Portugal: huelga general contra los planes de austeridad

Los dos mayores sindicatos de Portugal realizan este miércoles su primera huelga general conjunta desde 1988, esperando debilitar la determinación del Gobierno socialista para aplicar unas medidas de austeridad que buscan resolver la crisis de deuda.

Los sindicatos planean suspender la actividad de ferrocarriles, autobuses, aviones y servicios que van desde la salud a la banca en protesta contra las reducciones de salarios y el aumento del desempleo en el país.

El primer ministro, José Sócrates, cuyo gobierno está luchando por terminar con las especulaciones sobre si Portugal será el próximo país europeo que necesitará un rescate después de Irlanda y Grecia, ha prometido que seguirá adelante con los recortes salariales y las alzas de impuestos para reducir el déficit de presupuesto.

"Quizás la huelga no provoque cambios radicales en el rumbo de las medidas de austeridad que ha escogido el Gobierno, pero representa un elemento adicional de incertidumbre en el ya inestable escenario del país", dijo Elisio Estanque, investigador de sociología de la Universidad de Coimbra.

Los sindicatos buscan aprovechar la creciente insatisfacción con las medidas de austeridad de un Gobierno socialista que está en minoría, que también incluyen recortes en el gasto de los servicios públicos.

"Son los trabajadores los que están pagando por la crisis, no los banqueros ni los accionistas de las grandes compañías", dijo Leandro Martins, un pensionista de 65 años. "Esta es una huelga contra las políticas derechistas, para demandar nuevas políticas que sirvan al pueblo portugués", declaró.

Portugal ha padecido varios años de bajo crecimiento -a diferencia de otras economías europeas débiles, como Irlanda y España, que pasaron de la bonanza a la depresión- y de competitividad decreciente, que según los economistas socava su capacidad de encarar la crisis de deuda.

La prima de riesgo del país -la diferencia entre sus bonos y los bonos alemanes considerados como más seguros- alcanzó un máximo histórico en la era del euro el 11 de noviembre y estuvo cerca de ese nivel el martes, cerrando en 450 puntos básicos.

Aunque la economía está creciendo este año, los economistas ahora temen que vuelva a caer en recesión en 2011 debido al temor a que el incremento de los impuestos y los recortes salariales a los funcionarios paren el consumo.

El desempleo, que ya se encuentra en su nivel más alto desde la década de 1980, en un 10,9 por ciento, podría aumentar aún más.

Lisboa ha estado cubierta durante semanas con letreros que instan a los trabajadores a sumarse a la huelga, y la aerolínea nacional TAP, los trabajadores de la planta Autoeuropa de Volkswagen, los conductores de autobuses y trenes públicos han prometido participar.

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