¿Otro Bretton Woods?

El tema recurrente es la recesión mundial, que según el gobierno de Torrijos no nos afectará. No sé porqué, pero esa confianza de que presume el Gobierno me hace recordar el hundimiento del Titanic, del cual aseguraban era insumergible.

El 22 de octubre de 2008, Estados Unidos anunció la realización de una cumbre el próximo 15 de noviembre con los líderes del G20, que está formado por la Unión Europea, el G7 (Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Italia, Japón y Reino Unido), Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Corea del Sur, China, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica y Turquía.

He leído cables de agencias de noticias y artículos donde califican de “inédita” y/o “histórica”, a la cumbre de noviembre, además de afirmar que será “otro Bretton Woods”. ¿Qué hay de cierto en ello?

En 1942, el presidente Franklin Delano Roosevelt (1882-1945) decidió convocar a una conferencia para analizar cómo resolver los problemas monetarios internacionales, que se agudizarían al terminar la segunda guerra mundial. Tres años antes de finalizar la contienda bélica, Estados Unidos yGran Bretaña comenzaron a elaborar un proyecto de sistema monetario internacional, en el que habría de apoyarse la reconstrucción de la economía mundial.

El secretario del Tesoro norteamericano se puso en contacto con el gobierno del Reino Unido, que designó a John Maynard Keynes (1883-1946), para que colaborara con los expertos del gobierno estadounidense, en la formulación de un plan de institución o instituciones que deberían dirigir y resolver los problemas monetarios de la posguerra.

Desdemediados de 1942, se conoció extraoficialmente el texto del proyecto elaborado por Harry Dexter White (1892-1948),funcionario adjunto del secretario del Tesoroestadounidense; a fines de 1942, se supo que el proyecto había cambiado. Enabril de 1943,se conoció elPlan Keynes y unas semanas después, el segundo Plan White.

El economista cubano Felipe Pazos (1912-2001) -después de Bretton Woods sería fundador del Banco Nacional de Cuba y ocuparía altos cargos en el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos y el Banco Interamericano de Desarrollo-, escribió al respecto:

Una mañana de abril o mayo de 1943 encontré sobre mi mesa de trabajo en la embajada de Cuba, en Washington, un documento del gobierno británico en que se exponía un plan para hacer frente a los problemas financieros de la posguerra: se trataba del Plan Keynes. Pocas veces he leído un escrito con tanto interés: aquel documento resolvía, o casi lo hacía, los problemas que confrontaría Cuba al terminar la guerra cuando cayese verticalmente el valor de sus exportaciones. El plan pondría a nuestra disposición un crédito cercano a 200 millones de dólares, equivalente a lo que estimábamos sería la caída anual de las exportaciones cubanas al terminar el conflicto bélico. Esa cantidad nos permitiría atemperar los efectos de la contracción promoviendo nuevas exportaciones y elevando la producción para el mercado interno”.

En esa época, el peso cubano llegó a valer más que el dólar norteamericano.

Los planes de Keynes y White tenían el mismo propósito en lo que respecta a las medidas de estabilización monetaria y apoyo para corregir los desequilibrios temporales, pero diferían radicalmente en el método para lograrlo. Keynes proponía un mecanismo bancario internacional no muy formalizado y bastante automatizado,en manos de los bancos centrales. White recomendaba una institución estructurada en que se especificaran jurídicamente las funciones, las reglas de operación, los límites, los remedios,las condiciones para implantarlos y las medidas referentes a la disolución de la institución.

Estados Unidos convocó a los países que constituirían la Organización de las Naciones Unidas, para que asistieran a una conferencia monetaria y financiera, que se realizaría en Bretton Woods. Se efectuó una reunión preliminar de quince países en Atlantic City, para dar los toques finales a los proyectos que se discutirían; tres países latinoamericanos participaron: Brasil, Cuba y México.

El 1/7/1944, se inauguróla conferencia, la cual tuvo como sede el hotel Mount Washington, en el poblado de Bretton Woods, Estado de New Hampshire, en el noroeste. Alestar rodeado el hotel porlapolicía militarnorteamericana,no se podía entrar ni salir sin un permiso especial del secretario del Tesoro estadounidense,que presidió el evento.

El Plan White resultó ganador. El 22/7/1944, las delegaciones de cuarenta y cuatro paísesaprobaronlas actasconstitutivas delFondo Monetario Internacional (FMI) y elBancoInternacional deReconstrucciónyFomento (BIRF), hoy conocido como Banco Mundial,de la que surgieron algunos de los aspectos medulares del orden económico internacional de la posguerra.

De los cuarenta y cuatro países asistentes, la mitad eran subdesarrollados: veinte eran de América Latina, además de India,Irán,Irak,China,Egipto,Etiopía y Filipinas.Por Europa del Este asistieron Unión Soviética, Checoslovaquia y Polonia.

El 1/7/1944, se inauguróla conferencia, la cual tuvo como sede el hotel Mount Washington, en el poblado de Bretton Woods. El Plan White resultó ganador. El 22/7/1944, las delegaciones de cuarenta y cuatro paísesaprobaronlas actasconstitutivas delFMI y el Banco Mundial, de la que surgieron algunos de los aspectos medulares del orden económico internacional de la posguerra.

La próxima cumbre de Washington no se parecerá en nada a la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas efectuada en Bretton Woods. La conferencia realizada en 1944, no fue una improvisación: casi tres años de intensas negociaciones entre Keynes y White, una reunión preliminar de quince países en Atlantic City y tres semanas de trabajo de las delegaciones de cuarenta y cuatro países, fue necesario para lograr los Acuerdos de Bretton Woods.

Como se percatará el lector, la conferencia efectuada en 1944, dista mucho del ‘weekend’ que durante el 14 –cena de inauguración- y 15 de noviembre, disfrutarán veinte jefes de Estado y Gobierno en Washington. Lo positivo de la cumbre anunciada es que ha permitido ganar un tiempo precioso, al detener la enorme ola de pánico en que se encontraban los mercados financieros, en el momento de convocarse la reunión del G20.

Escribo el 4 de noviembre de 2008, cuando las bolsas mundiales subieron. Por ejemplo, el Ibex 35 español se incrementó un 5.36% -su quinta jornada consecutiva de aumentos-; sin embargo, España tiene más de 2.8 millones de desempleados, su nivel más alto en doce años.

Cada vez más, aumentan los riesgos de una depresión global. Una depresión es definida como una recesión larga y severa, caracterizada por un alto desempleo.

La cumbre del 15 de noviembre no solucionará los múltiples problemas del sistema financiero internacional, entre ellos, que la mayor parte de los instrumentos diseñados en Bretton Woods están en crisis o han desaparecido del todo.

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