Por qué voy en las listas de EHBildu

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Por Iñaki Urdanibia

Ante alguna sorpresa que me han mostrado algunos amigos o gente relativamente cercana, aunque lejana en lo que hace a la relación constante inter. nos ( es lo que tiene ojear los medios de comunicación ), me parece oportuno escribir estas líneas aclaratorios que a la vez me sirven para aclararme, en parte, a mí mismo.

Vaya por delante que no me considero nacionalista de ninguna de las maneras, ni vasco, ni español( cosa esta última que cantidad de gente la vende como poco menos que como muestra de no-nacionalismo, cuando no de universalismo…no se entiende bien por qué arte de birlibirloque). E intentaré aclarar / me.        

Hace tiempo que dejé de militar en organización política alguna, si bien he seguido desde entonces mostrando mi inclinaciones críticas y rebeldes con respecto al estado de cosas, en mis intervenciones periodísticas y otras; siempre con una sensación de idiocia ( incapacidad de comprender no por pérdida de facultades, ni por desinterés por la esfera colectiva…sino por los infames olores que generalmente desprende la cosa política y por la aceptación-bastante generalizada por la denominada clase política- de que sobre ella se alcen los poderes económicos

Empezaré diciendo que en los años de lucha anti-franquista, las condiciones sine qua non que eran mantenidas por todo el arco político de la oposición y sus organismos unitarios, unificados, en los años del tardofranquismo, en la denominada Platajunta– que reunía a las fuerzas que iban  desde la democracia cristiana hasta la extrema izquierda- eran entre otras: elección entre monarquía y república, derechos a la autodeterminación de las nacionalidades oprimidas ( Catalunya, Euskadi y Galicia), o disolución de los cuerpos represivos ( GC, PA y BPS,) entre otras. En fin, mirando las cosas desde este punto de vista, la práctica totalidad de partidos del panorama política tragaron con el post-franquismo , transitorio, sin que ninguna de esas condiciones, y otras, se hubiesen cumplido . Es más se convirtió en moneda al uso tachar de << maximalista>>, cuando no algo pero- a cualquiera que osase reclamar tales requisitos. 

En este asunto los únicos que mantienen , por aquí, ciertas reivindicaciones que continúan en la senda de aquellas exigencias rupturistas son los militantes de la izquierda abertzale. Desde este punto de vista, se sea o no mayormente patriota, en este terreno sus posturas son defendibles a todas luces.

Por ceñirnos a un ejemplo realmente claro, el que se puede observar en el terreno sindical, aquí se ve que aquellos sindicatos de obediencia estatal( CCOO y UGT fundamentalmente) que se empeñan en tratar de descalificar a quienes defienden posturas combativas y de clase tachándoles de << nacionalistas>>, llevan una política de pasteleo con la patronal y con los gobiernillos de por acá, ya estén liderados por López o por Urkullu, – mientras que los de obediencia local ( ELA, LAB, STE-EILAS…)son precisamente los que mantienen en alto la bandera de la confrontación y la lucha de clases; lo que es cierto en el terreno sindical puede ser traspasado, sin rizar rizo alguno , al campo de la política en general.

Hay partidos , prácticamente todos los que participan en el entramado de las elecciones,  que , por lo general, mantienen una defensa abierta o solapada de los intereses desarrollistas que coinciden con los empresariales que se traducen en que a más desarrollo( entendido como más obras y hormigón: estaciones, incineradoras, superpuertos, etc.) mejor para la ciudad, para el pueblo o…para lo que sea. En todo el arco de quienes se presenten a las elecciones, únicamente se salva EHBildu que se opone a tal dialéctica conformista, y hasta saca a relucir los pufos contraídos por anteriores gestores que se defienden cual gato panza arriba a la hora de ocultar los chanchullos, privilegios de la llamada clase política; una duda puede surgir, al menos al que escribe le ha surgido, con respecto a la nueva sigla en litigio, Podemos, que no obstante, visto lo visto, parece convertirse, al menos por aquí, en una sucursal para recoloque de descolgados, o colgados, o por gentes en busca de acomodo en algún puesto( como en algún caso, me guío por alguna foto de presentación, de algún sujeto que ha saltado de partido en partido, y de puesto en puesto) de diferentes partidos en decadencia o en trance de desaparición, amén de que con respecto a la cuestión nacional mantienen unas posturas más bien tibias por no tildarlas de abiertamente unitaristas. 

Así pues aun no siendo ni nacionalista, ni teniendo mayores amores por políticas abertzales, excesivamente centradas en la reclamación de la soberanía vasca…y teniendo tendencias ideológicas que más se acercan a una especie de anarquismo como milagro, desesperanzado, ante la mierda política dominante…e incluso partiendo de la aceptación de aquello de que éléctions piège à cons ( elecciones trampa para chorras) hay niveles de elección en los que parece que unos pueden hacerlo en mejor dirección que otros: es el caso de EHBIldu, que rompe con la política como privilegio y como gestión de los intereses patronales, financieros y otros, además de dedicar sus esfuerzos a alentar las formas de participación directa de la ciudadanía ( de abajo a arriba), y  guiándome, en el terreno de la política, por el eje izquierda / derecha más que por cualquier otro… Tras lo dicho y habiéndoseme invitado a ir en las listas( asegurándome puestos no peligrosos-como para poder salir- y  con el compromiso de no participar en mítines y en otros actos), he optado, tras no pocas dudas, por aceptar aparecer en tales listas , a pesar de las diferencias, ideológicas y políticas que me pueden separar de ellos y con un nebuloso sentimiento de-como en la canción de los Burning- qué hace un chico como tú en un lugar como éste, Si me lo llegan a plantear otros partidos es claro que les hubiese mandado a cascarla sin dudar. Reitero que aquí y ahora tal opción es la única que a mi modo de ver supone una ruptura con los modos habituales de hacer política y la única que defiende con radicalidad el derecho a decidir, amén de subrayar algunos aspectos rupturistas, olvidados por el resto.

En esto de la política de la que hace años, reitero, he estado separado, al menos en lo que hace a la militancia que no al compromiso cívico, por costumbre me guío por aquella prescripción lyotardiana de << seamos paganos, seamos justos >>, y así  en la presente ocasión aun sin creerme ninguna película, ni  ninguna línea que señale en dirección al futuro radiante, juzgo que la mayor dosis de justicia está representada por la opción de EHBildu…En fin, siguiendo el camino que señalase Deleuze de << devenir minoritarios >>, caso que en la presente ocasión con el concurso de una serie de circunstancias ( brutal y constante torpedeo del resto de fuerzas en litigio contra cualquier iniciativa que provenga de los actuales gestores municipales, la fuerza de la absoluta mayoría de los medio de comunicación y propaganda, y la irrupción por la izquierda de una “nueva” fuerza, entre otras ) creo que se va a cumplir a rajatabla.

         Y…eso; y perdóneseme que hable de mí mismo, pero es que es mi postura y no la de un nosotros la que pretendía aclarar en estas líneas.

 

 

 

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