Publicado en: 1 enero, 2019

Noticias Uruguayas 31 diciembre 2018

Por Colectivo Noticias Uruguayas

URUGUAY: Pereira: en los Consejos de Salarios el sindicalismo demostró ser “sensato y serio” // ZUR: Todas tus nietas // El populismo cheto de un tal Sartori Por Rafael Bayce.

Primero de enero 2019: a 60 años del triunfo de la Revolución Cubana – Fidel Castro: La Batalla de Guisa fue un símbolo de la experiencia adquirida por los combatientes y jefes rebeldes // Clandestinos santiagueros por un enero de victoria // Miguel Díaz-Canel: La Patria Grande nos reclama estar unidos para seguir forjando nuestra segunda y definitiva independencia // “Con el muro, ni lo intentarían”: Trump acusa a los demócratas de las muertes de niños migrantes // Se prepara caravana de migrantes con 15 mil personas saliendo de Honduras // ¿Qué hicimos mal? Las políticas sociales y la semilla del odio // Soberbia, ¿de izquierda o de derecha? por Marcelo Colussi // URUGUAY: Pereira: en los Consejos de Salarios el sindicalismo demostró ser “sensato y serio” // ZUR: Todas tus nietas // El populismo cheto de un tal Sartori Por Rafael Bayce.

 

URUGUAY

Pereira: en los Consejos de Salarios el sindicalismo demostró ser “sensato y serio”

“Si todavía hay 400.000 trabajadores que ganan menos de $ 20.000, no me queda claro cuánto se inclinó esa balanza, no fue neutral. Con esos salarios hay trabajadores que no pueden vivir”
20Dic
AFUSEC

El presidente del PIT-CNT cuestionó a los supermercados por dilatar una discusión con Fuecys por “treinta pesos”: “A veces no se analiza la posición empresarial”, dijo.

El presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, se reunió este miércoles con el ex presidente Julio María Sanguinetti. A la salida de la reunión, el dirigente sindical remarcó que “entre o hoy mañana” se cerrarán los Consejos de Salarios que aun restan acordar, y aseguró que durante la ronda el movimiento sindical demostró ser “sensato, serio y estudioso”.
Pereira contó que este miércoles se estará laudando el acuerdo en los supermercados, pero criticó que las empresas hayan dilatado la situación “por treinta pesos”.
“Muchas veces no se analiza cuál es la posición empresarial, y muchas veces se arrastra una confusión que el propio Sanguinetti tiene: como que las ocupaciones son el principal problema que tiene el Uruguay”, criticó.
Por esa misma línea, Pereira señaló que ya “van varias veces” que les consulta a los periodistas cuáles son las últimas dos ocupaciones que hubo en nuestro país. “Para encontrarlas, a ustedes mismos, les cuesta. No es un problema del Uruguay. El problema del Uruguay es que hay 400.000 trabajadores que están dentro de esa cifra que nosotros llamamos salario deprimido, que están ganando por debajo de los $ 20.000”, ahondó.
Pereira señaló que esta semana se terminarán de cerrar los Consejos de Salarios y que, “contrariamente a lo que se había señalado”, no hubo la “conflictividad laboral horrible que anunciaban”.
“No escucho autocríticas. No es necesario hacerlas, pero el movimiento sindical priorizo dos temas y eso generó estabilidad: por un lado, el empleo, la construcción de puestos de trabajo y por otro lado los trabajadores que ganan menos de $ 20.000 de salario”, apuntó.
Esa lógica, dijo, hizo que se pudieran alcanzar “múltiples acuerdos”: “Partimos de la base que la circunstancia económica del país, que ya no tiene el crecimiento que tuvo en los últimos 14 años, y tuvimos una negociación exitosa, porque hemos demostrado ser sensatos, serios y estudiosos del tema”.
Pereira también disintió con Sanguinetti, quien a la salida de la reunión había señalado que durante el gobierno de José Mujica el Estado “estuvo siempre del lado sindical” en los Consejos de Salarios y que con un posible gobierno colorado el “Estado va a ser más neutral”.
“Si todavía hay 400.000 trabajadores que ganan menos de $ 20.000, no me queda claro cuánto se inclinó esa balanza, no fue neutral. Con esos salarios hay trabajadores que no pueden vivir”, apuntó.
El ex presidente dijo, por su parte, que los Consejos de Salarios “siguen cumpliendo un rol”, pero señaló que en las negociaciones no debe “solo discutirse el tema salarios”: “Coincidimos que debe discutirse la competitividad, la seguridad y la productividad. Todos los elementos que conllevan la relación laboral. Y sí, les dije que con nosotros van a tener un Estado más neutral entre las partes”, señaló.
Montevideo Portal


 

LA VISIÓN DE LOS TRABAJADORES

Sabor agridulce del Pit-Cnt al cierre de la ronda salarial

La central detecta que hay escasez de avance real del ingreso del trabajador.
El Pit-Cnt realizó un balance de lo que fue la última ronda de negociación. Foto: Leonardo Mainé.
El Pit-Cnt realizó un balance de lo que fue la última ronda de negociación. Foto: Leonardo Mainé.
La central de trabajadores PIT-CNT cerró una enorme ronda de negociación salarial con un sabor un poco más agridulce que otras veces porque la economía se desaceleró notoriamente y los avances salariales o se moderaron mucho o ya no están. Ahora, y reconociendo el claro problema en materia de empleo que presenta el país, centrará sus baterías durante todo 2019 en ese tema y en elevar propuestas a los candidatos presidenciales.
La ronda salarial que culminó abarcó a un millón de trabajadores y algo más de 100.000 empresas que negociaron en 198 grupos, según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. De los 198 grupos que negociaron, al menos 122 se ubicaron en un sector “intermedio” lo que suponía un incremento de 7,5% anual en el primer año de vigencia del acuerdo, de 7% en el segundo y de 6% en el tercero, en el caso de los convenios más extenso, de acuerdo con los lineamientos del Poder Ejecutivo.
Con una inflación que en los últimos doce meses se ubicó en 8,05% los trabajadores de estos grupos podrían llegar a perder ingreso en términos reales antes de recibir los correctivos por inflación previstos en los acuerdos. Veintinueve grupos se autoclasificaron “en problemas” (lo que supone aumentos de 6,5%, 6% y 5%)) y solamente nueve se ubicaron como “dinámicos”, de acuerdo con un análisis del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica. Hubo un cambio moderado pero significativo en el hecho de que en la anterior ronda 34 grupos se habían clasificado como “dinámicos”.
De todas formas, Milton Castellanos, director del Instituto Cuesta-Duarte de la central sindical que se encarga de formar negociadores sindicales y facilitar insumos técnicos para las tratativas salariales, hace una evaluación en términos generales positiva de la negociación porque cree que se aseguró el mantenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores.

Frustración.

“Lo importante es que se ratificó la vigencia de los Consejos de Salarios como un ámbito idóneo para administrar las relaciones laborales. Estaban un poco en entredicho por parte de quienes quieren modalidades de negociación voluntaria, por empresa, que ya se ha demostrado que fracasaron. El 90% de acuerdos alcanzados los reafirman como un instrumento viable”, comentó a El País.
A su juicio, se disipó el “aire de frustración” que había generado la decisión de las principales gremiales rurales de retirarse de las conversaciones lo que obligó al gobierno a decretar los aumentos para los trabajadores de los tambos, las arroceras, la ganadería y la agricultura de secano del litoral del país.
Castellanos cree que más allá de que “en algún mes podría haber caída del poder adquisitivo en general se lo garantiza”. Es que considera que las diferencias las diferencias entre el sector “dinámico” y el “intermedio” son “escasas” y hubo acuerdos “que se ubican entre ambos, que son una mezcla”. “Medio punto arriba, medio punto abajo, no es central”, valoró. Lo que sí está claro es que la última ronda, a diferencia de la anterior, difícilmente derive en un avance generalizado en términos reales de los salarios a menos que se produzca una desaceleración fuerte de la inflación, que no se vislumbra.
Fernando Ferreira, integrante del Secretariado del PIT, y miembro de la nueva corriente crítica interna “En Lucha” que desafió este año la hegemonía del Partido Comunista y “Articulación” en la central sindical, tiene una visión un poco más matizada. A su juicio, la ronda salarial “es un empate con gusto a pérdida, con sabor a poco; no va a haber crecimiento” porque no se espera que la inflación baje del 8% anual próximamente y la mayor parte de los ajustes serán de 7,5% anual. Pero Ferreira, sí consideró que los consejos ratificaron “la vigencia de la negociación” y que el movimiento sindical mostró “madurez”. Uno de los pocos grupos que sí logrará crecimiento, es justamente el del sector de la bebida cuyo sindicato (la FOEB) preside Ferreira y que viene consiguiendo acuerdos muy favorables.
Castellanos valora también muy positivamente que se hayan incluido en los Consejos de Salarios aspectos no estrictamente vinculados con las remuneraciones como los vinculados a los cuidados. En el grupo de los supermercados el sindicato del comercio (Fuecys) logró que se cree un grupo para estudiar el impacto de la tecnología en el sector que ha perdido al menos 4.000 empleos.

Todas tus nietas

Maria Noel Sosa Gonzalez
Ayer 27 de diciembre hubo alerta feminista por dos casos de feminicidio, al que se sumó uno más mientras la movilización sucedía. No es el primer año que nos sorprende la contracara violenta de la navidad. Salimos a la calle una vez más, bajo lluvia, para gritar y decir basta. Esta vez junto a muchas mujeres de la familia y entorno de una de las mujeres asesinadas, para hacer del duelo un nuevo ritual de lucha.
Los rituales son importantes en la cultura, son parte de lo que nos hace personas y habla mucho de nuestra humanidad. Un velorio, un entierro son parte de los rituales que elegimos para hacer duelos, para nombrar y ubicar en algún lugar la muerte. La cena de nochebuena, la navidad -en su versión religiosa o pagana- de algún modo es parte de nuestros rituales para simbolizar los lazos parentales, y los cumpleaños son nuestro modo de ritualizar el crecimiento y de celebrar la vida.
Ayer hubiera sido el cumpleaños número 26 de Carolina Vivero. No pudimos celebrar su vida, pero pudimos dignificar su muerte. En la alerta feminista por ella -y por Loreley Carmona- se condensaron duelos, un cumpleaños y la basura bajo la alfombra de la navidad en modo familia patriarcal, que es donde más nos matan. Y esa condensación fue desplazada porque decenas salimos a la calle una vez más y porque muchas mujeres que conocían a Carolina estaban ahí. Ellas eligieron hacer que parte de su ritual de duelo se acompasara con nuestro ritual de lucha.
Es que también el feminismo tiene mucho de rituales. Los tiene porque con ellos vamos creando un mundo nuevo que además de materializarse necesita simbolizarse. Las alertas feministas, componen parte de los rituales en los que nos miramos como mujeres en lucha, en los que elegimos hacer un duelo de modo distinto, en los que cuestionamos al patriarcado (y sus instituciones) y desafiamos la impunidad al tiempo que retejemos otros lazos que sostienen nuestra cotidianidad.
Su abuela estaba ahí, sus compañeras de trabajo, del barrio, de la vida estaban ahí. Para la mayoría de ellas era la primera vez que iban a una alerta feminista, aunque algunas ya sabían de su existencia. Muchas otras que estábamos ayer hemos vivido de cerca esas instancias, organizándolas, participando y estamos convencidas que es una herramienta necesaria y fértil. En este encuentro de ayer casi ni hablamos, no conversamos de feminismo en ningún momento, no sé qué pensaban antes ni qué piensan ahora quienes fueron por Carolina en particular, pero tengo la certeza de que todas sentimos la diferencia entre un duelo revictimizador y un duelo con lágrimas de dignidad.
Su abuela nos dice que nunca había venido, que no sabía que esto existía, pero con sus ojos empapados nos mira y nos dice que es importante lo que hacemos. Y yo le creo, aunque sé que no podemos devolverle a su nieta. ¿Será que su dolor se abre, circula, se aliviana entre nosotras? No lo sé, pero sé que fuimos capaces de acompañarnos y que aunque distintos en escala e intensidad compartimos el dolor y la indignación. Y que aunque sea la primera- y tal vez la única- vez que ella está en una alerta feminista, podemos decir juntas que no es su falta, es nuestra imposibilidad social y a la vez nuestra esperanza colectiva.
Los rituales tienen sus pasos, sus lógicas. Esa es su gracia. En su reiteración se van cristalizando pero también en las alertas pasan cosas que desbordan ese esquema inicial. Al igual que en la alerta de Luna Chiodi realizada en su barrio, fuimos capaces de estar juntas en nuestras diferencias, de poner en común nuestro histórico acumulado en saber cuidar. No fue un acompañarnos abstracto, fue intensamente corporal. Fue llanto, ritmo lento de la caminata, fue mi garganta que a ratos perdía fuerza y de a ratos fue firme. Fue miradas, fue abrazo, fue preguntar qué y cómo.
La abuela nos dice que nos agradece y yo siento que soy yo quien quiero agradecerle. Agradecer porque eligió venir desde Malvín Norte en medio de la lluvia para darnos la posibilidad de despedir a su nieta juntas y de gritar juntas para que su muerte no sea indiferente. Agradecerle por confiar que aunque no sentimos su misma tristeza, la comprendemos. Agradecer porque en el medio del desgarro eligió la lucha y elige la vida y nos hace a todas ser más fuertes con ella y en ella.
Nosotras sabemos que hasta que no estuvimos semana tras semana en la calle los medios de (in) comunicación no dejaron de hablar de “crimen pasional”. Nuestro dolor y nuestras muertas no serán su espectáculo televisado para ganar dinero. Cuanto más amplifican y naturalizan la violencia más colaboran con profundizar la violencia machista y la violencia social. Cuando criminalizan las manifestaciones sociales y estigmatizan a las feministas abonan el campo para la violencia. Cuanto menos dispuestos se muestran a repensar sus prácticas periodísticas más empobrecen la rica tradición de trabajadoras y trabajadores de los medios comprometidos con construir otra sociedad. Nosotras no nos callamos más, no nos callamos por nosotras mismas, por cada niña que han silenciado, por cada joven que ustedes estigmatizan. Y no nos callamos más también por cada trabajadora de la prensa que tiene que bancarse sus maltratos y su violencia.
¿Qué es lo que algunos medios de prensa no quieren mostrar? ¿Que nos queremos vivas y juntas?¿Que somos capaces de acompañarnos sin conocernos? ¿No se atreven a mostrar nuestra dignidad? ¿Quieren mostrarnos muertas o sin consuelo pero no quieren mostrar nuestra capacidad colectiva para poner límites?¿No son capaces de dar cuenta de nuestra capacidad de ser firmes, de decir lo que queremos y lo que no?
La lógica patriarcal de que el deseo femenino no cuenta, no importa, no vale conforma la dominación que unas veces mata y otras también, que siempre lastima y derrumba. No valió el deseo de separación para que el agresor entendiera lo que Carolina quería ahora para su vida. No valió el deseo de la familia de ocupar la calle pero no querer hablar. “Este sistema es opresor y patriarcal”, cantamos una y otra vez.
Es imposible no pensar en estas dos muertes y en la cara más cruda de la navidad que nos invita a consumir, realza los valores de una familia insostenible e invisibiliza la agresión hasta que se desata en nosotras. Pero en medio de la violencia hay algo de estar juntas que nos hace sentir a salvo, seguras. Tal vez por eso no nos queríamos ir. Nos acompañamos en los cantos, y también en el silencio. No un silencio cómplice con la agresión, un silencio hondamente furioso, que dice mucho para quien quiere escuchar. “Por cada una que cae, miles se levantan” cantamos al cierre. Ayer volvimos a decir que no somos víctimas, somos mujeres en lucha.
Fuimos las nietas de las brujas que no pudieron quemar y fuimos todas las nietas de la abuela de Carolina. No estamos paralizadas, estamos en movimiento. Estamos creando otras formas de familia más parecidas a una red de telaraña flexible y que sostiene y no a un pesebre de cerámica, inmóvil y frágil. Porque sabemos que nadie vive solo/a y que la pretendida autosuficiencia es lo más hondo del capitalismo introyectado. Queremos otras formas de interdependencia y reinventaremos otros días y otras formas en las que cocinar, comer, bailar, mezclar generaciones y hacernos regalos que celebren que estamos vivas. Nos merecemos también esos rituales.

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