Publicado en: 4 octubre, 2015

Noticias Uruguayas 4 octubre 2015

Por Colectivo Noticias Uruguayas

Uruguay: Allanan casa de militar fallecido e incautan un voluminoso archivo, habia sido Jefe de la Inteligencia // Justicia allanó domicilio del coronel Castiglioni por Samuel Blixen // Astori dijo que no se revisará el Presupuesto pese a amenaza del PIT

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URUGUAY

Allanan casa de exmilitar e incautan documentación sobre la dictadura

Publicado el Sábado 3 octubre de 2015 , 2:04pm La República uy

Unas 60 cajas con “voluminosa” información sobre la dictadura militar uruguaya fueron incautadas tras un allanamiento realizado en el domicilio del fallecido coronel Elmar Castiglioni, informó el portal de la Fiscalía General de la Nación. La información podría develar la muerte del comunista Fernando Miranda.

Según informa Subrayado, el allanamiento en la casa del excoronel Elmar castiglioni, recientemente fallecido, permitió obtener documentación que podría revelar las circunstancias de la muerte del militante comunista Fernando Miranda, asesinado en 1975.
Se trata de un hecho que no tiene precedentes en materia de investigación de violaciones a los derechos humanos en dictadura. A tales efectos, la Fiscalía General de la Nación creó una unidad para investigar estos casos.
El operativo en el domicilio del exmilitar fue llevado a cabo por el fiscal Carlos Negro y la jueza penal Beatriz Larrieux.
Con la asistencia de un perito experto en el tema se incautaron unas 60 cajas con documentos que comenzarán a ser analizados en los próximos días.
El procedimiento se llevó a cabo el viernes 2 de octubre entre las 9 y 30 y las 14 horas en una casa ubicada en el barrio La Blanqueada. En el operativo estuvo presente la abogada de la familia Rosanna Gavazzo, informó la Fiscalía General de la Nación en su sitio web.
El hecho se produce justo cuando el presidente del Centro Militar, Carlos Silva, denunció que en el entorno de los Derechos Humanos se ha generado “una industria” para que las víctimas del terrorismo de Estado “cobren dinero” y encarcelar a militares que actuaron en los años 60 y mediados de los 80.
La víctima del asesinato, seguido de desaparición, era Fernando Miranda, el padre del actual secretario de Derechos Humanos de Presidencia (Javier Miranda).
Según consigna Subrayado, Fernando Miranda había sido detenido en forma irregular el 30 de noviembre de 1975 y sus restos aparecieron en 2006 en el Batallón 13. Se estima que Miranda murió entre 1º y el 2 de diciembre de 1975.
Fernando Miranda Pérez nació el en la localidad de José Batlle y Ordóñez, departamento de Lavalleja, el 5 de julio de 1919.
Era escribano, fue profesor titular de Derecho Civil de la de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, y secretario de la Junta Electoral de Montevideo hasta el año 1973.
Además, era dirigente del Partido Comunista y del Fidel (el Frente Izquierda de Liberación Nacional). En 1971 resultó electo edil de la Junta Departamental de Montevideo, representando a la Lista 1001.
El militar, cuya casa fue allanada, era el coronel (r) Elmar Castiglioni, líder del grupo “LIbertad y Concordia” que comenzó a hacerse público en 2011 y que reunió a decenas de militares retirados que no se sentían representados por la nueva oficialidad.
Fuente. Subrayado.


Allanamiento en casa de militar fallecido

Incautan material sobre la dictadura

Un allanamiento en la casa de un militar fallecido, que ejerció como jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado, permitió incautar material relevante sobre ese período.
BEATRIZ LARRIEU
CARAS Y CARETAS – oct 3 , 2015
Un allanamiento efectuado en el domicilio del fallecido coronel retirado Elmar Castiglioni, ex jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado, permitió incautar “voluminosa información” sobre los hechos ocurridos durante la última dictadura, según informó la página web de la Fiscalía.
El procedimiento fue liderado por la jueza Penal de 7º Turno, Beatriz Larrieu, y el fiscal Carlos Negro, en el marco de la indagatoria penal por el homicidio del escribano Fernando Miranda, cuyos restos fueron hallados en diciembre de 2005, el Batallón de Infantería Nº 13, en el marco de los trabajos de búsqueda de detenidos desaparecidos en predios militares. Miranda, militante del Partido Comunista, era el padre del actual director de Derechos Humanos de Presidencia de la República, Javier Miranda.
El allanamiento se produjo a pedido del denunciante, ante la posibilidad de que Castiglioni pudiera contar con información relevante sobre el período dictatorial. El procedimiento se llevó a cabo entre las 9:30 y las 14:00 horas de este viernes 2 de octubre en el domicilio de la familia Castiglionni, ubicada en el barrio La Blanqueada, y contó con la presencia de la abogada de la familia, la doctora Rosanna Gavazzo. Castiglioni falleció hace poco más de una semana.
En este marco, con la asistencia de un perito experto en análisis de documentos, las autoridades procedieron a incautar unas 60 cajas con documentos, que comenzarán a ser analizados en los próximos días.



caso miranda

Fiscalía allanó casa de militar retirado e incautó 60 cajas de documentos

El allanamiento en la casa del coronel retirado -y ya fallecido- Elmar Castiglioni ocurrió en el marco del caso del asesinato de Fernando Miranda, a cargo del fiscal Carlos Negro y la jueza Beatriz Larrieu.
La jueza Beatriz Larrieu. Foto: Archivo El País.
 
sáb oct 3 2015 13:43 El País uy

Según informa la Fiscalía General a través de su página web, el fiscal penal Carlos Negro y la jueza penal Beatriz Larrieu incautaron gran cantidad de información sobre la última dictadura uruguaya (1973-1985) en un allanamiento realizado en la casa del fallecido coronel retirado Elmar Castiglioni.

El allanamiento se produjo a solicitud del denunciante en el marco de la causa que investiga el homicidio de Fernando Miranda (padre del actual director de la secretaría de Derechos Humanos de Presidencia, Javier Miranda) cuyos restos fueron hallados en un predio militar en marzo de 2006.
El procedimiento se llevó a cabo el viernes 2 de octubre entre las 9 y 30 y las 14 horas en una casa ubicada en La Blanqueada y estuvo presente la abogada de la familia de Castiglioni, Rosanna Gavazzo.

Se informa que “con la asistencia de un perito experto en el tema se incautaron unas 60 cajas con documentos que comenzarán a ser analizados en los próximos días”.

Dossier del Blog El Muerto

 

Justicia allanó domicilio del coronel Castiglioni

Justicia allanó domicilio del coronel Castiglioni
por Samuel Blixen
3 de octubre 2015

Como resultado se incautaron decenas de cajas con documentos, lo que verosímilmente es una parte sustantiva del archivo militar de la dictadura hasta ahora inubicable. El coronel Castiglioni, ex oficial de inteligencia, ex docente del Calen, falleció el 19 de setiembre pasado.

En un operativo que duró ocho horas, la jueza penal Beatriz Larrieu y el fiscal Carlos Negro allanaron, el viernes 2, el domicilio del coronel Elmar Castiglioni e incautaron lo que verosímilmente es una parte sustantiva del archivo militar de la dictadura, aquella parte que hasta ahora era inubicable. El coronel Castiglioni, ex oficial de inteligencia, ex docente del Calen, falleció el 19 de setiembre pasado.

Asistidos por personal policial, de policía técnica y peritos, los magistrados revisaron decenas de cajas con documentos. “Llenaron una camioneta con las cajas”, dijo una fuente que confirmó el episodio. La jueza también ordenó el traslado de las computadoras personales del coronel a un lugar reservado, ordenando altas medidas de seguridad.

En el domicilio del coronel Castiglioni, en la calle Luis Alberto de Herrera, al momento del allanamiento, estaba presente su esposa; el hijo, cadete del Liceo Militar, estaba ausente. La fuente consultada indicó que, por el examen somero de los materiales incautados, entre los documentos apareció también lo que puede calificarse como el archivo del tío del coronel, el también fallecido inspector Víctor Castiglioni, figura central de la inteligencia policial antes y durante la dictadura. Fuentes judiciales indicaron que se comenzará inmediatamente el estudio profundo de los materiales, que podrían convertirse en insumos decisivos para las numerosas causas judiciales en curso sobre los crímenes de la dictadura y la responsabilidad de oficiales de las Fuerzas Armadas y personal policial de la época.

La presunción de que un alto oficial de la inteligencia escondía en su domicilio el inubicable archivo militar del Sid y la Ocoa, fue denunciada por Brecha el 29 de enero pasado. En dicho informe se establecía que un operativo de contrainteligencia estuvo a punto de realizar el allanamiento, que se concretó siete años después. José Bayardi, quien sustituyó a Azucena Berrutti al frente del Ministerio de Defensa Nacional, fue informado de la planificación de ese operativo, pero toda la documentación —que quedó en el escritorio ministerial cuando el relevo de ministros— fue archivada y el allanamiento de contrainteligencia fue “congelado”. El siguiente ministro, Eleuterio Fernández Huidobro, no se dio por enterado de aquel proyecto.

El coronel Castiglioni, vocero del Foro Libertad y Concordia, con una profusa actividad de defensa y reivindicación de los criminales de la dictadura, habría utilizado en ocasiones la información que escondía en su domicilio, para operativos políticos. En varias ocasiones se sindicó a Castiglioni como “cercano” al ex presidente Julio María Sanguinetti.


Un allanamiento en la casa del ex coronel Elmar Castiglioni, recientemente fallecido, permitió obtener documentación que podría revelar las circunstancias de la muerte del militante comunista Fernando Miranda, asesinado en 1975.

Se trata de un hecho que no tiene precedentes en materia de investigación de violaciones a los derechos humanos en dictadura. A tales efectos, la Fiscalía General de la Nación creó una unidad para investigar estos casos.

El operativo en el domicilio del exmilitar fue llevado a cabo por el fiscal Carlos Negro y la jueza penal Beatriz Larrieux.

Con la asistencia de un perito experto en el tema se incautaron unas 60 cajas con documentos que comenzarán a ser analizados en los próximos días.

El procedimiento se llevó a cabo el viernes 2 de octubre entre las 9 y 30 y las 14 horas en una casa ubicada en el barrio La Blanqueada. En el operativo estuvo presente la abogada de la familia Rosanna Gavazzo, informó la Fiscalía General de la Nación en su sitio web.

El hecho se produce justo cuando el presidente del Centro Militar, Carlos Silva, denunció que en el entorno de los Derechos Humanos se ha generado “una industria” para que las víctimas del terrorismo de Estado “cobren dinero” y encarcelar a militares que actuaron en los años 60 y mediados de los 80.

La víctima del asesinato, seguido de desaparición, era el padre del actual secretario de Derechos Humanos de Presidencia, Fernando Miranda.

Había sido detenido en forma irregular el 30 de noviembre de 1975 y sus restos aparecieron en 2006 en el Batallón 13. Se estima que Miranda murió entre 1º y el 2 de diciembre de 1975.

Fernando Miranda Pérez nació el en la localidad de José Batlle y Ordóñez, departamento de Lavalleja, el 5 de julio de 1919.

Era escribano, fue profesor titular de Derecho Civil de la de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, y secretario de la Junta Electoral de Montevideo hasta el año 1973.

Además, era dirigente del Partido Comunista y del Fidel (el Frente Izquierda de Liberación Nacional). En 1971 resultó electo edil de la Junta Departamental de Montevideo, representando a la Lista 1001.

El militar, cuya casa fue allanada, era el coronel (r) Elmar Castiglioni, líder del grupo “LIbertad y Concordia” que comenzó a hacerse público en 2011 y que reunió a decenas de militares retirados que no se sentían representados por la nueva oficialidad.

En declaraciones a Búsqueda en el año 2013, Castiglioni, exjefe de la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado, calificó como “insignificante” la cantidad de fallecidos entre el 73 y el 85 en Uruguay. Comparó esa cantidad de muertes con las que ocurren una mañana en Afganistán y otras zonas de guerra.

Este oficial era, además, sobrino del exjefe de inteligencia policial en la dictadura, Víctor Castiglioni.

Estuvo en actividad hasta el año 2006, cuando fue destituido de su cargo en la División I de Inteligencia, enfocada al terrorismo y a analizar información de los medios de comunicación.

En su momento se dijo que fue cesado por haber cumplido los seis años en el puesto, pero según informó La República previo a su salida había sido arrestado por su jefe directo, el también recientemente fallecido Gral. Pedro Barneix.

Según trascendió, Castiglioni contradijo informaciones del gobierno sobre la estampida de violencia en la protesta de grupos radicales ante la presencia en el país del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante la primera presidencia de Tabaré Vázquez.

Mientras el ministro del Interior, José Díaz, dijo que el gobierno no estaba enterado de lo que iba a pasar, el informe deslizado por Castiglioni indicaba que Inteligencia había notificado a las autoridades de la acción de grupos como Plenaria Memoria y Justicia dos días antes de que se produjeran los episodios de violencia.

FOTO: A la derecha el excoronel (r) Elmar Castiglioni, a la izquierda el exmilitante comunista, Fernando Miranda.

El coronel retirado Elmar Castiglioni (derecha) durante la reunión de represores en Buenos Aires en agosto de 2014. Foto: Sudestada

En un procedimiento que duró al menos 8 horas, la jueza Beatriz Larrieu y el fiscal Carlos Negro –secundados por un grupo de policías de confianza–lograron verificar que el material documental encontrado refiere a diversos hechos sucedidos durante el período de Terrorismo de Estado.

El material contiene documentación catalogada de secreta y reservada por las Fuerzas Armadas durante los años en que usurparon el poder de gobierno.

Aunque la verificación no pudo ser exhaustiva, en esas horas se logró acopiar todo lo que se creyó relevante para la investigación y se lo guardó en cajas. El volumen del material es tal que la camioneta al servicio del Poder Judicial fue llenada hasta el tope. Luego partió custodiada por vehículos policiales rumbo a un depósito reservado sobre el que se mantiene vigilancia estricta.

El allanamiento se produjo en la mañana del viernes 2, en una casa de Luis Alberto de Herrera y Thompson, donde hasta hace algunas semanas vivía el coronel retirado Elmar Castiglioni, que falleció a los 62 años.

Este militar fue subdirector del Centro de Altos Estudios Nacionales y jefe la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado, quien en su momento tildó de “insignificantes” las cifras de muertos a manos del Estado durante la dictadura uruguaya. Era sobrino de uno de los más grandes homicidas de las décadas de 1960 y 1970, el jefe de Inteligencia policial, Víctor Castiglioni, también fallecido.

Elmar Castiglioni robó parte de los archivos de Inteligencia del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y del Servicio de Información de Defensa (SID) y lo guardó en su casa, de acuerdo a una investigación de contrainteligencia realizada en 2007 por orden de la ex ministra de Defensa, Azucena Berruti.

El proceso político interno en el Ministerio de Defensa que derivó de aquella acción de contrainteligencia, una vez que la ministra dejara el cargo el 3 de marzo de 2008, fue narrado por el periodista Samuel Blixen en un artículo del semanario Brecha.

El expediente quedó sobre el escritorio del ministro sucesor, José Bayardi, que en un año y medio de gestión –se fue el 31 de agosto de 2009– no activó los mecanismos que Berruti preveía poner en práctica para recuperar los archivos y procurar que se hiciera justicia, según los datos reunidos por Blixen.

“En la concepción de Berrutti la inteligencia militar era un objetivo prioritario en una especie de descentralización, que permitiera a militares y civiles realizar la tarea de inteligencia por fuera de la cadena de mando. El objetivo se alcanzó plenamente en el último tramo de 2007 cuando se puso en ejecución una delicada tarea de contrainteligencia para ubicar el archivo completo del Sid y del Ocoa, cuya versión parcial –y depurada– había incautado la ministra en 2006. Dos coroneles fueron responsables de la investigación que implicaba, naturalmente, investigar a colegas. Finalmente, cuando la búsqueda arrojó resultados, fue directamente informado el comandante del arma, el general Jorge Rosales”, escribió Blixen en
Brecha.

Y añadió:
“El trabajo de contrainteligencia había detectado que un coronel de inteligencia en actividad había sustraído un archivo militar (decenas y decenas de miles de fojas, carpetas, fotografías y microfilmaciones) y que lo había ocultado en su domicilio particular. La contrainteligencia estaba, en enero de 2008, en condiciones de allanar la casa del coronel –ya en situación de retiro– cuando se produjo una situación política que obligó a la ministra Berru­tti a elevar su renuncia al presidente Vázquez. Explicada la renuncia por razones de salud, la misma demoró en concretarse por pedido de Vázquez. El subsecretario Bayardi quedó a cargo del ministerio y fue confirmado en el puesto el 3 de marzo de 2008. A la ministra Berrutti y a sus asesores les preocupaba el expediente de contrainteligencia, en tanto los oficiales a cargo aguardaban una orden para actuar, que el ministro interino demoraba. Como resultó imposible coordinar, la doctora Berrutti solicitó una entrevista con Vázquez. Concurrió con sus asesores, y ante el presidente y el secretario Fernández detalló la delicada y peligrosa situación. Vázquez se lamentó de la inacción de Bayardi, pero, que se sepa, el episodio no avanzó, ni con Bayardi ni con su sucesor Fernández Huidobro”.

Por Defensa también pasaron los ministros Gonzalo Fernández (2009-2010), Luis Rosadilla (2010-2011) y Eleuterio Fernández Huidobro, que se mantiene hasta el presente.

El allanamiento de la justicia se produce en el marco de una investigación que se encontraba archivada pero que se reabre por la nueva información que llegó al juzgado, y que propició la orden de allanamiento.

Las fuentes se mantienen reservadas en el proceso, pero la prueba fundamental para que la justicia irrumpiera en la casa de Castiglioni fue aquel informe de contrainteligencia ordenado por Berruti.

Las fuentes de la investigación consultadas por Sudestada, dijeron que se presume que entre los cientos de documentos confiscados se encuentra el llamado archivo “Víctor Castiglioni”, del que supuestamente no se conocía el paradero en la vieja Dirección Nacional de Información e Inteligencia.


 

No le quiero sacar el cuerpo

Por Eduardo Platero.
CARAS Y CARETAS  – oct 3 , 2015
Los sucesos desgraciados y previsibles que se dieron con el desalojo del Codicen seguirán levantando polvareda cuando esto se publique, por lo cual no quiero hacerme el desentendido. Fue una torpeza o una provocación, el tiempo lo dirá.
Y no me refiero a los actores, sino a quien dio la orden con tan poco tino y tan inexcusable desaprensión.
Si el Ministerio hubiese estado a cargo de un joven que no vivió los años 60 uno podría suponer que fue una candidez de alguien sin experiencia ni memoria el ordenar un desalojo de estudiantes justo el día y a la hora en que lo que podríamos llamar “la tendencia” se concentraba allí para apoyar a los ocupantes.
Pero resulta que fue el ministro Bonomi quien dio la orden y quien eligió la hora. Lo que demuestra que no tiene memoria o que no le importaban las consecuencias. El ministro, que fue conspicuo integrante del MLN-T que, junto con la tendencia de entonces, le arruinó varias manifestaciones de 1º de Mayo a la CNT cuando se marchaba al revés y se culminaba el acto en Agraciada y Mercedes.
Me doy cuenta de que lo que escribo no le va a gustar ni a él ni a varios, y de que, en ese sentido, no ayuda a la unidad, pero ¡carambolas! Ya bastante aguantó uno, y en última instancia no soy el único que debe cuidar la unidad y son otros –más conspicuos– quienes la andan tironeando para todos lados.
La paciencia tiene un límite, y el mío lo estoy alcanzando.
El presidente estaba de viaje, la ocupación llevaba cuatro días y podía llevar cuarenta más sin que el sistema dejara de funcionar. “Todos me pedían que desalojara”, dijo Bonomi a la prensa. ¡No me incluya en su “todos”, señor ministro. Yo no se lo pedí. El Frente tampoco. Y menos el Pit-Cnt.
El Poder Judicial le había sacado el cuerpo, ya que el decreto es tan torpe en su redacción que únicamente se refiere a ocupaciones llevadas a cabo por trabajadores. El Legislativo se dividió: estaban quienes se frotaban las manos esperando que diera finalmente los palos que dio, y quienes trataban infructuosamente de mediar.
De su presidente no conozco ninguna orden formal.
Hay veces que uno se pregunta cuánto sabe, realmente, el presidente, de lo que pasa. O si lo que conoce es la versión de su entorno. Pero ese es otro asunto. Una baraja que no me animo a destapar, porque quiero y necesito tener un presidente en el que pueda confiar. Y tengo presente lo que fueron los últimos años del pobre Hipólito Irigoyen, encerrado en su casa, leyendo diarios con letra grande impresos para él con sólo buenas noticias, mientras la crisis incendiaba la pradera y los militares afilaban los sables.
Me gustó la proclama que leyó la estudiante; comparto la posición de mi Central y también el dicho: “Donde hay yeguas, potros nacen”, y donde hay baldosas y Policía el resultado es todo un suceso que cambia los ejes centrales, llevando las cosas a “palos sí, palos no”.
El presupuesto está en el Parlamento; los plazos se vencieron y lo que hay es eso. Podremos rebañar algo desvistiendo a un santo para agregarle algo  a la Enseñanza. Algo que no será suficiente, tal vez, pero, si se puede, mejor.
Supongo que no se aprobarán los vergonzosos artículos que impiden hacerle juicio al MSP por medicamentos caros, y que no se aprobará el artículo que somete a la Caminera al mando de la Republicana.
De cualquier manera, la tendencia mundial es a fortalecer los cuerpos policiales y envolvernos en estados cada vez más policíacos sin que nos demos cuenta. Incluso, haciéndolo a pedido, justificándose en nuestros pedidos de mayor seguridad. Nos vamos adocenando y convirtiéndonos en dóciles ovejitas que ni cuenta se dan de que son más peligrosos los pastores que las cuidan que los pocos lobos que rondan.
No sé si habrá algún peso más para la UdelaR y para el Clemente Estable, y no tengo demasiadas esperanzas. En cambio, espero que se restablezca la Contribución Inmobiliaria Rural pese a las quejas y amenazas de los potentados y apellidados ruralistas, que bien que se callaron cuando la soja valía quinientos dólares.
Y por ahí se van acabando mis esperanzas respecto al Presupuesto. Ni tan tan, ni muy muy. Y veremos cómo siguen las cosas. Ya veremos con los consejos de salarios.
Me preocupa la ola persistente que acosa a los gobiernos progresistas del continente. Con nuevos actores y nuevas metodologías, pero con un plan director que fue elaborado por los responsables yanquis de la política para con su patio trasero. Trato de ser amplio: puede ser la CIA, el Departamento de Estado o algún otro, pero está operativo y operando.
La novedad no es el propósito, que siempre fue el mismo, acallar rebeldías. La innovación está en que los actores propiamente políticos pasaron a segunda fila, y hoy nos hostigan con armas que tenían en reserva: los medios, las gremiales empresariales, los sesudos intérpretes de la sociedad y la economía, el ataque financiero y el fomento del descontento generalizado.
También lo novedoso es cómo nos vamos achicando, arrocinando,  desanimando, yo qué sé…
Estamos más débiles porque la economía lo está, y eso asusta a nuestros propios compañeros. En lugar de liderar a la gente, al pueblo, en lugar de convocarlo y explicarle para que nos ayude a seguir empujando los cambios, nos abroquelamos en las posiciones de gobierno y pretendemos arreglar las cosas acortando el paso, haciéndoles reverencias a los poderosos y dejando que la única herramienta, que es la fuerza política, se desfibre en la inacción, las dudas y la marginación.
Eso sí, peleando denodadamente por cada posición de poder. Por cada carguito.
¿Saben una cosa? Estoy viejo, a lo mejor, si tengo suerte, esto dura un tiempito más.
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