ONG ecologistas celebran el descenso de incendios en 2014 pero advierten de «riesgo»

Las organizaciones ecologistas Greenpeace y WWF han celebrado los datos sobre incendios registrados durante 2014 pero han advertido de que las «buenas cifras» pueden suponer un «riesgo» para el futuro, después de que el balance definitivo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente determinara que el fuego ha arrasado un total de 46.818 hectáreas de superficie a lo largo de 2014, un 31,86 por ciento menos que el año anterior y un 149 por ciento menos que la media del decenio.

En declaraciones a Europa Press, el responsable del Programa de Bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto, ha manifestado que «2014 es el año de menor superficie quemada desde 1971» pero ha justificado los datos en la climatología que ha sido «un factor determinante». «No ha sido un verano muy fresco, pero no ha habido olas de calor importantes. Ha sido un verano bueno», ha remachado.

Sin embargo, a pesar de la climatología favorable durante el verano –la época más propicia al fuego– en 2014 y 2013, ha argumentado que no se puede asegurar que los buenos datos de un año sean «buenos en sí» para el futuro puesto que «lo que no arde hoy podría arder dentro de cinco años de forma brutal«.

Soto ha recordado que los expertos forestales hablan de los «riesgos» que entraña el que no se produzcan incendios y los efectos colaterales, porque se reduce la renovación de material y se fomenta una mayor temporalidad de los contratos; es decir «se recortan equipos, medios y derechos laborales». «Si no hay incendios, eso no se nota», ha apuntado.

Asimismo, ha indicado que varios estudios científicos apuntan que los ecosistemas españoles están «acostumbrados» al fuego. «El fuego es un elemento de diversificación del paisaje y si no hay fuego, se generan paisajes de continuidad de combustible y continuidad forestal que no son naturales», ha señalado.

«Si eliminamos totalmente el fuego, cuando llegue un verano malo, de olas de calor y condiciones adversas de temperatura y humedad, puede haber incendios peores», ha advertido Soto, para después añadir que «hay incendios que se vuelven imposibles y quedan fuera del alcance de la extinción«, es decir, «que no se controlan hasta que no cambian las condiciones climatológicas».

INCENDIOS «DEVASTADORES»

En este sentido, ha detallado que algo así ocurrió en los años 1994, 1998 y 2006, cuando «la meteorología jugó en contra de la extinción». «Si esos fuegos se encuentran con una zona abandonada y con acumulación de combustible, son devastadores», ha insistido.

Por ello, ha defendido que los expertos recomiendan que en la gestión de los bosques se apueste por el ganado extensivo, se extraiga biomasa o se hagan «quemas controladas» porque el fuego «puede ser, en su justa medida, un aliado contra los incendios». «Ahora necesitamos que, en estos meses, se retire biomasa para hacer una gestión preventiva. Así, además se hacen ‘pellets‘ para usarlos como energía», ha recalcado.

Dicho esto, ha asegurado que mantener las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) «todo el año no se nota» o no tiene un impacto suficiente en los datos de los dos últimos años, sino que «los resultados se notan a largo plazo». «Un verano malo hay que achacarlo a una gestión a largo plazo», ha asegurado.

Soto ha celebrado asimismo que la Fiscalía de Medio Ambiente sigue trabajando de forma «activa» y dando «buenos resultados» en materia de condenas y ha destacado también la tarea de los profesionales de lucha contra los incendios, como los agentes forestales y de Medio Ambiente, el cuerpo de la Guardia Civil que, a su juicio, son «cada vez mejores y más rápidos».

CONDICIONES METEOROLÓGICAS «MUY BUENAS»

Por su parte, la responsable de la campaña de bosques de WWF, Lourdes Hernández, ha declarado que «sin duda hay que celebrar la noticia porque es muy buena», pero ha añadido que si se analiza el porqué, «no hay tantos motivos de júbilo». «Creemos que atienden exclusivamente a condiciones meteorológicas muy buenas. Se pronosticaba un verano muy seco pero la previsión no se cumplió. Fue un verano favorable», ha recordado.

A su juicio, los bosques españoles «siguen estando igual de vulnerables o más porque los recortes en prevención han sido muy fuertes y están en un estado de abandono superior al de la media del decenio». «Las condiciones meteorológicas han sido favorables, pero si en los próximos años no lo son, y son especialmente desfavorables podremos ver cómo estos resultados no van a ser tales», ha avisado.

En materia de recursos para la prevención de incendios, Hernández ha indicado que WWF ha llevado a cabo un análisis «de los recortes» y ha concluido que a nivel autonómico hay «una falta de transparencia brutal». «No conocemos los presupuestos. Esto hace que no se pueda analizar la situación en conjunto», ha detallado.

«Desde el Ministerio sí tenemos los datos y estamos viendo cómo en los últimos 3 años se ha reducido un 70 por ciento el presupuesto en prevención respecto a lo invertido en 2008 y 2009», ha afirmado la responsable de la campaña de bosques de WWF.

Finalmente, ha denunciado que las prioridades políticas en materia de lucha contra incendios están «invertidas», ya que se pone «mucho esfuerzo en la extinción, algo que es necesario, pero no se pone el mismo esfuerzo en evitar que se inicien».

Agencias

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