Para jóvenes inconformistas: El camino de la libertad

PODERES CONTRA LA HUMANIDAD,PODER PERSONAL Y LEYES CÓSMICAS

(I)

La violencia real y los actos criminales que se ejercen&nbsp a diario &nbsp sobre personas y sociedades siempre se acompañand e astucia, mentiras, manipulaciones, promesas falsas y conspiraciones secretas de aquellos que tienen alguna clase de poder sobre otros y buscan someterlos para cumplir sus propósitos.
El oro y la espada se buscan sin cesar entre sí, pero ambos necesitan consejeros para saber cómo hacer su trabajo. Entonces acuden a los intelectuales sin conciencia, al clero y a los políticos.

Y si hubiera que señalar a las más perversas de todas las malas compañías y consejeras del poder de la espada y el oro tendríamos que colocar a las castas sacerdotales de todas las épocas, incluida la nuestra: estas&nbsp albergan a&nbsp los intelectuales más letales. A la manipulación oportunista de las leyes de Dios, unieron y unen sus conocimientos y ascendientes sobre los hombres ignorantes de los pueblos para hacerles creer que el poder del oro es tan aceptable como el de la espada, pues que el poder- incluido el de los sacerdotes- es,- pretenden estos- de origen divino, lo cual los legitima a todos para dictar sentencias condenatorias a muerte o tormentos infinitos, formar alianzas o romperlas con los poderosos del mundo en cada época, y dictaminar con pretendida autoridad sobre el bien y el mal, juntos o por separado, que habrán de conducir inevitablemente a la condenación eterna o a la salvación. Su fuerza es el miedo de los ignorantes y supersticiosos a los que arrastran.Su Objetivo: poder y control sobre el mayor número posible &nbsp de mentes, cuerpos y almas, búsqueda de riquezas, argumentosy recursos ilimitados para tener más poder, más control, y recibir más energía de los súbditos y creyentes, siempre dispuestos a entregarles sus “diezmos y primicias”, su atención y manutención, y hasta su propia vida si se les pide como sacrificio (cruzadas, colaboraciones en genocidios por ese dios a su medida, etc) por la defensa de sus valores «sagrados» o por algunas de esas grandes palabras con las que las multitudes son condicionadas y encandiladas, como democracia,libertad, patria y derechos humanos.
En ellas&nbsp &nbsp los embaucadores ni creen, ni practican ni toleran siquiera a quien se las toma demasiado en serio y se muestra dispuesto a practicarlas.

“La relación entre el Estado y la Iglesia está anclada en la enseñanza eclesiástica. La Iglesia, desde su plenipotencia,-presumidamente otorgada por Dios- dictamina la sentencia, y el Estado la ejecuta. ¡Una alianza nada santa!”

Quien se libera de la coacción eclesiástica porque ha reconocido que las Iglesias son Iglesias del Estado y no del pueblo; el que sólo se remite a los Mandamientos de Dios y a las enseñanzas de Jesús el Cristo y paso a paso vive según ellas, apenas si tiene una oportunidad ante ese imperio pagano del poder. Con un conglomerado Estado-Iglesia así donde el lema es “como me des, así te doy, y entonces estamos de acuerdo”, Jesús el Cristo no tiene nada en común. Esto tampoco es posible porque el Estado y la Iglesia se preocupan poco por el pueblo. El pueblo es el ganado votante”. (Gabriele de Würzburg)

&nbsp

Tienen suerte clérigos, ricos y poderosos de que el Infierno no exista, pero de la ley de causa y efecto- o siembra y cosecha- no se libra nadie, pues cada uno es responsable de sus actos y padre de su propio destino.

LOS CINCO PRINCIPIOS

Las personas verdaderamente informadas deberíamos ir olvidando las falsas ideas que sobre Dios y el modo de entender la vida han ido transmitiendo desde hace dos mil años las Iglesias aliadas al poder civil. Las ideas de un dios iracundo, pero ausente; de un juez temible que exige sacrificios, penitencias, ritos, ceremonias y dolor para templar el alma o para castigar por las faltas cometidas contra las leyes divinas. La idea de un dios del dolor, de un dios que ata, nada tiene que ver con Dios, pero sí con el clero y su historia milenaria. Dudo que las cúpulas clericales crean en Dios, porque como veremos, Él no tiene nada que ver con el dios de las iglesias, que es justo contra el que los ateos arremeten con toda razón y para satisfacción del Papa y sus lacayos.

Muy lejos de los criterios por los que se rigen las Iglesias, las leyes divinas establecen cinco principios sin los cuales no puede existir progreso real alguno. Estos principios son: libertad, igualdad, fraternidad, unidad y justicia. En este artículo hablamos de la libertad. En los siguientes trataremos de los restantes principios desde la óptica del cristianismo libre.

La libertad.

Seguimos citando a Gabriele de Würzburg:

“Cada principio divino está también contenido en los otros principios. Sin el principio vivido de la igualdad no puede haber libertad.

Muchos seres humanos mantienen la opinión de que son libres. El creerse libre….no significa jamás libertad….Libertad significa(entre otras razones espirituales) independencia de personas, de dinero y de bienes, de la aspiración al reconocimiento, al prestigio y al poder…( El subrayado es mío)

Para alcanzar esa libertad que verdaderamente hace libre deberíamos elevarnos a la veracidad en todas las cosas de nuestra vida terrenal. Deberíamos, por ejemplo, considerar la siguiente regla: no mientas, pues cada mentira, aunque parezca ser insignificante, ata y daña entre otras cosas a nuestro semejante que nos cree.

Respeta y valora la vida de los seres humanos, de la naturaleza y de los animales, pues lo que no quieras que te hagan a ti no se lo hagas tú ni a los hombres, ni a la naturaleza ni a los animales.

No mates, ni a hombres, ni conscientemente, es decir, intencionadamente, a animales y plantas; así honrarás la vida en todo y te harás libre según la voluntad de Dios, según Su ley de del amor a Dios y al prójimo, que significa libertad.

Sé sincero y honesto. No des nunca falso testimonio en contra de tu prójimo. De este modo alcanzarás la libertad que verdaderamente hace libre.

No robes. Robar significa tomar en posesión aquello que a uno no le pertenece. Considerar lo robado como su propiedad, no querer devolverlo, es robo permanente. El que se convierte en ladrón sigue estando atado, y el que permanece siendo un ladrón a la larga daña a los demás. Él no sólo evita ser libre, sino que atenta también contra la unidad. Esto es válido tanto para el individuo como para grupos y asociaciones de todo tipo. Por ejemplo, las instituciones eclesiásticas nunca pueden ser la Iglesia de Dios si consideran como de su propiedad lo que han quitado y al mismo tiempo robado a otros países y los conservan para sí. Como se oponen a la voluntad de Dios, se han apartado de la verdad, que hace libre. Ellas obran y reaccionan según las leyes de la Iglesia, pero no según los Mandamientos de Dios. Estos dejan la libertad a los hombres cuando dicen “debes” o “deberías”, y no el “tienes que”, como lo ordenan las leyes de la Iglesia.

El que incluye los Mandamientos de Dios en su modo de pensar y vivir, también en relación a la legitimidad “Reza y trabaja”,respetará a sus semejantes, y no los perjudicará aprovechándose de ellos. Él no deseará a la mujer del prójimo, ni tampoco la fortuna de sus semejantes. Él le dará al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.

Dios, que es la ley del amor y la libertad, no tiene en Su ley ninguna legitimidad de la violencia; tampoco cuando se trata del poder supremo del Estado terrenal. Dios, el Eterno, nunca habló de un “poder supremo del Estado”, tampoco a los correspondientes gobernantes.-Una Iglesia autoritaria pone sin consideración ni dudas de sí misma en boca del Altísimo tales afirmaciones.

Pensemos con lógica: si Dios es el amor universal, la sabiduría y la grandeza, si Su ley eterna es perfecta, si los extractos de la ley eterna, los Diez Mandamientos, no nos obligan, entonces Dios no nos impondrá ninguna determinación a los seres humanos. Dios es la única autoridad, porqueÉl mismo es la ley del infinito. Dios dice en Sus Mandamientos: “tú deberías”. Quien quiera hacer a los hombres dependientes y no libres expresa la imperativa afirmación “tú tienes que”, que en nuestro mundo se impone muchas veces con brutalidad y violencia. Dios no tiene en Su ley universal el principio de la violencia, porque Él no es violento”

(Hasta aquí la cita).

La mayoría se encuentra, no obstante, anestesiada por el César y por los que dicen ser representantes de Dios( aún a estas alturas), o sea: por eso que llamamos “El Sistema”.Pero para que tal cosa como esa a la que llamamos “El Sistema”pueda existir es necesario que un número muy abundante de gentes se identifiquen con él. Por eso el bombardeo publicitario y propagandístico permanente con el que los supuestos medios de comunicación “libres” nos obsequian a diario. Por eso los infinitos laberintos de los infinitos sub-sistemas para atraparnos en sus redes de todo tipo como inocentes pececillos, porque conocen, desde luego, nuestras debilidades. Las estudian, y luego las explotan a su favor.Para eso está el márkertin. Pretenden darse un aspecto honorable todos los pillos que ofician en nombre del Sistema, para hacernos creer que toda esa caterva de políticos,militares, jueces, periodistas,expertos, representantes eclesiásticos o de multinacionales de otro tipo, y otros apéndices medianos y menores del Gran César y de sus pequeños sátrapas aliados, desean lo mejor para nosotros. Si acaso, desean lo mejor para sí mismos, para mantenerse en el sitio que están y del que no desean ser desalojados:a la derecha del César, y no a la derecha de Dios.Ellos han elegido.Pero¿deben hacerlo en nuestro nombre?

Uno oye hablar mucho de libertad. Todos queremos vivir en libertad…Pero si no es posible rescatar nuestra libertad interna, encarcelada por nuestros defectos, tampoco podremos gozar jamás de libertad externa.Donde no existen almas libres, ¿dónde encontrar la inteligencia libre?…Y si no existe inteligencia libre, ¿puede existir libertad verdadera?

¿Qué sistema social o político puede regalarnos aquello que por derecho nos pertenece, que es tan propio de nuestra condición espiritual como las hojas lo son del árbol, y que sólo tenemos que ejercerlo? ¿Por qué estar pidiendo siempre libertad justamente a los mismos que están ahí para restringir todo lo que pueden aquella que nos es dada por ser hijos de Dios?…Nadie puede darnos aquello que no tiene ni quedarse con lo que no es suyo.
Asumamos nuestra libertad.Eso es todo.

.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS