Productividad y conciencia = Socialismo

Productividad y conciencia = Socialismo.

—La instrumentación de la actualización del modelo económico y social cubano—

Dr. Sc. Lázaro González Rodríguez

Ing. Yaisel R. Pérez Romero.

  1.  

Querer construir una sociedad socialista, querer resolver la situación económica y social que confronta nuestro país basándose solo en mecanismos económicos y disposiciones administrativas es un absurdo, por demás imposible. La ganancia, leif motiv del capitalismo no puede ser el objetivo principal de la economía, ni el mercado operar con sus leyes ciegas.

El socialismo no es solo una sociedad donde los seres humanos disfruten, de forma sostenible racional y no consumista, de los bienes materiales fruto del trabajo de altísima productividad, cuestión fundamental, sino donde el hombre, libre de toda enajenación, portador de una ética superior y dotado de gran espiritualidad, desarrolle su individualidad en un clima de justicia, libertad, respeto, fraternidad y amor al prójimo.  Sociedad que se construye conscientemente y en la cual las personas tienen el  derecho a contar con toda la información, objetiva y transparente  del quehacer económico y social; a pensar y decir lo que se piensa; a   pensar con cabeza propia; al debate ampliamente participativo y sin exclusiones de sus ideas, unido al deber de los dirigentes de oír y evaluar las distintas opiniones. 

Históricamente han existido diversos criterios en cuanto al papel de los estímulos materiales y morales en la construcción del socialismo y aún hoy es objeto de discusión.  Ahora bien, en lo que todos han estado de acuerdo es que el socialismo requiere de un ser humano éticamente desarrollado, sin él, no hay socialismo.

Los clásicos del marxismo leninismo nos demuestran que junto al logro del bienestar material del hombre, dado por una alta productividad, el socialismo requiere de un ser humano  desarrollado en todos sus aspectos, de un hombre ético, de un hombre nuevo como lo denominó nuestro Che.   Productividad y conciencia constituyen una unidad dialéctica mutuamente condicionadas.

Es cierto que “en pueblos como en hombres la vida se cimienta sobre las necesidades materiales”[1] pero también es muy cierto que “no basta la prosperidad para hacer los pueblos durables, si no se les fortalece con la práctica constante y predominio del sentimiento”[2]

Podemos resumir la situación actual de Cuba de la siguiente forma:

  1. Insuficiente satisfacción de las necesidades materiales de la población.
  2. Pérdida de valores en la sociedad.

Dentro del conjunto de factores que determinan la pérdida de valores de la sociedad   el más significativo, sin lugar a dudas,  es la insatisfacción de las necesidades materiales de la gente dado por los bajos niveles de producción que motivan un grupo de factores dentro de los cuales la baja productividad ocupa un lugar relevante. 

En 1964 Fidel Castro señalaba “el único camino mediante el cual se puede ir elevando el estándar de vida es por el camino de ir elevando la producción. Y el camino de ir elevando la producción es elevar la productividad. Y la productividad se eleva con la técnica y la organización”[3]

La significación económica y social de la productividad es una verdad irrebatible reconocida inclusive por aquellos economistas que no comparten la ideología marxista-leninista. El 1º  de mayo de 1971 Fidel Castro expresaba: “¿Donde debemos dar la batalla, ya una batalla más larga, mas difícil, pero que solo se puede dar y solo se puede ganar con los obreros, con los obreros? Es la batalla de la productividad…”[4]

Asimismo, el Che señalaba:

“Todo se reduce a un denominador común en cualquiera de las formas en que se analice: al aumento de la productividad del trabajo, base fundamental de la construcción del socialismo y premisa indispensable para el comunismo”[5]

“El factor más importante, el decisivo para el triunfo del nuevo régimen social es, en última instancia, la productividad”[6]

Finalmente Lenin expresa:

“En toda revolución socialista, después de haber resuelto el problema de la conquista del poder por el proletariado y a medida que, en lo fundamental, se vaya resolviendo la tarea de la expropiación de los expropiadores y de aplastar la resistencia de los mismos se destaca, necesariamente en primer plano, la tarea fundamental para la creación de un régimen social superior al capitalismo, a saber el aumento de la productividad del trabajo, y en relación con esto (y para esto) una organización más alta del mismo”[7]

La productividad en el escenario  de la actualización

 del modelo económico.

  1. Poca comprensión de la importancia de la productividad.

ü   No aparece en ninguno de los lineamientos del VI Congreso del Partido.

ü   No aparece como indicador directivo en la planificación.

ü   No está considerado como objetivos de los experimentos empresariales.

ü   No es objeto de discusión en las reuniones de los economistas

ü   No se forman especialistas en la materia.

ü   No se investigan las reservas de productividad.

  1.  
  2. Poca utilización de las reservas de productividad.
  3.  

ü    Insuficiente aplicación de la ciencia y la técnica.

ü    Deficiencia en la organización del trabajo, la producción y la dirección.

ü    Pobre desarrollo de los estímulos materiales.

ü    Débil instrumentación de la estimulación moral.

ü   Inexistente  la formación de directivos y mala selección de estos.

  1. Deficiencias metodológicas.
  2.  

ü    Poca claridad en el concepto de productividad.

ü    Aplicación del concepto de productividad a actividades donde   no existe.

ü    Cálculo inadecuado de la productividad.

  1.  
  2. No planificación de la productividad
  3.  

ü    Inexistencia de programas de medidas técnico- organizativas en los centro de trabajo.

ü    La productividad como resultado de dividir el valor agregado entre el promedio de trabajadores.

ü    La obsesión por el cumplimiento del plan de producción, las utilidades, las ventas, etc. y no de la productividad.

ü    El invento inaudito de los gastos de salario por peso de valor agregado. ¿Se gasta salario para lograr valor agregado? ¿El salario no forma parte del valor agregado? ¿El Capital, de Carlos Marx, está equivocado?

  1. No participación de los trabajadores en la planificación.

ü    Los trabajadores no participan en la elaboración del plan

ü    Las asambleas son formales e informativas.

ü    En muchos casos los organismos superiores imponen cifras.

En la actualidad las reservas de productividad como consecuencia de las deficiencias en la organización del trabajo, la producción y la dirección, así como las insuficiencias en la estimulación material —salario— y moral son extraordinariamente significativas, y no son explotadas debidamente. Hay que destacar que durante muchos años, y en la actualidad, el crecimiento  de la productividad del trabajo en nuestro país ha  sido irrelevante.

  1.  

Los valores en el escenario actual cubano.

A partir del periodo especial los valores éticos de los ciudadanos y dentro de ellos de los trabajadores han sufrido una significativa involución. Las causas son diversas aunque la fundamental y decisiva es la no satisfacción de las necesidades materiales del pueblo.

Federico Engels ante la tumba de Carlos Marx expresó:

(…) “el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc., que, por tanto la producción de los medios de vida inmediatos, materiales y por consiguiente, la correspondiente fase económica de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concesiones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de los hombres.”[8]

Años más tarde Maslow ratifica que el hombre prioriza, en primera instancia, la satisfacción de sus necesidades materiales.

El período especial, con sus escaseces, confirma plenamente los postulados marxista-leninistas en el sentido de que el hombre piensa según vive.

No podemos ser idealistas, las ilegalidades y delitos pueden disminuir aplicando medidas de control, de educación, pero mientras no seamos capaces de resolver las necesidades materiales del pueblo éstas mantendrán un nivel no acorde con la sociedad que pretendemos construir, y algo más, una vez resueltos los problemas materiales, la creación de valores ético-morales no se logrará automáticamente, sino que se requerirá de un tiempo más o menos largo para que cambie el modo de pensar y actuar de un segmento importante de la población.

La búsqueda de recursos monetarios para solucionar los problemas materiales se ha convertido en una obsesión.  La inmensa mayoría de la población se ha metalizado por necesidad y subsistencia. Revertir dicha situación es una tarea de primera magnitud si  queremos construir el socialismo y dentro de la cual (…) “el país tendrá como prioridad satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento sostenido de la economía nacional y de su base productiva, sin lo cual, repito una vez más, sería imposible el desarrollo”[9].

De todo lo planteado   se puede colegir que el incremento de la producción sobre la base del aumento sostenido de la  productividad del trabajo es el  elemento primordial e imprescindible para el desarrollo de los valores éticos de la población, sin que ello signifique no prestar la debida atención a los aspectos educacionales que van desde el hogar, la escuela, el barrio, el trabajo, los medios de difusión etc.

  1.  

El perfeccionamiento del sistema de dirección empresarial.

El momento histórico ha obligado a establecer determinada apertura a formas de gestión no estatal, las cuales en el largo plazo, de forma paulatina y por su propia voluntad, se irán extinguiendo en la medida en que la propiedad estatal alcance altos niveles de eficacia y eficiencia y, por tanto, podamos eliminar toda forma de explotación del hombre por el hombre. Estas formas de gestión no estatal de desarrollo parabólico, no pueden desviar nuestra atención por lograr altos niveles de eficacia y eficiencia en la empresa estatal, base económica y social de la construcción del socialismo, la que debe tener la máxima prioridad.

La empresa estatal y los colectivos laborales que la integran juegan un papel importante en esta batalla. Por ello la máxima atención a todos los niveles tiene que dirigirse a lograr que   sea eficaz y eficiente, situando la productividad en el lugar que le corresponde.

La consecución de tal objetivo entraña, en primer lugar,   reconocer realmente el papel del los trabajadores en la construcción de la sociedad en la que quieren vivir y en primer lugar el papel de la clase obrera.

El perfeccionamiento del sistema de dirección tiene que ir al meollo de los problemas que actualmente confrontamos, eliminando todo rasgo de improvisación y burocratismo así como no buscar las soluciones a nivel de la supraestructura de las empresas con mecanismos de carácter económico sin lograr la real participación de los trabajadores en la solución de los diferentes problemas.

Unos de los problemas claves que confrontan nuestras empresas es la injerencia de los niveles superiores (OSDES y ministerios), en asuntos que deben ser de su competencia así como el exceso de reuniones, informaciones, estadísticas, inspecciones, que limitan la iniciativa, creatividad y el tiempo dedicado a dirigir y a proyectarse en los diferentes temas. Todos los días hay algo nuevo que viene de “arriba” . La tan cacareada autonomía empresarial no deja de ser puro eufemismo, una falacia.

Por otra parte, las facultades en las empresas se concentran en su director general: pura autocracia, y los restantes directivos ¿qué?, las UEB ¿qué?, los trabajadores no dirigentes y dentro de ellos los obreros ¿qué?  En estas condiciones ¿se pueden esperar buenas decisiones? ¿Se puede tener concepto de propietario? ¿Se puede ser eficaz y eficiente? ¿Se puede tener iniciativa y creatividad? Sencillamente NO.

  1. utilización de un sistema integral de estimulación moral y material, el perfeccionamiento de la organización del trabajo, la producción y la dirección, el empoderamiento real de los colectivos de trabajadores,  la elevación de la calificación requerida para cada puesto de trabajo o cargo y la autonomía empresarial son la base indispensable para obtener crecimientos sostenidos de la producción, la productividad y   los valores éticos.

La materialización de los aspectos señalados anteriormente requiere, entre otros, la aplicación de las siguientes medidas:

  1. Empoderamiento de los trabajadores.

ü   Eliminación del secretismo.

ü  Información veraz y en tiempo

ü  Participación en la toma de decisiones

-Selección y designación de directivos.

-Elaboración y control del plan técnico económico.

-Empleo de los recursos financieros.

-Programa de inversiones

-Política laboral

-Etc.

Mientras la clase obrera no pueda optar por quienes los dirigen en cada centro de trabajo de forma libre y participar realmente en la toma de decisiones, no se puede construir el socialismo.

  1. Estimulación moral

ü Respeto a la dignidad plena de los trabajadores.

ü Organización de la emulación.

ü Reconocimientos por los logros

ü Atención a las condiciones de trabajo

ü Atención a las condiciones de vida

ü Realización de actividades políticas, culturales y recreativas.

ü Realización de actividades deportivas

ü Etc.

  1. Estimulación material.

ü  Reforma del sistema salarial que refleje el pago por la calidad y cantidad de trabajo aportado y las tarifas cubran las necesidades materiales y espirituales.

ü  Estímulo monetario por los resultados colectivos de la entidad.

ü  Estimulo material por altos logros.

  1. Formación de los trabajadores

ü  Establecimiento de carreras universitarias para la formación de directivos, en especial los directores de empresas y  de personal.

ü  Formación de técnicos medios en organización del trabajo

ü  Formación teórico practica de los obreros

  1.  
  2. Investigación

ü  Precisar contenido y tareas de los centros de investigación sobre dirección.

ü  Crear centro de investigación sobre la problemática laboral.

  1.  
  2. Desarrollo teórico y divulgación.

ü  Dominio de los fundamentos teóricos del marxismo leninismo

ü  Conceptualización del modelo socialista cubano.

ü  Ejercicio del criterio en los medios de difusión.

  1.  

En este artículo hemos considerado como trabajadores a todas las categorías ocupacionales (obreros, trabajadores de servicio, técnicos, trabajadores administrativos y dirigentes).

Resumiendo

  1.  Es imposible concebir el socialismo sin el hombre nuevo, sin tener en lo común de la sociedad un ser humano que conscientemente y no por miedo, practique en su quehacer la ética martiana, donde sea un fenómeno raro y excepcional el oportunismo, la insinceridad, la falta de amor al prójimo, la corrupción, la ilegalidad, la indisciplina y el delito.
  2. La formación de este hombre desarrollado en todos sus aspectos está determinada, en primer lugar, por la satisfacción de sus necesidades materiales y espirituales, además del empleo de los estímulos morales, la educación y la vida ejemplar y sin privilegios de los dirigentes a todos los niveles.
  3. La satisfacción de las necesidades materiales y espirituales del hombre se logra, fundamentalmente, mediante el crecimiento de la producción sobre la base de una alta productividad.
  4. Factor determinante para lograr aumentos significativos de la productividad está en estimular material y moralmente al trabajador.
  5. La única forma de satisfacer las crecientes necesidades del ser humano y formar valores en este es mediante el incremento significativo y constante de la productividad.
  6. Es un dogma “que si no crece la producción no se pueden aumentar los salarios pues esto redundaría en una inflación mayor que la que tenemos”, el cual trae como consecuencias el no desarrollo de la producción, la baja productividad, la pérdida de valores y la reducción de las expectativas de que la situación actual puede ser superada.

Si reformamos el actual sistema salarial logrando que refleje lo más cabalmente posible el pago por la calidad y cantidad de trabajo aportado y junto a ello aplicamos un programa de estimulación moral, empoderamos a los trabajadores, elevamos su calidad de vida laboral y aplicamos paulatinamente los salarios priorizando las ramas fundamentales de la economía, estableciendo requisitos económicos y organizativos para su implantación, estaremos dando un paso decisivo para el incremento de la producción, la productividad y la formación de valores.

            Por último, es imprescindible destacar que el tiempo y la esperanza son inversamente proporcionales, llegando un momento en que el tiempo se prolonga tanto que la esperanza tiende a cero.

            El actual crecimiento  de la economía requerirá más de una década para lograr la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de la población, por lo cual solo mediante el incremento de la productividad se pueden acortar estos plazos, y el crecimiento de la productividad requiere, obligatoriamente, de una adecuada estimulación material y moral de los trabajadores.

La Habana, 8 de julio de 2013



José Martí, OC, Tomo VI, pág. 337

José Martí, Ob Cit Tomo XXII pág. 274

La Habana, 2 de noviembre de 1964, Periódico Revolución Pag.5

Discurso del 1ero de Mayo de 1971, periódico Granma 14 de septiembre del 2010  pág. 1

Ernesto Che Guevara, El gran debate Ocean Press, 2003 pag.74

V.I. Lenin, OC. Editora Política, La Habana 1963, Tomo XIX pág. 419

V.I. Lenin, OC. En ruso Tomo XVII. Pág. 227

Federico Engels, obras escogidas en tres tomos, Editorial Progreso, Moscú, Tomo III, pag.171.

Raúl Castro. Periódico Trabajadores 25 de febrero de 2008.

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