Pueblo y Gobierno: Hagamos el Mea Culpa

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Por: Zulika King

Debo reconocer que al momento de escribir este artículo se apoderó de mí una sensación muy desagradable, por tener que enfrentar una realidad incontrovertible, pues los hechos hablan por sí solos. Tenemos que aceptar que tanto el pueblo como el gobierno, tienen su cuotaparte de responsabilidad en la actual crisis económica. Resulta fácil erigirse como acusador, sin detenerse a pensar qué se ha hecho desde la individualidad para contribuir a la situación que hoy padece el país.

No pretendo hacer juicios de valor, pero sí un llamado a la reflexión y la responsabilidad, al mea culpa de todos y todas, incluyendo al gobierno. Gran parte de nuestro pueblo ha contribuido a la actual crisis económica a través de la raspadera de cupos y el bachaqueo, como mecanismos para la obtención de beneficios económicos de manera fácil y delincuencial. Esto, queramos aceptarlo o no, ha afectado la economía y, por ende, los planes de inversión que pudiesen ser de mayor envergadura.

Me cuesta entender cómo alguien se puede llamar patriota y accionar de manera tan egoísta y antiética, afectando a todo un país en su economía. Lo más patético es que en su gran mayoría, quienes raspan cupo y bachaquean se benefician de las misiones y grandes misiones, que se mantienen gracias a nuestra renta petrolera.

Es vergonzoso ver cómo una política diseñada por nuestro Comandante Eterno para la justicia social, humanista, que incluyera a todos por igual, hoy es utilizada de manera fraudulenta, desvirtuándose el objeto para el cual fue creada.

Los sectores de la derecha descubrieron un nicho, a través de este mecanismo, para hacerse de la renta petrolera, corrompiendo a un gran sector de nuestro pueblo. Por supuesto, es lógico y justo que quienes hayan cometido este delito paguen ante la ley. Sin embargo, debemos analizar las verdaderas causas de esta conducta delincuencial masiva.

Creo que radica en la ausencia de ética y principios que debe haber en toda sociedad que se precie de ser decente y respetuosa de las leyes que la rigen. Pareciera que nuestra sociedad ha caído en una vorágine de antivalores y consumismo extremo, inducido por los agentes capitalistas que, valiéndose de la necesidad y avaricia de algunos, sacan partido de ello para sus más perversos fines. Ahora vayamos a la causa y efecto.

El gobierno revolucionario tiene que reconocer que no tomó las acciones pertinentes y concretas en su momento para atacar esta situación que se venía desarrollando. No diseñó estrategias tendentes a la toma de conciencia y las consecuencias de orden legal y el daño económico que se le ocasionaba a la economía. Aun no es tarde para hacerlo. Tenemos los medios del Estado para emprender una campaña comunicacional en donde se aborde el tema y sus consecuencias.

Si bien es cierto que la figura perversa del raspacupo ha ocasionado daños económicos al país, y el bachaqueo, no menos lo ha hecho el Desfalco a la Nación a través de CADIVI y CENCOEX, y de algunos actores que valiéndose de sus cargos hicieron pingües negocios a través de la asignación de divisas. Este hecho ha llevado al Estado venezolano a una situación de vulnerabilidad económica y hasta la fecha seguimos sin conocer quiénes fueron los verdaderos responsables, más allá de los nuevos “chinitos de RECADI” que hoy se encuentran detenidos.

El silencio que aturde en relación con este caso, ha traído mucha molestia e incredulidad hacia el gobierno por parte de un buen sector de las filas revolucionarias, que siguen en espera de una respuesta por parte del alto gobierno. Pretender acusar únicamente a los empresarios mafiosos que hicieron uso indebido de las divisas entregadas, sería engañarnos a nosotros mismos; pues no hay corrupto si no hay quién corrompa. De aquí la cuota de responsabilidad que recae sobre CADIVI y CENCOEX como instituciones del Estado.

Cabría recordar que en 2012 fue cuando empezaron a relajarse los controles, época en que se agravaba la situación de salud de nuestro Comandante Chávez y, para algunos, resultó propicio el momento para “raspar la olla” en beneficio de sus bastardos intereses personales, sin importarles un carajo el destino de nuestra Revolución y nuestra economía, pues creyeron que con la desaparición física del Comandante la historia de la V República llegaba a su fin.

Por esto nuestro camarada Nicolás debería afincarse en la averiguación de este Desfalco a la Nación, y lograr que sean condenados los traidores al proceso y a la confianza que Chávez depositó en esos delincuentes de cuello blanco vestidos de rojo. Han apuñaleado al pueblo por la espalda en su esperanza y, por su culpa, nuestra economía atraviesa una situación atroz. Ojalá las consecuencias no minen los resultados electorales. De ser así, nuestra Revolución estará en riesgo y, en consecuencia, le habremos fallado a nuestro Comandante Chávez y a los pueblos del mundo que tienen a la Patria de Bolívar como referencia.

Cabe hacer un ejercicio de memoria de dónde venimos y cuánto hemos avanzado desde que llegó la Revolución. Sería un acto de inmadurez política poner en riesgo el proceso y culpar al camarada Maduro de hechos que otros han cometido. Camaradas, la verdadera lucha pasa por seguir trabajando desde el Poder Popular para fortalecer la Revolución. Por supuesto, acotando los errores y desviaciones para que el gobierno los corrija, pero nunca debemos como revolucionarios traicionar la unidad que nos pidió nuestro Comandante.

El Camarada Maduro nos necesita a todos para poder seguir el legado de Chávez, todos absolutamente somos necesarios, como necesario es que el Camarada Maduro tome conciencia de la necesidad que tiene el Poder Popular a través de sus organizaciones sociales de ser escuchado en sus planteamientos en contra de la corrupción. ¿Qué cuesta organizar una reunión por parte del gobierno donde se invite a las organizaciones de base para que presenten sus propuestas específicas de combate contra la corrupción?

Recordemos cuando nuestro Comandante Chávez le dijo a nuestro Camarada Maduro aquel 8 de diciembre de 2012: “Nicolás, gobernar subordinado a los intereses del pueblo, gobernar junto al pueblo siempre”. Presidente Maduro y camaradas revolucionarios todos: no permitamos que se extinga la llama de nuestra Revolución, aticemos juntos, pueblo y gobierno, para que ésta crezca. El gobierno debe atender la preocupación que abraza al pueblo en cuanto al fenómeno de la corrupción, la impunidad y la crisis económica, producto del saqueo de nuestra renta petrolera por funcionarios, empresas y particulares.

Amanecerá y veremos. Si bien es cierto que la debilidad de la oposición se convierte en fortaleza para nosotros, no nos podemos confiar y valernos de esa circunstancia, pues ello sería temerario, dado que en política no hay nada escrito. Estamos obligados a redoblar el paso, como cuando se va a la guerra, que se lleva un objetivo claro, cual es vencer al enemigo. Y para eso hay que desplegar táctica y estrategia, sin olvidar el factor sorpresa.

Por todo lo anteriormente expuesto, justo y responsable sería hacer el Mea Culpa y lograr avanzar evitando cometer errores que debiliten nuestro proceso revolucionario, para volver a alcanzar los niveles de confianza que en el pasado tenía nuestro gobierno bolivariano. Cabría preguntarse: ¿Falta de dólares, o falta de ética?

Camaradas, sigamos rodilla en tierra defendiendo con pasión revolucionaria el legado de nuestro Comandante, vamos a la conquista nuevamente de la Asamblea Nacional. ¡Hasta la Victoria Siempre, Venceremos!

Zulika King.

Coordinadora del Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza
Contralores Sociales

En Guatire, la Villa Heroica, a los 19 días del mes de abril de 2015.

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