Noticias Uruguayas 8 diciembre 2016

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Donald Trump y el fascismo del siglo XXI // Victoria en Standing Rock: Estados Unidos detiene construcción de oleoducto // Con miles de veteranos llegando a Standing Rock, el ejército de EE.UU. detiene la construcción del oleoducto // Jeremy Scahill: la empresa TigerSwan Security, vinculada a Blackwater, maneja la inteligencia de Dakota Access // El pueblo Navajo interpone una demanda millonaria contra EE.UU. // Chile; Elecciones en la ANEF: peligra uno de los últimos bastiones de la Nueva Mayoría en el mundo gremial // Significativa derrota sindical para la lista del PC encabezada por Gajardo y Bárbara Figueroa en el Colegio de Profesores // No es anticomunismo…es la pura verdad // Uruguay: AEBU hará paro de banca pública por medida del Banco República

URUGUAY

CIERRE DE SUCURSALES

AEBU con paro parcial por medida del BROU

El sindicato bancario (AEBU) continúa rechazando el cierre parcial de 14 sucursales del Banco República (BROU). Esta vez, realizará paros parciales de media hora con una lectura de proclama en los departamentos donde se aplica la nueva resolución del banco oficial.
Foto: Darwin Borrelli
07 dic 2016
El integrante del Consejo de Sector Financiero Oficial de AEBU, Carlos Márquez dijo a El País que las juntas departamentales de Rivera, Durazno, Florida, Canelones, Paysandú y Soriano ya están de acuerdo con la postura del sindicato.
El cierre parcial (de tres días a la semana) incluye las localidades de Villa del Carmen (Durazno), Cerro Chato, Santa Clara de Olimar y Vergara (Treinta y Tres), Fraile Muerto (Cerro Largo), José Batlle y Ordóñez (Lavalleja), Minas de Corrales y Tranqueras (Rivera), Quebracho (Paysandú), San Gregorio (Tacuarembó), San Javier (Río Negro), Casupá (Florida), Migues (Canelones) y Palmitas (Soriano).
Márquez indicó que el sindicato «recorrió cada uno de los lugares donde el banco pretende procesar los cambios a canales alternativos para los cuales no está preparado y toma decisiones desacertadas».
El dirigente añadió que la visión del directorio del BROU significa una «pérdida del rol social del banco y con la que pretende hacernos ingresar en una visión que no tenemos usuarios, sino clientes».

PARO BANCARIO

AEBU hará paro de banca pública por medida del Banco República

En rechazo al cierre parcial (dos días) en 14 sucursales.
BROU ya aplicó nuevo régimen en 7 sucursales en 2013. Foto. F. Ponzetto
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25 nov 2016
El consejo de banca oficial del sindicato bancario AEBU resolvió ayer realizar un «paro a nivel nacional» en fecha a definir en rechazo a la medida del Banco República (BROU) de cerrar parcialmente (dos de los cinco días hábiles) 14 sucursales de localidades en el interior.
«Como primera medida (resolvimos) un paro a nivel nacional (de banca pública) con lectura de proclama en las capitales departamentales del Interior» que «todavía no» tiene fecha, dijo el presidente de banca oficial de AEBU, Gonzalo Pérez en «Camacuá y Reconquista» el programa radial del sindicato. El día del paro, se leerá la proclama en todos los bancos públicos en Montevideo y habrá «actos en los bancos del BROU (del Interior) donde se va a convocar a ediles locales, diputados locales, concejales de diferentes lugares y convocar a la central sindical para reiterar el rechazo del sindicato a esta resolución», señaló Pérez.
Desde el lunes pasado, las dependencias de Villa del Carmen (Durazno), Cerro Chato, Santa Clara de Olimar y Vergara (Treinta y Tres), Fraile Muerto (Cerro Largo), José Batlle y Ordóñez (Lavalleja), Minas de Corrales y Tranqueras (Rivera), Quebracho (Paysandú), San Gregorio (Tacuarembó), San Javier (Río Negro), Casupá (Florida), Migues (Canelones) y Palmitas (Soriano) tendrán cierre de cajas durante dos días para hacer la transición hacia el nuevo régimen que empezará el 2 de enero.
Pérez dijo que «este es un tema esencialmente político. La definición termina siendo política» y por eso AEBU ya obtuvo «tres pronunciamientos de Juntas Departamentales (Rivera, Florida y Soriano) rechazando el cierre parcial» y en Treinta y Tres y Río Negro «anunciaron resolución similar». El sindicato elaboró un «documento para entregarle al directorio con propuestas y preguntando la finalidad de la medida», añadió.
Además, el consejo de banca oficial quiere «incorporar la problemática al consejo central (de AEBU, ya que) este tema no debe ser analizado aisladamente de otras resoluciones que está tomando la banca privada», indicó.
El presidente de banca oficial dijo que las 14 sucursales tiene un «bajo nivel de operaciones» y que «seguramente esté en el trasfondo de esta decisión que estas dependencias dan pérdida».
Pero, «históricamente el banco ha tenido dependencias que dan pérdidas y otras que dan ganancias y lo interesante es pasar raya al final del balance del banco y por suerte, desde 2005 a la fecha siempre ha dado ganancias», dijo.

Lunes 05 • Diciembre • 2016
Foto principal del artículo 'FUECYS acusa a Novick de llevar adelante prácticas antisindicales con los trabajadores de La Cancha'

FUECYS acusa a Novick de llevar adelante prácticas antisindicales con los trabajadores de La Cancha

“Me llama la atención que el hombre salga a decir algunas cosas cuando tiene a los trabajadores totalmente sumergidos y oprimidos”. La frase es de Ana Rey, delegada del sector Tiendas de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (FUECYS), y el hombre al que se refiere no es otro que el líder del Partido de la Gente, el empresario Edgardo Novick, dueño de varios negocios, entre ellos La Cancha, uno de los locales de venta de ropa y artículos deportivos más populares en el país.
Hace dos semanas, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, cuestionó a Novick por descalificar al movimiento sindical y lo invitó públicamente a debatir “en el lugar que [este] defina”. Pereira dijo en esa oportunidad que no se podía ignorar que “los empleados que tiene son los que menos ganan en el sector, y todo intento de sindicalización es rápidamente reprimido. No nos explicamos por qué a una empresa como la que tiene le va tan bien, y los trabajadores tienen salarios pobres. ¿Este sistema, esta relación obrero-patronal es la que quiere para el futuro?”, se preguntó Pereira, en declaraciones que recogió el sitio web de la central sindical.
Aunque Pereira no especificó a cuál de las empresas de Novick se refería, Rey aseguró que al menos en La Cancha la situación es exactamente como la describió el presidente del PIT-CNT, al punto de que en esta tienda no existe nada que se parezca a una organización sindical. “Las pocas veces que hemos podido acercarnos [a FUECYS], ya sea los trabajadores [de La Cancha] a nosotros, o nosotros a los trabajadores, ante el primer movimiento o visualización son enseguida despedidos”, describió. Incluso, sostuvo que en esta tienda no ha sido posible mantener “ningún trabajador que pudiera generar una organización”. “A la mínima sospecha, a ese trabajador lo sacan”, aseguró.
Esta conducta, en este rubro de negocios, tampoco es exclusiva de La Cancha. “Esto es a lo que está acostumbrado el comercio, sobre todo en el rubro Tiendas. Pero desde 2010, y con la organización de sindicatos y los convenios salariales, hay cosas que se han ido ordenando”, explicó la dirigente sindical. Sostuvo, no obstante, que “hay algunas tiendas mucho más represoras que otras, y La Cancha es una de ellas”. Las veces que se llegó al intento de organizar sindicatos, “en dos meses los aplastaron de todas las formas posibles”, recordó. Dahiana González, una ex trabajadora de La Cancha consultada por la diaria, describió la misma situación. “Ellos toman gente muy joven, a veces de 18 años, que no va a arriesgar su trabajo”, explicó. Esta ex trabajadora dijo, además, que mientras estuvo allí “estaba totalmente ‘prohibido’ hacer un sindicato”. la diaria intentó comunicarse con personal de recursos humanos de La Cancha, pero no tuvo éxito.
Cuestión de salarios
La mayoría de los vendedores de La Cancha ganan algo más de 12.000 pesos y, además, obtienen una comisión de 1% por cada producto que venden. Aquellos que tienen más antigüedad acceden a una comisión diferencial, de 1,5%. Los sueldos de los cajeros son más altos y su base es de cerca de 20.000 pesos nominales. Todos estos datos fueron aportados por trabajadores de esta tienda a la diaria. La firma cuenta con cuatro locales; el que tiene más empleados es el de Montevideo Shopping, en donde trabajan más de 20 personas.
Pero los laudos en el sector son bastante superiores a estas cifras. Según un acta fechada en agosto del año pasado, el laudo de un vendedor de segunda categoría era, en ese entonces, de 17.524 pesos nominales. Rey explicó que lo que ocurre aquí es que el sector de tiendas tiene “una particularidad”. “Existen ingresos fijos y variables. La base es 70% del salario mínimo [se refiere al laudo], y tú, con tus ventas y comisiones, tenés que llegar a pasar el laudo para generar un peso más”. Sin embargo, describió que “hay momentos en los que no llegás al laudo, y entonces la empresa está obligada a pagarte esa diferencia. Aunque no vendieras el mínimo, eso te lo tienen que pagar”. Según dijo, se trata de un sistema que no beneficia ni a los trabajadores ni a las empresas. “Las comisiones deberían ser un incentivo para el vendedor. Ahora hay empresas con trabajadores desmotivados, a los que no les interesa vender porque van a seguir cobrando ese mismo mínimo que si le pusieran más ganas”.
Este tema fue planteado en la negociación colectiva del sector: “Queremos que la base del salario sea igual al laudo”, reclamó Rey. Sin embargo, explicó que la respuesta de la Cámara de Comercio y Servicios fue un “no rotundo”: “Cada año se venía sumando un porcentaje más [de salario base sobre el laudo]. Pero creo que, hoy por hoy, tenemos esta lucha perdida”, en el marco de una negociación “muy dura”. FUECYS también reclama, entre otras cosas, un aumento de los días de licencia por estudios, una prima de 750 pesos por hijo y una canasta de útiles. Estos dos últimos reclamos, aclaró Rey, no lograron concretarse. “La cámara está muy pegada a las pautas”, y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social “sólo piensa en ellas y está casi inamovible”.

Amado citará a Novick al Parlamento por prácticas antisindicales

El líder del Partido de la Gente reprime la actividad sindical de sus empleados.
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Lunes 5 de diciembre de 2016 – CARAS Y CARETAS
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Trabajadores del comercio denunciaron que los empleados de la Cancha, una firma dedicada a la venta de ropa y artículos deportivos, tienen prohibido afiliarse al sindicato. Reaccionando ante esta denuncia el diputado colorado Fernando Amado (Batllistas Orejanos) convocará al empresario Edgardo Novick a la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara baja.
La versión, publicada en el matutino La Diaria, dio pie a la indignación del legislador quién planteo que “de confirmarse la denuncia se estaría frente ante una clara persecución antisindical”.
Para Amado “se estarían violando los derechos de cualquier trabajador a sindicalizarse. Además del no respeto a los laudos”. El legislador está convencido que la ley “debe ser respetada por todos los empresarios”, razón por la cual citará a representantes de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) y a Edgardo Novick para conocer su versión sobre los hechos.
De acuerdo al legislador “de confirmarse sería claro que el Partido de la gente -recientemente fundado y liderado por el propietario de La Cancha, Edgardo Novick-, no incluye en su gente a los trabajadores”.
La dirigente de Fuecys dijo a La Diaria que “las pocas veces que hemos podido acercarnos, ya sea los trabajadores -de La Cancha- a nosotros, o nosotros a los trabajadores, ante el primer movimiento o visualización son enseguida despedidos”. Sostuvo que en esta tienda no ha sido posible mantener “ningún trabajador que pudiera generar una organización”.

Lunes 05 • Diciembre • 2016
Gabriel Tate y su perra Blondie, el viernes en la explanada de la Intendencia de Montevideo, al llegar a la marcha por el Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad. Foto: Federico Gutiérrez
Gabriel Tate y su perra Blondie, el viernes en la explanada de la Intendencia de Montevideo, al llegar a la marcha por el Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad. Foto: Federico Gutiérrez

Marcha por el Día Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad

“Hoy es la Teletón; me siento mal si no colaboro. Voy a poner diez pesos, por lo menos”, le dice un gurí de unos 18 años a su amigo. Hablan a los gritos en el 494. “Sí, es hoy. Estaban haciendo una marcha recién. Tenían cortados todos los bondis”, le responde el otro.
Esa conversación tenía, al menos, una inexactitud. La marcha de la tarde del viernes, que recorrió 18 de Julio desde la Universidad de la República hasta la explanada de la Intendencia de Montevideo (IM), no fue organizada por la Teletón ni por personas a las que particularmente les guste el show televisivo. Lo dice claro la proclama leída en la explanada: “Manifestamos nuestro rechazo a la imagen de caridad puesta de manifiesto en algunos programas que refuerzan prejuicios y estereotipos negativos con respecto a las personas con discapacidad, y que se contradicen con el modelo de discapacidad basado en derechos humanos”. Y lo explica Hernán, integrante de la coordinadora que organiza la marcha, mientras camina: “La rehabilitación la tiene que hacer el Estado. No un privado, como la Teletón. La Teletón pide fondos y refuerza ese modelo de caridad, en el que nos sentimos solidarios por un día. Es misericordia disfrazada de solidaridad. Las empresas salen ganando. Aparecen en la pantalla apoyando, descontando impuestos. Esa plata que no le llega al Estado debería llegarle y ser invertida en la rehabilitación de las personas”.
¿Por qué marchan, entonces? Para concientizar, dicen, y dejar de ser objeto de caridad. “Somos más de 500.000 las personas que vivimos en Uruguay en situación de discapacidad, y los que estamos aquí hoy somos la voz de todos ellos. Venimos a decir que nuestros derechos siguen sin ser conocidos ni reconocidos, y que la sociedad en su conjunto tiene una deuda histórica con nuestro colectivo. Queremos, podemos y buscamos construir nuestro proyecto de vida, y tener la posibilidad de llevarlo a cabo. Queremos poder salir de nuestras casas, poder subir a un ómnibus, viajar desde y hacia el interior del país, tener acceso a todos los niveles de la educación, a la información, al trabajo, a formar una familia, a disfrutar plenamente de nuestra sexualidad, y que nos atiendan debidamente si vamos a comprar algo o a utilizar un servicio de salud”, dicen, con fuerza, en la explanada de la IM.
Fernando, el padre de Mateo, marcha por eso. Su hijo tiene aumento de tono muscular, llegó a caminar con bastones, pero hoy depende de la silla de ruedas. No le gustan los tumultos de gente, ni el ruido tan alto del parlante. Era de Nacional y se cambió para Peñarol; dice que le gustó más, pero se enojó porque se comió dos horas de previa para mirar el partido con un amigo y no hubo clásico. En la escuela, cuenta su padre, trabajan bárbaro con él; tiene talleres de música, danza, confección en tela, cocina, y Mateo también estudió computación. Pero Fernando dice que no hay muchos lugares a donde llevarlo, y que es díficil, y que él puede porque tiene la suerte de tener un trabajo, y que si no, qué haría, si “para todo tenés que pagar, pagar y pagar”. De la Teletón hay cosas que comparte y otras que no. Mateo fue tres veces; ahora hace dos años que no lo llaman, y la silla en la que está la compró ahí: “Lo que hacen es orientarte. Tienen piscina, terapia ocupacional, les enseñan a ponerse un buzo, a sacarse las medias, cosas así, y después tenés que salir a pagar afuera”. Con la plata de un mes en una clínica privada le armaron una pieza en la casa para hacer la fisioterapia. Las cosas se consiguen por comentarios de la gente, dice Fernando, porque no hay mucha información. Ahora su hijo va a empezar una terapia con tablas de surf, porque se encontró en la playa a una muchacha que la hace. Ese es otro de los motivos por los que va a las marchas: porque “siempre te ponés a hablar con alguien” y, de repente, puede surgir otra nueva oportunidad para Mateo.
Begoña Grau, la directora del Programa Nacional de Discapacidad (Pronadis), quien también estuvo en la marcha, dice: “Vamos unos años atrás, porque deberíamos haber empezado mucho antes”. Agrega que la dificultad más grande son las trabas que pone el otro hacia las personas con discapacidad, por desconocimiento. Porque no piensa que la gente sea mala, sino que desconoce. Y que como no sabe cómo actuar, mira para el otro lado y no enfrenta el reto. A nivel ciudad, comenta, falta mucho: “Pero es un tema de conciencia, y de nada sirve tener ómnibus accesibles si el chofer no tiene la conciencia de parar cuando ve a una persona con discapacidad”. Pero no se puede hablar sólo de rampas, dice Grau, “necesitamos que una persona ciega pueda acceder a cualquier página web y la pueda leer, que una persona sorda pueda ver el noticiero y tenga lengua de señas, cosa que sólo ocurre en el canal público; pequeñas cosas que son importantísimas para ir sacando esas barreras que nos separan del otro”.
Hernán dice que si te enfrentás al otro y lo ves desde la caridad, vas a creer que sos superior y sobreentender que el otro no tiene nada para dar; “eso sostiene a muchas instituciones, y deja a las personas con discapacidad en el lugar de que no tienen nada para aportar. Y en realidad es la sociedad la que no les dio las mismas oportunidades para que puedan desarrollar todo su potencial”. Hernán estuvo en Ginebra, como parte de la delegación que fue a la sede de la Organización de las Naciones Unidas a presentar la situación uruguaya, y dice que hay cosas que no están escritas, pero que los expertos dijeron. Por ejemplo, que en Uruguay “no están entendiendo del todo el concepto de discapacidad”. Está “muy asociado a una visión médica, a la visión de la rehabilitación”. Eso es lo que quieren cambiar. “Esos modelos no existen más en el mundo. Los que se están instalando apuntan a que las personas con discapacidad hagan los mismos procesos que cualquiera, y más que en la discapacidad, tienden a pensar en la singularidad y el respeto a la diferencia”, explica.
Continúa la proclama: “Nos preocupa la persistencia del enfoque médico en los cambios que se están realizando al proyecto de ley que está a estudio de la Comisión de Salud del Senado, que aún no nos representa. Nos alarma que aún existan instituciones que se manejen con prácticas de tortura hacia las personas con discapacidad: encierro, electroshock, medicación abusiva. No queremos que nos traten como niños, ni dar lástima”.
Agustín, de 11 años, acompaña a su madre, Natalia, en silla de ruedas y a una amiga de su madre, Lourdes, que camina con dos bastones. Un vecino, que las conoce del Cerro desde que eran jóvenes, cuenta que Natalia, que tiene dificultades motrices a causa de un procedimiento con fórceps, se paraba con su silla de ruedas en la mitad de la calle para que los ómnibus la llevaran.
Mientras Agustín abraza a su madre y ambos sonríen, el vecino lo felicita por la madre que tiene, y Humberto, también amigo, interrumpe: “¿Pa dónde arranco pa 18?”. Y ahí nos dimos el brazo y caminamos. “¡Me he encontrado con gente a la que no veía desde hace 30 años, qué lindo!”, dice. Un motor lo tiró contra la pared, y quedó ciego a causa del golpe en la cabeza; era ayudante de ingeniero. “Hay que mover muchas cabecitas, todavía”, larga, y sonríe. Dice que es el menos indicado para hablar de discriminación: “¿Qué ventaja tengo? Si una persona me apoya, ese es mi único punto de vista. Lo demás lo ignoro, no lo veo”. Piensa y argumenta: “Si ves a una persona con dos bastones, no la agarres porque la vas a tirar al suelo. No tenés que saber nada, sino preguntar: ‘¿Cómo lo puedo ayudar?’. Ahí está el cambio: en la comunicación”.
Atravesamos la calle. Se acerca el bondi, frena, el chofer dice “pará, pará”, lo acomoda bien pegadito al cordón. Humberto se sube, “buenas tardes”, dice, aunque ya es más bien noche, y el 21 se va.

 

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