Pensiones: Suecia… un modelo para la patronal

Por Elisa Caron

En 1993, Suecia sufrió una crisis económica importante debida al hundimiento de su mercado inmobiliario. Y el gobierno socialdemócrata de ese momento después de acordarlo con los partidos de centro y de derecha, transformó el sistema de pensiones por reparto en un sistema de pensiones por puntos, completado con una parte capitalizada en fondos de pensiones. La reforma fue votada en 1999 y puesta en marcha poco a poco. El montante de pensión cobrada proviene de un complicado cálculo a partir del número de puntos cotizados pero también de la esperanza de vida media en el momento de la partida a la jubilación y de la coyuntura económica. Todos los años, en febrero, los suecos reciben un sobre naranja en el cual conocen la pensión que podrían tener en la jubilación en base a las diferentes hipótesis de crecimiento.

La edad necesaria para poder cobrar una pensión fue fijada a los 61 años, pero la edad de jubilacion efectiva media rápidamente pasó a los 65 años. Y en 2017 una nueva reforma hizo pasar esta edad mínima de salida a los 64 años.

Veinte años después del establecimiento del nuevo sistema, la pensión de los jubilados equivale de media al 53% de su último salario, frente al 60% en el año 2000. Un pensionista de cada cinco vive bajo el umbral de pobreza. Un estudio de 2017 mostraba que el 72% de los hombres y el 92% de las mujeres hubieran tenidos una mejor pensión con el anterior sistema. Son las mujeres, con itinerarios laborales a menudo interrumpidos, quienes pagan más el pato de este sistema. Así pues, muchos pensionistas trabajan para completar sus pensiones insuficientes. Centenares de empresas de trabajo temporal están especializadasen el trabajo de seniors. ¡ Una ventaja para los patronos que no tienen que pagar cotizaciones!

Además, este sistema es apreciado por las empresas porque el nivel de cotizaciones patronales permanece estable. En efecto, las pensiones se ajustan automáticamente en función de las cotizaciones recaudadas. Cuando hay menos tras un aumento del desempleo por ejemplo, las pensiones de todos los jubilados bajan, lo que ya ha sucedidos dos veces desde hace veinte años.

El modelo sueco es por tanto trabajar más y durante más tiempo para pensiones de miseria, de las que no se conoce el montante de antemano y que pueden bajar. ¡En Suecia como en toda Europa, es indignante!

Elisa Caron

L.O.

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