Procuraduría de Colombia interviene a la Universidad del Quindío

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Son meses y años denunciando conjuntamente con el sindicato de trabajadores de la Universidad, con el Dr . Edilberto Vanegas, prestigioso abogado de Armenia, con algunos profesores y con los estudiantes, la podredumbre reinante en la Universidad del Quindío, ente público regional que se nutre con aportes multimillonarios de la Nación, en la que la mafia de Echeverri/Polania y la rosca de subaltrnos que le hace compañía, maneja dicha entidad como una hacienda de terratenientes, propiciando escándalos permanentes de corrupción y despojo de los bienes públicos mediante contrataciones direccionadas amparados en una falsa autonomía universitaria que, igualmente es utilizada para vulnerar sagrados derechos de estudiantes, trabajadores y docentes.

Todo allí es un absurdo y un espacio de criminalidad en la estructura administrativa que cuenta con la complicidad de las mafias de la politiquería regional favorecida con cuotas burocráticas, cupos, becas y suculentos contratos de obras civiles financiados con los dineros del sistema general de regalías.

Por fin hoy la Procuraduría toma la trascendental decisión de abrir varias investigaciones para destapar esa alcantarilla de la administración pública que había tomado ciertos aires de lugar intocable producto de la manipulación y el soborno, como se dio con anterioridad cuando importantes funcionarios de la Procuraduría regional del Quindío fueron vinculados con jugosos contratos a la Universidad para comprar su silencio y complicidad, algo que debería ser parte de todas estas indagaciones ordenadas desde Bogotá, hasta donde hemos debido acudir conjuntamente con el Senador Iván Cepeda a denunciar todas estas ilegalidades y actos criminales.

Dos son los procesos disciplinarios iniciados contra esta mafia burocrática.

El primero.

Según el reporte de la Procuraduría esta entidad formuló cargos al rector de UniQuindío por contrato irregular a empresa de vigilancia.

Dicha institución formuló pliego de cargos disciplinarios a siete funcionarios de la Universidad del Quindío, por presuntas irregularidades de tipo contractual, en el proceso de Invitación Pública No. 03 de 2017, cuyo objeto era la prestación del servicio de vigilancia.

Los implicados son el Rector de la universidad, José Fernando Echeverry Murillo, y los integrantes del Comité Evaluador del proceso contractual conformado por: la vicerrectora administrativa, Estella López Cadavid; y los profesionales Juan Felipe Pérez Acosta, Gloria Patricia Villa Montoya, María Cristina Posso Echeverri, Gustavo Aguirre Salazar, y Jenuarren Solarte Mosquera.

La Procuraduría Regional del Quindío les cuestionó la hipotética adjudicación del citado contrato a la empresa de vigilancia Emmanuel Ltda., pese a que esta no aporto la licencia de funcionamiento vigente o en trámite con la presentación de la propuesta, y su oferta económica no se ajustaba a los precios y condiciones del mercado, con lo cual, se pudo desconocer lo dispuesto en el pliego de condiciones.

La Procuraduría cuestiona a Echeverri y a la vicerrectora, quienes tuvieron conocimiento de estas irregularidades y no declararon la nulidad de lo actuado, contraviniendo lo establecido en los artículos 153 y 155 del Estatuto de Contratación de la universidad.

Por estos hechos el Ministerio Público calificó inicialmente la conducta de los investigados como constitutiva de falta disciplinaria grave cometida a título de culpa gravísima, cuando se compruebe desatendieron normas de obligatorio cumplimiento.

Este caso no hace sino confirmar muchos otros que hemos denunciado con claridad en notas recientes respecto de contrataciones irregulares como en el caso del Contrato con la Esap y los desembolsos para viáticos y gastos en restaurantes en Armenia, Roma, Paris y Brasil.

La remodelación de la piscina de la Universidad del Quindío y la compra de una finca en Pueblo Tapado.

A propósito de esta acción disciplinaria nos preguntamos por los eventuales vínculos de la hija de Echeverri, de su marido, Gerente de un banco local, con la licitación y el contrato para la remodelación de la piscina de la Universidad del Quindío, obras con muchas irregularidades en los terminados que han llevado a la suspensión de sus servicios por temporadas? ¿Qué relación tiene toda esta contratación con la compra de una finca campestre en el Corregimiento de Pueblo Tapado? ¿Más cosas oscuras de estas mafias?

El Segundo.

El otro proceso disciplinario adelantado por la Procuraduría es contra el conocido Vicerrector de  Extensión de la Universidad del Quindío, Luis Fernando Polania Obando, una ficha de la arbitrariedad y el amarre clientelar local quien como Rector sustituto en ocasiones pasadas, firmo resoluciones de reliquidación de pensiones  para dar cumplimiento a sentencias judiciales muy raras ( parecidas a las del Municipio de Magangue, Bolívar, en el que el Juzgado laboral era propiedad de la Gata al igual que la Alcaldía; ya se imaginaran todo el chorizo de despojo que tenían armado para saquear el municipio). Al respecto nos preguntamos ¿favoreció una de esas resoluciones al ex Rector Polania, hoy diputado del Quindío como representante de una facción política sangrienta y corrupta del municipio de Montenegro donde aún prevalece la rosca asesina del “Grillo” Marín, antiguo cacique y Senador turbayista?; mismo diputado que goza de jugosos contratos de transportes en la UQ.

Polania Obando es quien promueve, por órdenes de Echeverri Murillo, desde su alto cargo, las campañas de estigmatización acusándome de ser parte de una supuesta red ideológica del Eln, situación que investiga la Fiscalía de Armenia donde lo hemos denunciado por injuria y calumnia. Investigación que esperamos sea resuelta en el menor tiempo posible.

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