¿ Otro libro sobre el III Reich?

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Por Iñaki Urdanibia

« Y en ese claroscuro surgen los monstruos» ( Antonio Gramsci )

Ciertamente mucho se ha escrito , no diré que filmado – que también-, sobre el régimen de Hitler y mucho se ha vendido, ya que el tema resulta atractivo para el personal y como tal parece que inagotable; baste con nombrar a Bankier y Guttman, Browning, Bullock, Burleigh, Burrin, Goldhagen, Goriely, Hegner, Kershaw, Klemperer, Kogon, Overy, Rees, Shirer, Ternon, Wachsmann, y me quedo corto, para ver que el tema, como digo, ha dado para mucho, si bien es justo añadir que muchos de los autores nombrados se han centrado en aspectos parciales con respecto a tal régimen: así sobre el führer, sobre el lenguaje, y, en especial sobre los infames campos de concentración y muerte. Aí pues, más problemático puede resultar acceder a alguna obra en la que se dé una visión general de la génesis y desarrollo del sistema puesto en pie por el partido nacionalsocialista.

En lo que alcanzo , que algo sí, me atrevo a afirmar que la publicación de « El Tercer Reich. Una historia de la Alemania nazi» de Thomas Childers, editado por Crítica, cubre de manera rigurosa el hueco señalado, al dar una visión panorámica y dinámica del nefasto régimen que dominó Alemania y otros países en los que los insaciables nazis extendían sus botas pardas en busca de su necesario espacio vital; puede constatarse que el autor ha recurrido a todos los escritos, habidos y por haber, que tratan sobre la época histórica, al igual que ha tenido acceso a archivos que habían permanecido vetados hasta el momento . Thomas Childers se erige en notario de lo sucedido levantado acto de cómo fueron las cosas. Toma impulso para ello en la situación endeble en que se movían lo gobiernos de la República de Weimar y no deja de lado el vagabundear, por las calles de Viena, de un sujeto llamado Adolf Hitler, en sus años mozos, entre 1909 y 1918, que de ser un pintor fracasado, muy pagado de sí mismo y con aires de tenaz rebeldía anti-institucional, acabaría siendo el dictador sanguinario que arrastró al pueblo alemán a la guerra y al desastre.

Destaca la obra en que su prosa es asequible y la agilidad narrativa, forjada en anteriores ensayos sobre el tema, haga que la lectura resulte ligera al mantenerse alejada de cualquier tipo de engolamiento propio de las especializaciones, lo que hace que se siga la historia y los entresijos que hicieron posible lo que de entrada se antojaba absolutamente imposible. Resulta así el libro apto para todos los públicos. Una pregunta planea sobre la obra y se contagia a la mente del lector: ¿ cómo es posible que un ser como el que se describe en las primeras páginas se convirtiese en un líder con tanta capacidad de enganche?, pregunta que se completa con otra que reside en tratar de explicar cómo una ideología tan inconsistente como la expuesta, en una mezcolanza deslabazada contra el bolchevismo y los judíos, muy en especial en lo referente al complot judío, basado en la historieta de Los Protocolos de los sabios de Sión creada ad hoc en la Rusia zarista, pudiese calar con tal fuerza en un pueblo culto como el germano educado en las obras de los Goethe, Beethoven, etc. Implantación de un furibundo nacionalismo agresivo que se basaba en el desprecio hacia los otros y que se alimentaba de un higienismo racial que convertía en definición racial, la pertenencia a una creencia religiosa, que necesitaba, y que logró, el concurso de especialistas en medicina, en biología y otras ciencias para fundamentar científicamente las balandronadas ideológicas de un iluminado y de sus epígonos; lejos queda pues el retrato de unos boronos indocumentados, ya que las capas más cultivadas de la cultura apoyaron con su saber, no solamente con su afiliación, las propuestas más chirenes del partido en el poder [ Si lo que expongo queda meridianamente claro en la obra que presento, no me resisto a recomendar un par de obras que tratan el asunto de una manera pormenorizada y , a mi modo de ver, atinada: . El misterioso caso alemán. Un intento de comprender Alemania a través de sus letras de Rosa Sala Rose, editado por Alba, en el que revisa los antecedentes que sirvieron de humus para la posterior ideología del nacionalsocialismo, en paralelo pueden verse los análisis de Rüdiger Safranski en su necesario Romanticismo. Una odisea del espíritu, editado por Tusquets; o el seguimiento fiel que realiza Götz Aly en su ¿Por qué los alemanes? ¿Por qué los judíos?, editado por Crítica].

Childers va avanzando con paso firme, pisando fuerte que decía el otro, llevándonos del retrato de Hitler, ya mentado, a las elecciones sucedidas en los tiempos de Weimar, acompañado del nacimiento del partido nacionalsocialista ( NSDAP = Nationalsozialistische Deutsche Arbeiter Partei) y la implantación hasta su acceso al gobierno , creando el Tercer Reich, y tomando una serie de medidas que despejaba el camino para la marcha triunfal , y única, de los supuestos valores arios; sigue los pasos de la dictadura creciente en los tiempos previos a la segunda guerra mundial para concluir visitando los años de la contienda, de 1939 a 1945.

Si al principio de la lectura ( El huevo de la serpiente / Hitler y el caos de la Alemania de posguerra / En el margen ( 1925.1928)), debido a la fluidez narrativa a la que ya he aludido, puede temerse que estemos ante un libro que trate en su sencillez mantenerse en un mero nivel divulgativo, con el paso de las hojas iremos constatando que el autor combina con maestría el rigor y la documentación con la habilidad para transmitir el mensaje que pretende transmitir. Cuestión que queda clara en los capítulos siguientes, en los capítulos del cuatro al seis ( En la corriente central / Hacer a Alemania grande de nuevo / Los nazis chocan contra un muro) , en los que el autor analiza con detalle las variaciones programáticas, construido con el modelo de la pura amalgama y con continuas adaptaciones ad hoc según los momentos electorales, en los que asomaban proclamas socialistas y anticapitalistas con un tinte nacionalista, que fue deviniendo en un antisemitismo creciente y cerril que convertía a estos, a los judíos, en meros parásitos raciales que chupaban del bote ario y que formaban parte de un cerco anti-germano conformado, de manera especial, por Francia y Gran Bretaña, como representación de la infame democracia y del gran capital. Se acompaña esta marcha con los montajes espectaculares en los que toda una estética, de banderas, pancartas y estandartes, acompañaba los bramidos del líder supremo acompañado de sus hombres de confianza. En este seguimiento se nos ofrecen datos acerca de los altibajos electorales del partido hitleriano y las disensiones en su seno ( Straesser y su banda obliga), lo que fue compensado con la detención de los comunistas acusados del incendio del Reichstag ( ¡ ay Dimitrov!), y la paralización de otras fuerzas, y el apoyo de algunos grupos derechistas que depositaron su confianza en el partido ascendente. Momentos de desaliento que fueron frenados no obstante por la conformación de un gobierno de derechas del que formaba parte el partido nazi, aun estando en minoría, esto último no quita para que el matonismo de las fuerzas de choque vaya dejando claro que el inicial y aparente respecto al juego democrático vaya siendo abandonado hasta la proclamación abierta del poder nazi y la puesta en marcha su paraíso ario en el que los desfiles, y los desmanes , de las diferentes organizaciones de jóvenes rubios imponían su ley, en ocasiones más allá de las consignas aconsejadas por el gobierno….hasta los brutales y generalizados ataques a establecimientos ( tiendas, centros de culto…)judíos en la Noche de los Cristales ( Sucede lo imposible / La toma del poder / Consolidación de poder / La comunidad del pueblo / La revolución racial). Tal violencia desatada precedió al rechazo por parte del gobierno de los tratados internacionales, en concreto a las limitaciones impuestas por el tratado de Versalles y el consiguiente rearme y el inicio de la política de invasión de los países vecinos: el Anschlus de Austria , la anexión del Sudetes checo y la imposición de su dominio en toda Checoslovaquia ( Coqueteando con el desastre / Éxito temprano / Hitler vira hacia Occidente ) .

El camino hacia la segunda guerra, la marcha hacia el este por Polonia, y el tratado de no agresión firmado con los soviéticos( entre Mólotov y Ribbentrop) ocupan las siguientes páginas, que se extienden en los avatares bélicos y en la puesta en marcha de la sistemática fabricación de cadáveres ( La cruzada contra el bolchevismo judío / Holocasuto y guerra total y Apocalipsis) ; deteniéndose en las diferentes fases que revistió, in crescendo, esta industria de la muerte desde la solución final a tiros al Zyklon B pasando por los tubos de escape de los camiones. Esta última parte del libro aun manteniéndose dentro de los límites de la exactitud y la seriedad, es un terreno suena, para cualquiera que se haya preocupado por el asunto, a dejà vu, dejá lu. Ahí están las obras de Wierviorka, Browning, Gradowski, Burin, Hilberg, Fiedlander, etc.

En no pocas de las cuestiones visitadas y en los correspondientes procesos descritos se hacen ciertos guiños a ciertas situaciones actuales en las que ciertas ideologías ascendentes, y sus estruendosos líderes, parecen guardar ciertos aires de familia con los hechos acontecidos y descritos, lo cual aun no queriendo decir que la historia se repite de manera mecánica y/o cíclica, sí que pueden servir de lecciones a tener en cuenta con respecto a ciertos peligros amenazantes que a veces son tomados de manera caricaturesca al modo de meras anécdotas, sin reparar en los auténticos riesgos que suponen en el presente y los mayores que pueden suponer en un futuro; lección que quedó patente en el caso alemán cuando algunas fuerzas de derechas, civilizadas (?), apoyaron al ascendente führer sin calcular con exactitud el desastre al que éste les conducía a ellos y al país , del mismo modo que quedó neto y claro en el caso de la vista gorda y las continuas concesiones, evitando los enfrentamientos en aras a la paz, que con respecto al nacionalsocialismo mantuvieron los gobiernos democráticos de Francia e Inglaterra.

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