Noticias |Uruguayas 7 diciembre 2015

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Uruguay: Volvamos a Venezuela por Ruben Abrines Collins // El 40% de los jóvenes de barrios pobres abandona la educación Secundaria

 

URUGUAY

LAS DOS TERCERAS PARTES DE LA POBLACIÓN DEL URUGUAY CONSUME AGUA POTABLE EXTRAÍDA DEL RÍO SANTA LUCÍA, CUYO NIVEL DE FÓSFORO ES EL DOBLE DEL CONSIDERADO ACEPTABLE POR LAS NORMAS INTERNACIONALES. MUJICA FUE EL PRINCIPAL OPERADOR POLÍTICO DE LA INTRODUCCIÓN DEL MODELO SOJERO, RESPONSABLE DEL ENVENENAMIENTO DE LAS AGUAS… ¡¡EN EUROPA LO APLAUDEN COMO DEFENSOR DEL MEDIO AMBIENTE!!! EN URUGUAY, ESE HIPÓCRITA DOBLE DISCURSO ES CONSIDERADO COMO MUESTRA DE HABILIDAD POLÍTICA – Jorge Zabalza

Dossier del Blog El Muerto

Entrega inmediata

 

Santiago de Chile, 4 dic.- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y su homólogo uruguayo, Tabaré Vázquez, acordaron hoy estrechar los vínculos entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur, una propuesta que recibió el beneplácito del presidente electo de Argentina, Mauricio Macri, que cerró en Santiago un viaje relámpago que también lo llevó a Brasil.
Macri se reunió a última hora de este viernes en el Palacio de La Moneda con Bachelet, un encuentro al que más tarde se sumó el líder uruguayo, que hizo una visita oficial al país austral.Bachelet abordó en las citas con Macri y Vázquez asuntos de la agenda bilateral con ambos países y temas de alcance regional, como la conveniencia de acercar al Mercosur y la Alianza del Pacífico.

El presidente electo argentino se mostró convencido de que el Mercosur necesita cambios profundos y sintonizar con la Alianza del Pacífico para que las economías de los países de la región sean más competitivas.

«Hay muchos desafíos a partir de entender que juntos en la región vamos a tener capacidad de insertarnos en el mundo, de conseguir mejor trabajo para nuestra gente», dijo Macri en una rueda de prensa en la sede del Ejecutivo chileno después del encuentro con Bachelet.

«Tenemos que entender que hay que ir convergiendo hacia la Alianza del Pacífico, también utilizando la Aladi como un mecanismo para mejorar la relación país a país», sostuvo Macri, que estuvo acompañado por una delegación que integran, entre otros, su futura canciller, Susana Malcorra, y quien será su jefe de gabinete, Marcos Peña.

Macri finalizó en Santiago su primer recorrido internacional, un viaje internacional que por la mañana lo llevó a Brasil, donde se reunió con la presidenta Dilma Rousseff.

Con la mandataria brasileña, explicó el político argentino, coincidió en la necesidad de dar «vitalidad» al Mercosur, un bloque «que ha sido postergado, dilatado e interferido» estos últimos años.

En el aspecto bilateral, Macri se mostró partidario de dar un nuevo impulso a las relaciones con Chile, un capítulo en el que «hay mucho para trabajar en conjunto».

Macri consideró que algunos puntos del Tratado de Maipú, que suscribieron las presidentas Michelle Bachelet y Cristina Fernández en octubre de 2009, pueden «revitalizarse», así como los proyectos de interconexión entre ambos países.

La confluencia entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur estuvo presente también en el encuentro entre Bachelet y Vázquez, cuyos países asumirán en 2016 la presidencia pro témpore de los respectivos bloques.

«Ahí seguiremos trabajando en el camino que Chile ha propuesto, que es la convergencia dentro de nuestra diversidad», apuntó Bachelet al término de la reunión de trabajo con Vázquez.

La Alianza del Pacífico es un bloque integrado por Chile, Colombia, México y Perú que representa el 37 % del PIB regional, mientras que el Mercosur lo forman Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Después de su visita al Palacio de La Moneda, el presidente de Uruguay ofreció una rueda de prensa en la que habló sobre diferentes temas de la agenda internacional.

Sobre la sugerencia de Macri de aplicar la cláusula democrática del Mercosur contra Venezuela, el líder uruguayo consideró que «no se han dado las condiciones» para ello.

«Para ello se tendrían que dar dos condiciones: que no se permita el ejercicio de un gobierno que ha ganado las elecciones y que se disuelva la cámara del congreso, ninguna de estas situaciones se dan en el caso de Venezuela», señaló Vázquez.

Vázquez, presidente pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), informó de la instalación de una comisión en Venezuela que hará un seguimiento a los comicios legislativos que se celebrarán este domingo en ese país.

«Vamos a estar a la espera de que esta comisión nos haga llegar el informe y vamos a estar en contacto permanente con todos los presidentes de los países que integramos la Unasur», manifestó. EFE

Vuelvo a Venezuela

por Ruben Abrines Collins.

Con la satisfacción de que algunos que se anotaron para trabajar para el imperialismo con Almagro en la OEA no les dio la nafta y renunciarían.
Probablemente ya se mudaron y viven en un barrio privado.

Volvamos a Venezuela.

No tengo una prima, como el exitoso Drexler, viviendo allí y que me cuente, tampoco tengo una amiga “guerita”, de ojos azules de las capas altas, llenas de remilgos y enojadas porque tienen que convivir con negros de camisa roja y ya no aguantan más y están dispuestas a dar esta batalla para echarlos al mar a Maduro y todo su combo bolivariano, y si no rajar inmediatamente a los EEUU.

Pero la dictadura Chavista dejó ranuras y rendijas, a cada rato hacen elecciones y más elecciones revocatorias y más elecciones, igual es una feroz dictadura y andan llorisqueando en todos los museos de la política internacional, incluyendo el Uruguay de Trobo, Lacallle, Mieres el tibio aspirante a socialdemócrata, empresarios de la prensa y otros que no saben si van o si vienen.

Al presidente Maduro le tocó, con la muerte prematura del líder de la revolución Bolivariana, hacerse cargo de la presidencia y apechugar, sin su carisma y sin esa impronta y proyección internacional por la audacia de sus propuestas y por no reservase nada.

Un país con petrolero es un en país la mira de los monopolios y el comercio internacional de las grandes corporaciones, no se iban a salvar por ser venezolanos, aunque el Chavismo no significara ningún riesgo, por lo mismo invadieron y destrozaron culturas milenarias en otros lugares.

Se me ocurre que a nadie hay que ilustrar, como desde siempre ahogaron en sangre y fuego en todos los continentes las corporaciones más famosas cuando ven peligrar sus reservas (casi siempre mal habidas) de estos recursos, emparentados con la industria bélica de las potencias y en particular la de los EEUU.

Venezuela no sería la excepción y mucho menos si el gobierno está dispuestos a poner parte de los beneficios de este recurso al alcance de todos, construyendo proyectos y planes de mejoramiento de la calidad de vida de millones de ciudadanos excluidos por anteriores gobiernos.

El proceso bolivariano puede y debe haber cometido errores políticos, puede y debe tener funcionarios corruptos (fijémonos en casa como estamos) deben existir como en las mejores y más ponderadas democracias donde estas existen.
Alguno de los que hoy impugnan su régimen político electoral y esté libre de culpa que tire la primera piedra.

En España, Francia, Uruguay, Alemania, EEUU, y todos los personajes más siniestros liquidacioncitas de la derecha internacional y todos los miembros de los países que componen la comunidad europea.

No toda la derecha venezolana es fascista ni golpista, ni quiere derribar al gobierno por la fuerza de forma ilegítima, pero hay un sector burgués mafioso que fue desplazado del poder, rentista del negocio del petróleo que no se resigna y está dispuesto a volver a intentar la guerra civil y el golpe de estado con la policía o los militares corruptos que puedan existir, como lo hicieron en vida de Chávez.

Falta muy poco para desmontar una gigantesca campaña internacional contra el gobierno y veremos después de fritas las tortas la grasa que queda.
No perderá la mayoría parlamentaria, no caerá el presidente, no caerán las conquistas sociales alcanzadas, el proceso entrará en una nueva etapa con un panorama más despejado de quien es quien dentro y fuera de Venezuela.
No es un deseo, ni siquiera una voz de apoyo al gobierno, y mucho menos una lágrima y un reclamo de no enjuiciar a asesinos y delincuentes al servicio de la peor y más pituca burguesía del continente, la más alcahueta del imperialismo yanqui.

Creyendo ser la cola de ratón del imperialismo, por lejos la menos culta políticamente sin práctica y experiencia democrática porque las clases dominantes nunca en ese país fueron democráticas ni se ocuparon por democratizar a la sociedad.
Hasta la llegada del Chavismo fue así y de repente todo cambió.

Las grandes mayorías fueron tenidas en cuenta y a fuerza de elección tras elección se empoderaron y ahora no creo que todos a la vez vayan a abrir la mano y soltar lo mucho o poco que lograron en muy pocos años con un gobierno legítimo, acechados y golpeados desde adentro y desde afuera.

A ver, esta es una mirada de un tipo que lo único importante que hizo en su vida y no fue exclusivamente merito individual si no que fue con muchos compañeros y uruguayos, cuando tocó ir al rescate de la libertad y la democracia cuando esta fue conculcada por la dictadura cívico militar fascista.

Y haber aprendido tempranamente en carne propia el valor de ser solidario con los pueblos y gobiernos que luchan contra el imperialismo y contra de la explotación del hombre por el hombre en todas sus manifestaciones.
Importa un comino lo que yo crea y a mí me parezca que es lo mejor, serán los venezolanos quienes decidan, son ellos quienes mejor saben dónde están sus legítimos intereses y su confianza, si se equivocan deberán desandar el camino y volver a comenzar.

Por aquí en el Río de la Plata tienen un espejo donde mirarse y sacar conclusiones rápidamente, muy a pesar de lo que dicen algunos analistas políticos criollos, que no es necesario poner las barbas en remojo después de lo que ocurrió en Argentina y pretenden ir por Brasil, Ecuador, Uruguay y otros países con gobiernos que siguen forcejeando por dar vuelta la tortilla para siempre.
No soy iluso. Sólo digo a todos los venezolanos que no tenemos más enemigos que los que se oponen a la pública felicidad.

Hoy les toca a ellos decidir por ellos y será su decisión algo que nos va a involucrar a todos.
Pido que entiendan que Almagro y la OEA no representan ni representarán a todos los uruguayos.

Dos informes

Esta semana, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, presentó el Reporte Uruguay 2015, un extenso trabajo coordinado conjuntamente por la OPP y el Ministerio de Desarrollo Social en el que se analiza el estado de situación de nuestro país en múltiples dimensiones que abarcan la distribución del ingreso, la pobreza […]
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Caras y Caretas . dic 04, 2015

Esta semana, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, presentó el Reporte Uruguay 2015, un extenso trabajo coordinado conjuntamente por la OPP y el Ministerio de Desarrollo Social en el que se analiza el estado de situación de nuestro país en múltiples dimensiones que abarcan la distribución del ingreso, la pobreza y la desigualdad, el mercado laboral, la educación, la salud, la vivienda y el hábitat, la seguridad ciudadana, la cultura, el medio ambiente y los recursos naturales, el desarrollo productivo, la ciencia y la tecnología, la energía, la infancia, la juventud y la vejez, la población con discapacidad, la población afrodescendiente y el género.

El informe es exhaustivo y da cuenta de un esfuerzo de recopilación, sistematización y análisis de datos de más de 300 indicadores de variadas fuentes, llevado a cabo exclusivamente por expertos, con la virtud adicional de haberlo realizado con la intención de que los datos hablaran por sí solos, como sustantivos elocuentes que no precisan de mayor adjetivación. Y lo logran.

Los resultados son interesantísimos. Pueden verse en ellos los notables progresos que ha experimentado Uruguay a lo largo de la década de gobiernos progresistas, los que sólo un hipócrita puede considerar apenas como subproducto de un prolongado “viento de cola”, y que en diversos y sensibles indicadores logran valores nunca antes alcanzados desde que existen mediciones rigurosas y confiables. Sin embargo, un estudio sereno del reporte revela también las dificultades para resolver muchos problemas relacionados con la desigualdad y las dinámicas que induce, pese a la existencia de políticas proactivas y la mejora innegable de las condiciones materiales de prácticamente todos los uruguayos, y en particular de los más desfavorecidos.

En la propia síntesis de las tendencias y fenómenos identificados en el trabajo se diagnostica la existencia “casi indiscutible” de una “sociedad dual” en nuestro país, que se manifiesta por todos lados en el reporte, atravesando las unidades de análisis con la fuerza objetiva de los datos duros que, nobleza obliga, el gobierno no subestima ni busca maquillar u ocultar. En Uruguay coexisten groseramente dos países, y aunque ambos han mejorado muchísimo en los últimos diez años, lejos estamos de que esa dualidad se vea superada.

Muchas veces los promedios o los resultados globales disimulan esa doble vida del Uruguay, y entonces podemos sentirnos satisfechos por la mejora en términos de distribución que refleja la caída del índice GINI (que mide desigualdad) sin percatarnos de que 3.000 personas acumulan casi 50% de los ingresos de capital en el país. Del mismo modo, una estadística decorosa de desempleo no nos permite ver que en el quintil más pobre el desempleo es siete veces superior que en el quintil más rico, y la mejora global en la escolarización de los uruguayos no obsta que entre los más desposeídos una buena parte apenas termina la primaria, mientras entre los que más tienen, justamente al revés, la mayoría alcanza estudios terciarios.

Para ser ecuánimes, pero no neutros, es evidente, por la información, que el avance sostenido que reflejan los indicadores se debe a un meritorio aprovechamiento, por parte de los últimos gobiernos, de las oportunidades que dio la época, y que tradujeron esas posibilidades en políticas públicas que favorecieron a la sociedad. Por ejemplo, la pobreza se ha reducido sustancialmente en todo el país y la indigencia casi ya no existe. Y eso encuentra su explicación en la política y en el manejo de la economía, y no en milagros ni en un factor de arrastre por la coyuntura internacional.

Ahora bien, es imperativo preguntarse las causas por las que persisten –y en algunos casos, se agraven– problemas asociados a esa desigualdad, ya bastante admitida cuando se acuña el concepto de “sociedad dual”. Esas realidades ¿existen por falta de políticas? ¿Porque hay políticas que demoran varias generaciones en producir efectos? ¿Por problemas técnicos o de focalización? ¿Porque hay una parte de la población que es floja, como opinan muchos uruguayos, de acuerdo a lo que sugiere una encuesta de hace pocas semanas ? ¿O existen porque deben existir en el marco de un sistema económico que requiere de la existencia de esta sociedad dual a la que permanentemente reproduce?

Para los técnicos o para los académicos, tal vez no. Pero para los políticos y para la militancia de izquierda es fundamental distinguir entre los problemas de gestión, los problemas de tiempo y los problemas de línea, aunque la línea haya sido exitosa en un montón de aspectos. El reporte es contundente: es mucho lo que se ha logrado, como dicen Tabaré o la ministra Marina Arismendi, pero como ellos también destacan, es mucho lo queda por delante. En ese punto, la cuestión es si lo que queda por hacer pasa por instrumentar políticas sociales cada vez más avanzadas, como una serie de programas que se está implementando o como el previsto Sistema Nacional de Cuidados –que está muy bien– o, además, ir poniendo sobre la mesa de discusión de la sociedad, seriamente, los límites de un sistema económico que a veces aparece como indiscutible. Porque siempre que no abandonemos ni las raíces ni las convicciones, no nos podemos hacer los sonsos ni los engañados: hay cosas que logramos por buenas políticas y buena gestión, hay cosas que no hemos logrado por errores políticos o mala gestión, pero así como hay cosas que también logramos por la virtudes de la economía, hay otras que nunca lograremos en el capitalismo. Muchas de estas últimas surgen prístinas de un informe tan serio.

No fue el único informe que salió en estos días de una agencia estatal. Quiero traer a colación el informe de comercio exterior Uruguay XXI de noviembre de 2015, porque su lógica económica casi factual, inobjetable y aséptica, de señalar las oportunidades para el comercio exterior uruguayo tiene, naturalmente, mucha ideología. En ese informe se analizan todas la ventajas que va a tener para Uruguay el triunfo de la derecha en Argentina. Y con un optimismo contagioso se reseñan las medidas anticipadas por Macri y sus impactos positivos para nuestro país. Da la sensación de que los técnicos de esta agencia estatal han llegado a la conclusión de que la aplicación de un programa económico derechizado en Argentina, neoliberal, si se me permite, a Uruguay le conviene y mucho desde el punto de vista del comercio exterior, aunque no oculta el informe que el nuevo dinamismo económico de esta nueva Argentina venturosa que prácticamente retornará al mundo puede abrir nuevos frentes de competencia para nuestros productos.

¿Por qué cito ese informe? Porque, como el anterior, proviene de una agencia estatal, y porque los dos parecen objetivos y nada indica que colisionen. Pero cuando los mira bien, un lego reflexiona: pese a todo lo que se ha hecho, existen en Uruguay dos países, por obra y gracia de un sistema económico intrínsecamente injusto, pero, a la vez, parece que nos conviene que en nuestros potenciales mercados triunfen las opciones más capitalistas de todas, porque son aperturistas, son las que garantizan que no van a aplicar medidas de protección de sus industrias, no trancan las divisas, juegan el juego internacional del comercio. ¿Entonces? En Estados Unidos ¿nos convienen los republicanos? En Europa ¿nos convienen los neoliberales? En Brasil ¿nos serviría que prosperara el impeachment y tomara el gobierno Aecio Néves?

¿A qué jugamos?

 

Los gráficos de Gabriel «Saracho» Carbajales

 

EDUCACIÓN

El 40% de los jóvenes de barrios pobres

abandona la educación Secundaria

El vicepresidente de la República, Raúl Sendic, reconoció que los principales problemas de la enseñanza se presentan en Secundaria. Aseguró que el 40% de los jóvenes de barrios pobres abandona el liceo mientras que en los barrios ricos solo deserta el 5%. El jerarca calificó la situación como “dramática” porque ello amplía la brecha social.

04 de diciembre de 2015 a las 20:43 hs Actualizado a las 21:41 hs LR21

Foto con fines ilustrativos: Pixabay. En barrios pobres deserta un 40% de jóvenes y en barrios ricos hay apenas un 5 % de deserción. Foto con fines ilustrativos: Pixabay.

Sendic participó en el ciclo de disertaciones de “Desayunos Útiles”, que organiza la revista Somos Uruguay.
El jerarca dijo que la educación no solamente es un desafío del gobierno, sino de toda la sociedad, es decir: docentes, autoridades de la educación, familia, gremiales, corporaciones y empresarios.
Manifestó que no es posible concebir una educación atada en forma exclusiva a los centros de estudio, y remarcó que la organización debe ser “suficientemente dinámica” para llegar a los centros de trabajo, a los barrios y a las familias.
Sendic remarcó que la educación es un desafío permanente y no puede quedar atada a programas de hace mucho tiempo. “Tenemos alumnos del siglo XXI, docentes del siglo XX y programas y contenidos del siglo XIX”.
“La única manera de desarrollar cambios es comprometiendo a todos los sectores que están incluidos en el sistema educativo. Los cambios no se pueden llevar adelante en contra de nadie sino con todos”, sentenció Sendic.

Situación dramática

Reconoció que los principales problemas se presentan en la educación Secundaria, donde “hay niveles muy importantes de deserción”.
Dijo que se trata de una “situación dramática”, ya que en barrios pobres deserta un 40% de jóvenes y en barrios ricos hay apenas un 5 % de deserción.
“Estos niveles de deserción amplían la brecha social. Si no se logra retener a los chicos en el ciclo educativo se amplía la brecha social”, advirtió el jerarca.
Por otro lado, resaltó que Uruguay avanzó en educación Primaria con una tasa de casi el 100% de niños cursando.
Asimismo, subrayó que el Plan Ceibal es una iniciativa “novedosa en el mundo”.
Valoró que se avanzó en la descentralización a nivel Secundario y Terciario y la creación de la Universidad Tecnológica en el interior.
El jerarca de gobierno indicó que 15.000 estudiantes cursan estudios universitarios en el interior con casi 70 nuevas ofertas.
“La educación es la gran herramienta para alcanzar la equidad. El 40% del incremento presupuestal será destinado a la educación, con 460 nuevas instalaciones que se construirán en cinco años”, informó Sendic.

 

Juicio político a Rousseff

Plenario del FA condena «atentado a la institucionalidad» en Brasil

Consideran que el impeachment a la presidenta brasileña es producto de un ataque de los medios de comunicación de ese país, la oposición e integrantes del Poder Judicial.
Dilma Rousseff. Foto: Reuters.
sáb dic 5 2015 17:17 . El País uy
Este sábado, el Plenario Nacional del Frente Amplio analizó la situación que se vive actualmente en Brasil, luego de que el presidente de la Cámara de Diputados de ese país, Eduardo Cunha, otorgara la autorización para que se inicie un juicio político a la presidente Dilma Rousseff.
El FA considera «inmoral» que Cunha, quien enfrenta una causa judicial por corrupción, sea quien autorice el impeachment a la presidente y que el juicio político a Rousseff es un atentado a la institucionalidad de Brasil.
Según indican en el comunicado que emitió Plenario Nacional, en Brasil hay un intento de los medios de comunicación, la oposición y «algunos actores actores judiciales» por desestabilizar a Rousseff y al Partido de los Trabajadores (PT), que es el partido de gobierno desde la llegada al poder de Luiz Inácio Lula Da Silva en 2010.
Además, el partido de gobierno uruguayo manifestó su solidaridad con el PT y la presidente brasileña «ante la ofensiva que se desarrolla» contra ellos, argumentando que las leyes anticorrupción que se utilizan para juzgar penalmente a varios líderes del partido, fueron promulgadas por el gobierno de Lula Da Silva.

El comunicado completo

Si no puede ver el documento, haga click aquí.

 

Las apariencias engañan

por Fernando Barbeito
Juan Grompone en un artículo publicado en “Voces”[1] argumenta que el funcionamiento de la empresa Uber implica la eliminación del trabajo asalariado ya que convierte a los trabajadores asalariados en productores independientes de mercancías. Analicemos el fenómeno concreto más de cerca y el movimiento de sus determinaciones para dar cuenta de su necesidad.
«…toda ciencia sería superflua si la forma de manifestación y la esencia de las cosas coincidiesen directamente…»[2] Marx
Las determinaciones de Uber
La apariencia que se nos presenta es que Uber contrata a trabajadores independientes que ofrecen un servicio de viaje. Pareciera que Uber, como personificación de un capital, y los conductores son dos productores independientes que intercambian mercancías. Está claro que los trabajadores de Uber producen una mercancía que es una aplicación informática: el capital individual, personificado en la empresa Uber, busca su valorización mediante la producción de plusvalía materializada en una mercancía que es una aplicación informática. Pero la plusvalía materializada no puede realizarse si la aplicación no funciona utilizándose para ofrecer servicios de viaje. La empresa no vende directamente a los conductores la aplicación, lo cual podría hacer y realizar su plusvalía sin importarle que suceda a los conductores, con lo cual necesita de ellos para realizar la plusvalía materializada en la aplicación informática. ¿Pero son los conductores, que trabajan con Uber, productores libres e independientes de mercancías?

Observemos al conductor de Uber. Ante todo debe solicitar trabajar con Uber, cumplir ciertos requisitos (tener el coche en condiciones óptimas, libreta de conducir, seguro[3]). Una vez aceptado, Uber es el que fija el precio del viaje, cosa que debería poder hacer un productor libre e independiente de mercancías. Además que el conductor puede ser privado de realizar el servicio si Uber lo considera. Por tanto, el conductor de Uber no organiza plenamente su proceso de trabajo. Esto último es una determinación fundamental de los productores de mercancías. Lo que si organiza plenamente el conductor de Uber es la producción de su propia materialidad que le permite brindar el servicio de conducción, es decir, la producción de su fuerza de trabajo. Uber no puede decirle al conductor qué comer, cuánto dormir, entre otros atributos de la producción de la fuerza de trabajo. Entonces lo que vende el conductor a Uber, bajo la forma de ser un trabajador independiente, es su fuerza de trabajo junto con el consumo productivo de un medio de producción (el coche) que le pertenece. Este coche es un valor de uso para el conductor cuando lo utiliza personalmente y es un medio de producción cuando lo utiliza en el proceso de trabajo. La forma se presenta como lo contrario de su contenido.

Uno de los atributos del conductor de Uber es que pone a disposición su propio coche para producir el servicio de viaje. Para un capital este es el mejor de los mundos: solo debe invertir en capital variable y en un monto destinado a reponer el consumo productivo del coche, pero no debe comprar el coche, es decir, ahorra buena parte del capital constante que debería invertir, esto podría implicar una mayor tasa de ganancia para ese capital, cuando el modelo de negocio este completamente desarrollado, ya que el monto desembolsado es menor. Un segundo atributo, es que el conductor de Uber debe tributar por concepto de IVA e IRAE por revestir la forma jurídica de “prestador de servicios”, entonces el pago por concepto de fuerza de trabajo y consumo productivo del auto es una vez descontados estos impuestos, en tanto que la empresa solo tributa sobre dividendos y regalías que gira al exterior[4]. Un tercer atributo, es que los conductores pueden destinar la parte del tiempo que deseen para trabajar, esto no cambia el hecho de que estos gasten su fuerza de trabajo para producir una mercancía.

Si Uber contrata la fuerza de trabajo junto con el consumo productivo del coche del conductor, entonces en la generación de valor del conductor una parte es destinada a producir su fuerza de trabajo y la otra es plusvalía que Uber se apropia bajo la forma de ganancia empresarial. De esta forma, Uber se apropia de plusvalía generada por el colectivo obrero formado por aquellos trabajadores que venden su fuerza de trabajo para la producción de la aplicación, los conductores y aquellos que realizan la organización del trabajo (directivos y managers asalariados).

Un poco de historia y de necesidad histórica

La forma que toma la organización del trabajo en Uber no es del todo nueva. En el desarrollo histórico del capital, encontramos que en sus inicios el mismo organizaba algunas fases de producción en torno al sistema de trabajo en domicilio en algunas industrias, en particular las textiles. Las obreras ponían a disposición sus casas y ciertas herramientas para realizar alguna de las fases de la producción: «El lace finishing [terminación de las puntillas] se practica como industria doméstica, ora en las llamadas «mistresses houses» [casas de patronas], ora por mujeres que trabajan en sus propias casas, solas o con sus niños. Las mujeres que regentean «mistresses houses» son también pobres. El local de trabajo constituye una parte de su vivienda. Reciben pedidos de fabricantes, propietarios de grandes tiendas, etc., y emplean mujeres, muchachas y niños pequeños, según el tamaño de las habitaciones disponibles y la demanda fluctuante del negocio»[5] ¿Acaso Grompone defendería a los empresarios de aquella época que organizaban este tipo de trabajo, por verlo como la «destrucción del trabajo asalariado», y atacaría a los sindicatos de obreras y obreros textiles por luchar por mejores condiciones laborales y el deceso o disminución del trabajo infantil?.

Estas mismas formas en que se valoriza el capital se siguen reproduciendo hoy en día mediante el trabajo a fazón en la industria textil, donde hay un tallerista que es dueño de los medios de producción pero depende del capital industrial, tal como afirmó en una entrevista Ricardo Moreira del Sindicato Único de la Aguja (SUA) sobre la competitividad de dicha industria: «Sobre una base de desregulación, sobre una base del trabajo a fazón que muchas veces es un taller, montado en un garaje, en un altillo, en un sótano, con condiciones de trabajo deplorables, niveles salariales extremadamente bajos y totalmente sin protección social, en esas condiciones no, obviamente, eso es lo que venimos sufriendo, por lo menos, desde la década del 90…Hay una cuestión que se ha trabajado mucho en este sector y es la idea de que el tallerista es el dueño del taller. Eso es mentira, podrá ser el dueño de las máquinas, pero no es el dueño de la producción»[6] ¿Acaso pensará Grompone que las compañeras y compañeros del SUA son defensores del capitalismo por pelear por acabar con este flagelo del trabajo a fazón, que se ensaña en poner el precio de la fuerza de trabajo por debajo de su valor?

En el desarrollo de su artículo, Grompone hace una observación externa: «Lo que sucede, como una vez oí decir en un seminario sobre el trabajo en Sociedad de la Información, es que “los sindicatos son los principales defensores del capitalismo”, sólo conciben que existan trabajadores asalariados. Mal pueden pensar en una sociedad nueva». Esta observación se hace sin considerar la necesidad de los sindicatos en el modo de producción capitalista y basada en la apariencia de que los trabajadores que trabajan en empresas del tipo Uber son independientes.

En la compra-venta de la mercancía fuerza de trabajo se enfrentan por un lado el capitalista y por otro lado el obrero. El capitalista quiere pagar lo menos posible por la fuerza de trabajo por un mayor valor de uso y el obrero quiere obtener lo máximo posible por la venta de su fuerza de trabajo por un menor valor de uso, es una relación antagónica que tiene cualquier comprador y vendedor de mercancías con la particularidad de que la fuerza de trabajo es la mercancía cuyo valor de uso produce valor. Las leyes de la acumulación capitalista conducen a que siempre exista un exceso de fuerza de trabajo en el mercado disponible para ser comprada por el capital, la población obrera sobrante, y esto genera que el precio de la fuerza de trabajo tienda a estar por debajo de su valor. Ante este fenómeno, los obreros se organizan de forma solidaria para defender la venta de su fuerza de trabajo por su valor: mejorar las condiciones laborales, reducir la jornada de trabajo, etc.

La necesidad del sindicato es la de luchar por vender la fuerza de trabajo por su valor, tal como expresa Marx en lo que respecta a la organización de los trabajadores por una jornada normal, que es una forma concreta de mantener el valor de la fuerza de trabajo: «La fijación de una jornada laboral normal es, por consiguiente, el producto de una guerra civil prolongada y más o menos encubierta entre la clase capitalista y la clase obrera»[7].

Aparte de los sindicatos, las cooperativas es otro de los mecanismos de solidaridad que se establecen entre los trabajadores para asegurar el valor de la fuerza de trabajo (cooperativas de consumo, de vivienda, entre otras). También hay otras formas concretas en que los trabajadores se asocian como productores directos. En el desarrollo de estas formas concretas en Uruguay, las cooperativas se integran a los sindicatos e incluso conforman mesas de empresas autogestionarias y recuperadas en el marco del PIT-CNT. En síntesis, en la forma nacional que adoptan los sindicatos en Uruguay, estos están integrados por trabajadores asalariados y por productores directos asociados ¿Qué necesidad se reproduce en la consciencia de Grompone para omitir este hecho de la lucha de la clase obrera en nuestro país y vociferar «los sindicatos son los principales defensores del capitalismo»?

El sujeto histórico: la clase obrera

El artículo de Grompone no tiene sujeto histórico: menciona un concreto específico que aparece en el capitalismo y sentencia que estas formas van a aniquilarlo. No se hace un desarrollo explicando cómo esas formas concretas conducen a su aniquilación, aun asumiendo que la forma es similar al contenido (quedándonos en la mera apariencia) y los conductores de Uber son independientes, no se explica cómo Uber desaparece como capital por necesidad histórica. Por otra parte, las personas aparecen totalmente dominadas por potencias que le son ajenas y no pueden controlar a su voluntad, es decir, es la negación de la historia y del ser genérico humano, ya que este se caracteriza por ejercer una acción consciente, voluntaria y colectiva tendiente a dominar las potencias de la naturaleza.

En el desarrollo hecho por Marx el sujeto histórico es la clase obrera, los trabajadores que venden su fuerza de trabajo para reproducir su materialidad donde residen las potencias de las fuerzas productivas, cada vez mayores conforme avanza el desarrollo de la ciencia y su aplicación, que el capital utiliza para valorizarse: «La existencia de una clase oprimida es la condición vital de toda sociedad fundada en el antagonismo de clases. La emancipación de la clase oprimida implica, pues, necesariamente la creación de una sociedad nueva. Para que la clase oprimida pueda liberarse, es preciso que las fuerzas productivas ya adquiridas y las relaciones sociales vigentes no puedan seguir existiendo unas al lado de otras. De todos los instrumentos de producción, la fuerza productiva más grande es la propia clase revolucionaria…En el transcurso de su desarrollo, la clase obrera sustituirá la antigua sociedad civil por una asociación que excluya a las clases y su antagonismo…»[8].

La clase obrera como sujeto es heterogéneo, incluye a los obreros que trabajan directamente sobre la producción de las mercancías, los que organizan el proceso de trabajo, los que portan en su materialidad las potencias del conocimiento científico y aquellos que forman parte de la población obrera sobrante[9]. Este desarrollo hecho por Marx era acompañado por una práctica específica de acción sobre la consciencia y organización de la clase obrera, porque de lo que se trata es conocer la realidad, sus potencialidades y las potencialidades del sujeto, para transformar el mundo[10].

Está claro que en el desarrollo hecho por Marx el sujeto histórico es la clase obrera y la aniquilación del capital es mediante la lucha de clases, en la interpretación que hace Grompone son las apariencias, ajenas a toda acción colectiva consciente y voluntaria, las que nos van a llevar a la nueva sociedad.

1.https://sites.google.com/a/voces.com.uy/web/articulos-1/elcapitalismoylo…
2.http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital3/MRXC384…
3.Parece ser que el seguro que normalmente tienen los conductores de vehículos no se aplica en estos casos en que el conductor utiliza el vehículo con fines comerciales. No obstante, Uber posee un seguro global y afirma que se empezaran a ofrecer, por parte de las aseguradoras, seguros específicos para estos conductores, como ha pasado en otras partes del mundo. Ver “El Observador”: http://www.elobservador.com.uy/aseguradoras-advierten-que-podrian-no-cub…
4.http://www.oceanofm.com/no-toquen-nada/como-tributaria-uber-como-tributa…
5.http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/13.htm
6.http://www.produccionnacional.com.uy/notas/uruguay-productivo/de-un-tota…
7.http://pendientedemigracion.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/8.htm
8.https://www.marxists.org/espanol/m-e/1847/miseria/005.htm#v
9.Carrera, Juan Iñigo (2013). «El Capital: razón histórica, sujeto revolucionario y conciencia». Buenos Aires, ed «Imago Mundi»
10.https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm

 

El alma de la guerra en el cuerpo del rey: más allá de París

por Ricardo Viscardi
2a. quincena, noviembre 2015

I

Virilio propone la tesis más sugerente respecto al presente de la guerra, cuando afirma que el Panóptico foucaldiano se ha transformado en un Panóptico de Luz.1 En vez de encontrarnos encerrados entre muros de hormigón, nos encontramos encerrados en la velocidad y la vacuidad de las imágenes. La explicación del poder que ejemplificara en su momento el Panóptico está lejos de reducirse a la dominación de los encarcelados, ya que supone como modelo del orden social en la modernidad, el propio orden del cuerpo social, es decir, de la comunidad moderna.

La transferencia de la dominación panóptica a las “nuevas tecnologías” presenta, pese a la seducción conceptual, una significativa dificultad interpretativa. Declarándose “fenomenólogo”,2 Virilio supone que la limitación que sufre el ámbito reflexivo de la conciencia, en tanto supeditado a una circulación vertiginosa de imágenes, coarta la libertad ante sí mismo. De ahí el carácter carcelario que adquiere determinada circulación de imágenes a distancia. El planteo panóptico que el mismo autor se propone trasladar a una condición mediática presenta, sin embargo, una dificultad en su asimilación a la velocidad de las imágenes. La inclusión en la vigilancia carcelaria supone, en el concepto original de Foucault, una inscripción de los cuerpos (tanto de vigilantes como de vigilados), en el propio cuerpo social representado por la vigilancia perpetua.

Sin cuerpos que sostengan la actividad como tal, esta no puede radicarse en el propio orden panóptico (que no es otro que el del cuerpo social como tal), ni la actividad sobre sí mismo llegaría a asumir las reglas del orden social, configurándose como conciencia. La condición del cuerpo en su vínculo con la actividad (de vigilancia, de vigilarse) permanece como condición capital del planteo del orden, ante todo por una razón que comparten el orden y el cuerpo: la sinonimia conceptual ¿podríamos suponer un cuerpo carente de principio de orden o un orden carente de cuerpos que lo integren?

II

Esa sinonimia conceptual corresponde a un gobierno teórico que determina la soberanía. El mismo Foucault señala la ascendencia propia de la soberanía estatal: la soberanía teológica.3 En tanto gobernado por un principio trascendente (y trascendental: Unum, Verum, Bonum) el Orden impera en lo terreno como efecto de una decisión que, por su propia perfección, existe fuera del mundo. Como tal principio divino, sólo puede cundir con plenitud como efecto entre sus efectos: el orden en este mundo. Trascendente a este mundo terrenal en su proyección celestial, el orden que se alcanza en la tierra provee la certidumbre de hallarse en buen camino hacia el orden absoluto. Se confirma en un principio que proviene del más allá (Pantocrator: Cristo triunfante) el vínculo entre la actividad y los cuerpos: éstos muestran en lo que los mueve la excelencia del orden que los promueve hacia un fin superior.

Los cuerpos en tanto “puntos de anclaje” son también “punto de despegue” de la misma actividad, no queda por lo tanto nada sustantivo por fuera de un cotejo entre actividades que se sustancian puntualmente en cuerpos, que a su vez transitan por distintos estados de actividad entre sí. Dispar y contingente a la vez, la actividad expresa en su modus operandi una regulación del orden en su conjunto, es decir, del cuerpo social, que Gabilondo ha sintetizado en tres principios cardinales de la discontinuidad: elementos heterogéneos, relaciones de fuerza, juego estratégico.4

El Orden en su conjunto y el de cada cuerpo en particular, está determinado por la discontinuidad entre las actividades (y por lo tanto entre los cuerpos particulares) en el interior del Cuerpo Social. Al explicar el cuerpo social como un efecto de la discontinuidad de los cuerpos particulares entre sí, Foucault logra explicar el poder como un efecto interno al orden social y no como algo exógeno o supérstite (superando, ante todo la genealogía de la explicación freudo-marxista, tributaria del dispositivo decimonónico). Ese es su gran hallazgo: al mismo tiempo determina la teoría (la de Foucault y más allá) en su conjunto, porque la actividad no es necesaria a los cuerpos, ni los cuerpos condensación de las actividades particulares, sino en razón de la contingencia que los sostiene en conflicto entre sí, en el propio interior de la discontinuidad social: el poder.

III

La invención del alma del vasallo por el (doble) cuerpo del rey estampa, mejor aún que el propio diagrama de la cárcel panóptica, la identificación entre actividad y cuerpo.5 Allí Foucault nos dice que si el exceso del poder del rey provoca un desdoblamiento de su propio cuerpo (la teoría del “doble cuerpo del rey” sostiene, en Kantorovicz, que el Cuerpo del Rey es el personal suyo y además el de sus hombres de armas), otro tanto ocurrirá en el cuerpo del vasallo como efecto de tal exceso de poder real. El desdoblamiento que hace imperar el poder real por su propio “exceso” impone, a su vez, un desdoblamiento del cuerpo del vasallo, también genera en este último un «doble cuerpo del vasallo», de forma que se configura un “incorporal”, es decir: un alma. El alma del vasallo en este planteo, es efecto del propio cuerpo del rey en su desdoblamiento “por exceso” de poder, que incluye entre sus efectos una “duplicación” sucedánea. En cuanto el vasallo se encuentra sometido a la diferencia de potencial propia del “doble cuerpo del rey” (del orden que el soberano hace imperar en un dominio) genera bajo ese efecto de exceso un doble de su propio cuerpo: un alma.

Este pasaje de Vigilar y Castigar ejemplifica, en un tópico de “exceso de poder”, el lugar de la actividad con relación al cuerpo y a los cuerpos entre sí: regula por diferencia de potencial lo propio a los cuerpos particulares.

IV

El poder en Foucault puede ser entendido como poder mediático a condición de admitir la equivalencia que se establece entre actividad y cuerpo, equivalencia que es inseparable de un cotejo de los cuerpos y la actividades entre sí, bajo un criterio de contingencia.6 La emisión a distancia condiciona, en tanto actividad que se despliega entre los cuerpos, la regulación que opera en el orden mundial, determinado por la circulación tecnológica de las imágenes. Los lugares respectivos de los cuerpos y de las actividades están por igual condicionados, en París o más allá, por una actividad que regula los cuerpos en tanto cotejo entre sí de actividades: en la ciudad-luz o en cualquier otro lugar. Imbuído cada quien de su lugar, su cuerpo y su actividad, unos y otros compartimos cierta relación en el interior de un orden contingente y dispar (porque lo son los potenciales de actividad y de cuerpos particulares, determinados por la discontinuidad entre sí).

Parece vana en tal sentido la perspectiva de una “solución global” al “terrorismo”. Lo que habría que plantearse a ese respecto, es ante todo si la globalidad no es en nuestro presente el propio “cuerpo del rey”. Por otro lado si cuando hablamos de “terrorismo” no hablamos ante todo de un desdoblamiento que busca refugio en la inmolación. Conviene recordar que la invasión, lejos de ser militar, es al día de hoy ante todo mediática, como nos lo señala Virilio (op.cit.pp.21-22). La agresión “terrorista” también. Por esa razón no habrá solución “global” que no pase por los cuerpos particulares, por sus diferencias de actividad y por lo tanto, entre cuerpos y actividad, de potencial de poder.

Antes que atacar a los “terroristas” habrá que irlos a buscar para encontrarlos, para conocer su alma, pronta a inmolarse entre nosotros, a estallar como imagen simétrica del terror que los bombardea.

1Virilio, P. (1997) Cibermundo, Dolmen, Santiago, p.56.
2Virilio, P. (2011) L’administration de la peur, Textuel, Paris, p.25.
3Foucault, M. (1975) Surveiller et punir, Gallimard, Paris, p.33.
4Gabilondo, A. (1991) El discurso en acción, Anthropos, Madrid, p.170.
5Foucault, M. (1975) Vigilar y Castigar, Gallimard, Paris, p.34.
6En el último párrafo de ¿Qué es la Ilustración? La contingencia es presentada  como el fundamento de la “ontología crítica de nosotros mismos”, la propuesta teórica que cierra la obra de Foucault.
Publicado por Ricardo Viscardi

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