Publicado en: 4 marzo, 2015

Noticias Uruguayas 3/4 marzo 2015

Por Colectivo Noticias Uruguayas

Uruguay:Mujica teme un golpe de Estado militar de izquierda en Venezuela//¿Autogolpe en Venezuela? //Venezuela bolivariana bajo “fuego amigo”//La fiebre del oro (negro) por Samuel Blixen y Eliana Gilet

Guantánamo: 112 años de ilegalidad // Venezuela: Canciller venezolana alerta que Obama solicitará al Congreso invadir a un país sin especificar el nombre //Venezuela: Manifiesto de los obreros petroleros que todos debemos firmar //Maduro: Burguesía no gobernará a Venezuela “ni por las buenas ni por las malas” //”¿Cómo construir gobierno desde el poder popular?” //España:Batalla campal entre antifascistas y neonazis en Zaragoza al grito de “¡Hitler!, ¡Hitler!, ¡Hitler!”//Iglesias presenta las propuestas económicas de Podemos en igualdad y protección social//El acoso ideológico a Podemos//México:Pruebas de Ayotzinapa inculpan al Ejército//Uruguay:Mujica teme un golpe de Estado militar de izquierda en Venezuela//¿Autogolpe en Venezuela? //Venezuela bolivariana bajo “fuego amigo”//La fiebre del oro (negro) por Samuel Blixen y Eliana Gilet

 

URUGUAY

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Mujica teme un golpe de Estado militar de izquierda en Venezuela

En un adelanto de una extensa conversación que tuvo el presidente José Mujica con El País en la que habló sobre todos los temas de su gobierno y el futuro, el mandatario dijo que su principal temor respecto a la crisis política que afronta Venezuela es que se produzca “un golpe de Estado de militares de izquierda”.
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26 feb 2015 El País uy

Esta semana, y como consecuencia de una escalada de violencia en Venezuela, un estudiante de 14 años resultó muerto durante una protesta contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, que detuvo a varios dirigentes opositores, entre ellos al alcalde de Caracas, Antonio Ledezma.

En este contexto, el Frente Amplio y el Pit-Cnt coincidieron en respaldar a Maduro y condenar los “intentos desestabilizadores” de los que dice ser víctima el régimen chavista. De todos modos, en la coalición de izquierda hay voces que están cuestionando al presidente venezolano.

Sin embargo, la preocupación de Mujica no está puesta en la injerencia de otros países si no en la crisis interna que vive Venezuela. “El problema que puede tener Venezuela es que nos podemos ver frente a un golpe de Estado de militares de izquierda, y con eso la defensa democrática se va al carajo. Sería un gravísimo error que se salieran de la Constitución”, remarcó el presidente en la extensa entrevista con El País de la que aquí presentamos un adelanto (la versión completa será publicada el próximo sábado).
Para Mujica, en la actualidad “hay maneras muy inteligentes de desestabilizar un gobierno” y “es mucho más fácil hacer incurrir a un gobierno en estupideces y hacerlo entrar”. Aunque precisó: “No quiere decir que eso sea lo que pasa en Venezuela. No sé lo que está pasando en Venezuela; tienen crisis de desabastecimiento y disconformidad de la gente, de eso no tengo dudas”.
Sobre la oposición venezolana, Mujica hizo dos distinciones. Los sectores que se alinean detrás de Henrique Capriles (candidato presidencial de la oposición que denunció irregularidades en las elecciones), y “los que quieren un golpe de Estado”.
“Capriles me parece que tiene una posición mucho más cuidadosa para no generar violencia”, opinó Mujica. Según entiende, este líder opositor venezolano y su entorno buscan una “salida institucional” a la crisis venezolana por medio de un llamado a elecciones.
En cambio, para Mujica “hay otra gente que quiere dar un golpe de Estado y que Maduro se vaya ahora”. “Hago votos y voy a hacer todo lo que pueda y esté a mi alcance para que los pleitos se resuelvan dentro de la Constitución. Tienen una Constitución libertaria que hizo Chávez donde se prevé un plebiscito revocatorio en el medio del proceso”, remarcó Mujica.
Tras el último Consejo de Ministros de su gobierno que se realizó ayer, Mujica opinó que “las tensiones políticas deben tener un cause institucional, porque es lo mejor, lo demás sería un experimento”.
Al ser consultado por la prensa sobre el encarcelamiento del alcalde de Caracas, Mujica se limitó a decir: “En general ninguna detención me gusta”.

¿Autogolpe en Venezuela?

por Guillermo Cieza  3/03/2015   La Haine
La canalla mediática mundial ha lanzado una nueva acusación contra Venezuela. “Militares chavistas de izquierda están preparando un autogolpe”.

Venezuela ha denunciado un intento de golpe de Estado con participacion yanqui, y ha planteado que si quieren cambiar la orientacion politica del gobierno, tienen las elecciones de la Asamblea Nacional (se renueva el legislativo) en diciembre, y el año próximo tienen la posibilidad de pedir un referéndum revocatorio. ¿Como justificar un golpe entonces cuando todas las posibilidades democraticas estan abiertas?
Aducen que quieren intervenir para prevenir un autogolpe de los militares. Un completo disparate porque el chavismo tiene el ejecutivo y mayoria en el legislativo. Puede gobernar sin dificultades. Algo asi como lo de las armas quìmicas de Irak, pero mas disparatado.
En esta tesis del autogolpe se han prendido algunos inesperados (y otros no tanto) opinantes, como el el ex Presidente Mujica que al despedirse dijo que se oponia a toda forma de salida violenta, y que él se lo habia dicho tambien a Maduro, de que estaba en contra de un golpe de Estado y de cualquier autogolpe. El discurso de Mujica tributa a dos lealtades, y como corresponde el gobierno bolivariano publica la primera parte y la CNN, la segunda.
Frente a esas acechanzas, el gobierno de Maduro expresa un giro politico que se ha venido expresando en la ultima semana. Se posiciona muy fuerte reivindicando las banderas del antimperialismo , afirmando que” la dignidad nacional la vamos a defender como sea”. Es el “Braden o Peron” del 45, o el “Patria o muerte” de los cubanos.
Ese posicionamiento politico reconoce la dimension internacional del conflicto, y obliga a posicionarse a los distintos paìses y gobiernos en este nuevo escenario. Hacia lo interno aumenta la base social de apoyo del chavismo.. Muchos venezolanos desconcertados por las consecuencias de la guerra economica, renuevan esfuerzos y energías frente al hecho de que EEUU se arroga el derecho de decidir sobre cómo gobernar en territorio venezolano y la posibilidad de una invasión.
Tambien limita la capacidad de maniobra de sectores del chavismo favorables a frenar los cambios y negociar con la oposición. Desde la postura asumida se devuelve golpe por golpe.
Los yanquis conspiran con Ledezma, y el pueblo puede cobrarse una vieja cuenta con el Chacal de Catia, festejando que vaya preso. Se anunció que se les pedirá visa a los estadounidenses y que se hará una lista de terroristas a los que no se les dará la visa, encabezada por Bush, pero que incluye a destacados politicos de la derecha estadounidenses, directores de la CIA, “asesores en desestabilizaciòn” y legisladores que apoyan y financian golpes de Estado.
Que un gobierno sindique como terroristas a influyentes politicos de EEUU no les va a hacer gracia a quienes se creen amos y jueces del mundo. Un paìs sudamericano responde a la agresiòn y se les planta con la dignidad correspondiente. Estas actitudesn hacia adentro fortalecen la autoestima y el consenso interno, y hacia afuera obligan a tomar posiciones.
A Putin, que recoge el 87,5% de adhesión en Rusia, le ha ido muy bien tomando esa actitud soberana. Esa postura aportó a la sobrevivencia de la experiencia de transición al socialismo de Cuba durante 50 años.
Mas allà de los posicionamientos politicos, esta lo que realmente ocurre en Venezuela
Lo del autogolpe no se sostiene, es inverosimil. ¿Para qué necesitaría Maduro darse un golpe a sí mismo? Pero que la oposición es un titere de EEUU sí tiene base. Hay información que es pública, se pasan audios y videos por TV, de que en el golpe estaba involucrado directamente el grupo más fascista, que el resto de la oposicion estaba enterado.
No han podido juntar mil personas para pedir la libertad de Ledezma. El fuerte de la oposicion es la guerra economica, pero en lo politico estan muy desprestigiados. Asi se juegan las cartas, y francamente me parece correcto cómo se posiciona el gobierno.
Hay que hacerse cargo de la dimensiòn internacional del conflicto. Mas alla del ejemplo politico de Venezuela que se quiere aniquilar, hay una razon de hierro, detras de este conflicto. A EEUU en 5 años se le acaba el petroleo del fracking y se convertirà en un importador neto agravando su crisis.
Sus limites para avanzar sobre Venezuela son el pueblo venezolano, y la decisión de los nuevos poderes emergentes, sobre todo China, que tienen capacidad de presión suficiente para frenarlos. En las decisiones tomadas, tambien ha sido muy importante el papel que le ha dado el Presidente a los Consejos Presidenciales de Comunas y otros sectores sociales, que son organismos de mucha legitimidad, organizados desde abajo hacia arriba.
Ya se empiezan a ver los efectos de las decisiones politicas tomadas. La marcha del 28 de febrero fue masiva. y se vieron movilizados a grupos duros que hacia tiempo no se movían. El 5 de marzo se cumple el segundo aniversario del fallecimiento de Chavez. La movilización alcanzada va a ser un buen parámetro para medir como estamos.
La Haine

Texto completo en: http://www.lahaine.org/iautogolpe-en-venezuela

Venezuela bolivariana bajo “fuego amigo”
Mujica, casi saliendo de su apetecido cargo de Presidente no pudo con su adicción y le hizo saber al mundo sus “temores” por Venezuela. Sostuvo que estos eran el que “militares de izquierda dieran un golpe”. A pesar de como siempre viene sucediendo con los acertijos, cábalas y adivinanzas de Mujica, cuando no “sentencias para la posteridad”, lo dicho repercute inmediatamente en cuanto medio de comunicación masivo y no tan masivo, que conforman el amplificador de las palabras de “ex-guerrillero” como se lo presenta, remarcando siempre lo de EX, en la oportunidad no todos han compartido una de las tantas banalidades del Presidente llamado por Obama de “líder regional”.Es que el tema resulta muy candente y mucho está en juego. Ni más ni menos que la vida de vaya a saberse cuantos millares de trabajadores venezolanos y, en consecuencia, la aparición de un conflicto de proporciones en todo el Continente, contra una más de las agresiones del imperialismo yanqui. Un tema muy delicado que no condice con el show mujiquista. Mujica sostiene, en medio de las extremas tensiones que están sacudiendo Venezuela, que hay una posibilidad de golpe militar, de izquierda, protagonizado por militares de izquierda especificó. Cuando un presidente “amigo” de Venezuela se atreve a marcar una posibilidad de ese calibre seguramente que muchas luces rojas se encienden en los cuarteles generales. Muchos quizás se pregunten si por acaso Mujica sabe algo, o si esta es una “amenaza chavista” que podría llegar a ser realidad ya que todos parten de la base de que es una aseveración muy seria. Hasta donde es así lo deberá explicar Mujica.

Lo cierto es que si no fuera como muchos han pensado Mujica le hace un flaco favor al gobierno y al pueblo bolivariano de Venezuela en el momento cuando el golpismo está buscando hasta el menor argumento para lanzar a la bestia imperial al ataque. No son exageraciones ya que lo estamos viendo a diario en el caso de Siria, Yemen, Libia, Irak y Ucrania para poner algunos de los ejemplos de los más de cien conflictos en los que está involucrado el imperio. Un golpe, del propio gobierno, es decir un autogolpe, sería un argumento de peso para un ataque imperialista. Por menos de eso han invadido y llevado a cabo brutales genocidios. Es un argumento que podrán usar los golpistas para indicar la necesidad de pasar a la acción, ellos, y adelantar elu golpe en el que están envueltos y que han tratado de efectivizar en los últimos tiempos, para así pedir ayuda militar imperial ya que ellos saben que no tienen el apoyo interno necesario para consumarlo y sostenerlo. Es que la oposición derechista venezolana viene jugando el mismo papel provocador que los nazis en Ucrania, para después salir corriendo y solicitar la ayuda militar de la OTAN, por ejemplo.

En prácticamente todos los conflictos militares promovidos por el imperio y sus socios quién ataca recubre y justifica su acción con el gastado argumento de que no tenían otra alternativa dado que se “estaba preparando” una acción contra ellos y, por lo tanto, su ataque armado es una forma de “autodefensa”. Es el caso venezolano hoy, como se lo ve también en Ucrania y se lo ha visto en Libia e Irak, es decir “oposiciones democráticas agredidas”. Es tan vieja esta supuesta “justificación” que hasta el golpe en Chile en 1973 lo utilizó, casi con el mismo libreto, le agregaban el “plan Z”, los “barcos de armas enviados desde Cuba” y el creciente malestar de los militares constitucionalistas, así como también el llamado “complot de la Armada” de la marinería patriótica, creando así una idea de que Allende pensaba llevar a cabo una carnicería de las fuerzas “democráticas” para de esta manera presentarse como “obligados” por las circunstancias.

Lo dicho por Mujica expresado como “temor”, de hecho le hace el juego a la derecha golpista. Más aún si lo dice un Presidente “amigo”. No se entiende que tiene que hacer Mujica con la situación de Venezuela. Nadie necesita de sus “análisis” lo único que precisa el pueblo y el gobierno bolivariano es solidaridad incondicional ante la agresión en desarrollo. No han faltado derechistas que una vez que fuera develado el macabro plan genocida de bombardeo y de otras eventuales acciones militares, han pretendido decir que es pura mentira del chavismo y que en realidad lo que está atrás es el darse un autogolpe. El gobierno ha presentado irrefutables pruebas, testimonios, declaraciones de imputados, hasta videos y un conocimiento completo del plan frustrado y lo han hecho público. De nada ha servido ante la brutal dictadura medíatica regenteada por el imperio. Sencillamente se niegan los hechos y las pruebas. Si Mujica hubiera actuado responsablemente o se callaba la boca sobre sus “temores” o sino presentaba elementos probatorios de que sus temores eran fundados. No ha hecho ni lo uno ni lo otro y por lo tanto este exabrupto ha sido y será utilizado por el golpismo en Venezuela, el real golpismo, el de la derecha y el del imperio, el de los mercenarios entrados desde Colombia y el golpismo de los partidos derechistas que llevan adelante la parte de desgaste y aislameinto de Venezuela tal como lo han hecho en otros casos que se han visto en el mundo.

Mujica cuando estaba promocionado por Obama como “líder regional” se AUTO-propuso como “mediador” en el “conflicto” venezolano. Nadie le contestó y más bien se le indicó que era un problema que ellos irían a solucionar. Anteriormente lo había intentado, tan luego, con la guerra en Colombia, con igual respuesta. No queda claro en donde basa Mujica sus dotes de “mediador” cuando ni siquiera lo que fué la mayor promesa suya, la educación, y para ello intentó una suerte de “unidad nacional” con la derecha uruguaya, fracasó rotundamente como es sabido. Y para el caso de los conflictos con los sindicatos no demostró tampoco ninguna cualidad mediadora, así que las problemáticas, por ejemplo la de la educación siguen planteadas en los mismos términos que cuando inició su período presidencial.

Por lo demás resulta muy raro ofrecerse a mediar entre un gobierno que ha ganado más de una docena de elecciones y consultas y una derecha desesperada que trata de provocar un golpe o, una intervención yanqui. Imperio que, a su vez, quiere hacerse con la mayor reserva mundial de petróleo. Si Mujica no supo mediar con los maestros y profesores como puede llegar a ocurrírsele que va a poder mediar entre un pueblo que viene logrando recuperar lo suyo, y la dignidad, y un imperio asesino que quiere saquear. Muy imprudente el hacer públicos sus “temores” ya que le ha hecho un flaco favor al pueblo bolivariano. Toda la gente tiene sus temores, pero quedan en el ámbito restringido del individuo, un Presidente en funciones y encima apuntalado por una cobertura medíática sin parangón, sabe a ciencia cierta que cada cosa que diga dará la vuelta al mundo y tratándose de ésta aseveración sin duda perjudicará y en mucho al pueblo venezolano. Si fué o no su intención poco importa, el hecho es bien concreto y por lo tanto condenable.

Colectivo del Blog Noticias Uruguayas

La fiebre del oro (negro)

Cuatro contratos de explotación de hidrocarburos, y dos más de prospección, firmados entre Ancap y distintas empresas, proyectan su sombra sobre la cuenca norte del país. También la posibilidad (o no) de que el fracking llegue a Uruguay.

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Fracking. Foto: Marcelo Aguilar

Autor: Samuel Blixen y Eliana Gilet
Publicado en Brecha

Cuatro contratos de explotación de hidrocarburos, y dos más de prospección, firmados entre Ancap y distintas empresas, proyectan su sombra sobre la cuenca norte del país. Como muestra, el contrato con Schuepbach que consagra mecanismos que complican la soberanía energética vernácula y abre la puerta a pleitos internacionales. También la posibilidad (o no) de que el fracking llegue a Uruguay. De fondo, un conflicto que agita aguas dentro de la fuerza de gobierno: el monopolio de Ancap en la política petrolera y un “acaparamiento” de las tareas de control y de monitoreo, aseguran integrantes críticos del Poder Ejecutivo.
Fue en la segunda reunión de la Comisión de Cuenca del Acuífero Guaraní donde el gerente de exploración y producción de Ancap, Héctor de Santana, detalló durante una buena hora y media los compromisos que la empresa estatal había firmado con distintas multinacionales del petróleo. En esos tórridos primeros días de enero el geólogo compartió con la curiosa audiencia que a comienzos de 2014 ya existían cuatro contratos de explotación de hidrocarburos on shore, es decir, terrestres. Dos con la empresa Schuepbach Energy Uruguay (Sei) y dos con la empresa Total E&P Uruguay. Agregó, a su vez, que existían otros dos en etapa de prospección: uno con la empresa Miwen SA, filial de la argentina Ypf, y el otro con Petrina SA.
El plazo para estos últimos es de un año, con opción a dos. Para los cuatro primeros es de 30 años, con opción a diez más. Todos firmados.
El proceso, sin embargo, empezó mucho antes. Durante los tres primeros años del anterior gobierno de Tabaré Vázquez, el Ejecutivo reavivó el interés de escarbar el subsuelo. Se realizaron dos rondas petroleras internacionales buscando las empresas que tuvieran la trayectoria y el know how suficiente para encarar la tarea.
Fue el periodista Víctor Bachetta, mediante un juicio con el Estado por el acceso a la información pública, quien logró acceder al primer contrato de prospección, firmado entre Ancap y Schuepbach en 2009.
En alguna parte de ese proceso el tablero de las decisiones fue dejando jugadores afuera y Ancap pasó a jugar el rol protagónico en los contactos con las multinacionales del petróleo. Hoy se ha transformado en un conflicto que subyace y se mueve como el líquido negro por los ámbitos del oficialismo. Fue el año pasado que el Ejecutivo empezó a notar que la manija estaba en manos del ente y resolvió la conformación de un espacio de coordinación integrado por 11 ministerios para definir globalmente los lineamientos de una política pública. La respuesta fue algo tardía. Los contratos de explotación (el paso siguiente a la prospección) firmados con Schuepbach son del año 2012, y con Total, de octubre de 2013. El próximo gobierno será el heredero del trabajo de esta comisión y de los matetes que los contratos firmados puedan ocasionar.
El punto en discusión es la discreción del ente estatal para elaborar los contratos sin un acuerdo gubernamental previo. Dos son los puntos criticados sotto voce en algunos pasillos ministeriales. Por un lado, que los documentos firmados consagran una relación bilateral entre Ancap y las empresas, cada uno con dos representantes en el comité de administración director de las explotaciones. “Ancap no es el dueño del petróleo, es el administrador”, sostuvo a Brecha un integrante del gobierno.
Y por otro, íntimamente ligado, la pretensión –dicen las fuentes– de acaparar todas las tareas de monitoreo y control de las actividades petroleras bajo la égida del ente. En aquella sesión de la comisión del acuífero fue el propio De Santana quien propuso que el monitoreo del acuífero lo hiciera Ancap.
CONTROVERSIAS.
Otro riesgo señalado es la pérdida de la responsabilidad intransferible del Estado en la conducción de la política energética. Ello se desprende de la constitución del Comité de Administración, “para la aprobación de los programas de trabajo de exploración y explotación (donde se definen técnicas, zonas a ser trabajadas, instrumentos, recursos y un extenso etcétera)”, según detalla el texto del contrato. Ese comité está integrado por cuatro miembros, dos representantes de Schuepbach y dos de Ancap. Las decisiones serán adoptadas por unanimidad, de modo que cualquier tropiezo o desinteligencia serán dirimidos en los tribunales uruguayos, pero también pueden ser llevados a una comisión de arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (Cci). Este es un organismo privado integrado por abogados y expertos en comercio internacional, cuyos vínculos con las trasnacionales se expresan particularmente en la predilección por privilegiar en sus fallos los criterios contenidos en los acuerdos bilaterales sobre inversiones que se oponen a los intereses de los estados litigantes.
Ciertamente, los gobiernos que representan a los estados son responsables por la firma de esos tratados que habilitan a que el capital multinacional se engulla bocados importantes de la riqueza nacional. Uruguay tiene experiencia en materia de arbitrajes, cuando el cierre del Banco Comercial, por ejemplo, y más recientemente el litigio aún en trámite con la tabacalera Philip Morris.
Por si existiera alguna duda de las preferencias y los criterios de la Cci, Brecha pudo averiguar que el abogado que representa jurídicamente los intereses en Uruguay de Schuepbach Energy, Paul Arrighi, del estudio del mismo nombre, es consultor para arbitrajes de la Comisión de Comercio Internacional. Difícilmente el abogado Arrighi podrá desprenderse de su relación con una de las partes a la hora de arbitrar un litigio entre las mismas.
Para agregar elementos complejos, el periodista Carlos Peláez denunció en el programa Rompkbezas de El Espectador que el sobrino del gerente de producción de Ancap, Héctor de Santa Ana (el redactor de los contratos), el docente de la Facultad de Ciencias Gerardo Veroslavsky, fungía como presidente de dos empresas de explotación minera, Edowell SA y Explotaciones Mineras SRL, cargos incompatibles con su dedicación total a la docencia. Interrogado por el Consejo de la facultad, Veroslavsky aclaró que era un simple testaferro de su tío, dado que el geólogo De Santa Ana estaba inhabilitado para presidir dichas empresas.
Y si no fuera por el escándalo mediático, también hubiera prosperado la designación de Veroslavsky como director de Minería en el elenco que apoyará a la ingeniera Carolina Cosse en el Ministerio de Industria y Energía, siendo que Veroslavsky es actualmente consultor de Schuepbach, que está explorando la viabilidad comercial de la extracción de petróleo. El presidente electo Tabaré Vázquez decidió vetar la designación de Veroslavsky, cortando así un tándem familiar que no se inquieta por los conflictos de intereses entre lo público y lo privado.
Estos pequeños escandaletes están a tono con el aspecto central: la aceptación de contratos y de tratados, cuyos términos –o falta de precisión– terminan siempre favoreciendo al capital trasnacional.
FRACKING.
Desde que la explotación petrolera en Uruguay dejó de ser una posibilidad abstracta, un deseo fantasioso, para convertirse en una posibilidad real, algunas cuestiones, que repentinamente se volvieron críticas, se sumergieron en un mar de ambigüedades. Por ejemplo: la eventualidad de que las compañías petroleras extranjeras apliquen técnicas de fractura hidráulica para explotar lo que se llama “petróleo no convencional”, que aquí en Uruguay y en todo el mundo provoca rechazos por sus consecuencias ambientales y sanitarias.
En principio, el controvertido concepto de fracking no debería provocar sofocones porque, según el resultado de las prospecciones on shore verificado por consultores externos, se detectaron unos 20 posibles yacimientos de petróleo y gas convencionales ubicados en la vasta zona explorada en Paysandú, Salto y Tacuarembó, y que podrían, si las próximas exploraciones lo confirman, aportar entre 2 y 241 millones de barriles en cada bloque. Fue el propio De Santa Ana quien declaró ese cálculo públicamente (El País, 13-I-15).
Las autoridades se apresuraron a advertir que la noticia no implica confirmar que Uruguay podrá explotar petróleo. Depende de las nuevas prospecciones determinar la calidad y cantidad de los hidrocarburos y la viabilidad económica de esos reservorios ubicados a una profundidad de entre 2.000 y 3.000 metros.
Estudios realizados por expertos de la organización Redes apuntan que el contrato de 2013 entre Schuepbach y Ancap exhibe otras debilidades, además de las referencias al fracking (una técnica que por el momento el gobierno descarta vetar explícitamente). Las licenciadas Viviana Barreto y Natalia Carrau sub­rayan como un peligro que el texto no detalle las técnicas a ser utilizadas “y queden vagamente acotadas en un contrato legal vinculante. Esto sugiere la probabilidad de incluir técnicas que el Estado uruguayo pueda considerar en un futuro prohibir”.
De hecho, la empresa estadounidense Schuepbach Energy International actualmente mantiene un litigio con el gobierno de Francia por la cancelación de un contrato para la explotación no convencional de hidrocarburos, debido a la prohibición del método de fracking por parte de la Asamblea Nacional de ese país.
En Uruguay, será entonces ese comité de administración, paritario entre Ancap y la Schuep­bach, el encargado de definir las técnicas a utilizar.
Hay una sensación que se carga entre ciertos actores del gobierno que deslizan que los contratos, al ser ya una cosa juzgada, no permiten rebobinar. En algunos sectores del gobierno la esperanza recae una vez más en la Dinama. “Independientemente de los contratos comerciales que se firmaron, que son comerciales entre una empresa estatal y una privada extranjera, están las leyes nacionales. Existe la Dinama y no se puede hacer ninguna actividad en el territorio sin su autorización ambiental”, insisten las fuentes.

¿Qué es el fracking?

La fractura hidráulica para la obtención de gas o petróleo es una técnica de extracción que consiste en liberar los hidrocarburos encerrados en los poros y fisuras de la roca de esquisto. A diferencia de la producción convencional, que extrae el hidrocarburo directamente de bolsones o depósitos con relativa facilidad, el fracking surgió como alternativa ante la reducción drástica de las existencias de petróleo y el aumento de los precios del crudo. Porque el fracking es costoso.
Para obtener gas o petróleo shale es necesario efectuar perforaciones verticales de hasta 1.000 metros de profundidad para llegar al esquisto bituminoso. Una vez ubicada la zona donde se presume que existe shale oil en cantidades convenientes para la explotación comercial, es necesario perforar horizontalmente, en un esquema radial, en un diámetro que no supera los 400 metros, según la técnica que se aplique. Desde la superficie se inyecta agua a gran presión, de modo que la roca se fractura y libera el hidrocarburo. El agua contiene además una proporción de arena y compuestos químicos que operan como disolventes de la roca.
Cada pozo requiere entre 9 mil y 30 mil metros cúbicos de agua. En una proporción que varía entre 40 y 80 por ciento, el agua inyectada retorna a la superficie. Para que la producción sea rentable se requiere una perforación de decenas o centenas de pozos. En el mejor de los casos la materia orgánica contenida en la roca (querógeno) es transformada en petróleo sintético y gas, que puede ser utilizado en una refinería al ser “mejorado” mediante el agregado de hidrógeno y la eliminación de impurezas, como azufre y nitrógeno.
A diferencia de los yacimientos convencionales, es difícil determinar el rendimiento del shale oil, por lo que, antes de decidirse a extraerlo, es necesario hacer numerosas perforaciones. Precisamente la perforación es uno de los “negocios” laterales del fracking: otro es la especulación inmobiliaria y otro es el traspaso de contratos de una pequeña empresa que inicia la exploración a otra mejor situada en el universo petrolero.
La especulación y el carácter aleatorio de los estimados de producción, así como la calidad del producto obtenido, convierten al fracking en una actividad de riesgo económico. A ello se suma la caída notable de los precios internacionales del crudo, que hacen poco rentable el negocio, por sus altos costos.
Para las empresas petroleras de riesgo la ecuación es de simple beneficio. Para otros actores, el petróleo no convencional es una opción de independencia energética, y para algunos estados un instrumento en el punto y banca del control mundial del mercado energético. En ninguno de estos casos en las ecuaciones aparece el costo social y ambiental. Algunos gobiernos se han rendido a la evidencia y han prohibido o han aplicado moratorias a estas actividades por el peligro que significan para el ambiente.
Se apuntan algunas consecuencias graves: la contaminación de los terrenos que reciben el agua que retorna de las profundidades con compuestos químicos, algunos de los cuales son altamente tóxicos; la neozelandesa Fonterra resolvió no comprar leche a productores lecheros cuyos campos reciban lodos del fracking. Los mismos compuestos químicos contaminan la atmósfera y pueden provocar enfermedades e intoxicaciones en poblaciones cercanas a los pozos. La fractura hidráulica en las profundidades provoca reacciones sísmicas en zonas donde nunca se registraban tales fenómenos, o los intensifica.
Finalmente se asegura que las filtraciones en los pozos, principalmente del agua mezclada con productos químicos (se utilizan más de 250 distintos), pueden contaminar los acuíferos y depósitos subterráneos de agua, un peligro de incalculables consecuencias sociales.
Todas estas respuestas fueron incorporadas como argumentos de gobiernos nacionales para prohibir el fracking. Y es por ello que diversas organizaciones sociales y la Universidad de la República han planteado a la Comisión del Sistema Acuífero Guaraní la conveniencia de promover un embargo en las zonas de Paysandú, Salto y Tacuarembó donde Ancap y la estadounidense Schuepbach Energy identificaron posibles yacimientos de petróleo, para el caso de que se aplique la técnica del fracking.

Prohibiciones en el mundo

En el momento de firmar, en 2012, el segundo contrato con la estadounidense Schuepbach Energy International (Sei) para la prospección y extracción de petróleo, Ancap tenía a la vista la vasta experiencia internacional sobre los peligros ambientales, sanitarios y económicos del fracking, el método de obtención de hidrocarburos mediante fractura hidráulica. Sin embargo, en una especie de obstinación cuya explicación no surge de las ambiguas aclaraciones oficiales, los contratos dejan abierta la puerta para la aplicación en territorio nacional de esa práctica no convencional.
Al parecer los depósitos de hidrocarburos que una consultora australiana confirmó, sobre la base de los estudios de la Sei y su filial uruguaya Seu (y que se localizan en diversos puntos de Salto, Paysandú y Tacuarembó), auguran la existencia de petróleo convencional, pero igual, en los documentos, Ancap facilita la eventual explotación no convencional.
Nadie ha ofrecido una explicación consistente sobre esa posibilidad. Y mientras Uruguay entreabre la puerta, en el resto del mundo el movimiento anti-fracking se expande arrolladoramente, con las prohibiciones estatales, las moratorias regionales y hasta el apoyo de trasnacionales al movimiento de la sociedad civil, que temen por la contaminación de los alimentos que producen.
Quizás la decisión más espectacular y reciente –por sus innegables connotaciones– es la de una ciudad de Texas, el estado petrolero de Estados Unidos. Denton, en el condado del mismo nombre –donde la confirmación de grandes existencias de gas shale convocó a un enjambre de ávidas empresas petroleras–, resolvió prohibir el fracking tras una consulta pública, durante las elecciones legislativas, por la decisión del 59 por ciento de sus ciudadanos. Según la revista Money, ese condado de 115 mil habitantes fue calificado como uno de los 100 mejores lugares para vivir en Estados Unidos. Es la primera vez que se impone tal prohibición en Texas, lo que alentó el movimiento anti-fracking en unas 400 ciudades de Estados Unidos.
En el país cuna de la explotación no convencional de combustibles, desde los primeros experimentos en los ochenta (y que hoy cuenta con el apoyo del presidente Obama para desplegar su política de exportación petrolera), el fracking fue prohibido en el estado de Vermont, en 2012, y en el estado de Nueva York tiene una moratoria que culmina este año y que probablemente sea renovada. El movimiento anti-fracking obtuvo un respaldo inesperado cuando la prestigiosa Sociedad Médica de Massachusetts dio a conocer estudios que “demuestran que más del 75 por ciento de los productos químicos tóxicos utilizados durante las fases de perforación y fractura de rocas para obtener el gas pueden afectar la piel, ojos y otros órganos sensoriales, el sistema respiratorio, el gastrointestinal y el hígado. Más de la mitad de esos productos químicos muestran algún efecto sobre el cerebro y el sistema nervioso. Más del 25 por ciento de esos productos químicos pueden producir cáncer y mutaciones”.
Las prohibiciones y moratorias hicieron eclosión en Europa tras la postura de Francia, en 2011, y de Bulgaria en 2012, que prohibieron el fracking en todo su territorio; en Bulgaria el gobierno rescindió un contrato con la multinacional Chevron, tras fuertes protestas callejeras, y prohibió incluso actividades de prueba y exploración. La postura francesa, producto de un organizado movimiento social horizontal que culminó con la sanción de una ley, debe no obstante enfrentar la demanda interpuesta por una de las empresas adjudicatarias, la texana Schuepbach (sí, la misma que firmó los contratos con Ancap).
En Alemania se detuvieron los proyectos de explotación hasta que se confirmara, más allá de toda duda, que este método de extracción no comprometía la seguridad de las poblaciones. En Inglaterra el gobierno cedió a la presión popular y declaró una moratoria temporal debido a los registros sísmicos de las perforaciones, pero no renuncia a la aplicación del fracking para resolver su crisis energética.
En España, Andalucía acaba de decretar la prohibición siguiendo los pasos de la municipalidad de Valle del Mena, Burgos, declarado “territorio libre de fracking”. La onda expansiva alcanza a la República Checa, al cantón de Friburgo, Suiza; Austria considera la necesidad de modificar la legislación para imponer la prohibición del fracking; Bomba, pequeña ciudad del sur de Italia, rechazó un proyecto de explotación no convencional en la isla de Pantellería, e Irlanda del Norte declaró la prohibición hasta que “estudios científicos muy pormenorizados permitan llegar a una recomendación definitiva sobre el asunto”.
Mientras en la República Sudafricana cada seis meses se renueva la prohibición de aplicar fractura hidráulica, en Australia gobiernos regionales acaban de decretar zonas de exclusión de dos quilómetros en torno a áreas residenciales y agrícolas.
La oposición al fracking no sólo explota en el seno de la sociedad civil. También recluta partidarios entre grandes productores internacionales. Así, no sólo la neozelandesa Fonterra anunció que no comprará leche a los campesinos que acepten lodos resultantes de la perforación, sino que las cerveceras holandesas y alemanas, con Heineken a la cabeza, han manifestado preo­cupación por la posible afectación de sus productos.

Los Gráficos de Gabriel “Saracho” Carbajales
 


Paysandú, Piedra Sola y el petróleo

Infiltrados

Eliana Gilet desde Paysandú   Publicado en Brecha

Petróleo. Foto: Marcelo AguilarPetróleo. Foto: Marcelo Aguilar

Lo primero que vieron fueron los cables. Por conocer de memoria los recovecos del camino al liceo, los notaron enseguida. Acostumbrados a los 26 quilómetros diarios del camino de pedregullo que unen Piedra Sola y Tambores, la ciudad de los plumerillos que decoran la doble vía con sus flores rosadas, vieron los cables y un día decidieron seguirlos.
Bruna, de 18 años, Diego, de 15, y Néstor, de 17, respiran el aire fresco de la tardecita en Piedra Sola. Son tres de los 12 adolescentes que integran el Grupo de Jóvenes de Piedra Sola. “Queríamos hacer diferentes cosas. Queríamos trabajar en la reconstrucción de esta casa”, señala Bruna a sus espaldas. La Casa de Ejercicio funcionó como lugar de retiro espiritual de una comunidad católica local. El local, finalmente remozado, fue el motor de otro ejercicio, más político.
“Fue medio complicado. Llegaron de noche y plantaron unas banderitas celestes. Nadie sabía lo que era y a nadie se le dio por preguntar. Tomamos fotos de esas banderitas, y resultó que eran de las empresas. Al otro día colocaron cables por el medio del pueblo. Al tercero ya estaban los transformadores y empezaron a llegar camionetas. Los cables empezaban en la estancia La Gloria. Nos dijeron que estaban sacando datos, que ellos eran como los ecografistas de las embarazadas, pero con el suelo. Les preguntamos si se podía hablar con otra persona y nos dijeron que con esa no se podía hablar, que era la persona que había comprado todo eso… Se molestaron y nos fuimos.”
¿Qué sensación les dejó ese encuentro? “Preocupación por lo que podía pasar. La gente del pueblo empezó a preguntar. Quiénes eran, qué querían hacer, qué consecuencias traería. Sabíamos alguna cosa por el grupo Paysandú Nuestro. Fue medio raro. Algunos en desacuerdo y otros contentos, que decían que Piedra Sola puede avanzar con eso.”
¿Y ustedes qué pensaban? Los gurises mencionan como antecedente el trabajo de una organización de la sociedad civil llamada Paysandú Libre de Fracking. Este grupo de unos 15 ciudadanos de la capital departamental fue el encargado de acercar a todas las bancadas partidarias un proyecto de decreto para declarar a Paysandú libre de esa técnica de explotación petrolífera. Lo consiguieron. La Junta Departamental lo aprobó en diciembre de 2013.
Siguen el relato: “En setiembre del año pasado aparecieron camiones grandes, altos, trayendo unas máquinas de ruedas enormes, con brazos hidráulicos que las levantan del suelo. Ahí convocamos una reu­nión con el grupo Paysandú Nuestro para que explicaran las posibilidades de que se usara esa técnica acá”. Los capitalinos les dieron la entrada y los gurises investigaron por su parte. “Tampoco nos quedamos con que estábamos en contra, nos informamos, buscamos en Internet.” Ante el avance y la falta de respuestas, los chiquilines quisieron dar la suya: “Hicimos un grafiti en la calle, escribimos: ‘Piedra Sola libre de fracking’, y dejamos folletos a la gente”.
Cuando la voz de los gurises se apaga apenas, surge la de una vecina del lugar explorado. Hace dos años apareció una torre, de una buena altura, de hierro. “La cosa es que hoy, en cinco horas, te hacen un pozo de 50 metros. Esa torre estuvo un año y medio. No era para sacar agua. Tampoco somos investigadores, pero empezamos a sacar fotos a las camionetas y todo lo que montaron para trabajar. Encontramos caños de diez, de 30 centímetros de diámetro en la propiedad de un vecino. No entendías nada qué hacía toda esa cantidad de caños ahí. Trabajaban de noche, con unos focos gigantescos que parecía una ciudad. Yo no estoy contra nada, la cosa es que nos digan qué está pasando. Hasta que un día salió una nota en (el diario sanducero) El Telégrafo y se conoció el mapa de todos los padrones que estaban involucrados. Los productores estaban recibiendo los cedulones y algunos, sin saber, habían firmado para permitirles la entrada de los camiones sismográficos.”
A poco más de 200 quilómetros de los chiquilines, a pasos de la ribera del río Uruguay, Javier, Noela y Nelson, integrantes de Paysandú Libre de Fracking, cuentan su experiencia rodeados de árboles de lapacho. Los tiempos electorales, dicen, no son los tiempos de las comunidades. “Después te das cuenta de que estás incidiendo en políticas públicas. Ahí es cuando ves el poder de la sociedad civil como un complemento del sistema político partidario, no sustituye, tiene que tener una relación lo más fluida posible.”
Además de conseguir la aprobación del decreto, los integrantes de Paysandú Nuestro se volcaron a integrar la Comisión de la Cuenca del Acuífero Guaraní, mecanismo de participación de la sociedad en la gestión de los recursos hídricos establecido tras la reforma constitucional de 2004 (la comisión tuvo su primera sesión en 2013, demorada por la década que la ley estuvo sin reglamentarse).
El fracking fue la primera preocupación planteada en ese ámbito. Para la segunda sesión lograron que Héctor de Santana presentara un informe en nombre de Ancap (véase nota central).
El problema es que la comisión no es resolutiva y depende de las decisiones que tome el Comité Regional de Recursos Hídricos del Río Uruguay, que tiene únicamente representación política. Consultada la Dinagua, ámbito encargado de coordinar estos espacios, se confirmó que la preocupación por la llegada del fracking al acuífero que ocupa dos tercios del territorio del país no fue elevada al comité.
La próxima sesión para el Guaraní será el 12 de marzo en Rivera. En la Dinagua se maneja la propuesta de que los movilizados por el fracking conformen a su vez una subcomisión. Esta propuesta no es muy bien recibida por los sanduceros: “Si la comisión ya es consultiva, ¿qué legitimidad tendría una subcomisión dentro de ella?”. Seguirán impulsando el tema en la agenda. “La economía no toma en cuenta este tipo de cuestiones cuando calcula el precio de los commodities que vende al exterior, no mide la variable ambiental, el costo. Es la famosa externalidad. Lo que no se tiene en cuenta es que las externalidades nos alcanzan, y es lo que está pasando con el agua, que es un tema candente. El modelo de sociedad de crecimiento infinito no es viable, desde el momento en que vemos cómo estamos alcanzando los límites físicos del planeta. Entonces tenemos que salir a solucionarlos, y no siempre va a haber dinero para hacerlo. Imaginate que la crisis del agua del Santa Lucía hubiera sido en 2002.”

Carlos Quijano, el gran ausente

por Luis Casal BeckHace 25 años sus restos fueron repatriados y llevados por una multitud hasta el Panteón Nacional. Carlos Quijano (1900-1984), el gran maestro de dos generaciones de uruguayos al decir de Angel Rama, murió sobre el final de la dictadura, en el exilio mexicano. Los jóvenes no saben hoy quien fue Quijano y que representó el semanario Marcha (1939-1974) en la construcción de una izquierda nacional y latinoamericana, aguerridamente antiimperialista, de perfiles socialistas.

Cuando a mediados de diciembre la presidenta del Frente Amplio (FA) Mónica Xavier anunció entre los desafíos para el 2013 la implementación de un proyecto “memoria e identidad frenteamplista”, que busca reconstruir el largo y complejo proceso de unidad de las izquierdas en nuestro país (en febrero, el FA cumple 42 años de existencia orgánica), muchos recordaron al doctor Carlos Quijano y su fecundo devenir, en particular al frente de “Marcha” (desde 1939), los cuadernos de aparición mensual que comenzaron a editarse en 1967, y la biblioteca (1970), que repasó la vida y el aporte doctrinal de figuras centrales de la historia de nuestra América latina.

No se ha publica aún ninguna biografía de Quijano. Existen apenas estudios parciales referidos a cierta etapa de su vida, como “El joven Quijano (1900-1933). Izquierda nacional y conciencia crítica”, de Gerardo Caetano y José Pedro Rilla (EBO, 1986), o sobre lo que significó Marcha en especial en nuestra historia cultural. Pero no mucho más.

Eso explica que en un reciente ensayo se presente a Quijano apenas como “un joven exdiputado blanco decepcionado de la política (quien) fundó Marcha en 1939 como un semanario independiente que fue referente en el mundo intelectual. Era de izquierda pero no de partido (…) Marcha (y también Quijano) abandonó su postura independiente en 1971, al apoyar la creación del Frente Amplio” (“¿una especie en extinción?. Los periodistas y su crisis, cómo ella afecta la calidad democrática y los valores que deben permanecer”, Tomas Linn, colección Búsqueda-Fin de Siglo, noviembre de 2012). (ver cronología con la vida multifacética de Quijano).

Es interesante saber que decía el propio Quijano en su exilio al ser reporteado por la revista mexicana “Siempre” en mayo de 1978.

“-Marcha, sin hacer política partidaria, tenía una línea?
-Primero que nada (Marcha) era una publicación antiimperialista. En ese sentido, nuestra actitud era nítida. En segundo lugar, era antifascista (…) Por el nacionalismo al antiimperialismo; por el antiimperialismo, al socialismo. Desde entonces y con el paso de los años, tantos y tantos ya, esta convicción cada vez mas profunda: no hay soluciones capitalistas para nuestros países; o como diría Hans Magnus Ensensberger: para nosotros el socialismo ha dejado de ser una promesa de liberación y se ha convertido en una cuestión de supervivencia”.

-Marcha, revista fundamentalmente política, tuvo una admirable sección literaria, que fue un terreno de encuentro muy importante para la nueva literatura latinoamericana

-La sección literaria de Marcha tuvo como directores a Juan Carlos Onetti, Emir Rodríguez Monegal, Angel Rama, Mercedes Rein, Jorge Rufinelli. Onetti fue también el primer secretario de redacción. Según cuenta él en algunos de sus libros, le propuse en una ocasión que escribiera una nota semanal sobre la literatura uruguaya, y que me había dicho entonces: “pero, ´cómo voy a hacer eso si no existe la literatura uruguaya”. Siempre, según cuenta él, mi respuesta fue: “Tampoco existe la política uruguaya y ya ve, todas las semanas escribo un pesado editorial sobre la política”. No recuerdo el diálogo, Onetti, nuestro primer novelista, tiene derecho a imaginarlo.

-¿Cuántos ejemplares tiraba Marcha?
-En últimas fechas, tirábamos 50 mil” (“Cuadernos de Marcha”. Carlos Quijano, los años del exilio, junio de 1985, pagina 82).

Admirador de Washington Beltrán (1885-1920), y colaborador del diario que éste cofundara, El País, Carlos Quijano fue electo dos veces diputado blanco: la primera, en 1925 por Paysandú (estaba en París, estudiando, y no aceptó ocupar la banca); y la segunda en 1928, año de su regreso, en que fundó una agrupación socialdemócrata (junto a figuras como Arturo Ardao y el maestro Julio Castro), sacando 4.940 votos (el 13.29 % de los votos nacionalistas de Montevideo). Tres años después, su partido se desplomó, y Quijano quedó fuera del Parlamento.

En la dictadura de Gabriel Terra (el golpe fue en 1933), se vinculó al nacionalismo independiente, integrando dos de sus directorios, hasta que en 1938, tomó distancia. En 1946, fundó un partido (Demócrata), y se postuló nuevamente al Parlamento, pero sacó solo 5.081 votos. En 1958, rompió públicamente con el Partido Nacional, reafirmando su identidad nacionalista latinoamericana, antiimperialista; su inmensa admiración por José Enrique Rodó y Carlos Vaz Ferreira.

En los años 60, Quijano y Marcha, influido por los procesos de cambio que se agitaban en el mundo, intervinio en ensayos progresistas (por ejemplo,la Unión Popularen 1962). La llegaba al gobierno de Jorge Pacheco Areco (diciembre de 1967), radicalizó las posiciones. En octubre de 1970, Quijano fue uno de los firmantes del manifiesto que impulsó la creación de un frente opositor que concretara las reformas estructurales tan ansiadas. En febrero de 1971, surgió el FA, que incluso lo propuso como candidato a la vicepresidencia, cosa que no aceptó. Tampoco concurrió nunca al plenario, como independiente. El estaba en la gran trinchera ideológica: en la dirección de Marcha, que presentó una lista propia dentro del FA (3.640 votos). En el 73 se produce el golpe de estado, la represión generalizada y su exilio. Pudo refugiarse en Buenos Aires, y de ahí, viajó a México.

En junio de 1964, Quijano decía en Marcha, como prioridad de todas las horas, que era necesario: “plantear los problemas y tratar de buscarles solución sin preconceptos, sin espíritu de sistema o de clan. Abrir todo lo ancho que nos está permitido a la realidad nacional, el viento purificador y vivificador del espíritu. Optar por el análisis y despreciar la diatriba y preferir, como en el verso de Machado, las voces a los ecos”.

ANGEL RAMA: “ENSEÑO A PENSAR CON CLARIDAD”

“(Carlos Quijano) enseñó a pensar con claridad, dentro de un modelo francés racionalizado, a considerar la totalidad nacional, marcando la cuota importante de la economía en el funcionamiento cultural; a creer a pie juntillas en la caducidad fatal del sistema; a enfrentar sin anteojeras, críticamente, la realidad; a defender la nacionalidad y a afirmar la segunda comarca nuestra, Latinoamérica, en incesante pugna con el enemigo imperial”(Enciclopedia Uruguaya, Nº 56, La conciencia crítica, Angel Rama, noviembre de 1969).

REAL DE AZUA: UN ESTILO POR MOMENTOS DEMOLEDOR

“Quijano fue adiestrando la herramienta de un estilo expositivo sin par entre nosotros, “periodístico”, por estricto ajusta funcional pero “ensayístico”, en su médula, por la libertad, la invención y el acento personal que lo norman, y “literario”, al fin, por su sostenido nivel de excelencia. Un estilo inconfundible es, en el que se inscriben variadamente el fervor y el humor, el sarcasmo, la ironía y una ocasional demoledora agresividad, la autoridad natural del que sabe bien de lo que se habla, el manejo ejemplar de dichos, adagios, refranes y una siempre imprevisible imaginación tituladora” (Antología del Ensayo Uruguayo Contemporáneo, tomo II, Carlos Real de Azúa, 1964)

Luis Casal Beck

Publicado por Refundación Comunista de Uruguay
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