Ocultar datos no anula el valor de las urnas

A través de la consejería que dirige Javier Balza, el Gobierno de Lakua ha preparado un moderno sistema informático que ha puesto a disposición de los medios para que puedan seguir y difundir, prácticamente en tiempo real, el escrutinio de los votos. El salto tecnológico respecto a lo que conocimos hace cuatro años es significativo y ello permite aventurar a los responsables de Interior que los resultados totales recogidos en las urnas de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa podrían ser ofrecidos a la opinión pública antes de las 22.30, es decir, apenas transcurridas dos horas y media desde el cierre de los colegios. A partir de ahí, cada medio de comunicación será muy «libre» de manipular u ocultar algunos datos, como el altísimo incremento de las cifras que aparecerán en la casilla del voto nulo.

A quienes decidieran hacerlo así, el consejero jeltzale les facilitará mucho la labor. Y para ello ha recurrido a una fórmula sencilla: en la intranet de la que los medios beberán los datos aparece la opción «Versión accesible», que lleva a una ventana muy si- milar a la que, en este tipo de comicios, usan ETB y otras cadenas, en la que aparecen los siguientes datos: el porcentaje del recuento, el de la abstención, el número de votos de los partidos a los que en cada momento se les asigne al menos un escaño -si no, también serán borrados, sin explicación aparente- y el porcentaje de voto válido conseguido por cada uno de ellos. Como verán, falta un dato relevante: el voto nulo, el anulado por imperativo legal. Y ha «desaparecido», al mismo tiempo, el resultado de EHAK en los comicios de 2005.

Éste no es un problema técnico. Como no puede ser de otra manera, el Gobierno de Lakua facilitará archivos completos de los resultados electorales. Pero alguien ha decidido que no es necesario que la ciudadanía visualice algunos datos, al menos, durante un par de horas. Como es lógico, GARA -a través, primero, de www.gara.net y, antes del amanecer, de su edición impresa- sí facilitará los resultados completos.

Imputar por esto un intencionado «maquillaje» de los datos a un partido concreto podría parecer precipitado, pero es que hay otro elemento que sorprende y dejará perplejo a cualquier observador imparcial: por arte de magia, en esa intranet los datos que obtuvo la coalición PNV-EA en 2005 también han desaparecido. En su lugar, Lakua ha decidido que una inexistente candidatura del PNV obtuvo 355.123 votos hace cuatro años, mientras que la igualmente desconocida lista de EA cosechó 112.994 papeletas.

La explicación de cómo se han conseguido esos datos es fácil: alguien ha repartido los votos de la coalición que lideró Juan José Ibarretxe en proporción a los escaños que se asignó cada partido en la Cámara tras aquellas elecciones. Y tampoco es difícil discernir por qué se ha decidido colgarlos en el ciberespacio: de esa forma, a partir de las ocho de la noche, el PNV se comparará a sí mismo sobre unas cifras de votos y escaños más reducidas que las que obtuvo Ibarretxe en 2005 -y cabe recordar que su lema de campaña ha sido «Ahora, más que nunca»-, mientras que, según la mayoría de los vaticinios, EA caería en picado.

Si a ello sumamos que todas las encuestas dan un importante incremento de porcentajes y escaños «legales» al PSOE, es comprensible que todas las miradas se dirijan al PNV si alguien pregunta quién era el más interesado en «cocinar» así los datos electorales.

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