Periodistas chilenos dejan mal parado a nuestro país ante la prensa

Sorprendida y crítica se mostró la prensa estadounidense por el poco profesionalismo de los periodistas chilenos que acompañaron a la presidenta Bachelet en visita oficial a EEUU.

Y no dejan de tener razón cuando fuimos testigos de cómo éstos se peleaban por robar cámaras, al igual que las calcetineras o teenagers de las décadas 60-70, como si el presidente de EEUU fuera una estrella de cine o un famoso cantante rockero. Una desproporción que rayó en lo chabacano y farandulero. No se entendía muy bien si se trataba de periodistas que cubrían el viaje de la presidenta o bien se trataba de periodistas que creían encontrarse en los sets de programas faranduleros como los de Primer Plano o SQP.

Si hasta la propia CNN, graficó “la cómica escena donde los periodistas extranjeros luchaban por pararse cerca del Presidente”, señalando a reglón seguido, que “la prensa chilena olvidó todo protocolo y objetividad periodística”. Los medios periodísticos estadounidenses coincidieron al señalar que la actitud de la prensa chilena “borró la línea que separa a los reporteros de los admiradores”.

Y no era de extrañar, en cuanto sabido es que los periodistas chilenos llevan en su ADN una inconfesada admiración por los Estados Unidos, muchas veces tentados por unos cochinos pesos, otras, permeadas sus pieles por la ideología neoliberalista de lo cual hacen una verdadera cruzada. Lo comprobamos y vivimos acá en Chile día a día. Basta ver los titulares de diarios y noticias de la televisión para darnos cuenta que los periodistas criollos son unos simples voceros de las políticas de dominación de Estados Unidos hacia los países de nuestra región.

En efecto, en tal afán llegan hasta la inmoralidad y falta de ética, tratando de justificar, o aminorar en sus notas, los asesinatos de miles de ancianos, mujeres y niños en Iráq y Afganistán por parte de los indiscriminados bombardeos de la fuerza aérea estadounidense sobre la población civil. Para tales fines, no trepidan en reemplazar las palabras asesinato o genocidio por la de “efectos colaterales”.

En el mismo sentido, a las torturas en Abu Gharib y Guantánamo, etc., las transmiten como simples “excesos”. Por si fuera poco, a Estados Unidos lo mencionan como país campeón en la lucha por los derechos humanos y, sin embargo, callan el hecho de que es, precisamente, ese país, el que da cobijo y refugio a los peores genocidas, criminales y ladrones que han asesinado y esquilmado a nuestros pueblos. Remitámonos tan sólo a esa repugnante gusanería que pulula por las calles del Estado de Florida. En fin, los ejemplos sobran, y para todos los gustos.

Un lenguaje sibilino y espurio, que retrata fielmente a los periodistas criollos como serviles a las políticas de dominación del país del Norte hacia los países de nuestra región. Sin duda, los mayores propagandistas ideológicos de los mandatos provenientes de la Casa Blanca y, por tal, convertidos en encubiertos enemigos de los más desposeídos, víctimas de las políticas de saqueo y dominación proveniente del corazón del imperio.

En suma, periodistas serviles todos ellos y, a no olvidar, por antonomasia, mucho de miserables, también. La presidenta Bachelet, para no ser menos, se mandaba su acostumbrado numerito al declarar, a micrófono abierto, que su Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, se había transformado en un “casi héroe” nacional. Por cierto, que no se dignó explicar que entendía por “casi héroe”, lo importante era llamar la atención en su afán que, los poderosos de más al norte, le cuelguen gratuitamente el inmerecido título de estadista estrella de la región.

Una pachoteada más, develada en sí misma como un despropósito digno de la mayor estupidez por parte de la Sra. presidenta. De seguro, nuestros verdaderos héroes nacionales, entre otros, O¨Higgins, Arturo Prat, Carrera o Manuel Rodríguez, en estos momentos se estarán revolcando en sus respectivas tumbas haciéndose la misma pregunta acerca de ese inexplicado “casi héroe” que quedó flotando en el aire. Un exhabrupto impropio de quien pretende pasar a la posteridad como estadista, dejándonos ante la comunidad internacional mal parados como si fuéramos un vulgar país bananero.

Por último, no puedo dejar de referirme a ese nuevo e inventado “chapulín colorado” criollo, creada en la afiebrada mente de la Sra. Presidenta, respecto de su ministro estrella, Andrés Velasco. Todos los economistas saben que este personaje no es nada más que un fiel testaferro de las políticas que les ordenan instituciones creadas por el imperio, que desde allí dictan sus políticas de dominación hacia nuestros pueblos.

En efecto, no es por casualidad que este personaje viaja recurrentemente a Estados Unidos a recibir las líneas e instrucciones que se le imparten desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial, y Organización mundial del Comercio, entre otros. Mayor flexibilización laboral, más mercado y menos Estado, etc., son sus máximas lecciones aprendidas de lo que le dictan sus amos del Norte.

Es falso que este espectro de “casi héroe nacional”, sea creador e inventor de políticas económicas supuestamente salvadoras y beneficiosas para nuestro país. Al contrario, el es un simple transmisor, un simple vocero, un agente mandatado por las políticas ya delineadas por las instituciones internacionales citadas, que son los que verdaderamente le ordenan lo que tenemos que hacer en nuestra propia casa.

En fin, un ministro servil, convertido en un agente más de la paulatina desnacionalización que ha venido sufriendo constantemente nuestro país, desde la época de Pinochet, política mantenida y, peor aún, profundizada por los sucesivos gobiernos de la Concertación a través de sus más genuinos representantes neoliberalistas, a saber, sus ministros de Hacienda. Que más da, ayer, fueron Aninat y Eyzaguirre, y hoy lo es, Andrés Velasco, meros clones que se repiten unos de otros.

Mientras escribo esta nota, golpea la noticia de que se está tramitando en el parlamento una nueva ley para privatizar el mar, a favor de multinacionales y grandes consorcios empresariales criollos. Una nueva muestra más, de cómo la Sra. Presidenta, con pretensiones de que se la considere estadista, se la está jugando, junto a su “casi héroe” para seguir desnacionalizando la poca riqueza social que aún va quedando en nuestro vapuleado país….¿Una nueva carajada de este parcito?.. Para mi gusto, ¡No hay salud!.., Chile es un país que definitivamente se ha ido al carajo, convertido en un país falso, un país rasca, en un país picante… ¿o no?.

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