Panamá: Medios de desinformación

Desde hace varios días la emisora radial La Tipika (104.7 FM) dejó de trasmitir El Chacarazo. Esta emisora tampoco volverá a trasmitir Confrontación en Radio, de la periodista Maribel Cuervo, que ayer viernes 27 de febrero se despidió de sus oyentes.

La nueva programación matutina de La Tipika incluye la transmisión del programa televisivo de Lucy Molinar. A las 8 de la mañana saldrá al aire un programa dirigido por el candidato a diputado Adolfo ‘Beby’ Valderrama, del Partido Panameñista.

Juan Carlos Varela, presidente del Partido Panameñista, es socio minoritario de La Tipika.

Juan Carlos Varela es miembro del Opus Dei, al igual que Lucy Molinar. Sin embargo, periodista alguno les ha preguntado sobre su participación en&nbsp esa organización. ¿Por qué será? ¿Conocerán lo que es el Opus Dei?

El Opus Dei es una prelatura personal de la Iglesia católica. Fue fundado en Madrid el 2 de octubre de 1928, por Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975), un joven sacerdote católico español.

Oficialmente, el Opus Dei no es más que una asociación católica internacional. Su labor se resumiría a la actividad espiritual de sus 79.303 miembros (1.506 sacerdotes, 352 seminaristas y 77.445 laicos).

El Opus Dei selecciona sus miembros entre los propietarios de grandes compañías, los magnates de la prensa y las finanzas, los periodistas, y los jefes de Estado y de gobierno. A cada uno de ellos, el Opus Dei le exige una completa obediencia.

El Opus Dei fue un intento de llegar a la Santidad mediante la participación en la instauración de un régimen teocrático, en el cual Escrivá de Balaguer sería el profeta. La guerra civil española les pareció&nbsp la ocasión ideal para establecer el Estado católico de sus sueños. El sacerdote Escrivá llegó a ser el consejero espiritual del general Francisco Franco. Juntos restablecerían el antiguo principio:

“Cujus regio, ejus religio” (tal gobierno en un Estado, tal religión en ese Estado).

El sacerdote Escrivá de Balaguer formó a la elite de la dictadura franquista, hasta llegar a controlar lo esencial del poder.

A finales de la Segunda Guerra Mundial Escrivá de Balaguer viaja a Roma, donde se dedica a consolidar y extender su poder en América Latina. Oratorios y capillas del Opus Dei fueron instalados en las embajadas españolas, lo que facilitaría el contacto entre las elites locales. Escrivá de Balaguer brindaba sus consejos espirituales a todos aquellos que ambicionaban luchar contra el comunismo y por consolidar la fe católica en su país.

Otra de las inquietudes de Balaguer era extender su ‘obra’ por Europa, pero fue impedido en parte por el aislamiento diplomático de España en aquel entonces. Sus objetivos eran volver a crear una internacional anticomunista (como la que crearon Franco- Mussolini-Hitler durante la guerra civil española) y sacar del aislamiento a la España franquista.

En los años setenta, el gobierno franquista del almirante Carrero Blanco fue calificado de “monocolor”: de sus 19 ministros, 12 eran del Opus Dei. A pesar que Escrivá de Balaguer no ejercía responsabilidad directa en el régimen, Escrivá de Balaguer nunca cesó de aconsejar al ‘Generalísimo’. Fue él quien sugirió el restablecimiento de la monarquía de derecho divino. Franco fue proclamado presidente de por vida.

En mayo de 1974, en un viaje a Sao Paulo en Brasil, Escrivá de Balaguer se dirigió a la multitud, en el Palacio de las Convenciones Anhemi Park. Les dijo a las mujeres allí reunidas:

“Cuando viene el marido del trabajo, de su labor, de su tarea profesional, que no te encuentre a ti rabiando. Arréglate, ponte guapa y, cuando pasen los años, arregla un poquito más la fachada, como se hace con las (viejas) casas. ¡Él te lo agradece tanto!”

Escrivá de Balaguer viajó a Santiago de Chile en 1974, para celebrar una acción de gracias con tres de sus “hijos espirituales”: el general Pinochet, el almirante Merino y el general Leigh.

Escrivá de Balaguer pensaba hacerse proclamar Regente una vez acontecida la muerte del ‘Caudillo’. Por tal motivo se hace ‘ennoblecer’ en 1968 bajo el título de Monseñor Escrivá de Balaguer, marqués de Peralta. Pero el plan fue modificado. Al año siguiente, Franco designa al príncipe Juan Carlos I de Borbón (el actual rey de España) para sucederlo.

Al igual que Francisco Franco, Escrivá de Balaguer fallece en 1975. Fue un error creer que el Opus Dei desaparecería con ellos. Aprovechándole de las intrigas y la parálisis del Sagrado Colegio, el Opus Dei logró convencer a los cardenales que eligieran a uno de sus predicadores como Papa: el arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, que sería conocido como Juan Pablo II.

Juan Pablo II constituyó su gabinete exclusivamente con sacerdotes del Opus Dei y se dedicó a desmontar toda resistencia en el seno de la Iglesia. Por tal motivo hizo aislar “por razones de salud” al superior de los jesuitas, el padre Pedro Arupe, y nombró un administrador provisorio de la Orden para remplazarlo, el padre Dezza, quien era miembro del Opus Dei. Pero no se atrevió a disolver la Compañía de Jesús. Se ocupó también de controlar a los sacerdotes latinoamericanos, culpables de compartir o apreciar los análisis marxistas y de oponerse a las dictaduras de derecha.

Monseñor Josef Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina y la Fe, y Monseñor Alfonso López Trujillo, presidente del Concejo Pontifical para la Familia, fueron fieles seguidores de la política de Escrivá de Balaguer.

Un centro de vigilancia fue instalado en Bogotá, Colombia. Se fichaban todos los datos y actividades políticas de los curas y religiosos latinoamericanos, entre ellos, Monseñor Oscar Romero, que fue asesinado el 24 de marzo de 1980 en El Salvador.

El mayor Roberto D'Aubuisson -fallecido líder ultraderechista, fundador de los ‘escuadrones de la muerte’ y del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA)-, fue detenido el 7 de mayo de 1980, junto a un grupo de civiles y militares, en la finca ‘San Luis’, donde se encontró una cantidad significativa de armas y documentos, que involucran al grupo de D'Aubuisson en el financiamiento y organización del escuadrón que participó en el asesinato del arzobispo de San Salvador.

http://www.kaosenlared.net/noticia/oligarquia-asesino-monsenor-romero

Juan Pablo II promulgó un nuevo código de derecho canónico, cuyo artífice principal fue el prelado del Opus Dei, Monseñor Julián Herranz-Casado, a quien se le nombró más tarde presidente del Concejo Pontifical para la Revisión de los Textos Legislativos.

Fue este último quien dotó a la ‘Obra de Dios’ de un estatuto a su medida: ‘La Prelatura Apostólica’. En adelante los miembros del Opus Dei escapan a la autoridad de los obispos en el territorio donde residen. Obedecen únicamente a su superior religioso, prelado o al Papa. Esta organización ha llegado a ser un instrumento de control de las Iglesias locales al servicio del poder del Vaticano. Algo similar lo encontramos&nbsp en el pasado&nbsp en otra secta que reinó con el terror religioso en la España del siglo XVIl: El Oficio de la Santa Inquisición.

El Papa confió la administración de la ‘Congregación para la Causa de los Santos’ a un miembro del Opus Dei, Rafaello Cortesini. Juan Pablo II emprendió el proceso canónico del sacerdote Escrivá de Balaguer y proclamó su beatificación el día de su cumpleaños, el 17 de mayo 1992. Esta mascarada provocó vivas polémicas en la Iglesia Romana. Todos los testimonios y relatos de oposición a la ‘causa del santo’ fueron rechazadas sin ser escuchadas, mientras que 6 mil cartas postuladoras fueron incluidas al expediente. Estas emanaban sobre todo de&nbsp 69 cardenales, 241 arzobispos, 987 obispos y de numerosos jefes de Estado y de gobierno.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha criticado la pretensión del alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, de denominar una calle de la ciudad con el nombre de Josemaría Escrivá de Balaguer, a quien califica de “franquista” y “colaborador de la dictadura”.

Inicialmente,&nbsp Belloch propuso cambiar el nombre de la calle General Suerio por el del fundador del Opus Dei en aplicación de la ley de la Memoria Histórica, aunque ante la polémica suscitada ha decidido llamar Escrivá de Balaguer a una calle de nueva creación.

En un comunicado, la ARMH asegura que la pretensión inicial de Belloch supone “quitarle la calle a un franquista para dársela a otro”, ya que Escrivá de Balaguer “contribuyó a que el franquismo fuera un apartheid para las mujeres” y “por sus méritos fue condecorado” en dos ocasiones por Franco.

Escrivá de Balaguer recibió la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort en 1954 y la Gran Cruz de la Orden de Carlos III en 1960.

Para la Asociación, la iniciativa de Belloch no es coherente con el espíritu de la ley de la Memoria Histórica y es “poco respetuosa” con las personas que padecieron la dictadura que Escrivá de Balaguer “contribuyó a legitimar”.

A su juicio, el alcalde, en aplicación de la Constitución y de la Ley de Igualdad, no debería dedicar una calle a “un santo que contradijo de palabra y acción muchos de los principios que fundamentan la democracia y los derechos humanos”.

Así era Escrivá de Balaguer.

¿Ese comportamiento es el que inspira a Juan Carlos Varela y Lucy Molinar?

Conozcamos más sobre Juan Carlos Varela.

El 9 de junio de 2007
La Prensa publicó ‘El panameñismo con la derecha mundial’, escrito del Dr. Carlos Iván Zúñiga Guardia, en el cual dice con respecto al anuncio hecho por Juan Carlos Varela: “en el que revela que su colectivo buscará alianzas políticas con el PAN, partido conservador mexicano y con el Partido Popular de España, de igual categoría o identificación en el cuadro político español. Así las cosas tendremos ideológicamente un nuevo partido conservador, ahora confeso y matrimoniado internacionalmente. Tengo entendido que esta decisión es contraria a la tradicional posición de Arnulfo Arias, siempre opuesto a las alianzas internacionales”.

En abril del 2008, Juan Carlos Varela afilió el Partido Panameñista a la derechista Unión Internacional Demócrata, lo que provocó que varios panameñistas criticaran esa decisión y dijeron que “la derecha siempre busca el beneficio de la oligarquía”, que para tomar una decisión como esa se necesita el aval del Directorio Nacional del partido o por medio de una Convención Nacional.

Algunos miembros del Partido Panameñista censuraron la decisión de Varela al recordar la naturaleza “nacionalista” de ese partido.

castroeducacion@yahoo.es

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