Paraguay. Asesinan a Eusebio Torres, referente campesino

Los latifundistas de la soja transgénica no perdonan. Nadie les puede litigar ni menos ocupar las tierras del Estado que ellos siembran ilegalmente. Al que se opone lo matan:

Asunción, 12/3/2014.- Hoy, en el departamento de Alto Parana, dos matones asesinaron a Eusebio Torres, referente campesino mientras tomaba tereré [mate frío], bajo un árbol del patio de su casa.

Ayer había denunciado ante el Indert (Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra) la ilegitimidad de los títulos de unas tierras usurpadas por latifundistas de Santa Lucía, Itakyry, localidad del departamento de Alto Paraná. Por esa razón lo amenazaron de muerte.

El Indert recibió las denuncias del referente campesino asesinado durante el “Operativo Rojevy”(“operativo recuperar”) el cual fue lanzado por el gobierno de Cartes con el claro objetivo de desmovilizar el núcleo duro de “sin tierras“ frente a la huelga general del 26 de marzo próximo.(Aratiri)


Eusebio Torres fue asesinado por la mafia sojera

Agencias

El dirigente campesino de Alto Paraná, Tomás Zayas, aseguró que fue la mafia sojera quien asesinó ayer a Eusebio Torres en la comunidad de Santa Lucía. Y que efectivamente lo que motivó el hecho fue que el asesinado ofició de guía ante el INDERT para mostrar las tierras campesinas usurpadas por sojeros. Dijo que hubo otros dirigentes que salieron de la comunidad por amenazas en el pasado, pero Torres decidió quedarse.

El acribillamiento del dirigente campesino de 64 años es la respuesta de los grandes sojeros frente a la intención de recuperación de tierras del Estado para traspasarlas a familias campesinas de la zona y de Ñacunday. Esta es otra de las maniobras del Gobierno que buscan quitar legitimidad a la lucha de las organizaciones Sin Tierra.

Según datos del INDERT, sólo en la pequeña comunidad de Santa Lucía los sojeros usurpan 3.187 hectáreas que debían ser de familias campesinas.

Santa Lucía, explicó Zayas, se legalizó como colonia campesina hacia 1995 y Torres fue uno de los protagonistas de esa conquista. Al lado había una comunidad indígena que nunca pudo ocupar legalmente las tierras donde vivían.
A través de ardides administrativos y judiciales, un hijo del senador liberal Alfredo Jaeggli se apoderó de gran parte de esas tierras.

Aunque un juez les dio la razón hace unos años, la comunidad indígena de igual manera no pudo entrar en sus tierras, puesto que en lugar se instalaron fuertemente las explotaciones sojeras de Jaeggli y otros grandes propietarios. Éstas tierras formarían parte de aquellas que el INDERT quiere ahora recuperar.

Zayas dijo que desde hace 10 años que las familias campesinas del lugar están en conflictos con los terratenientes. Y por eso, hacia 2002 y 2003, muchos dirigente del lugar decidieron abandonar la zona para proteger a sus familias, debido a las amenazas de muerte que recibían por parte de los usurpadores de aquellas tierras.

Carlos Eusebio Torres era un compañero de Asagrapa [Asociación de Agricultores de Alto Paraná] que estuvo acompañando todo el proceso de reconquista de tierras para las familias campesinas, y que hace un tiempo vino conversando con las familias de Ñacunday para buscar que se asienten en el lugar.

“Torres era un compañero tranquilo y leal, no tenía enemigos. Nunca aceptó dinero de nadie”, dijo Zayas, en referencia a varios ofrecimientos de dinero para venderse a los poderosos. Dijo que muchos dirigentes salieron por salvaguardar sus vidas, Torres decidió quedarse porque era de los que pensaban que preferían “vencer o morir”.

Cuando el 14 de febrero sicarios asesinaron al agricultor Arsenio López en la zona, que también fue director de una radio local, varios dirigentes de Itakyry le dijeron a Zayas que esto recién empezaba, que sabían que a muchos de ellos les iba a tocar. “Los dirigentes de Itakyry, en su mayoría, están amenazados de muerte” por los terratenientes, dijo Zayas. Y más ahora que tienen a uno de los suyos en la presidencia del país

Carlos Eusebio Torres es uno de los, al menos, 117 dirigentes campesinos asesinados en el marco de la lucha por la tierra frente a poderes terratenientes desde 1989. Es el tercero asesinado durante este 2014, tras Arsenio López y Nery Benítez, acribillado en Luz Bella, departamento de San Pedro, el 2 de febrero último.

 

Fuentes: Aratiri, Agencia Rodolfo Walsh, la haine

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