Panamá: ¿Dónde radica el poder real?

Nota: Alma Cortés reconoció, hoy miércoles 14 de marzo, amenaza de golpe de Estado por parte de la Policía Nacional.  Mulino les dijo que pidió a los 2 emisarios de la Policía Nacional que se retiraran de su despacho por el tono en que se dirigían.  Uno de ellos era el Comisionado Serracín, Sub Director de la Policía. Así, lo hizo saber Mulino al Consejo de Gabinete. Las declaraciones de Alma Cortés se dieron en el programa de Alvaro Alvarado en Telemetro reporta.  «No todas las cosas son de color de rosas, Alvaro», dijo la Ministra.  «Hay muchos casos de abuso policial», agregó. Vea video

FRENADESO exige la destitución inmediata de todos los militares golpistas y de José Raúl Mulino que acaba de revocar su «renuncia irrevocable», demostrando que su palabra de hombre no vale.  Quiere seguir siendo el perro de presa de Martinelli.  Mulino aceptó en la conferencia de prensa que la directora de la Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP), Kauris Amador y el Comisionado Eduardo Serracín, Sub Director de la Policía, lo amenazaron con cerrar filas si persistía en su proyecto.

Algunos sectores han manifestado abiertamente su apoyo a los militares golpistas.  Entre ellos el comentarista de boxeo y auto proclamado candidato independiente, Juan Carlos Tapia, quien dijo que no le importaba perder votos en su futura campaña.  Ricardo Martinelli, por su parte, en la toma de posesión del nuevo jefe de la Policía, catalogó a Gustavo Pérez, como el mejor Director de la Policía en la historia.  El general retirado, Rubén Darío Paredes, al negar la intentona golpista, afirmó que Pérez seguirá mandando en la Policía desde su nuevo cargo en el Consejo Nacional de Seguridad.

La última disputa entre el Ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino y el Director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez, han traído a la palestra pública la discusión acerca de dónde radica el poder real en Panamá.

Esto revive los temores de gran parte de la población de que se retrotraigan los trágicos momentos de la dictadura militar.

Pero, lo cierto es que desde el Gobierno de Martín Torrijos con el nombramiento en el Ministerio de Gobierno y Justicia del ex coronel de las Fuerzas de Defensa, Daniel Delgado Diamante, hasta los nombramientos hechos por Ricardo Martinelli, el país ha vivido un proceso de remilitarización y la configuración de un estado policiaco tutelado por Washington.

El hecho fue público y escandaloso.  Según el propio Gustavo Pérez “porque no se concensuó con los estamentos de seguridad”, fue rechazado el proyecto de ley aprobado por el Consejo de Gabinete, por el cual se creaba el Sistema de Administración de Justicia Disciplinaria para la Policía.  «Policía juzga a Policía, así debe ser», dijo.

El anuncio de Pérez sobre el rechazo del proyecto se dio sin que el Consejo de Gabinete, tal como corresponde, hubiera analizado el tema.  Violó la Constitución y la Ley:

Artículo 311 de la Constitución Nacional: “Los servicios de policía no son deliberantes y sus miembros no podrán hacer manifestaciones o declaraciones políticas en forma individual o colectiva. Tampoco podrán intervenir en la política partidista, salvo la emisión del voto. El desacato a la presente norma será sancionado con la destitución inmediata del cargo, además de las sanciones que establezca la Ley.”

Artículo 110 de la Ley 18 que reglamenta la institución: Los miembros de la Policía Nacional no pueden conceder declaraciones sobre asuntos de la institución que afecten la disciplina o la moral, sin autorización de sus superiores.

Para dejar claro hacia que lado se inclinaba, Martinelli a través de un Twitter confirmó el retiro del proyecto, sin que el Consejo de Gabinete se pronunciara al respecto.

José Raúl Mulino, humillado ante la opinión pública y en su ego, desautorizado por el Presidente, presentó su renuncia “irrevocable”.  Hasta antes de publicar este artículo,  sus copartidarios en el Gabinete tratan de convencerlo de que no renuncie.  Dada la catadura moral de estos sujetos y su servilismo a Martinelli no es de extrañar que lo “irrevocable” sea revocable.

Ante estos hechos y las críticas de amplios sectores nacionales, Martinelli anunció cambios en los estamentos de seguridad los cuales constituyen una nueva burla al pueblo.

Ha nombrado al Secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, Julio Moltó, responsable de los pinchazos telefónicos, al frente de la Policía Nacional, y será reemplazado en su cargo por nada menos que Gustavo Pérez, así que imagínense.

No importa quién reemplaza a quién, lo cierto es que los panameños saben ya donde radica el poder real, hoy bajo control de figuras vinculadas al norieguismo.

Julio Moltó: nuevo director de la Policía, es un ingeniero de informática, laboró en La Prensa, aparece en el portal de la Familia oligarca Quelquejeu y es directivo de las siguientes empresas: Constructora AEI, S.A., Promociones Milenio, S.A., Inmobilaria Willoughby, S.A.

Fue denunciado en el escándalo de tráfico de chinos por la ex Directora de Migración María Cristina González.

Su gestión al frente del Consejo de Seguridad, rodeado de reconocidos norieguistas, ha sido seriamente cuestionada por el caso de los pinchazos telefónicos contra opositores al Gobierno de Martinelli, los cuales han sido divulgados por Internet.

En la última masacre contra los indígenas, fue quien solicitó a la ASEP el corte de las comunicaciones en el Oriente chiricano y parte de Veraguas, como paso previo a la represión brutal que se desencadenó.  Así lo dieron a conocer los medios:

“La administradora de la Autoridad de los Servicios Públicos (Asep), Zelmar Rodríguez, siguió órdenes del Consejo de Seguridad Nacional del Ministerio de la Presidencia para restringir las señales celulares entre las localidades de Horconcitos (Chiriquí) y Viguí (Veraguas) el pasado 3 de febrero.»

“La administradora de la Asep recibió una nota el 3 de febrero, por parte del secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad, en la que se pedía la medida por “asuntos de seguridad nacional”.

Eduardo Serracín: Se mantiene como Sub Director de la Policía el militar de carrera, Comisionado Eduardo Serracín, el mismo que según varias fuentes amenazó a Mulino con dar un golpe de Estado si el proyecto era aprobado.

Frank Abrego: Sigue al frente de SENAFRONT, con más de 2 mil hombres aunque públicamente ha dicho que si es por él le gustaría contar con su ejército de al menos 5 mil unidades. Se graduó en la Academia Militar de Honduras en 1985.

Un año después ingresó a las extintas Fuerzas de Defensa de Panamá. En la Policía Nacional se desempeñó como jefe de la Dirección Metropolitana. Después, pasó a la Dirección de Operaciones.

En 2007 fue asignado a la jefatura de la Dirección Nacional de Fronteras.

Ha dicho que SENAFRONT es el organismo que él soñaba.  Sus tropas han estado envueltas en caso de violaciones, abusos contra la población y han participado en operativos en la ciudad y directamente en las Masacres de Bocas del Toro y Chiriquí.

Belsio G. Gonzalez Sánchez: Director General del Servicio Nacional Aeronaval. Como Director General, es responsable por la protección  y defensa del espacio aéreo, mar territorial y Canal de Panamá, además de la organización, entrenamiento y equipamiento de 1,600 unidades sirviendo a esta labor; junto a otros  Jefes de la Fuerza Pública Panameña, ejerce como asesor en materia de seguridad pública y defensa nacional al Ministro de Seguridad Publica, Consejo de Seguridad Nacional y al Presidente de la República de Panamá.

En 1987, González  realizó estudios en la Escuela Militar de Riverside en los Estados Unidos obteniendo el título de piloto Comercial de Ala Fija. Este mismo año ingresa a la Fuerza  de Defensa con el cargo de Subteniente después es asignado al Servicio Aéreo Nacional en el año 1991.

Forma, junto a Frank Abrego y Gustavo Pérez, la generación de oficiales que asignó Noriega para tomar el control del país en el año dos mil diez. Recordar la proclama de los tenientes de Río Hato 1988, “futuros comandantes del año dos mil diez”, leída por el teniente del Batallón 2000, Gustavo Pérez.

“Actuaremos con firme convicción, bajo órdenes de nuestro comandante, general Manuel Antonio Noriega, ordene usted mi comandante.”

Jaime Trujillo: Es el director del Servicio de Protección Institucional (SPI).  Es egresado de la Academia de Carabineros de Chile, tiene un diplomado de alta gerencia en Argentina y varios otros en el área de seguridad. Trabajó por tres años en el área de seguridad pública y más de 18 años en la actividad seguridad privada de los Supermercados 99, propiedad de Ricardo Martinelli.  Fue el primer Secretario Ejecutivo del Consejo de Seguridad con Martinelli.

Los supuestos cambios se dan sólo días después de la visita a Panamá de la secretaria de seguridad nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, quien firmó con el ministro José Raúl Mulino, tres acuerdos para fortalecer la cooperación en materia de seguridad

La embajada norteamericana, por su parte, no tuvo reparos en apoyar a Mulino y reconoció que lo asesoró en la elaboración del proyecto rechazado por Gustavo Pérez.

No obstante, se sabe que el Pentágono siempre ha respaldado a los militares panameños, pues estos le han sido útiles en su estrategia de guerra para la región.

Concordamos con diversos sectores en el sentido de que Martinelli ha premiado a Gustavo Pérez, nombrándolo para dirigir Consejo de Seguridad.  Será el cuarto jefe de ese organismo en menos de tres años de Gobierno de Martinelli.

En sólo 2 años y 8 meses, Gustavo Pérez como Director de la Policía, deja una estela de crímenes atroces, de flagrantes violaciones a los Derechos Humanos y de políticas fracasadas para resolver el clima de inseguridad ciudadana, pese a que se dedicó, junto a Mulino, a incrementar de manera exorbitante los gastos militares y a maquillar las estadísticas criminales, no logrando su cometido de cambiar la percepción ciudadana al respecto.

Ahora, desde el Consejo de Seguridad podrá seguir su campaña de persecución, represión selectiva y sus ataques políticos.

Parece un chiste, pero por ley, los funcionarios de dicho Consejo de Seguridad tienen prohibido desempeñar actividades que involucren el espionaje. Tampoco podrán portar armas de fuego, ni realizar arrestos ni allanamientos..

No se sabe si Gustavo Pérez se llevará el carro Lamborghini confiscado a David Murcia, el mismo que le colocó el número de su placa en las Fuerzas de Defensa (ver fotos). Otra prueba de la manera autoritaria y personalista con que actúa.

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