Este miércoles en una conferencia de prensa realizada en el local de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), representantes de distintos sectores de la sociedad civil explicaron el porqué era necesario salir a las calles ante esta nueva posibilidad, la misma que fue abierta por PPK en una entrevista brindada a The Economist.

Tito Bracamonte, secretario ejecutivo de la CNDDDHH, resaltó que darle la gracia presidencial a Fujimori Fujimori, sería ir en contra de las reglas de nuestra democracia y marco jurídico.

«En esta mesa a nadie nos moviliza el odio, todo lo contrario, lo que nos moviliza es el amor por nuestro país, por una democracia que nos permite que podamos vivir en paz, con reglas claras. No es posible que el presidente de la República vaya a violentarlas con un indulto que no tiene lugar dentro de nuestro marco jurídico».

El exfiscal Avelino Guillén, consideró que PPK debería revisar varios elementos al momento de evaluar el otorgamiento de este tipo de beneficios y que en ese sentido el exmandatario no califica. Asimismo, recordó que se trata de uno de los presos con mejores condiciones carcelarias en el Perú.

«El señor (PPK) incumpliendo sus promesas de campaña, sus compromisos adquiridos en la segunda vuelta electoral, señaló que ahora sí es el momento. Esto obviamente ha generado una reacción en la ciudadanía que ve este gesto como un acto de impunidad, porque el señor Alberto Fujimori no califica legalmente para ser beneficiado con el indulto, ni siquiera humanitario. Felizmente no padece ninguna enfermedad grave o terminal y las condiciones que tiene en la Diroes no ponen en riesgo su vida. Hoy es quizás el preso que tiene las mejores condiciones carcelarias en el país».

En representación de las víctimas, Norma Méndez, madre de la periodista asesinada Melissa Alfaro, llamó la atención sobre la frase utilizada por el mandatario para referirse al indulto, preguntándole para qué realmente ha llegado el momento si aún no se escucha a las víctimas.

«Recordemos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos así lo ha declarado: todos los casos como los nuestros son delitos de lesa humanidad, eso todos lo tienen que saber. Son crímenes cometidos muchas veces con alevosía, por persecución política, porque no le convenía a Fujimori lo que decían».

La periodista Claudia Cisneros hizo hincapié en la utilización del fujimorismo de una figura como el indulto como herramienta de «chantaje» al Ejecutivo.

«El fujimorismo está destruyendo nuestro país, nuestra institucionalidad y gobernabilidad. El indulto es solamente una muestra más de esta forma artera y chantajista que esta agrupación quiere imponernos como una normalidad y los ciudadanos decimos no. El indulto es una forma de decirnos  a los peruanos que la ley no es igual para todos, que basta con que te apellides Fujimori y tengas una mayoría obstruccionista en el Congreso para hacer lo que te de la gana».

Gerardo Salas, representante de la Federación Universitaria de San Marcos, recordó, asimismo, que Fujimori haya sido el causante de convertir la educación pública en un servicio exclusivo para quienes puedan pagarlo.

«Hay que recordar que Alberto Fujimori representa para la memoria histórica del Perú: la viva cara de las reformas que recortaron los derechos sociales que el pueblo peruano se esfuerza por recuperar, las políticas de precarización laboral, la política educativa que le puso precio a la educación. El indulto por tanto es un insulto a la memoria y dignidad nacional».