¿ Qué hacer con Peter Handke? ( I )

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Por Iñaki Urdanibia

« Mi papel es imposible. Vosotros poseéis todos los derechos sobre la historia de la guerra. La vuestra es la única manera de contar[…] . Mi juego está perdido desde el inicio»

« ¿ Existe un lenguaje dañino para una buena causa? Vosotros sois la última instancia y al mismo tiempo sois los malhechores. Como el odio, cada vez mayor, que se clava en nosotros. Contra lo conocido y lo desconocido. Y como el odio contra lo conocido no tiene salida tiene que dirigirse contra lo desconocido. Y hoy se vuelve cada vez más desconocido y más desfigurado precisamente por las informaciones y publicaciones diarias. Y así crece en nosotros el odio contra lo desconocido»

Con la concesión del premio Nobel de Literatura 2019 a Peter Handke ha vuelto a salir a relucir la eterna cuestión de si a un escritoo, o a otros creadores, se le ha de juzgar por su escritura, su obra, o por sus posicionamientos políticos o por sus comportamientos de otro tipo. O bien, se diferencian ambas facetas, o bien no se diferencian considerándolas una y la misma cosa. La cuestión ha solido saltar a la palestra con Celine, autor de unos incendiarios escritos antisemitas y colaborador de los ocupantes nazis, Heidegger por su implicación con el nazismo, Ernst Jünger por tres cuartos de los mismo, etc., o con el mismo Nietzsche por el falaz uso que de él hizo el nazismo; en el caso del nacionalsocialismo podría añadirse los Herbert von Karajan, Karl Bohm o Wilhem Furtwägler, célebres directores de orquesta, que tuvieron el carnet del partido de Hitler, podría hablarse también de Jorge Luis Borges, defendiendo a los militares argentinos, o las andanadas que han asomado, de vez en cuando, con respecto a George Orwell, Christa Woolf, Günther Grass o Milan Kundera por diversas colaboraciones chungas con los servicios secretos de sus países, o más cerca de nosotros, aquella polvareda que rodeaba a Jon Mirande por su supuesta apología del incesto, en su Haur besoetakoa, o por sus estrechas relaciones con la filo-nazi academia cultural bretona…Me vienen al recuerdo un par de tajantes afirmaciones o cuestiones aireadas por un par de escritores, vertidas en las páginas de un diario con el que colaboré hasta su cierre por orden gubernativa: una, con motivo de la concesión del Nobel a Camilo José Cela, Alfonso Sastre se preguntaba si un idiota puede escribir bien; con motivo del nombramiento de doctor honoris causa a Ernst Jünger por la UPV / EHU ( Universidad del País Vasco), Victor Moreno se preguntaba, más bravo, si un hijoputa puede escribir bien. Pues no cabe duda de que a ambas interrogantes se puede, y se debe, contestar con un rotundo sí, y es más muchas veces no estaría de más atenerse a aquello que una vez oí decir a Ángel Crespo, gran traductor y gran poeta, conoce la poesía, no conozcas al poeta, prescripción, que dicho sea de paso, no podía aplicársele a él mismo ya que era una gran persona. En otro orden de cosas: ¿grandes películas dejan de serlo por el supuesto comportamiento abominable en lo sexual de sus directores? Pienso en Woody Allen o Roman Polanski; o ¿una gran voz deja de serlo por las denuncias del comportamiento falócrata y acosador de su emisor, tenor él?.

En el caso presente, el que nos ocupa, señalaré que publicado un artículo con motivo de la concesión del premio Nobel ( Peter Handke, la religión de la fatiga profunda | Kaos en la red ) se me hizo llegar algún escrito en el que la Asociación de Madres de Srebrenica pedían que se retirase el premio al galardonado; otras voces se alzaron en el mismo sentido o parecido, entre ellas las de algunos colegas de escrituras ( Salman Rushdie, Joyce Carol Oates, o Slavoj Zizek), este último , en la onda de a ver quien dice la más gorda, vino a decir que la Academia sueca se dedica a premiar a criminales de guerra ( sic!). Las voces que celebraron el premio fueron en gran parte provenientes de Serbia y también de otros escritores y cineastas ( Elfriede Jelinek, Patrick Modiano, Wim Wenders y Emir Kusturica que señalan que el escritor «está sufriendo una campaña de difamación por pensar contracorriente»)…es decir, opiniones para todos , o casi todos, los gustos, si bien la sociedad biempensante se inclina por demonizar al escritor, poco menos que a borrarlo de la historia de la literatura.

Ciertamente funciona el criterio selectivo con respecto a lecturas en concreto que se atiene a yo a ese no le leo porque es un impresentable…En fin, es comprensible ya que hay tanto que leer , ahora bien como criterio literario no cade duda de que no posee validez alguna, ni como musical, filosófico, …ya que tal norma nos alejaría de obras de indiscutible valía; he de confesar, y que se me excuse aclarar mi postura en concreto con respecto a Handke: en su tiempo fui lector asiduo del austríaco, mas he de señalar que más adelante cuando se comenzó a bombardear acerca de sus posicionamientos pro-serbios y sus elogios de Milosevic y otros responsables de carnicerías múltiples, aparqué su lectura, diré más revisando en mi biblioteca he hallado tres libros que no era consciente de que los tenía , ya que en su momento no los leí , aunque cosas de la selectiva memoria alguno de ellos tiene subrayados y hasta algunos papeles con anotaciones lo cual indica que sí que los leí, al menos alguno de ello, pero que la memoria no los conservó en su almacén. Los libros a los que me refiero son Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Save, Morava y Drina, o justicia para Serbia ( Alianza, 1996) , Apéndice de verano a un viaje de invierno, publicado un años después por la misma editorial, y El viaje en canoa o El guión para la película sobre la guerra ( Hiru, 2005) . Ahora los he leído y quisiera dar cuenta de algunos aspectos esenciales a tener en cuenta.

Es necesario distinguir, aunque a veces las distinciones se enturbian, entre lo principal y lo secundario, del mismo modo que entre el objetivo señalado por el escritor, las críticas que vierte y el método con que se enfrenta a la tarea que hace que la cosa se escore de manera notoria; con respecto a los dos primeros asuntos no cabe duda de que la razón le asiste: los bombardeos de castigo sobre poblaciones serbias, bajo la batuta el matarife de la OTAN ( léase Solana) son verdaderos crímenes de guerra y el hábito de hablar y escribir sobre lo que se desconoce es moneda corriente entre los defensores de la versión oficial ( estas posturas de denuncia, saliéndose de las prietas filas son las que han provocado que le tuviesen ganas…y que se lanzasen a saco sobre él sin atender a conocer el contenido de sus obras) . Handke sostiene que « no se trata en absoluto de un “yo acuso”. Lo que me mueve es sólo la justicia. O tal vez, antes de nada , poner las cosas en duda, nada más dar-que-pensar» y con tal propósito parte señalando que existe una enorme hipocresía a la hora de informar y posicionarse ante las guerras y otros acontecimientos, y más en concreto al intervencionismo occidental en diferentes lugares bajo la bandera de la guerra humanitaria y el consiguiente restablecimiento de la paz ( en su viaje en canoa pone en boca de un coro de bienechores internacionales lo que sigue: « de esta guerra solo se puede hablar como hemos hablado nosotros. Otro lenguaje de la guerra distinto a este nuestro es un escarnio a las víctimas. Nosotros escribimos la historia y la historia necesita de nuevo culpa, miserables, reparación y corazones inmisericordes». La consagración de la versión debida, aireada por algunos intelectuales mediáticos que ni conocen los territorios de los que hablan, ni han estado nunca allá, ignorando su historia ( nombra concretamente a varios mediáticos y mediatizados nouveaux philosophes: Alain Finkielkraut, André Glucksmann y Bernard-Henri Lévy ) y que se permiten insultar a quienes no comulgan con las ruedas de molino al uso ( en concreto, se recogen varios insultos de grueso calado dirigidos a él) de incondicional apoyo a los bombardeos OTAN / USA sobre la población civil serbia ; repaso se pega a la prensa tanto francesa como germana en la que no se han ahorrado descalificaciones acerca de sus posicionamientos, en el mayor número de los casos sin haber leído sus obras sobre el tema. Incide Handke en que el maniqueísmo, al modo de las películas de vaqueros ( « ¿ Va a descubrir alguien alguna vez, pronto, ¿ quién?, que los serbios de Bosnia son también como esos indios?»), no es de recibo y no sirven, desde luego, para hallar conciliaciones, ni la Utopía,ni la Gran Paz, ni el Encuentro universal que él propone; « hacerse adulto, hacer justicia, dejar de encarnar un simple reflejo más de cara a la noche del siglo, ayudando así a que ésta se oscurezca todavía más; salir de esa noche». Los bombardeos de la OTAN son denunciados como verdaderos crímenes contra una población civil, verdaderas razzias de castigo [ recuerdo una obra de W.G.Sebald, Sobre la historia natural de la destrucción, en donde se habla de los bombardeos indiscriminados de los aliados sobre 131 pueblos y ciudades germanas] en donde la que se con sus innumerables víctimas y con la sangre, las lágrimas y los muertos, pues los serbios también lloran…«la cabeza apoyada entre las manos, o tapándose los oídos, una postura con la que nos íbamos a encontrar más a menudo los días siguientes…».

Cuenta Handke que Serbia era una de las zonas que no conocía de la antigua Yugoslavia y que el viaje, una y otra vez aplazado, decidió realizarlo coincidiendo con los tiempos justo posteriores a la guerra. Fue por libre, como turista, sin patrocino de nadie, y allá se dejó guiar por entre otros, su traductor . La pregunta reiterada es ¿ quién inició la guerra? , y aun sin responder directamente , sí que narra cómo la declaración unilateral de Bosnia hizo que los serbios hubieron de abandonar la tierra en la que habían vivido desde varias generaciones, cuando no fueron perseguidos y asesinados…cosa similar a lo que anteriormente sucedió, por cierto, en Croacia en donde la campaña de limpieza de los serbios del territorio fue bestial . El viaje por aquellas tierras, aunque suene a puro y frío cinismo, es descrito, con referencias al puente de Ivo Andric, con especial atención a los paisajes, a los ríos, a los cambios de flora y topografía de unos lugares a otros… y mientras la cuestión bélica, y la política no es el eje sobre el que gira el viaje. A pesar de esto último sí que es cierto que se ve un espíritu de compensación como quien dijese: ya que todo dios ha mantenido una versión monolítica que ha demonizado a un pueblo orgulloso de su identidad ( cosa, la del orgullo, que Handke niega haber visto por ninguna esquina), con el cerrado y unánime aplauso de los medios de (in)comunicación. Otro de los aspectos fundamentales en el que Handke se detiene es en la necesidad de conocer la historia de la zona, y las andanzas pro-nazis, de los ustachi croatas, y las posiciones antifascistas mantenidas por la resistencia encabezada por Tito, compuesta fundamentalmente de serbios, etc., etc., etc. [ No está de más tener en cuenta que frente a lo serbios, como genuinos herederos y representantes del socialismo de Tito, que con sus más y sus menos pertenecía al bloque del Este y que encarnaban el espíritu de la Yugoslavia unida, se jugaba, en contraposición, la baza de la Europa dicha democrática]. Se encarga , no obstante, el escritor de subrayar esta necesidad de conocer no para justificar el posible carácter de venganza que haya podido darse en las actuaciones bélicas, sobre poblaciones indefensas, ya que su postura es neta y clara: la venganza no se puede ni se debe justificar de ninguna de las maneras.

Resulta así el tono general de estas obras , vellis nolis, un apoyo, o al menos un prestarle la palabra, al lado serbio, silenciado, condenado, diabolizado , como quien dice ya que todo dios ha dado la voz a los bosnios, yo voy a prestarla a quienes se han visto silenciados…con respecto al sufrimiento de los otros, muy en concreto de los bosnios, ni ripio ( en paralelo a lo que la voz dominante ha hecho con los sufrimientos serbios), y ya de paso algunas reivindicaciones de Milosevic o Karadzic, cuya imagen siempre ha sido vilipendiada hasta lo vilmente caricaturesco, incluso en la presentación de fotografías ( el segundo siempre vestido en traje de campaña y rodeado de matones…cuando, de hecho, Handke narra como ha visto a cantidad de bosnios en poses similares, en traje de faena caqui en controles que hubo de pasar…), y también con respecto al mismo aireando como único mérito – además de el de ser un criminal de guerra de tomo y lomo – el ser psiquiatra y el haber escrito poemas para niños, siempre destacando que eran de escasa, por no decir, nula valía. Handke se pregunta ¿esta es manera de acercarse a unos sujetos a los que se considera los culpables de todos los males, sin prestar la mínima atención a la realidad ?

Aun pudiendo dar por válidas muchas de las críticas que realiza Handke sobre la versión oficial, la hipocresía de los gobiernos y la prensa, el maniqueísmo, sí que no parece lo más probo pasar de puntillas, o más bien ignorar, la limpieza étnica de la que se acusó a los serbios, las matanzas de poblaciones enteras, la nefasta actividad de los certeros, en su puntería criminal, francotiradores serbios contra la población civil en mercados, cementerios, etc.a lo que se ha de sumar, y esto ya no es literatura, su visita a Milosevic en la cárcel o su discurso funerario cuando murió en 2006 ( por cierto, años más tarde el tribunal que anteriormente le había condenado le exculpó).

No cabe duda de que Hanke nunca ha temido meterse en charcos, en ir contracorriente, lo cual per se no da la razón a nadie ( conste que del mismo modo que agarrarse a la versión mayoritaria tampoco otorga razón. ya que tal versión depende de la potencia de los altavoces, además de que como decía el otro: a mayor número , mayor miedo) a lo más es muestra de osadía ya que ello, dejarse llevar por la parresíaque reivindicaban los griegos- por encima de todo, puede llevarte al aislamiento, a la soledad, a buscarte enemigos, más todavía si tal postura se enfrenta a las instituciones europeas, a los tribunales internacionales ( de los que, por cierto, se escaquean algunos países que no permiten que sus militares sean juzgados por tales instancias…) y a la mismísima OTAN..en una lucha de memorias y versiones ( en la que se ha prestado unicamente la palabra a una de las partes, como si todo lo que decía fuera oro de ley) en las que se han mezclado intereses de diferente tipo, siendo cubiertos por los velos de las diferencias religiosas y étnicas, cargando las tintas en los hechos de unos y difuminando las acciones de los otros; Handke no oculta la sombra de la duda que le asalta sobre su propia labor: « empezó a traerme de cabeza la idea de que al escribir esta historia tal vez había hecho algo mal, falso, sí, incluso injusto» se lee en El apéndice de verano

Esta ha sido la falta de Peter Handke que le ha llevado a ser expulsado del club selecto de los grandes escritores, al ser incluido entre los seres infames…Este escritor preocupado por hallar las palabras justas ha seguido en estas obras el espíritu, en él habitual, de escapar de las redes domesticadoras del discurso único, correcto y obligatorio, si bien en esta ocasión sus pretendidos equilibrios le han empujado a escorarse malamente, del lado de un país que durante los años noventa no hizo sino ser objeto de sanciones internacionales; « salirse del cautiverio, de la cháchara sobre la Historia y la actualidad en la que estamos atrapados todos nosotros y dirigirse a un presente incomparablemente más fecundo[siguiendo] el arte de desviarse; el arte como la desviación esencial».

¿ Anula este desafortunado escore la validez y calidad literaria de este escritor? ¿ Se le debe aplicar directamente el dispositivo sinécdoque, metonimia o lo que sea con el fin de convertir la parte en el todo…y olvidarnos de él y de sus sagaces obras? ¿ Hacen estos posicionamientos que su obra literaria deje de ser sobresaliente?

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