PODREDUMBRE. La corrupción en Canarias.

PODREDUMBRE Teodoro Santana
 Canarias es la prueba irrefutable de que cualquier situación, por mala que sea, siempre puede ir a peor. Ahogado en un tsunami de capital circulante, gracias a los impuestos no pagados mediante ese perverso mecanismo de evasión fiscal legalizada que es la RIC, nuestro país se va hundiendo lentamente en una marea negra de corrupción y prácticas mafiosas. Y no ya generalizada, sino hasta mariscalizada.

Mándenle para delante, que esto es Jauja. O Chicago, años veinte. Comienza la precampaña electoral, y ya se ven los dineros transitando en propagandas pagadas de forma misteriosa. Y el que paga manda, paisanos. Los corruptos florecen por doquier, pero los corruptores siguen siendo considerados gente respetable. Sólo caen, y en cámara lenta, los peces pequeños. Los grandes corruptos y corruptores están libres de toda sospecha.

Nos cuentan la milonga de que son cosas que pasan por la naturaleza humana. Pero nada de lo humano es natural: es evidente que determinadas políticas, determinados modelos sociales, determinada RIC, determinados sistemas electorales, favorecen más la corrupción. Aún más: la hacen inevitable. No queda títere con cabeza: enriquecerse rápido, enriquecerse a toda costa (nunca mejor dicho).

Sí, son una minoría, pero es la minoría que nos gobierna. La que decide cuanto dinero va a cada cosa y a cada casa. La que califica y recalifica, presupuesta y por supuesto. Vacía los bolsillos de los que trabajan mediante impuestos indirectos, para engrosar los bolsillos de unos pocos. Y ya puestos, los suyos propios. El que parte y reparte se lleva la mejor parte.

Las cárceles, mientras tanto, llenas de pobres. El reino de la Administración de Injusticia, mientras sueldos y pensiones no alcanzan para llegar a final de mes. Peleas por el protoculo (no, no es un error), por poner las posaderas aquí o allá, mientras la educación, la sanidad, la vida, se deteriora para la inmensa mayoría de las canarias y de los canarios.

Pero no importa, que va, siempre habrá un teniente de alcalde que importe prostitutas. O un capitalista que sufrague campañas y compre políticos, que después se lo cobran en licitaciones, pelotazos y subvenciones. «Canarias Vice», pero qué vice. Aquí pensaban seguir…

(*) Teodoro Santana es Secretario Nacional de UNIDAD DEL PUEBLO

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