Noviembre. JREG ante la revuelta popular en Chile

Declaración de la Juventud Revolucionaria Ernesto Guevara frente al actual momento social y político.

Publicidad

Noviembre, 2019

“Si fuéramos capaces de unirnos, que hermoso y cercano sería el futuro”

Ernesto Guevara de la Serna

 

Al conjunto de las  organizaciones que componen la Izquierda revolucionaria

A nuestro pueblo en lucha que se organiza y vence las garras de la represión

A todas y todos quiénes levantan la lucha contra toda forma de opresión

 

El reciente levantamiento de nuestra clase le ha explotado en la cara a la clase dominante tan de repente que no ha podido ni reaccionar ante la confrontación que ya llega a cumplirse un mes, ofreciendo una disposición de combate y confrontación que no descansa ante los reiterados llamados por parte del gobierno y los poderosos para apaciguar el conflicto.

Dentro de las esferas de lucha, es que como revolucionarias y revolucionarios hemos podido reflexionar de cada a la transformación de la realidad, configurando desde la protesta popular y las lecciones de experiencias históricas de organización para la clase trabajadora, esbozamos una serie de propuestas que aportan a definir parte del qué hacer de las organizaciones revolucionarias de cara al actual momento histórico del país.

Muchas son las salidas que se han planteado al conflicto, desde la más apegada a la institucionalidad que ha constituido protagonismo en estos treinta años de dictadura burguesa bajo el velo de la democracia constituida después del “NO”, pasando por matices de reformas, congresos y asambleas constituyentes que se presenten como una alternativa que de giro a la situación actual de la clase trabajadora.

Ya muchos han sido los sectores organizados quiénes han salido confrontar las distintas salidas tibias al conflicto, oponiéndose a la posición de diálogo con el gobierno, sobre todo tras las medidas que incrementan la persecución, represión y facultad a la policía militarizada de cara a las manifestaciones populares, agregando a su actuar en el declarado Estado de Emergencia dónde además está incorporado el actuar de las FFAA en contra de la clase trabajadora. Este tipo de lecciones por parte de los sectores organizados incluso profundizan su análisis con respecto a abandonar las peticiones y avanzar por las exigencias, esperar a que renuncie Piñera en vez de llamar al pueblo organizado a botarlo. Este tipo de lecciones, confrontadas a la clase dominante (Muchas veces caracterizada como “Clase Política”) quiénes no logran definir un discurso uniforme de cara a la movilización política y social.

Pero para las y los revolucionarios la tarea es titánicamente más grande y urgente, en los albores de la movilización es que muchas y muchos hemos notado y asumido la necesidad cada vez más profunda de unirnos, aunar esfuerzos y reflexiones de cara a la conformación de un proyecto revolucionario, que sea una síntesis de las experiencias históricas y las reflexiones que como revolucionarios y revolucionarias hemos desarrollado durante todo este tiempo. Hemos planteado por tanto, la necesaria unidad de las organizaciones revolucionarias, en todos sus niveles inclusive el orgánico. Avanzar de las fructíferas y necesarias coordinaciones entre distintas organizaciones hacia la conformación de una discusión que acerque y una a todas, que aporte también a que el quehacer de cara a nuestras propias definiciones y estrategia.

Pero creemos que es necesario aclarar ciertas definiciones que muchas veces se toman parte de la discusión y pueden colaborar hacia constituir una fuerza que confronte y combata a la clase dominante. Muchas veces, se genera una primera confusión, comprender la necesidad de la unidad como algo meramente táctico, atendiendo al momento, a la represión y a la dispersión frente a estos elementos de la izquierda radical, pero la verdad es que la propuesta de la unidad frente a cualquier altruismo y cualquier pequeñez que forman parte de las disputas que en otros momentos se han tomado el protagonismo de los lazos que como organizaciones hemos construido.

Planteamos la unidad desde una perspectiva estratégica donde la propuesta de constituir una fuerza que confronte a la clase dominante supere el actual momento que vivimos, por lo que es un proyecto revolucionario y por tanto la revolución es un nivel de unidad que supera el imaginario de las condiciones actuales de lucha y se eleva a la necesidad de vencer las barreras entre orgánicas y constituirnos como un polo que proyecte la tarea de construir una nueva sociedad.

Dentro de estas mismas discusiones, muchas veces se proyecta que la unidad de las organizaciones políticas revolucionarias es distinta a la unidad del pueblo, errando en las claridades con las que espacios de organización muchas veces se presenta, la unidad de los revolucionarios si bien es distinta a la unidad de nuestra clase, no son opuestos en el horizonte de lucha, muy por el contrario son necesarias y aliadas en la tarea de hacer la revolución, por eso no escatimamos en plantear ambas con la misma urgencia que requiere, pero también con toda la claridad posible.

Estas dos condiciones son necesarias tener presentes para el sector de la izquierda revolucionaria o radical, donde el horizonte a construir es la revolución, sin liviandades ni vacilaciones, por tanto donde se asuma una postura de lucha confrontaciones que no escatime los esfuerzos necesarios para hacernos cargo de transformar la realidad y tener una vida digna, recordando lo que muchas veces decía Ernesto Guevara “No hay más cambios que hacer: o revolución socialista o caricatura de revolución.”

Finalmente, compartimos que la reflexión de cara a nuestro quehacer debe estar acompañada de elementos tácticos que atiendan a la situación actual. La organización de la clase trabajadora por tanto, es uno de los elementos que esbozábamos anteriormente. Frente a lo mismo ponemos en la discusión, plantear necesariamente espacios de organización que sean necesarios para confrontar el actual régimen y construir los organismos necesarios para atender a las necesidades e inquietudes de nuestra clase:

  1. Las jornadas de octubre expresan clara y abiertamente la rebelión popular contra las relaciones burguesas de producción. El objetivo tanto del gobierno como de las políticas de la oposición parlamentaria consiste en imponer el fin de la movilización en nombre de un cambio de Constitución y bloquear la agitación y la lucha social mediante el juego parlamentario. Las alternativas que nos presentan son “Congreso Constituyente” o “Asamblea Constituyente”, dos alternativas que surgen desde el poder burgués y frente a las cuales llaman al pueblo a definirse. La primera es la propuesta del gobierno y la derecha que busca que el cambio constitucional se desarrolle entre las paredes del parlamento. La segunda propuesta, la de los ex partidos de la concertación y sus acompañantes, que apunta a que la crisis se resuelva dentro del marco de la institucionalidad burguesa.
  2. En lugar de tomar partido por la instauración de una nueva sociedad, lo hacen por la modificación superficial de la vieja sociedad. Su programa se reduce a la reforma del capitalismo; no plantean la supresión de la explotación capitalista, sino la reducción de la explotación, es decir, la supresión de los abusos del capitalismo en lugar de la supresión del propio capitalismo. La disyuntiva fundamental, por lo tanto, que se le presenta al pueblo de Chile, en la situación actual, es el de Reforma o Revolución.

III. Es fundamental hacer claridad a los más amplios sectores populares de esta disyuntiva y llamar a tomar partido. O estamos con el viejo Chile, donde se ubican las fuerzas oligárquicas y reaccionarias que explotan, oprimen y se burlan del pueblo o estamos por la alianza de todos los sectores populares, iguales en derechos y dignidad. Estamos con la unión de los explotadores, los ricos y sus policías o estamos por la alianza de todos los trabajadores, de todas las auténticas fuerzas populares. Estamos con los que reprimen, asesinan, torturan y mutilan al pueblo, o con los que luchan por la libertad, la dignidad y el socialismo.

  1. La expresión concreta de la alternativa revolucionaria en la hora actual es la organización independiente del pueblo expresado en un poder popular alternativo o un doble poder. Orgánicamente esto debe expresarse en el llamado a la constitución de los Comandos Comunales órganos de poder del pueblo, alternativos al poder burgués y base de un nuevo orden político, económico y social.
  2. Para constituir dicho estadio de auto organización e independencia, el paso más importante para concretar la unidad de nuestra clase y la lucha contra las políticas precarizadoras del Estado y el gobierno, debe ser regido por la construcción de asambleas populares autoconvocadas, proporcionando como primer elemento de lucha para aglutinar todas las fuerzas de los pobres de la ciudad, la constitución del carácter permanente de dichas asambleas, pudiendo además expresarse en escalas más amplias llegando a la capacidad de desarrollar un carácter nacional.

En un  período de crisis de la sociedad, como la que vivimos, es decir,  de  crisis  de  la dominación burguesa y de ascenso de las luchas del pueblo, es necesario plantearse canalizar a este movimiento hacia formas de organización superior, independiente y autónoma del Estado capitalista, de su parlamento y sus diferentes instituciones.

En un período de crisis de la sociedad y el Estado es posible que, por las brechas del sistema  de  dominación en crisis, las luchas y movilizaciones avancen hacia una organización independiente del pueblo que, en perspectiva, origine una situación de dualidad de poderes, generando una situación revolucionaria.

 

¡UNIDAD DE LAS Y LOS REVOLUCIONARIOS PARA VENCER! ¡NI CONGRESO NI COCINA CONSTITUYENTE!

¡A CONSTRUIR ASAMBLEAS POPULARES PERMANENTES!

Dirección Nacional Juventud Revolucionaria Ernesto Guevara JREG

 

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More