Presentación de: “Deconstruint el 23-F”, un documental político de Xavier Juncosa

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Presentación de: “Deconstruint el 23-F”, un documental político de Xavier Juncosa

Barcelona, 21 de mayo de 2009.

Hace un par de semanas el amigo Marc Casanovas me pidió que trazara un breve panorama de la situación, del marco político que rodeó al 23-F de 1981, una descripción de coyuntura creo que fueron sus palabras exactas, como presentación del documental que hoy tendremos ocasión de ver.

No es lo mío, lo confieso… y se lo advierto de paso. Yo me muevo con más tranquilidad, y con más conocimiento de causa, en ámbitos de paradojas o de lenguajes de programación que en territorios tan delicados como el que constituyen “las coyunturas políticas” o “los entornos políticos”. Lo intentaré en todo caso. Creo, quiero, deseo pensar que vivimos tiempos de rebeldía y lo urgente no sólo es, siguiendo a Tarski, urgente sino además necesario.

Y ya que estamos, hablando de paradojas y de lenguajes, déjenme que les cuente una, una muy significativa, que tiene que ver directamente con el 23-F y que algunos han llamado, probablemente con intención y, en este caso, con bendito lenguaje políticamente incorrecto, la “Real paradoja”. ¿Es un absurdo lógico, o más bien lo contrario, afirmar, preguntan retóricamente los buscadores de aporías políticas, que la institución del Estado que más se benefició y se ha beneficiado hasta la fecha del golpe -de un golpe blando, duro o madurito pero con finalidades poco democráticas, terror, horror y pavor de muchos, y netamente anticonstitucional por otra parte, y del que apenas hemos conseguido saber hasta la fecha la décima parte de sus redes telúricas-, probablemente haya sido una de las instancias del Estado que total o parcialmente ha estado detrás de él -o incluso, si me apuran, delante de él- en algunos momentos destacados de su desarrollo, de su cocción y preparación si queremos usar lenguaje culinario? ¿Qué institución es esa, de qué forma ha intervenido, preguntarán? Tendrán que esperar al documental para extraer sus propias conclusiones pero recuerden el interesante y excelente consejo epistemológico del sabio revolucionario Friedrich Engels: la peor hipótesis –insisto: la peor, incluso la más arriesgada, la más descabellada- es mejor que la falta de hipótesis, que el mudismo o silencio explicativos[1].

Antes de entrar brevemente en materia, déjenme en todo caso trazar dos breves apuntes sobre el documental y sobre su director.



[1] No hace falta que les diga, pero se lo digo, que esa sugerencia engelsiana yo la aprendí de un maestro de rebeldes y revolucionarios, quien también habló del 23-F, y que se llamaba Manuel Sacristán. Su intervención sobre el golpe de Estado, pocos días después del golpe, está incluida como anexo.



texto completo en archivo adjunto

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