Panamá: «Hoy que vivimos en democracia, ocurren cosas que ni en el tiempo de los militares se veían»

Así escribía en La Prensa Guillermo "Willie" Cochez, hoy Embajador de Panamá ante la OEA, sobre el caso de Ramón Ricardo Martinelli Corro, ex Tesorero de Cambio Democrático y ex miembro del PARLACEN, quien recolectaba fondos en el IDAAN para el partido, obligando a los empleados a pagar cuotas.&nbsp

Ramón Martinelli y César Enrique Fábrega Sarmiento, ambos primos del Presidente Martinelli, junto a Nikosva Escalante Paredes, y Jorge Álvarez Cummings, están presos en México por lavado de dinero proveniente del poderoso Cártel de los Beltrán Leyva.&nbsp

Fábrega Sarmiento es también primo del llamado Zar Anticorrupción, Fernando Núñez Fábrega (familia del Presidente Martinelli).

Según informa el diario digital de Costa Rica, Nuestro País, se sospecha que parte de ese dinero del narcotráfico fue lavado en la Fundación y en la cadena de Supermercados 99 propiedad del mandatario panameño y ayudó a financiar la campaña electoral.

Ayer el mismo diario presentó fotos comprometedoras donde aparece el Presidente Martinelli fotografiado con los detenidos en México en una fiesta antes de las elecciones de 2009.&nbsp La mayoría de los medios locales han guardado silencio sobre estas fotografías, mientras que Martinelli y sus voceros no han hecho mayores comentarios al respecto.&nbsp

El mandatario sólo hizo referencia a Ramón Martinelli, tildándolo de ser la "oveja negra" de la familia.&nbsp Nada dijo de su otro primo detenido.

El Presidente debe dar explicaciones al pueblo y las autoridades realizar las investigaciones correspondientes frente a hechos de suma gravedad.

A continuación el artículo:

Hace un año en el IDAAN

Guillermo A. Cochez

Hoy 27 de septiembre y hace exactamente un año, se descubría en una oficina pública algo que siempre se dijo que era cosa común, pero que nunca había sido puesta en evidencia: el cobro de cuotas a los funcionarios para favorecer a un determinado partido político.

Temprano en la mañana hace justo un año, llegamos mi socio Víctor Martínez Cedeño y yo un poco sigilosos a la Fiscalía Electoral. Teníamos informes sobre cobros ilegales de cuotas en el IDAAN, y queríamos presentar la denuncia para que el Fiscal Electoral ordenara un allanamiento. Temíamos que gracias a un soplo, las pruebas de lo que sucedía desaparecieran antes de nuestra llegada.

El Fiscal se percató de la gravedad de la denuncia y los trámites para ordenar el allanamiento se hicieron rápidamente. A las 10:30 a.m., el Fiscal salió en su carro hacia la sede principal del IDAAN, a donde también nos dirigimos. Víctor subió para ser testigo de lo que ocurría y yo me quedé en el carro, evitando toparme con el funcionario que me había dado el dato. Pude así avisar a los periodistas cuando se me indicó que se habían encontrado las evidencias de nuestra denuncia. También le avisé al ministro Spadafora, ante la posibilidad de que lo mismo estuviera sucediendo en otros ministerios. Deseaba que la presidente Moscoso se enterara de la barbaridad que dentro de su gobierno se estaba cometiendo.

Lo que se encontró en el IDAAN reflejaba la forma como algunas personas manejan la cosa pública: como una finca privada. La persona encargada de recolectar los fondos para el Partido Cambio Democrático era Xiomara Pérez de López, familiarmente relacionada con el secretario general de ese partido, quien ocupaba el cargo de gerente de Servicios al Usuario de la entidad.

Aunque inicialmente se negaron los hechos, al final la funcionaria tuvo que entregar la documentación que guardaba en su escritorio. Había cartas pidiendo trabajo, con comentarios manuscritos del entonces director, Carlos Sánchez Frías, donde pedía que se averiguara si los peticionarios estaban inscritos en Cambio Democrático; había también libretas de recibos del partido, sellos, listados, planillas de todos los empleados del IDAAN, así como los nombrados durante esa administración. El control de los pagos se hacía en la computadora de la institución.

Las sumas que se recolectaban cada quincena, se entregaban a Marcos Roger, jefe de Informática, quien a su vez se las daba a Ramón Ricardo Martinelli Corro, tesorero de Cambio Democrático, quien la depositaba en la cuenta No. 01-000-471, que a su nombre, el de Ramón Eugenio Garibay y el de Juan Humberto Labrador Vásquez, abrieron en el Banco Nacional de Panamá con el nombre de “Cambio Democrático”.

En esos días, Juan Aguilar, empleado del IDAAN en Santiago, había sido despedido porque denunció ante la Fiscalía Electoral el uso de las oficinas del IDAAN para actividades políticas de Cambio Democrático. En las listas de cotizantes, pudimos determinar que Aguilar era uno de aquellos que se negaban a pagar cuota alguna cuando recibía su salario.

También se encontró la copia de una circular firmada por Ricardo Martinelli B., Jaime Arosemena y Ramón Martinelli, quienes el 3 de marzo de 2000 y en su condición de presidente, secretario general y tesorero del partido, comunicaban a los funcionarios nombrados por gestiones del partido, que debían pagar las siguientes cuotas: de B/200.00 a B/300.00 de salario, B/2.00 por mes; de B/301.00 a B/500.00 de salario, B/5.00. De B/501.00 a B/750.00 de salario, el equivalente del 3% del salario, y de B/1.001.00 en adelante, el equivalente al 5% de salario.

Las explicaciones que dieron en la Fiscalía Electoral muchos empleados del IDAAN, es que se trataba de cuotas voluntarias, y que las pagaban en sus horas libres en la oficina del partido en Plaza Carolina.

En sus declaraciones ante la Fiscalía Electoral, Ricardo Martinelli negó que se tratara de su firma; cosa que también hizo Jaime Arosemena. Ramón Martinelli, luego de confirmar en su declaración que era quien manejaba la cuenta y hacía los cheques para pagar los gastos partidarios, se acogió al artículo 25 de la Constitución y se negó a declarar.

En la declaración jurada que se le hizo a Ramón Martinelli, se descubrió que tenía firmado un contrato de asesoría con el IDAAN, lo cual es prohibido por la Constitución Nacional por ser Diputado al Parlamento Centroamericano. En este caso, presentamos la denuncia ante el Tribunal Electoral, donde el caso duerme el sueño de los justos, a pesar de existir una vista fiscal que solicita la separación del cargo de Martinelli Corro.

El Fiscal Electoral ha dicho que pronto estará lista su vista sobre este caso. Esperamos que cuando llegue el momento del juicio y se condene a los responsables de estos inmorales ilícitos, no ocurra como en el caso del representante de corregimiento de Cambio Democrático de Veraguas, Isabel Valencia, quien fue indultado por la presidenta luego de ser condenado por “ganar” la elección con gente de otro corregimiento.

Hoy que vivimos en democracia, ocurren cosas que ni en el tiempo de los militares se veían.

El autor es abogado

La Prensa, 27 de septiembre de 2001.

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