Panamá: Frente a la apertura del Canal ampliado

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1.  Contexto Nacional.

La apertura de la ampliación del Canal de Panamá, se da en medio de una profunda crisis institucional producto de la corrupción, nepotismo, impunidad, justicia selectiva, descrédito de todos los órganos deL gobierno y la ineficiencia del gobierno.

Igualmente, en medio de gravísimos problemas de salud, salubridad y seguridad social, son varios los muertos por el A(H1N1), por dengue, por sika; el desabastecimiento de los insumos indispensables en las instituciones de salud; el problema de la recolección y disposición de la basura; el problema de las aguas residuales y pluviales; los problemas medioambientales; las amenazas de privatización y medidas paramétricas en la seguridad social; producto de la política neoliberal de “salud como negocio” que vienen ejecutando los gobiernos.

En medio de la pauperización de las condiciones que hacen la vida saludable: empleo y salario; costo de vida; acceso al agua potable; educación y vivienda. Sin duda la concentración de la riqueza en el país es más profunda, se queda en manos de los que evaden impuestos (los 115 ultra millonarios) que controlan el poder económico, político y mediático.

2.  El Proyecto de Ampliación.

El proyecto se impuso, en ese marco de desinformación, de millones de dólares en publicidad, de cerco a las voces críticas en los medios de comunicación social, a lo que FRENADESO denominó “LA DANZA DE MILLONES”.

En septiembre del  2006 FRENADESO presentó el documento “LA GRAN ESTAFA AL PUEBLO PANAMEÑO”, en el que planteó las siguientes consideraciones:

No era cierto que la ampliación era urgente y que el Canal estaba obsoleto. Varios expertos demostraron que podría existir otras alternativas.
Haciendo mejoras al actual Canal podría aumentarse la capacidad de tránsito y de carga.
Ilegalmente se creaban reservas para la ampliación del canal
Es mentira que las navieras van a pagar la ampliación.
El tratado de neutralidad condiciona los peajes.
Los diseños de las esclusas no existían, por tanto no se podían saber los costos con mayor precisión, como se ha demostrado.
El costo del proyecto era mayor al que la ACP y el gobierno del PRD con Martín Torrijos, decía, porque la ACP ocultaba costos para engañar al pueblo.
Se habían sobre estimado los ingresos y sub estimado los costos.
No habían estudios de impacto ambiental y tampoco de los sitios arqueológicos.
La salinización del lago Gatún no era prioridad de la ACP.
Los embalses no están excluidos en la ampliación.
El contexto económico internacional no era halagador y ponía en cuestionamiento las proyecciones de ingresos y gastos que la ACP presentaba.
Se habían manipulado las cifras, escasos 6 meses antes, para mostrar que el proyecto era rentable.
No se generaría los empleos que se planteaban.

A pesar de ello, se impone los intereses de las transnacionales navieras y de los grupos de poder económico local. En el referéndum del 22 de octubre de 2006, 1.2 millones de panameños castigó la propuesta absteniéndose de concurrir a las urnas (según el padrón electoral tenían derecho a votar un total de 2.1 millones de ciudadanos). De los que acudieron a emitir el voto 200 mil rechazaron la propuesta, sin embargo, el gobierno del PRD con Martín Torrijos impuso el gran negocio.

Los hechos corroboran lo planteado por FRENADESO:

Al día siguiente del referéndum, Alberto Alemán Zubieta en un medio de comunicación social, acepta que el costo del proyecto era mayor al planteado por la ACP.
La adjudicación del contrato es otorgada al GUPC, liderado por las transnacionales europeas: Sacyr Vallehermoso, italiana Impregilo y la belga Jan de Nul, junto a la empresa local de la familia del ex Administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta (CUSA), por 3.118 millones de dólares, algo menos de 1000 millones que su más cercano competidor y 371 millones menos que precio de referencia estimado por ACP, en medio de denuncias (manejo de información privilegiada y propuesta financiera falaz que sería resarcida con adendas posteriores; -ver reclamaciones del grupo estadounidense Bechtel). Desde el primer momento, FRENADESO advirtió de los problemas financieros del grupo Sacyr –conocidos a nivel mundial-, y llamamos la atención que uno de los miembros del consorcio era CUSA.
En el 2014, cuando debió ser entregada la obra, el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) anuncia la paralización de las obras de ampliación al estimar que “el dinero del contrato estaba llegando a su fin y no sería posible continuar con los trabajos sin la cuantía de los sobrecostes” exigiendo anticipo de 400 millones de dólares, más la extensión de la moratoria de 83 millones. Salini Impregilo pide a la ACP nuevos desembolsos de entre 500 millones de dólares como adelanto y $1,000 millones adicionales para completar la obra. Los representantes del consorcio han señalado que están seguros que el 90% de las demandas serán falladas a su favor. Como es claro, la ampliación superará los 5,250 millones de dólares presupuestados.
Dos años después (2016), se inaugurará la obra, con algunas denuncias de trabajadores de la ACP sobre la capacidad real de puesta en operaciones del proyecto. Dos años adicionales, señalan los economistas representan costos financieros superiores (“precio del tiempo”, “costo de oportunidad”), éstos se estiman en más de 1,400 millones de dólares.
Por el Canal de Panamá transita más del 6% del comercio mundial y aproximadamente un 30% de la carga que se mueve desde y hacia los puertos de la región. Con la ampliación se prevé duplicar esta cantidad; sin embargo, y tal como se proyectaba en el 2006, la dinámica de la economía mundial ha cambiado, sustentada más en la economía de lo intangible, en el reforzamiento de las economías doméstica por parte de grandes potencias, y la utilización de nuevas rutas (favorecidas por el deshiele cada vez en periodos más extensos de utilización). Igualmente, la modernización de la competencia (Canal de Suez, entregado en menos tiempo de lo proyectado y con el planteamiento actual de disminuir sus peajes).
Disminución del aporte del Canal al Estado panameño. Cuando se promovió la ampliación las perspectivas de aporte en el periodo 2014 a 2021 eran de 21,289 millones de dólares, sin embargo las nuevas previsiones colocan el aporte en 11,870 millones de dólares; es decir, 45.3% menos de lo proyectado. Explicado por los retrasos en las obras de ampliación, el nuevo escenario macroeconómico global, la competencia que representa el Canal de Suez, el descongelamiento en el Polo Norte por efecto del calentamiento global que pudiera abrir un nuevo paso de navegación, entre otros.
Las proyecciones presentada por la ACP en el 2006 eran de la creación de 40,000 nuevos puestos de trabajo durante la construcción del tercer juego de esclusas, además de 7,000 puestos de trabajo de apoyo adicional durante los años pico de construcción. Según datos de la ACP el proyecto de ampliación generó un total de 22,062 empleos directos (2012), periodo donde comienza el declive de la contratación de mano de obra.
Las Tinas de “reciclar el agua” cuyo costo se estimó en 1,000 millones de dólares, la ACP y el gobierno las utilizaron para decir que no se construirían embalses. Ahora, a inicios del 2016, Juan Carlos Varela planteó en su discurso de inicio de año “la necesidad de embalse en la Cuenca Hídrica del Río Indio para el funcionamiento del Canal”.

Las incertidumbres futuras giran en torno a:

¿Por qué en Panamá se habló de solo un carril cuando desde el inicio se contemplaba un cuarto carril? Se ha conocido que la ACP ya busca financiamiento para el cuarto juego de esclusas.
El impacto de la salinización del lago Gatún, que podría generar mayores daños futuros.
Las denuncias de diversos sectores sobre planes para la privatización del Canal.
El respeto a las garantías laborales de los trabajadores de la ACP y su derecho a la sindicalización.

En medio del centenario del Canal, incluso de los actos de inauguración de la ampliación, se desconoce o minimiza, el papel jugado por la clase obrera en la construcción y operación del Canal de Panamá. En el caso de la ampliación, el movimiento obrero tuvo que recurrir a la huelga para que se cumpliera sus derechos al pago de salarios correspondientes a megaproyectos, que como se sabe deben ser contemplados en las propuestas financieras (proyección de costos). Aunado a ello, igual que con la construcción del Canal, la ampliación del Canal conllevó la muerte de 9 obreros de la construcción. Estos son los verdaderos héroes.
La historia le dio la razón a los patriotas, los hechos revelaron en su justa dimensión la campaña de engaños y mentiras a que fue sometido el pueblo durante el referéndum sobre el Canal por parte del Gobierno de turno del PRD, la ACP, la Partidocracia, la gran empresa, la Embajada de Estados Unidos y los propietarios de los grandes medios de comunicación social.
FRENADESO reitera su posición, los excedentes del Canal de Panamá deben utilizarse para impulsar una estrategia nacional de desarrollo; esto significa un Canal al servicio de los panameños(as) y no de la plataforma transnacional de servicios (tercerización de la economía). Utilizar el excedente canalero para pagar la deuda social.

Panamá, junio de 2016.

FRENADESO
FRENTE NACIONAL POR LA DEFENSA DE
LOS DERECHOS ECONOMICOS Y SOCIALES

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