y todas las camaradas que se mantienen de manera irrestricta en pie de lucha en defensa de nuestra Revolución Bolivariana y profundamente Chavista. ¡Hasta la Victoria Siempre, Venceremos! ¡Aquí nadie se rinde!

 

Zulika King.

Coordinadora del Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza
Contralores Sociales

En Guatire, la Villa Heroica, a los 11 días del mes de abril de 2015.

PD: Vamos ahora a la conquista nuevamente de la Asamblea Nacional para asegurar el avance de nuestro proceso revolucionario. ¡Qué viva Chávez!

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More