Panamá: Mensaje del MLN-29 en el acto de los 50 años del asesinato de Floyd Britton

Su ejemplo perdura

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La historia se ha contado y se ha escrito. Pero nunca está de más repetirla y reiterarla especialmente para las nuevas generaciones.

El calvario de Floyd Britton

Hace 50 años un panameño de 32 años que dedicó su vida a la lucha por la soberanía y liberación de nuestro pueblo, sucumbía a unos 300 kilómetros de aquí, en la isla penal de Coiba, víctima de las más crueles torturas.

Hablamos de Floyd Britton. El primer arrestado del golpe militar de 1968. Fue arrebatado de los brazos de su esposa y de su hijo recién nacido en su humilde hogar y trasladado a la cárcel Modelo donde estuvo más de un año. Cuentan que tan pronto llegó a la isla infernal, en noviembre de 1969, fue recibido a palos y arrastrado por un caballo, para alegría de sus sádicos custodios.

Su cuerpo nunca fue entregado a sus familiares. Se logró tener acceso a fotos de su autopsia donde el hombre corpulento y alto, familiarizado con el pueblo, yacía enflaquecido, consumido y con heridas en varias partes de su cuerpo. Sus restos fueron ocultados para que nunca se supiera las verdaderas causas de su muerte, es decir, las terribles torturas a las que fue sometido. Así inició la sangrienta dictadura militar. Un golpe militar que, como hemos demostrado ya, contó desde su inicio con el apoyo del Gobierno norteamericano, de la Central de Inteligencia Americana (CIA), la Brigada 470 y el Comando Sur acantonado en Panamá, coordinado todo con los agentes que tenían en la Guardia Nacional: los principales oficiales adiestrados en las bases militares norteamericanas establecidas en la Zona del Canal y la Escuela de las Américas y asalariados de la CIA como pudo comprobarse. Documentos desclasificados del Departamento de Estado así lo confirman.

Con el arresto de Floyd Britton, los militares buscaban cumplir uno de sus principales objetivos del golpe, frenar el ascenso del movimiento popular en esos años y las gestas insurreccionales que se gestaban en América Latina contra los regímenes dictatoriales y tiránicos impuestos y financiados por el imperialismo.

Floyd Britton era una amenaza para los intereses de la burguesía y la dominación imperialista. Desde muy joven había brillado, junto a otros de su generación dorada, en las principales luchas de nuestro pueblo. Desde la jornada de los estudiantes y el pueblo en 1958, la epopeya heroica de Cerro Tute, hasta la gloriosa gesta de Enero de 1964, ejemplos que debe recobrar nuestra juventud en estos días. Su valentía, su claridad teórica, su moral, su internacionalismo y apego a los ideales revolucionarios eran ampliamente reconocidos en una época de profundos debates ideológicos y de combate contra el colonialismo y el imperialismo. Su voz se escuchó clara y alta en la conferencia de OLAS y Tricontinental en La Habana, Cuba, presidida simbólicamente por Ernesto Che Guevara y con el activo papel del comandante Fidel Castro, donde denunció y dio a conocer los tratados 3 en 1. Formó parte de los panameños que lograron expulsar a los concejales corruptos del Municipio de Panamá controlado por los oligarcas en la década del 50.

Floyd Britton ya era identificado como un líder revolucionario con grandes perspectivas. Por eso se ensañaron contra él.

La resistencia armada

Desde su arresto, sus compañeros iniciaron la resistencia frente a la persecución y la represión que desató el régimen dictatorial. Las organizaciones hermanas, Movimiento de Unidad Revolucionaria (MUR) y Vanguardia de Acción Nacional (VAN), junto a compañeros de otras militancias de izquierda y populares, constituyeron el Frente de Resistencia Popular (FRP) el 22 de mayo de 1969, poco más de seis meses después del golpe.

Se inicial algunos operativos militares, con Floyd aún en la Modelo, y en agosto se dan los primeros enfrentamientos en Cerro Azul, cuando un grupo de combatientes iniciarían la lucha guerrillera allí donde se asentaba parte del trabajo campesino y comunitario de Encarnación González y sus hijos. Son sorprendidos como resultado de la labor de inteligencia de la Guardia Nacional y el asesoramiento y apoyo logístico, incluidos helicópteros y aviones del Comando Sur.

Unos caen en combate y otros son asesinados bajo arresto y previa torturas. Hablamos de Encarnación González, Belisario Gante y Ever Quintanar. Se produce el arresto de otros compañeros, entre ellos tres hijos del viejo Chon (Encarnación González), Encarnación, Antonio y Almesías González Santizo. Ellos, también víctimas de torturas, están presos en Coiba cuando llega Floyd. El asesinato de esos compañeros y la gloriosa gesta cumplieron también hace poco 50 años. Hoy también les rendimos homenajes.

La resistencia armada continúa, especialmente en Panamá y La Chorrera, y tras el asesinato de Floyd Britton, en su honor se funda el Movimiento de Liberación Nacional 29 de Noviembre (MLN-29). El acta fundacional lo firman por el MUR, Federico Britton (hermano de Floyd y comandante histórico del MLN-29) y Narciso Chicho Cubas y por el VAN, los hermanos Félix y Elías González Santizo. Los tres últimos caen heroicamente en combate, posteriormente.

En difíciles condiciones de lucha, asediados, con valiosos combatientes caídos, Federico Britton y sus compañeros, se ven obligados a partir hacia el exilio a México, replegarse, no sin antes negociar la liberación de los compañeros detenidos que también viajan al exilio al Chile de Allende y luego a Europa.

En 1978, tras la firma de los tratados Torrijos Carter y los compromisos adquiridos por los militares con el ex presidente de Estados Unidos, para el retorno de los exiliados (especialmente de derecha) y la reactivación de los partidos proscritos en la dictadura, Federico Britton y otros compañeros aprovechan ese espacio para retornar al país y reorganizar nuestro movimiento y forjar organización popular de masas, en base al análisis autocrítico de que uno de los principales factores de la derrota militar fue el aislamiento de la guerrilla de las masas.

Se da el encuentro de esa generación de combatientes con las nuevas generaciones de revolucionarios expresadas en el movimiento estudiantil, especialmente el Frente Estudiantil Revolucionario (FER-29) y los embriones de organización a nivel obrero, campesino, indígena y comunitario, junto a profesionales e intelectuales revolucionarios.

Se inició así el proceso de forjar movimiento de masas y acumular fuerza social para el cambio.

Floyd en el contexto regional

Hoy, el pensamiento y la acción revolucionaria de Floyd nos sigue guiando en este mundo tan convulso.

Las luchas que se libran en el continente demuestran efectivamente la crisis del sistema y del modelo neoliberal. Una prueba más de su fracaso.

Pero seríamos unos ilusos si afirmáramos que estamos a punto de sepultar al neoliberalismo. Eso dependerá de los niveles de organización y conciencia de los pueblos en lucha y de la capacidad de la izquierda y los sectores progresistas de ofrecer alternativas reales.

Hay lecciones aprendidas en los últimos años. Muchos sectores consecuentes lograron acceder al Gobierno, pero no al poder. Se administraron crisis y se abandonó el trabajo de base y la lucha ideológica. Hoy, con tristeza, hemos observado los resultados. Pero hubo aportes importantes, que algunos pretenden desconocer. Sobre todo en el mejoramiento de la calidad de vida de millones de seres humanos.

Pero, sin duda, el momento actual ofrece grandes oportunidades a las fuerzas progresistas y revolucionarios de avanzar. Hay que tener sentido del momento histórico, como dijo Fidel.

Y hay que apoyar a los gobiernos y pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua que han sido capaces, a un costo muy grande, de resistir los embates del imperialismo.

No podemos ignorar que en medio de este momento hay fuerzas que, desde la derecha, planean salidas contrarias a los intereses del pueblo.

Entre estas tenemos las posiciones fascistoides, los golpes de Estado militares como antaño, el fundamentalismo religioso, el racismo, la xenofobia y la discriminación. Esto lo hemos visto ya en Bolivia, en Brasil con Bolsonaro y en otros países de América Latina y el mundo, con el resurgir de grupos fascistas, incluido Estados Unidos y Trump.

Pero hay quienes desde la derecha buscan cautivar a estos movimientos en lucha y hasta cierta izquierda con la ilusión de que el capitalismo puede salvarse dentro del capitalismo. Hay muchos millones de dólares invertidos en medios de comunicación, fundaciones, universidades, ONG’s, tras este pensamiento.

Advierten la necesidad de cambios porque la lógica del capital y del modelo imperante pone en peligro al mundo y, por ende, la posibilidad de que unos cuántos sigan acumulando riquezas inimaginables como hasta hora.

Ofrecen una sociedad “más abierta”, que los poderosos renuncien a la corrupción, que cedan parte de sus riquezas. En el fondo pretenden cambiarle el rostro al capitalismo, dictar pautas no sólo de cómo debe ser la derecha en estos días sino también cómo debe ser la izquierda. En Panamá esta corriente también tiene sus expresiones en medios de comunicación, ONG’s, grupos e individuos seudo independientes, centros de investigación y ciertas universidades.

Hablan de capitalismo salvaje, como si pudiera haber un capitalismo menos salvaje o domesticado. Niegan la lucha de clases. Hablan de combatir la corrupción, como si el mismo sistema no estuviera basado en la corrupción. Sin embargo, todo capitalismo encierra plusvalía, es decir explotación del hombre, del trabajador. El imperialismo no dejará de ser imperialismo, el saqueo de los recursos naturales de los países no desaparecerá, ni las élites económicas dejarán sus privilegios ni su afán de riquezas en que se basa este sistema que privilegia crecimiento económico por encima de desarrollo humano y distribución justa de la riqueza. El imperialismo y los ultra millonarios no se suicidarán. Primero el tigre se volverá vegetariano. La esencia misma del sistema es desigualdad, explotación, exclusión, saqueo, injusticias y guerras. Lo otro es el cambio del sistema.

El socialismo sigue siendo la alternativa y solo podrá lograrse con organización, conciencia, unidad y lucha de los pueblos a escala mundial.

Los mismos organismos internacionales como el FMI lo advierten, igual que algunos ultramillonarios. No hay salidas inmediatas. Presagian caos, recetas que afectarán a los pueblos. La pobreza aumentará y las capas medias cada vez se depauperarán más. Se acercan tiempos de tempestades. Y los revolucionarios debemos estar a la alturas de estos tiempos.

Floyd en el Panamá actual

En el caso de Panamá, nos hayamos en el proceso de construcción de poder popular como estrategia que nos conduzca hacia objetivos estratégicos.

Ello plantea, entre otras, las siguientes tareas:

Promover la necesidad de una Asamblea Constituyente Originaria con plenos poderes, convocada por el pueblo soberano, como una salida a la podredumbre moral y la crisis de institucionalidad. Es un planteamiento que trasciende el momento actual. Ello implica el rechazo al paquete de reformas constitucionales, a los nuevos parches, y prepararnos para su rechazo en un futuro referéndum, conscientes de que una Constitución que surja de la Concertación, de la Asamblea actual o de una Asamblea Paralela sólo garantizará los intereses de la clase dominante imperante, aunque se maquille la constitución con una u otra reforma de carácter social, con “caza bobos” para ilusionar y crear consensos, en fin para que todo siga igual, lo que denominamos gatopardismo. Cualquier conquista, como lo fue ayer el voto de la Mujer o la seguridad social, por ejemplo, serán productos de nuestra lucha, nada nos es regalado. El momento es propicio para hacer visible nuestra visión de sociedad.

Esas reformas pretenden, entre otras cosas, elevar la Caja de Seguro Social a rango constitucional para privatizar la entidad y buscan que no se toque el capítulo del Canal para que el enclave oligárquico que reemplazó el enclave colonial no sea alterado. Y esto, fuente de grandes negociados y privilegios para las compañías navieras, debe ser revisado, como debe ser abrogado el mal llamado Pacto de Neutralidad.

Lo fundamental es la organización popular, la toma de conciencia del pueblo de sus necesidades y las tareas a desarrollar.

Por ello es importante el fortalecimiento del movimiento social y de masas, la organización territorial donde la reinscripción del instrumento político electoral es importante para la creación de estructuras de base en comunidades y ganar y mantener un espacio en el debate político nacional.

Todo esto es esencial para los combates que se avecinan contra las políticas neoliberales que nos acechan como la privatización del agua, el aumento de la edad de jubilación de mujeres y hombres y las cuotas, nuevos impuestos, reformas laborales pro patronales, entre otras medidas.

Ello implica la necesidad de fortalecer el trabajo con la juventud cada vez más perjudicada con estas políticas, apoyar la verdadera emancipación de la Mujer, la defensa del ambiente, la lucha contra todo tipo de discriminación por origen social, género, preferencia sexual o por situación migratoria.

Ello pasa por el tema cultural y la lucha ideológica donde los medios de comunicación alternativos, la comprensión de las redes sociales como escenario de la batalla de ideas juegan un papel de primer orden.

El sistema está en crisis. Las condiciones objetivas están dadas hace tiempo. Falta la organización, los niveles de lucha y conciencia del pueblo, falta la Unidad. Hacia ello debemos encaminarnos para ser dignos herederos del legado histórico del compañero Floyd Britton, hoy a 50 años de su desaparición física.

¡La pelea es peleando!

¡Sin luchas no hay victorias!

Liberación o muerte ¡Venceremos!

Panamá, 29 de noviembre de 2019.

MLN-29

MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN NACIONAL 29 DE NOVIEMBRE

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