Preso político Nahuel: Libertad o acercamiento

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Juan Manuel Bustamante Vergara, Nahuel, tiene 25 años y lleva ocho meses en prisión preventiva, a la espera de juicio. Fue detenido el 4 de noviembre de 2015 junto a cinco personas más pertenecientes al colectivo Straight Edge Madrid (SXE MAD) en la llamada Operación Ice. Nahuel, Candela, David, Borja, Javier y Diego, con edades entre los 20 y los 25 años, se enfrentan probablemente a peticiones de cárcel de más de treinta años acusados de constituir una organización terrorista, de tenencia de sustancias explosivas e incendiarias y de daños y estragos con finalidad terrorista.

Straight Edge Madrid (SXE MAD), un colectivo libre de drogas, antiespecista, antifascista y libertario, pasó de la noche a la mañana de ser la expresión madrileña de un movimiento internacional (Straight Edge) a una organización terrorista.

Mientras los otros cinco están en libertad provisional tras el pago de fianzas entre los 3.000 y 10.000 euros, Nahuel ha permanecido todo este tiempo en prisión preventiva. Tras haberlo solicitado en varias ocasiones, se le sigue denegando la libertad provisional por motivos arbitrarios como falta de arraigo (debido a su origen peruano) o falta de trabajo (criminalizando el desempleo).

Nahuel ha ingresado en prisión en régimen FIES 3 BA. El FIES (Fichero de Internos de Especial Seguimiento), creado por Instituciones Penitenciarias, constituye un régimen penitenciario en sí mismo que se caracteriza por un mayor control y vigilancia del interno. Este control no implica necesariamente el aislamiento del preso, pero es más fácil llevarlo a cabo si lo está, por lo que FIES y aislamiento se suelen aplicar de forma conjunta.

En resumen, esta es la situación de Nahuel:

  • ocho meses en prisión preventiva

  • en régimen FIES

  • en aislamiento

  • con traslados arbitrarios tanto de módulo dentro del mismo centro penitenciario como de prisión: Soto del Real, Navalcarnero, Estremera y Morón de la Frontera (Sevilla), donde se encuentra actualmente, a más de 500 kilómetros de Madrid. Estos traslados responden a la misma política de dispersión que se lleva aplicando a los presos de ETA desde hace años con el único objetivo de desarraigar al preso de sus familiares, amigxs, compañerxs y de su abogadx. La dispersión genera un enorme coste emocional y económico para el preso y para su entorno y carece de justificación alguna, salvo hacer más penosa aún su estancia en prisión.

Puedes encontrar más información sobre este caso en

http://plataformanahuellibertad.blogspot.com.es/­

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