Para horror o deleite de Milton Friedman, la renta básica es una necesidad

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Por Liam Watford Cendra

Me he acomodado en un argumentario futuro y pasado. Es tremendamente fácil hablar de los supuestos y maravillas (siempre sujetas a que mágicamente las cosas funcionasen de cierta manera) de esa sociedad ideal que más o menos construida, todas llevamos en la cabeza… Y aún más, si cabe; rastrear la cadena de errores y malas decisiones hasta el momento que nos interesa, en el que habríamos hecho justo lo necesario para que todo fuese genial… Lo difícil es el aquí y ahora. Y no, no hay que dejar  los otros dos conceptos de lado ni menospreciarlos, es importante aprender de dónde venimos y tener una idea hacia la que avanzar. Tampoco hacerlo por el reto, más bien porque es aquí y ahora, dónde podemos marcar una diferencia, cuando podemos tener un efecto. A no ser que se quiera entrar en viajes espacio-temporales y todas sus contradicciones en cuanto a alterar el pasado… pero esa no es mi intención.

Mi intención es hablar sobre un tema, únicamente, que atañe a la sociedad actual y solo a parte de ella; no voy a entrar en cubrir cada uno de los problemas del mundo ya que no tendría tiempo y dudo de mi capacidad para dar respuesta ni a una décima parte de ellos.

Por lo que voy a hablar de uno de los aquí y ahora. La renta básica. Ahora bien, no entrare en explicar en qué consiste esta medida en sí ya que esto ya se ha realizado y de una forma mucho mejor de la que podría hacer yo. Esto es solo mi opinión sobre esta medida.

En una sociedad estructurada en estados de gobierno representativo, en un momento tecnológico en el que la carga de trabajo (entendido como empleo tanto remunerado como no remunerado) que deben afrontar las personas para mantener dicha sociedad en funcionamiento es tremendamente inferior a lo que marca el inconsciente colectivo y a su vez los tipos de trabajo afrontados por las personas son menos cuantificables y medibles en cuanto a su carga horaria; ya que aumenta el número de trabajos de carácter creativo, de resolución de problemas y de carga intelectual, más que física. Estos tipos de trabajo cada vez más responden a unos tiempos diferentes; ya no se trata de echar 8 horas seguidas en la fábrica y en caso de que se echen 16h se dobla el producto resultante (obviamente aún hay muchos trabajos de esta índole; hablo de una tendencia que se debe a los avances tecnológicos, que permiten que maquinaria realice trabajos que antes debían cubrir las personas), esto supone una menor necesidad de carga horaria laboral por parte de las personas, que debe tender a ser más cualitativa que cuantitativa; lo cual entra en contradicción con nuestro modelo laboral. Teniendo en cuenta todo lo anterior, la conclusión lógica es que debemos disociar el acceso a lo que algunos llaman ciudadanía (se puede entender como la existencia material garantizada) del trabajo (entendido como empleo).

Primero entrare en cómo se lleva a cabo este mantenimiento artificial en nuestro inconsciente colectivo de las 40 horas semanales como jornada completa, luego en algunos motivos que hay detrás de esto y por último las consecuencias de implementar una medida como la renta básica.

-La primera, más potente y efectiva de las técnicas para mantener este estado mental, es una obra maestra de quienes se dedican a manipularnos: “Hay que ganarse el pan”. Así de simple, insertado en lo más profundo del cerebro. Quien no quiera trabajar 40h a la semana o no esté dispuesta a trabajar incluso más que eso, es una vaga o vive en un mundo ilusorio producto de su imaginación que no se ajusta a la realidad. Felicidades, han conseguido que la ilusión parezca realidad y la realidad ficción. Pero este inconsciente colectivo no ha estado insertado siempre; p.e. en la Grecia clásica las artesanas eran sujeto de crítica por no permitirles tiempo suficiente su profesión para dedicarse a la política.

Otra técnica, bastante más concreta, es el tremendo laberinto burocrático en el que estamos sumidas y otros empleos “innecesarios”, cuyo objetivo es dar algo que hacer a esas empleadas que tienen que rellenar el cupo de horas.

No olvidemos que los salarios están sujetos a la carga horaria (en gran parte de los casos, obviamente hay excepciones y matices a patadas…) y esto en sí, es una técnica más; ya que para acceder a una vida digna, para la mayoría, supone unos ingresos equivalentes a una “jornada completa” que es de 40 horas semanales. Y sin esto es fácil encontrarse en riesgo de exclusión social. *Esto está cambiando en algunos estados, sobretodo de la periferia europea, dónde un salario equivalente a una jornada completa no garantiza la existencia material.

La última de las que nombrare, la normativa de contratación, que dificulta, sino imposibilita dar unas condiciones dignas con las que se pueda garantizar la existencia material de una familia, por un poner, con una jornada laboral inferior a la completa. (De nuevo, es posible para algunos casos y hay matices. Estoy hablando de garantizar la existencia material para todas…).

*Estas son las técnicas que nombraré, no están escritas en piedra, ni son las únicas existentes. Os animo a comentar, corregir y añadir. Estoy aquí para opinar y aprender. No para enseñar la verdad absoluta.

-Entramos ahora en los intereses a los que puede responder esta ilusión.

Depender del acceso al empleo como integrador social permite mantener lo que se conoce como ejército de reserva. Que muy resumidamente es: mantener siempre un porcentaje de la población en situación de desempleo lo cual es utilizado como factor de presión por parte de la burguesía, capitalistas, clase dominante, 1%,… (Escoged el término que os guste) *hay mucho escrito sobre el ejército de reserva, por lo que quien quiera informarse que lo haga, no es el tema que me atañe.

Dificultar la realización de proyectos propios. No me refiero con esto únicamente a lo que entendemos como “emprender” sino a proyectos de toda índole. Esta dificultad conlleva frustración, impotencia y a la larga una sociedad menos predispuesta a reivindicar sus derechos.

Mantener a la sociedad en un estado infantil e inmaduro, en el que se le dice que hacer y cuando hacerlo. Sin posibilidad de gestionar su propio tiempo, sin poner en peligro su estabilidad económica y por tanto su acceso a la existencia material. Dónde el tiempo libre, es de descanso, no libre. Por lo cual improductivo y poco creativo.

Despolitizar a las mayorías que dependen de esa jornada completa como integrador social. De nuevo, una sociedad poco politizada es más manipulable y menos predispuesta a reivindicar sus derechos.

Fomentar la “lucha entre pobres” que ya se da con el ejército de reserva, con el agravante de vagueza.

En última instancia mantener a una clase trabajadora, mayoría social, 99%… (Escoged el término que más os atraiga) en un estado de precariedad.

-Ahora, como contrapone algo como la renta básica todo esto.

Básicamente, disociando la integración social, del empleo remunerado. Mediante la garantía de la existencia material por el hecho de ser persona.

Esto significa, que esta clase trabajadora, mayoría social, 99% (…) Ya no debe vivir con miedo a que la despidan, no debe aceptar condiciones laborales deplorables, puede llevar a cabo proyectos de cualquier índole, es adulta y responsable para gestionar su tiempo y comprometerse por voluntad, no por necesidad; no tiene que pelearse consigo misma ya que tiene garantizada su existencia material y en última instancia, tiene una fuerza de negociación enorme ya que no debe aceptar un estado de precariedad e inseguridad constante.

Lo mejor de la renta básica, es que es de aplicación inmediata, no progresiva. Y salen los números, ya hay varios proyectos de aplicación hechos por la red de renta básica.

Obviamente todo esto no interesa a las “clases dominantes”.

Me repito, esto es aplicable en el marco actual de una sociedad occidental de gobierno representativo. Lo veo más como un mínimo que como una utopía.

Se le podría hacer una crítica incluso desde un punto de vista espiritual, por todo aquello del desapego de lo material, etc. Lo veo un tanto irrelevante, intentare explicarlo con la siguiente analogía: alguien ahogándose solo piensa en respirar; ni beber agua ni comer ni el amor. Respirar. De cualquier manera, este debate estaría reducido a unos círculos muy concretos y en principio sería poco relevante para su aplicación a una mayoría social (teniendo en cuenta la sociedad en la que vivimos, que es de lo que trata este artículo, no de sociedades ideales ni utopías).

Predicciones si se aplica:

-Abandono laboral (por malas condiciones y en mucha menor medida (casi ínfima) personas que no quieren “no hacer nada”)

-Entrada al mundo laboral de las “paradas crónicas” pero en esta ocasión con buenas condiciones laborales.

-Aumento de emprendedoras; proyectos autogestión, investigación, artísticos… (Por tener un ejemplo, aunque un tanto controversial. ¿No ha aumentado el número de personas haciendo deporte (también otros ámbitos, no solo deporte) desde el comienzo de “la crisis”? ¡Incluso con la presión mental de no tener garantizada esta existencia material! Imaginad las posibilidades estando ésta garantizada). Debido a un tiempo libre real, no de descanso ni sujeto a una presión mental que bloquea e inutiliza incluso a las personas más activas…

-Mayor politización de “las masas” por una cuestión de tiempo (recordad lo de la Grecia clásica con las artesanas). *Dependiendo del trabajo de concienciación que se haga por parte de las personas politizadas.

-Reactivación de la lucha sindical. *Dependiendo del trabajo de concienciación que se haga por parte de las personas politizadas.

-Reentrada al mundo laboral (de diversas formas) de quien se fue para “no hacer nada”.

-Probable subida de precios.

Puede haber quienes califiquen una medida como la renta básica de utópica, hay algunos ejemplos que también se han considerados utópicos o de imposible aplicación:

-La implantación de una sanidad y educación públicas.

-Las medidas para solucionar el problema de la prostitución en Suecia, entre las que esta; ofrecer desde la una alternativa real, de inclusión social, para las personas que se habían visto obligadas a recurrir a la prostitución.

*Más información: http://justicewomen.com/cj_sweden_sp.html

-El proyecto “Housing First” que se ha implementado en Utah, EEUU. Cuya premisa es “ayuda sin condiciones” y que ha conseguido reducir la población de vagabundos a través de la integración social en un 72%

*Más información: http://www.playgroundmag.net/noticias/historias/solucion-vagabundos-sencilla-parece-imposible_0_1493850610.html

Respecto a la sintaxis, utilizo “personas” como sujeto omitido y de ahí la concordancia en género.

Liam Watford Cendra 09/06/2016

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