Perú. Un mes de cuarentena: el Estado al límite

Publicidad

Ha transcurrido un mes de la cuarentena dispuesta por el gobierno para enfrentar la pandemia del Covid-19 y, aún cuando no cesa el incremento de personas contagiadas, no se ha producido el temido colapso del sistema de salud. No obstante, este sigue mostrando sus flancos débiles en la tardía y lenta  atención a quienes tienen los síntomas o ya han contraído el virus, así como en la desprotección del personal de salud y las fuerzas armadas y policiales.

Ciertamente, este panorama da cuenta de la importancia de las medidas de inamovilidad y aislamiento social, resaltando el afán correctivo del gobierno para que varias de estas se continúen afinando en el camino. Sin embargo con el paso de los días quedan claras las limitaciones del accionar estatal en otros ámbitos, ya sea porque las decisiones adoptadas no resuelven problemas graves como el de la gran cantidad de personas que buscan retornar a sus lugares de origen, o porque las medidas dispuestas pueden acabar perjudicando a la población como en el caso de la autorización a las empresas para realizar la “suspensión perfecta de labores” que no es otra cosa que la licencia sin goce de haber a los trabajadores.

Con relación al primer aspecto, a estas alturas de la cuarentena, resulta inexplicable que el gobierno haya reducido su atención a los sectores más desfavorecidos y perjudicados por la emergencia, a la entrega de los bonos de 380 y 760 soles y al reparto de una canasta de alimentos, obviando que miles de personas no han podido acceder a ellos, y que además los montos asignados son insuficientes para atender los gastos mínimos de una familia.

Del mismo modo, continúa la inacción gubernamental para atender las actividades agrarias que son fundamentales para garantizar la provisión de alimentos, y tampoco se observa interés en atender la situación de los padres de familia que deben seguir pagando onerosas pensiones educativas a los colegios y universidades particulares, pese a la suspensión de las clases presenciales. Y en el caso de las zonas rurales deben enfrentar la carencia de recursos para que sus hijos sigan los programas de “Aprendo en Casa”.

Respecto a las medidas perjudiciales, se ha dicho mucho sobre el impacto negativo que conlleva dejar sin remuneración a los trabajadores bajo la excusa de mantener las fuentes de empleo, pero también se hace patente la necesidad  de establecer nuevas condiciones para la actividad empresarial considerando que la obtención de ganancias no puede ser el objetivo principal de quienes contarán con recursos públicos para seguir operando.

En Noticias Ser reconocemos el enorme esfuerzo del gobierno para garantizar que el sistema de salud no colapse, pero consideramos que es un grave error cargar en los trabajadores los costos de la emergencia, liberando a las empresas de tal responsabilidad; así como no asegurar hasta el momento, que toda familia que necesite la ayuda estatal – sea en bonos o canastas de alimentos- la reciba. En buena medida la carencia de apoyo es lo que explica la migración de la ciudad al campo, que podría tener consecuencias irreparables para la población rural. El objetivo final de la lucha que venimos dando contra el Covid-19 es garantizar la vida y los derechos de todos y todas, dejando de lado los privilegios de siempre.

.

http://www.noticiasser.pe/opinion/un-mes-de-cuarentena-el-estado-al-limite?

 

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More