Pablo Hasel: “Valtonyc, un antes y un después”

Por Pablo Hasel

El enemigo es constante en la represión y en la manipulación, si nosotros no lo somos en la lucha, no podremos avanzar y derrotarlo

 La entrada de Valtonyc en prisión dentro de pocas semanas, marcará un antes y un después, como lo marcó en 2011 que yo fuera detenido por rapear y sufriera un registro policial en mi domicilio en el que como la GESTAPO, me secuestraron hasta libros, fotografías, el ordenador y camisetas, no sólo a mi, también a mi familia. Tras mi condena de dos años de prisión, fueron detenidos y condenados a prisión 14 raperos más. Valtonyc lo marca porque en las últimas décadas, ningún artista había sido encarcelado por sus canciones. El Estado avanza otro paso en el ya muy elevado nivel de represión.

Además, lo hace con suma facilidad. Hace cuatro meses también lo hacía encarcelando a Alfredo Remirez, siendo el primer preso por tuitear. Antes de él, decenas también habían sido condenados a prisión por tuitear sin llegar a entrar y en ningún caso hubo manifestaciones masivas. Tras el encarcelamiento de Alfredo, salvo unos pocos que lo difundimos por las redes y más allá, apenas hubo bombo mediático y qué decir de protestas en las calles.

Si nuestra respuesta también marca un antes y un después, se lo pensarán dos veces antes de seguir encarcelando tan a la ligera por delitos de opinión. De la respuesta que demos ante el encarcelamiento de Valtonyc, dependerán las futuras condenas. Para eso, es necesaria la autocrítica para salir de la comodidad de no llevar la denuncia más allá de las redes. Hay que asumir que los lamentos sin lucha, no cambian nada. Que la indignación y la rabia que mueren en el twitter, no podrán conquistar la libertad de expresión ni ningún otro derecho. Una gran parte de las personas que viven en nuestros barrios, no andan pendientes de internet, de ahí la importancia de hacer campañas y organizar manifestaciones o charlas para dar a conocer estos casos en cada rincón. Eso, irá generando la conciencia que permita fortalecer la organización de la solidaridad y sobre todo la organización revolucionaria que un día ponga fin al régimen que mientras exista, seguirá ejerciendo la represión constantemente.

El enemigo es constante en la represión y en la manipulación, si nosotros no lo somos en la lucha, no podremos avanzar y derrotarlo.

Está en nuestra mano impedir que puedan normalizar la represión con tanta facilidad. Que cuando Valtonyc sea encarcelado, no olvidemos que lo hacen para aterrorizarnos a todos y que nos aniquilan esa libertad a todos. Eso nos hará entender el deber que tenemos de no quedarnos de brazos cruzados, de hacer ver a quienes lo desconocen, que esto también les afecta a ellas. Que sus rejas serán las nuestras, como lo son las de los numerosos presos y presas políticas antifascistas que lo dieron todo para que, entre otras cosas, no vayamos a la cárcel por contar lo que hacen nuestros opresores o mostrar una legítima rabia ante su impunidad. Que el caso de Valtonyc, como el mío, sirvan para dar a conocer otros casos menos mediáticos e igual de injustos o aún más, como el de Manuel Pérez Martínez (camarada Arenas). Precisamente nos han condenado por denunciar sus situaciones que tanto quieren ocultar.

Hemos llegado hasta aquí, por no haber dicho antes “hasta aquí hemos llegado” y plantarnos sin pasarles una más. Porque ante cada aumento de la represión que marcaba un antes y un después, no se ha respondido o se ha hecho con una debilidad casi inofensiva. Ahora tenemos la oportunidad de aprender de los errores y que nuestra respuesta también marque un antes y un después. Nos jugamos mucho y también marcará un antes y un después que seamos verdaderamente conscientes de ello.

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