Operación represiva contra anarquistas en Bolonia

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Operación policial contra anarquistas en Bolonia, Italia

La noche del 12 al 13 de mayo fueron arrestadas en Bolonia 12 personas con acusaciones diversas como «asociación subversiva», y de carácter «preventivo». Una semana y media más tarde, un tribunal rebaja las acusaciones y las medidas cautelares.

Traducimos los dos artículos relacionados del medio Zeroincondott

Operación «Ritrovo», excarcerados/as los/as arrestados/as: cientos en la manifiestación

La decisión de ayer del Tribunal de Revisión: desestiman la asociación subversiva con fines de terrorismo o de subversión del orden democrático, de 12 sospechosos seis obligaciones de firma siguen vigentes. También ayer, una manifestación de solidaridad desde la Plaza VIII de Agosto a la Bolognina.

31 de mayo de 2020 – 19:39

Fueron liberadas ayer las siete personas (Duccio, Guido, Zipeppe, Elena, Stefi, Nicole y Leo) detenidas el 13 de mayo en el marco de la operación «Ritrovo»: la orden de la detención preventiva emitida por la Fiscalía fue anulada en la revisión. A 4 de las personas excarceradas «se les ha impuesto la obligación de pernoctar en prisión de 22 a 6″. La misma medida represiva, sin firmas, se mantuvo también para dos de las otras cinco personas que no habían sido detenidas el 13 de mayo, ya que sólo estaban sujetas a la obligación de permanecer (obbligo di dimora). No se mantuvieron restricciones para ninguno de los demás. El delito de incendio con la circunstancia agravante de subversión o terrorismo, del que sólo era acusada una persona, se ha reformulado en «daño seguido de incendio». La acusación de «asociación subversiva con el propósito de terrorismo o subversión del orden democrático» ha sido retirada. Se mantiene la acusación de «incitación a cometer un delito», sin la circunstancia agravante de terrorismo»: es la actualización difundida por el sitio de distribución anarquista Malacoda.

La decisión del Tribunal de Revisión se produjo pocas horas después de la manifestación de solidaridad con los detenidos, que se había anunciado tras el paseo en bicicleta y concentración de apoyo delante de la cárcel de Dozza el 22 de mayo. La manifestación de ayer por la tarde, para el que la Jefatura de Policía movilizó un fuerte despliegue de fuerzas policiales, contó con la participación de varios centenares de personas, que salieron de la Plaza VIII de Agosto para dirigirse a la Bolognina. La liberación de los detenidos «calienta nuestros corazones», es el mensaje lanzado por la manifestación.

Registrado «il Tribolo» y medidas de precaución para doce sospechosos por asociación subversiva

Siete personas fueron llevadas a cuatro prisiones diferentes, y obligación a firmar para otras cinco. En el centro de las acusaciones estaba el incendio de un repetidor en diciembre de 2018 en Monte Donato. Sin embargo, según la Fiscalía, la operación tendría «valor estratégico preventivo» con respecto a «momentos de tensión social» durante la emergencia del coronavirus, como las protestas en Dozza.

13 de mayo de 2020 – 12:30

Esta noche siete «compañeros han sido detenidos en ejecución de una orden del juzgado GIP de Bolonia 270bis», el artículo del Código Penal que prevé hasta diez años de prisión para las asociaciones con fines de terrorismo o subversión, y conductas en las cárceles de Piacenza, Alessandria, Ferrara y Vigevano. Informa la Associazione Bianca Guidetti Serra en su perfil de Facebook.

También dice: «Las casas y el Tribolo han sido registrados», el espacio de documentación anarquista en Via Donato Creti. Otros cinco «han recibido la medida de obligación de permanecer y firmar en Bolonia. Sus casas también han sido registradas». Serían imputados por delitos de incitación a la comisión de delitos, daños, desfiguración y fuego.

La operación, ha hecho saber la Fiscalía, tiene «un valor estratégico preventivo» para «evitar que en ulteriores momentos de tensión social provocados por la presente situación de emergencia», «puedan producirse otros momentos de ‘campaña de lucha contra el Estado’ más generales», considerando que los sospechosos habrían participado «en la organización de reuniones confidenciales para ofrecer su apoyo directo a la campaña ‘anticarelaria'», y se comprobó «su participación en los momentos de protesta» en Dozza.

La Fiscalía también explica que en el centro de la investigación, bautizada «Ritrovo» (reencuentro), hay un ataque que habría tenido lugar «en la noche del 15 al 16 de diciembre de 2018, contra algunos puentes repetidores de las redes de televisión nacionales y locales, el equipo de voz de los radioenlaces de la policía y las antenas de las empresas que prestan servicios de interceptación y vigilancia de audio y vídeo», todas situadas en Bolonia en la Via Santa Liberata, localidad de Monte Donato», donde se habría encontrado «la inscripción, escrita en una pared de la estructura, ‘Apaga las antenas, despierta las conciencias en solidaridad con los anarquistas detenidos y vigilados'». Este elemento habría «desde el principio, dirigido las investigaciones hacia varios exponentes del área anarquista activa en Bolonia y que orbita alrededor del espacio de documentación de ‘Il Tribolo'». Según los fiscales, existe «una trama articulada de relaciones entre los sospechosos y varios grupos similares, que operan en diversas zonas del territorio nacional, centrada en la actividad sistemática de la incitación a la delincuencia» llevada a cabo «también haciendo uso de publicaciones en blogs y webs», con el objetivo de «obstaculizar, también recurriendo a la violencia, las políticas de inmigración y, en general, las instituciones públicas y económicas, con la indicación de los objetivos a alcanzar y la modalidad de acción». Los sospechosos también habrían participado «en momentos de protesta que dieron lugar a actos de daño, desfiguración y deslucimiento de lugares públicos y privados y, en algunas circunstancias, en enfrentamientos violentos con la policía».

Entre los episodios imputados también hay «la organización de manifestaciones públicas y desfiles no autorizados, con el fin de contrarrestar e impedir la apertura de Centros de Permanencia para la Repatriación» (equivalentes a los CIE españoles), y además «los daños a propiedades y edificios públicos con inscripciones amenazantes y ofensivas contra instituciones de entidades de crédito y cajeros automáticos», pero también «la creación y difusión, también con el uso de herramientas informáticas, folletos, artículos y volantes de contenido instigador, destinados a reunir a nuevos seguidores comprometidos en sus ‘campañas de lucha'».

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Con un poco de tardanza incorporamos también varias traducciones que nos enviaron al correo sobre el caso:

Perdona, ¿tienes fuego?

Era 26 de Febrero del 2019 cuando, tras una redada a anarquistas, escribíamos:

« Hoy, en plena idiocracia, un pensamiento («no se puede hacer la revolución sin matar») pronunciado en privado (pero interceptado por algún micro) y además por terceros, es utilizado públicamente para justificar el arresto de de algunos anarquistas en la provincia de Trento. ¿Culpables de qué? ¿De acoger en tu propria casa a alguien que ha expresado en voz alta un razonamiento lógico completamente obvio? No, no se puede hacer la revolución sin matar. Así como no se puede hacer una tortilla sin romper huevos. ¿Entonces? Hacer comentarios como este no te convierte en un asesino ni un chef. Tal banalidad solo puede ser considerada como prueba por investigadores bimbiminkia [del italiano niño y chorra], puesta en primera página por periodistas bimbiminkia, puede indignar sólo a ciudadanos bimbiminkia. Delito del pensamiento creado por la fuerza de la ignorancia.

¿Y hasta qué punto es anticuado el hombre con su dignidad, si quienes pretenden ejercer nada menos que la Justicia encuentran sospechoso y criminal tratar de defender su vida privada contra una curiosidad continua, persistente y descarada (no hipotética)? No basta con hacer el trabajo de policía, hay que tener la cabeza y el corazón de un policía para no entender que cualquier intromisión en la vida privada de los demás es insoportable. Si no, ¿por qué 1984 se considera una novela sobre una sociedad totalitaria de pesadilla? Al fin de cuentas, sus habitantes eran libres de obedecer al régimen; después de todo, si no hacían nada malo, no tenían nada que temer de esa incesante vigilancia; después de todo, para evitar terminar en la habitación 101 sólo tenían que asentir a cada decisión tomada desde arriba. ¿Cuánta idiotez es necesaria para no entender que quienes pretenden gobernar a otros deben ser transparentes si quieren esperar que se les crea en sus propias y desinteresadas intenciones, ya que la transparencia del comportamiento que se exige a quienes son gobernados no es más que un control policial totalitario? Es cierto que, sometido por programas de televisión diarios que habitúan a espiar la intimidad de otras personas y abrumado por las ansiedades telemáticas de compartir, la pretensión del control omnipresente se da casi por descontada.

Como todo está unido con todo, literalmente todo se está pudriendo ante nuestros ojos y narices, volviendo el aire letal. La mezquindad política va acompañada de la miseria social, que va acompañada de la miseria económica, que va acompañada de la miseria emocional, que va acompañada de la devastación ecológica, que va acompañada de la mediocridad artística, que va acompañada de la ineptitud filosófica, que va acompañada de…

A lo largo de esta pendiente, ¿qué ha sido de la especie humana? Permanecer aferrado a la propia antigüedad humana es un dulce consuelo, no un gran estímulo. Resistencia sin ataque. Para remontar esa pendiente — es más, para superarla y apuntar al firmamento — interrumpir el suministro de la ignorancia es lo mínimo que se puede planear y comenzar a llevar a cabo ».

Ha pasado poco más de un año. Ya no sólo estamos en plena idiocracia, sino también en una declarada pandemia viral. Una combinación mortal ya que se sabe que uno de los efectos del terror es paralizar (lo que queda de) el pensamiento. No, no se intenta remontar esa pendiente, se sigue descendiendo hacia el abismo — y cada vez más rápido.

El control omnipresente se ha convertido en pocas semanas ya no una simple reclamación policial, sino en una verdadera medida legal-sanitaria aprobada e introyectada por una gran parte de la población mundial, cuya podredumbre ética ha llegado a la auto-reclusión voluntaria, a la delación de quienes osan tomar el sol al aire libre, al linchamiento de los corredores. Si hasta el siglo pasado los seres humanos estaban dispuestos a luchar y morir para tomar y defender su libertad, hoy en día están dispuestos a renunciar a ella para sobrevivir. Listo para aceptar salir de casa sólo humillándose con una autocertificación escrita. Listo para aceptar ser controlado en cada mínimo movimiento. Listo para aceptar rendir cuentas por cada una de tus decisiones. Listo para aceptar ser vigilado por drones, ser rastreado por dispositivos electrónicos, ser marcado con vacunas o microchips… En eso se ha convertido la especie humana.

Por lo tanto, no sorprende demasiado la noticia de la enésima redada de anarquistas, que tuvo lugar el 14 de mayo pasado por orden de la Fiscalía de Bolonia. Esta vez los investigadores tampoco han dejado de hacer alarde de una sinceridad descarada en cuanto a sus motivaciones. Si hace un año no tenían ningún escrúpulo en declarar que para acabar en su punto de mira bastaba con que otra persona expresara en tu casa un pensamiento que no les guste, hoy — después de haber precisado tranquilamente que sólo uno de los doce indagados (siete de ellos arrestados) es responsable del principal delito específico perseguido — terminan su comunicado de prensa con estas palabras: « En este marco, la intervención, además de su carácter represivo para los delitos impugnados, asume un valor preventivo estratégico destinado a evitar que en ulteriores momentos de tensión social, derivados de la particular situación de emergencia descrita, se produzcan otros momentos de «campaña de lucha contra el estado» más general [sic!] objeto del citado programa criminal de matriz anárquica ».

Lenguaje claro y preciso, aunque leñoso, como en los viejos tiempos. Parece que en Italia Mussolini no fue en absoluto el inventor de los arrestos preventivos, que ya habían sido aplicados por el gobierno (del futuro antifascista) Nitti en enero de 1920 en vísperas de una huelga de los trabajadores del ferrocarril. Los instigadores fueron sacados de sus casas antes de que comenzaran los disturbios. El régimen totalitario fascista no hizo más que repetir, extender y consolidar esta práctica ya en uso, enviando a las personas a confinamiento o haciendo que los fanáticos fueran arrestados no por algo que hubieran cometido, sino por lo que podrían haber cometido. El régimen totalitario democrático actual, que ya ha confinado a todos sus súbditos en su casa con el pretexto de una epidemia, debe recurrir a la prisión para aplicar esta misma intervención de reconocido «valor estratégico preventivo»: cuando el clima social es el de un barril de pólvora, quien muestre cierta pasión por las cerillas debe ser neutralizado. No después, ni durante, sino antes, posiblemente mucho antes de que estalle el fuego. Golpea a algunos para advertir a muchos. Punto y aparte, sin argucias ni pedanterías jurídicas.

Habiendo masacrado toda libertad individual mínima — y de los derechos constitucionales mediante tantas proclamas — entre el elogio o la comprensión de casi todas sus víctimas, ¿qué queréis que suponga para el poder hacer una incursión en los círculos subversivos destinada a reprimir lo que se es y no lo que se ha hecho? ¿Quién queréis que sea consciente de esto, aparte de los compañeros de los detenidos, ya sean directos o transversales? ¿Quién pretendemos que se cabree, los ciudadanos silenciados por la mascarillas y cegados por el desinfectante?

Bueno, al menos la franqueza mostrada por los investigadores tiene algún valor. Explicando sus motivos, también mostraron cuáles son sus preocupaciones. Digamos que las han dejado entrever, intuirlas, concebirlas.. Para conocerlas a fondo, habrá que observarlas más de cerca, tocarlas, iluminarlas. Tal vez con una cerilla.

Vuelta a la normalidad: otros anarquistas encerrados

Esta noche, siete compañeros y compañeras han sido detenidos y otros cinco bajo la obligación de no salir de Bolonia.

La enésima investigación por «asociación subversiva con fines de terrorismo». Por lo que podemos entender, a estos compañeros se les acusa de haber participado en la lucha contra los campos de concentración de la democracia (los CPR o CIE), de haber apoyado los revueltas que estallaron en muchas cárceles italianas en marzo y –a alguno de ellos– de haber incendiado un repetidor de televisión en solidaridad con los presos en 2018. En la radio han hablado de «presuntos anarquistas» que estaban llevando a cabo una «campaña anti-Estado». Normalmente, en los velos de la jefatura de policía dicen anarquistas y «presuntos terroristas» – ahora dan a entender que acusación es precisamente de ser anarquistas. Por otra parte, no es necesario que la ROS realice ninguna investigación para establecer que algún grupo de anarquistas lleva a cabo prácticas anti-Estado.

Después de poner a millones de personas bajo arresto domiciliario, ahora, que ha vuelto la normalidad (¿para quién?) también vuelve rápidamente la represión selectiva contra quienes molestan. Contra aquellos que, incluso durante el período de cuarentena, no han querido dejar solos a los rebeldes en las prisiones. En menos de dos meses –y mientras en las prisiones la epidemia se propaga en total silencio– el Estado pasa la cuenta a los que han desafiado sus prohibiciones. Como advertencia para la fase 2, 3, 4… Por otra parte, sobre el carácter preventivo de esta operación, la Fiscalía de Bologna no podía ser más explícita: «En este marco, la intervención, además de su carácter represivo para los delitos impugnados, asume una valencia preventiva estratégica, destinada a evitar que en eventuales momentos ulteriores de tensión social, derivados de la particular situación de emergencia antes descrita, puedan tener lugar otros momentos de una «campaña de lucha contra el Estado» más general, objeto del citado programa criminal de matriz anárquica». Pero dejemos a los magistrados, a los carabineros y a los periodistas, porque es algo bien diferente lo que tenemos ganas de decir.

A estos compañeros y compañeras los conocemos bien. Son compañeros serios, leales y generosos. Siempre los hemos tenido a nuestro lado en las luchas y estuvieron particularmente cerca de nosotros cuando también aquí en Trentino el Estado nos arrebató siete amigos y compañeros con la operación «Renata».

Al no ser ni políticos ni estafadores, no nos avergonzamos cuando arrestan a algunos de los nuestros. No sólo porque los amamos y estimamos, sino porque las acciones de las que se les acusa son justas para nosotros. Impedir la apertura o el funcionamiento de los CPR es justo. La solidaridad con los que se rebelan en las cárceles es justa (el único reproche, si acaso, sería por no haberlo hecho lo suficiente). Sabotear los medios utilizados para el condicionamiento social es justo, y quizás ahora, después de experimentar hasta dónde pueden llegar el Estado y los tecnócratas en la vigilancia de masas, unas cuantas personas más podrán entender el significado de ciertas acciones.

En lo que a nosotros respecta, estos arrestos son una razón más para declarar la guerra a la normalidad, a la miseria y a las injusticias que permite y esconde. Nuestras mas bellas relaciones son nuestra mejor arma.

Elena, Guido, Zipeppe, Nicole, Duccio, Stefi, Leo, Martino, Emma, Tommi, Otta, Angelo libres!

13 de mayo 2020

Anarquistas de Trento y Rovereto

Fuente: ilrovescio.info/

PODRÍA GOLPEAR A CUALQUIERA: ACTUAR SE VUELVE AUTODEFENSA

Solidaridad y caja de resistencia

El miércoles 13 de mayo, la operación «Ritrovo», coordinada por la Fiscalía de Bolonia, acusó a varias personas entre Bolonia, Florencia y Milán: 7 de están en prisión preventiva sin juicio, otras 4 han recibido medidas cautelares alternativas. Estos son compañeros y compañeras que, como nosotros, se oponen a las fronteras y CPR [CIES] y creen que mediante la acción podemos crear un mundo solidario, sin más gente oprimida y explotada.

En el Tribolo, un espacio en Bolonia objetivo de la operación, donde también hemos estado, como en muchos otros lugares, hemos podido conocer compañeros activos en la lucha contra los CPR de otras ciudades.

La operación represiva que llevó a las medidas cautelares, llevada a cabo por la Ros (!) y el fiscal antiterrorista de Bolonia (!!) es atroz, de una franqueza sin precedentes y peligrosa para la libertad de todos y cada uno.

Es atroz porque utiliza las leyes antiterroristas para aterrorizar a la sociedad, criminalizando a cualquiera que intente reaccionar ante las injusticias. Representa el quinto intento en poco más de un año de agrupar bajo el aplastante 270bis CP (asociación con fines de terrorismo o subversión), que ahora se aplica con preocupante facilidad a iniciativas, manifestaciones, difusión de críticas y acciones. Llevar la solidaridad y el apoyo a lxs últimxs con constancia y determinación se ha convertido en razón suficiente para ser acusado de «terrorismo»: ahora es acusadx cualquiera que lleve a cabo prácticas coherentes al mismo tiempo que una crítica radical de lo existente.

Los compañeros y compañeras son acusadxs, entre otras cosas, de «oponerse a las políticas de inmigración, también mediante el uso de la violencia», de llevar a cabo acciones destinadas a «oponerse e impedir la apertura de Centros Permanentes [?] de Repatriación«: pero sabemos muy bien que los que realmente practican la violencia y el terrorismo son los que encierran a las personas en estructuras como la CPR, encarceladas durante meses a la espera de ser deportadas, amontonadas en condiciones intolerables, a menudo golpeadas, a veces abandonadas a su suerte o asesinadas.

La operación también es descaradamente franca, tanto que en los mismos documentos aparece el motivo de la operación: «la intervención […] asume un valor estratégico preventivo destinado a evitar que en cualquier momento ulterior de tensión social, resultante de la situación de emergencia particular descrita anteriormente, se produzcan otros momentos de ‘campaña de lucha contra el Estado’ más generalizados […]». En resumen, el Estado encierra a quienes puedan participar activamente en actos de rebelión contra él.

Por lo tanto se vuelve extremadamente peligroso para la libertad de todos: si esto es suficiente, nos preguntamos, ¿quiénes serán lxs siguientes?

Aprovechando el totalitarismo de facto creado «para nuestra salud», el Estado de derecho se ha quitado la máscara democrática para atacar abiertamente a sus oponentes políticos; la notoria libertad de expresión y de oposición con la que, hasta ayer, se llenaba la boca, se deja de lado sin ningún esfuerzo. Si no reaccionamos, lo sucedido ayer podría representar un adelanto de los tiempos venideros; podría volver a suceder a aquellos que decidan tomar las calles para oponerse a la injusticia, para que los más pobres no paguen por la crisis que vendrá o para crear lazos de solidaridad.

Expresamos solidaridad y calidez a los compañeros y compañeras, represaliadxs por luchar sin delegación y mediaciones contra las instituciones y estructuras de explotación y opresión.

¡¡¡Elena, Leo, Zipeppe, Stefi, Nicole, Guido, Duccio, Martino, Otta, Angelo, Emma, Tommi libres ya!!!!

Estamos recogiendo en un fondo común las contribuciones para los gastos legales que tendrán que afrontar las personas involucradas en esta última operación: quien quiera y pueda contribuir puede contactar en la página de facebook «no cpr and no borders – fvg»

Fuente: nofrontierefvg.noblogs.org

De Bolzano a Bolognia: SABOTEAR es JUSTO, TERRORISTA es el ESTADO

18.05.20

Hace unas noches en nuestra ciudad desconocidos, la puerta de un cajero automático Unicredit y el sistema de video vigilancia externo fueron inhabilitados, en solidaridad con los compañeros detenidos en otra operación policial con fuertes acusaciones de terrorismo que ha visto llevarse a otros siete compañeros.

Unicredit ocupa el primer puesto en Italia en el ranking de los bancos que alimentan la industria bélica exportando armas a todo el mundo, pero la solidaridad también puede ser un arma y el sabotaje su expresión.

La operación represiva «RITROVO» que tuvo lugar la semana pasada en Bolonia es un acto muy grave de intimidación contra quienes con determinación llevan a cabo verdad y lucha para cambiar el estado de cosas existente.

La operación, ha señalado el Ministerio Público, tiene «un valor estratégico preventivo» para «evitar posibles momentos posteriores de tensión social causados por la presente situación de emergencia».

«Entre los hechos impugnados también «la organización de eventos públicos y manifestaciones no autorizadas, con el fin de contrarrestar e impedir la apertura de centros de repatriación permanente [CPR también conocidos como CIE]«, luego «los daños a condominios y edificios públicos con pintadas amenazantes y ofensivas contra instituciones y daños a cajeros automáticos de entidades de crédito, pero también «la creación y difusión, incluyendo el uso de herramientas informáticas, folletos, artículos y panfletos de contenido instigador, con el fin de reunir a nuevos prosélitos comprometidos en sus ‘campañas de lucha'».

Cómplices y solidarios con Elena, Guido, Nicole, Duccio, Zipeppe, Leo y Stefi.

TODAS LIBRES – TODXS LIBRES – TODOS LIBRES.

Fuente: ilrovescio.info

 

Fuente: A Las Barricadas

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