Publicado en: 24 mayo, 2017

Noticias Uruguayas 23 mayo 2017

Por Colectivo Noticias Uruguayas

Uruguay: Marcha 20M: Los jóvenes construyen memoria // Cecilia Michelini: “Los asesinatos de mi padre, el Toba, Willy y Rosario nunca se investigaron” // Desiguales ante la ley por Samuel Blixen

“La situación está lista y cuando EE.UU. lo desee va a comenzar la guerra en Venezuela” RT entrevista a Thierry Meyssan // La guerra no convencional por Eleazar Díaz Rangel // Putin y Maduro acuerdan potenciar alianza estratégica // Brasil: Oposición y hasta sectores oficialistas exigen la renuncia de Temer // La demanda de “Directas ya” unifica movimientos y manifestaciones en las calles de todo el país // Stedile: “Precisamos de elecciones directas ya y de un plan popular de emergencia” // Estado español: Entrevista a Otegi: “Es imposible la regeneración de la izquierda si no acepta el problema nacional” // La ‘ley de desconexión’ de la Generalitat plantea la independencia inmediata si no hay referéndum en Catalunya // PSOE: La rebelión de los ‘pegacarteles’// Uruguay: Marcha 20M: Los jóvenes construyen memoria // Cecilia Michelini: “Los asesinatos de mi padre, el Toba, Willy y Rosario nunca se investigaron” // Desiguales ante la ley por Samuel Blixen

URUGUAY

Miles marcharon ayer en la 22° edición de la Marcha del Silencio, en reclamo de justicia por los desaparecidos durante la dictadura militar.

Bajo la consigna “Impunidad. Responsabilidad del Estado ayer y hoy” , se marchó desde la Plaza de los Desaparecidos en América, en Jackson y Rivera, hasta a la Plaza Libertad.

A medida que se avanzaba por 18 de Julio se iban sumando personas. Ya sobre la Intendencia de Montevideo se escuchaban los nombres de los desaparecidos y se respondía con un grito de “presente”.

“Es una marcha por la memoria y por el presente”, dijo a Telenoche Elena Zaffaroni, integrante de la Organización Bajo la consigna “Impunidad. Responsabilidad del Estado ayer y hoy” de Desaparecidos, al tiempo que agregó que la impunidad “se mantiene hasta el día de hoy”. “Los tres poderes del Estado pueden hacer algo para que esto no exista”, expresó.

“Estamos cansados de repetir que las instituciones que fueron las ejecutoras de la desaparición están ahí y en su seno están las respuestas”, sentenció.

También hubo concentraciones y movilizaciones en varios puntos del país como Rivera, Florida, San José, Paysandú, Mercedes, Piriápolis, Melo, Artigas, Juan Lacaze, Salto, Treinta y Tres, Flores, Carmelo, Minas y Paso de los Toros.

Según el observatorio Luz Ibarburu, existen 306 causas presentadas sobre violaciones de derechos humanos del pasado reciente.

De las mismas, el 62% están presumariadas, el 23% archivadas, el 7 % están acumuladas a otras, el 3% en sumario y el 2% no están registras. Sólo el 3% de las denuncias ha recibido una sentencia hasta el momento.

El registro del observatorio también realiza una clasificación de las causas según tipo de delito. Allí se detalla que la mayoría refieren a hechos de tortura, muerte, privación de libertad, desaparición forzada, detención ilegitima, secuestro y amenazas.
Según explico el integrante del observatorio, Raúl Olivera, el 25 de mayo serán recibidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Buenos Aires.

Olivera explicó que la audiencia fue solicitada para plantear la situación de parálisis que viven los juicios y la inseguridad marcada por reiteradas amenazas a operadores del sistema judicial.

La Cámara de Senadores aprobó esta semana un proyecto de ley que crea una fiscalía especializada en crímenes de lesa humanidad y ahora pasará a estudio de la Cámara de Representantes, donde el Poder Ejecutivo espera una rápida aprobación.

En ese sentido, Olivera opinó que si bien fue una “iniciativa tardía” hay expectativa y se espera que además de la creación de la misma se la dote de los medios y personal para que pueda actuar correctamente.

Los jóvenes construyen memoria

20May

AFUSEC

La noche del lunes en Montevideo, supo de silenciosos caminantes que recorrieron calles, barrios, plazas, como antes, como siempre, con las convicciones intactas. Los y las jóvenes del PIT-CNT, de la FEUU y de la Brigada Frida Kahlo, recorrieron la ciudad para llenarla de esperanza. Los muros allí están como testigos elocuentes de la porfiada búsqueda de la verdad, memoria, justicia y futuro de una sociedad que no olvida a sus desaparecidos y sigue reclamando.

Este sábado, una vez más, nos convoca la historia y una certeza: “Impunidad. Responsabilidad del Estado. Ayer y Hoy”.
Anoche los jóvenes inundaron la ciudad de esperanza, como siempre.
Tatiana Antúnez, integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT en representación del Departamento de Jóvenes, explicó al Portal que las actividades militantes suponen integración, encuentros, salir juntos por causas comunes.
“Como todos los años marcharemos, este sábado 20 de mayo los jóvenes diremos presente, porque desde siempre es un tema que para el Departamento de Jóvenes de la central ha sido, es y será prioritario, así como sucede con diversas organizaciones de impronta juvenil”.  Antúnez recordó que todos los 20 de mayo, en la Marcha del Silencio, los y las jóvenes forman un cordón entrelazando sus manos, desplegando una suerte de “guardia de honor” a Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.
“Cada vez se suman más compañeros y el compromiso sigue siendo el mismo, luchar por verdad y justicia, y que nos digan dónde están” sostuvo.
Según la joven secretaria ejecutiva del PIT-CNT, la campaña que se realizó en el mes de la madre, reclamando desde cada familia por las familias a quienes les faltan sus seres queridos por haber sido secuestrados y desaparecidos, “fue conmovedora”. En este sentido, admitió que también con estos “pequeñitos granitos de arena” se contribuye a la búsqueda de la verdad. “La memoria es parte imprescindible de la historia de un país y no se puede vivir si ella, pero tampoco sin la lucha por alcanzarla” agregó.

La concentración inicial será en la Plaza a Los Desaparecidos en América, en Jackson y Avenida Rivera, este sábado 20 de mayo, a las 19 horas. “Creemos que vamos a ser miles y miles allí en ese lugar emblemático y luego durante el trayecto, porque así lo vienen marcando la historia”.

Nuevas generaciones

Tatiana Antúnez reflexionó sobre el rol de los jóvenes en la construcción de la memoria y la participación de la marcha año tras año. “En esta marcha así como en muchas otras actividades de la memoria, como en Argentina enfrentándose al 2X1 con manifestaciones callejeras, acá en Uruguay se da un fenómeno similar que es producto de la acumulación de la lucha de Familiares y muchas organizaciones sociales, entre las que está el PIT-CNT, y lo que se puede apreciar es la renovación del compromiso; esta es una herida que tenemos abierta como sociedad y por ello se puede ver en las marchas cómo los niños le preguntan a sus padres y abuelos quiénes son los desaparecidos que están en las fotos, y eso es parte de lo que estamos viviendo como sociedad” concluyó.

Brigada Cultural Frida Kahlo

La Brigada Cultural Frida Kahlo (BCFK) es una organización abierta que surge con el fin de generar encuentros culturales en los barrios, con vecinos, vecinas, organizaciones sociales, culturales y barriales para trabajar temáticas vinculadas con los derechos humanos a través de la creación de murales y la recuperación de espacios públicos en conjunto con la comunidad.

GrimagGrimag
por Lourdes Rodríguez
20 Mayo, 2016  Edición 1591, Especial 1976

“Los asesinatos de mi padre, el Toba, Willy y Rosario nunca se investigaron”

El 20 de mayo de 1976, el senador Zelmar Michelini era asesinado en Buenos Aires junto al diputado nacionalista Héctor Gutiérrez Ruiz, y los ex militantes del Mln Rosario Barredo y William Whitelaw. Hoy, a cuarenta años de estos asesinatos, se realizará una nueva Marcha del Silencio. Por ellos, por todos. Cecilia Michelini, presidenta la Fundación Zelmar Michelini, habló con Brecha.

Foto: Juanjo Castell

En su cumpleaños número 52, el 20 de mayo de 1976, el senador Zelmar Michelini era asesinado en Buenos Aires junto al diputado nacionalista Héctor Gutiérrez Ruiz, y los ex militantes del Mln Rosario Barredo y William Whitelaw. El 20 de mayo de 1985, el primero en democracia, los parlamentarios fueron homenajeados en el Legislativo. Allí comenzaba a funcionar una comisión investigadora que vio frustrada su labor luego de que testimonios tendientes a aclarar los crímenes fueran filtrados en El País. La aprobación de la ley de caducidad en 1986, sumado al fracaso de eliminarla a través de un referéndum tres años después, desplegaron un manto de silencio y todo lo relacionado con las violaciones de derechos humanos del terrorismo de Estado desapareció de la agenda política. El 20 de mayo de 1996, veinte años después de los asesinatos, el silencio se convertía, por primera vez, en una forma de marchar para denunciar la impunidad. Hoy, a cuarenta años de estos asesinatos, se realizará una nueva Marcha del Silencio. Por ellos, por todos.

Cecilia Michelini, presidenta la Fundación Zelmar Michelini (Fzm), es la sexta hija del senador asesinado por el Plan Cóndor y tenía 19 años cuando eso le ocurrió a su padre. Retornó del exilio con la apertura democrática en 1985 y ese mismo año se fue a España, donde vivió ocho años. Volvió, pero por poco tiempo; por segunda vez eligió irse al exterior hasta que se instaló en Uruguay en 2007. Al siguiente año, Elisa Delle Piane, esposa de Michelini, y sus diez hijos crearon la Fzm para honrar su memoria y difundir su trayectoria.

Ahora, Cecilia puede ver con claridad que su permanencia fuera del país tuvo que ver con intentar eludir el dolor en torno a la pérdida de su padre. “A partir de ahí me apagué. Fue como un apagón en mi vida. Y creo que hasta que no se creó la fundación no volví a alumbrarme. Esas cosas no las elegís, reaccionás como te sale. No reaccioné, no pude llorar”, cuenta en el libro La voz de todos, la primera biografía de Michelini.

En entrevista con Brecha, Cecilia contó que visualizar avances de Destino Final, un documental –estrenado en 2008– en el que Mateo Gutiérrez, hijo de Toba, recrea las circunstancias de la vida y de la muerte de su padre, le permitió comenzar a encontrarse con su historia, proceso que de alguna manera consolida “poniéndose a los hombros” la Fzm.

Por el cuádruple asesinato han sido procesados en Uruguay el ex dictador Juan María Bordaberry (fallecido en 2011) y el ex canciller Juan Carlos Blanco, y en Argentina el general retirado Jorge Olivera, a quien se le atribuyen, además, 107 secuestros y desapariciones. Cecilia no cree que haya justicia porque no se conoce toda la verdad: Sinceramente, acá en Uruguay nunca se investigó”. Tampoco tiene expectativas por ahora en el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia, que este año preside su hermano Felipe.

La figura de Zelmar es uno de los símbolos del terrorismo de Estado. La Fzm dedica hoy sus esfuerzos a que se conozcan otras facetas del dirigente, en particular su pensamiento político del que “se dice poco”.

—¿Quién es Zelmar Michelini?
—Ante todo es mi papá. Conviví mucho con él los últimos años de su vida. Después poco a poco, por cosas que he leído, amigos, y más desde que estoy en la Fzm, me doy cuenta de la trayectoria polifacética que ha tenido. Fue dirigente de la Feuu, de Aebu, hasta que se hizo diputado muy joven por la Lista 15 (del Partido Colorado). Tuvo una trayectoria muy prolífera y a su vez muy rápida. A pesar de que tenía 52 años cuando lo mataron, vivió mucho e hizo mucho. Por otro lado tenía una fuerte trayectoria periodística. Aunque la gente que sabe entiende que es muy común que los políticos de la época escribieran, yo creo que él lo desarrolló mucho, tuvo su propio diario, Hechos, y aparte de eso en el exilio trabajaba y vivía de eso en La Opinión.

—¿Y como padre?
—Era un padre muy presente a pesar de que era una época en que la madre y el padre tenían roles muy distintos, siendo tantos hermanos, y él teniendo una profesión que le exigía mucho. En esos últimos años en el Uruguay tenía un trabajo maratónico en el Parlamento pero era un padre muy presente. Se convivía mucho con él.

—¿Cómo entraba la política en la relación con sus hijos?
—Cuando éramos niñas disfrutábamos mucho de las elecciones. Cuando fui un poco más grande la política era todo en Uruguay. Era muy normal que en la cotidianidad de la casa estuvieran presentes los hechos políticos. Una característica de él es que le parecía que cada uno (de sus hijos) tenía que pensar con su propia cabeza. En casa todos pensábamos diferente y se discutía. Él contaba muchas anécdotas y si no contaba él contaba mamá. Mi mamá también seguía todo muy de cerca. Vivenciábamos la política.

—¿Cómo fue tu proceso en relación con su figura?
—Fue un proceso lento de despertar. Uno de ellos fue la película de Mateo (Destino Final, 2008), que la empecé a ver en partes unos años antes. Ahí fue un golpe fuerte, pero yo ya tenía ganas de meterme. Lo percibí como un cambio muy abrupto, estuve mucho en el exterior, la mitad de mi vida fue en el exterior. Fue una forma de borrar. Después me metí en la Fzm, lo cual muestra que tenía una necesidad de hacer algo. Al principio me sentí muy expuesta, ahora ya me acostumbré un poco. Estás todo el tiempo con el tema, con los derechos humanos, con la memoria reciente.

—Las conmemoraciones tienen como consigna la “celebración de la vida”.
—Es un sentimiento que creo que tenemos los diez hermanos y que también tenía mamá, de no recordar solamente lo que pasó, porque entonces los estás matando cada vez. En una carta que le escribió a Elisa (detenida en Uruguay en calidad de rehén) le dice “que nunca la tristeza se asocie a mi nombre” (parafreaseando al periodista Jules Fucik). A partir del surgimiento de la Fzm en 2008 nos pusimos de acuerdo en que lo que hay que proyectar es el tema de la vida y de lo que esas personas vivieron, cómo fueron, cuáles eran sus ideas. De todas maneras, no es que no pese lo que pasó, ni que no haya que denunciar, ni que no esté presente en nosotros ni mucho menos.

—Yendo a su faceta política, dedicó la mayor parte de su vida al Partido Colorado, tenía un muy buen vínculo personal y político con Wilson, y a su vez estuvo en la fundación del Frente Amplio…
—Esa es una cosa que se sabe pero se dice más o menos, no sé bien por qué. La fundación del FA tuvo personas particulares que fueron las que fundaron: Juan Pablo Terra, Zelmar y Rodney Arismendi. Fue un proceso largo, pero Terra y Zelmar logran llegar a un acuerdo con Arismendi. A (Líber) Seregni lo llevó Zelmar y a (Juan José) Crotogini también. Eso es una cosa que se dice poco, más allá de los nombres, me parece que hay bastante nebulosa en eso.

—¿Por qué?
—Pienso que es una cosa general. La Fzm intenta tener un acercamiento a esas raíces porque le parece que es un aporte importante para la gente joven y para la memoria en el Uruguay, sin calendarios electorales. Creo que son intereses políticos partidarios, que no está mal. Sin los partidos no podríamos tener una democracia fuerte ni mucho menos. El tema es que no todo puede pasar por ahí. Los partidos tienen otros tiempos. Pueden tener la necesidad de bajar o subir ciertas figuras en sus momentos, pero la sociedad civil no tiene por qué seguir ese camino. La sociedad civil no está suficientemente fuerte como para imponer que se diga que Wilson tenía una relación especial con Zelmar o que Seregni fue llevado por Zelmar o que Juan Pablo Terra dijo que no al plebiscito porque no se pueden plebiscitar los derechos humanos; lo castigaron por eso cuando hoy se demuestra que puede ser que tuviera razón. Esas cosas no se dicen. Desde el punto de vista partidario me parece que enriquecería una figura como ésta.

—Zelmar también tuvo una relación muy cercana con el Mln.
—Todos dialogaban con todos, no sólo Zelmar. El que haga un énfasis en que Zelmar y el Toba dialogaban con el Mln no está diciendo la verdad. El Mln siempre tuvo diálogo con todos, también con el Ejército y con Iglesia. Por otro lado sí es cierto que Zelmar tuvo particularmente un diálogo en Buenos Aires, durante el exilio, porque en Buenos Aires el Mln tiene una división muy fuerte. Willy y Rosario formaron parte de los que se fueron. No sé si lo pensó de esta forma, pero siempre quiso separar la actitud ilegal de los guerrilleros de lo que podía ser el terrorismo de Estado. Una cosa es lo que hace ilegalmente el Estado y otra cosa es lo que hace un grupo de individuos ilegalmente. En ese sentido fue visionario al hacer esa separación.

—¿Para quién es referente hoy?
—Es referente para muchísima gente en lo personal, porque fue una persona muy cálida, fue muy ayudador, se guarda ese recuerdo. Una de las cosas que intentamos este año es profundizar en su pensamiento político porque en realidad no se ha hecho este análisis. Estamos trabajando con (el historiador Gerardo) Caetano y 25 personas, en el entendido de que no sólo fue un hacedor sino que tuvo un pensamiento político profundo, filosófico. Es referente para la gente que vivió más con él, sus compañeros de la 99, sus amigos de esa época, la familia. Es un referente para las generaciones viejas, pero no para los jóvenes. Sería interesante que él, como tantos otros tan valiosos en su hacer como en su pensamiento, esté más presente, porque está la memoria pero también está el olvido.

—¿No es un referente para la izquierda, para el FA?
—En el imaginario general de los uruguayos, salvo la porción de gente que no está tan en desacuerdo con la dictadura, que la hay, es un referente. Creo que dentro del FA lo es sentimentalmente pero hasta ahí llega; en mi opinión, cuando ya entrás en lo político pasa a ser un problema.

—¿Hubo justicia por los crímenes?
—No, no creo. Es una cosa que no se resolvió, ni siquiera en Argentina. En Argentina se hicieron juicios en serio, se intentó investigar y se llegó a mucho más. Se hicieron investigaciones, se hicieron pericias pero hay contradicciones en los hechos que no se han podido resolver. No se sabe si no fue un montaje lo del auto, es posible que no hayan aparecido nunca en ningún auto y siempre hayan estado en la comisaría.

—¿Y qué pasó con el testimonio de la enfermera Haydeé Trías, que apuntaba al militar uruguayo Pedro Matto e incluso recibió amenazas por esto?
—Ella nunca se desdijo. Es una versión, lo que pasa que nunca se investigó. Sinceramente, acá en Uruguay nunca se investigó. Lo de Zelmar, el Toba, Willy y Rosario no se investigó. En general las partes de las víctimas dieron los datos, nunca se puso gente a investigar. Llegar a la verdad con tantos años y con tantos intereses creados es muy difícil.

—Porque sin verdad no hay justicia.
—Creo que esas tres palabras tienen que ver…

—¿Tres?
—Porque está la memoria también. Juntarlas está muy bien, pero separarlas a veces también, para que una no entorpezca la otra. Memoria se está haciendo más, hay más posibilidades de la memoria, pero mucho más depende de la sociedad civil. La izquierda (partidaria) hizo lo del plebiscito y después se apagó. Zelmar, junto con Terra, marcaron esa senda de lo importante que era la defensa de los derechos humanos, pero no era esa la tendencia de la izquierda tradicional, que consideraba que te tenías que aguantar lo que viniera. Hay que exigirle al Estado que dé medios, pero nadie te impide que vayas a hablar a las escuelas, que saques libros. El Estado tiene que asumir la memoria, la sociedad civil ha asumido su parte. La verdad va muy junta con la justicia, no la justicia en la palabra abstracta sino que alguien pague lo que hizo de acuerdo con la ley. Eso está muy difícil si no hay verdad, y ahí está el gran agujero.

—¿Qué queda después de veintiuna Marcha del Silencio?
—Se avanzó muchísimo en la memoria colectiva, en la reivindicación de las víctimas. Con todas las carencias que hubo, la aparición de Macarena (Gelman en 2000) y la actitud, aunque tímida, de Jorge Batlle (de crear la Comisión para la Paz) fueron puntos de inflexión. Se avanzó de forma despareja. La verdad está en que se sepa qué le pasó a Zelmar, pero la verdad también está en decir qué pasó. Y que no son sólo los asesinados y los desparecidos. En Uruguay hubo una realidad muy dura de los presos, la tortura sistemática, con la finalidad de destrucción moral. Se le ha dado muy poca relevancia. No se habla de las víctimas en la sociedad civil, los familiares de los presos, los abogados defensores, que vivían sufriendo cualquier tipo de vejámenes, desde largas esperas hasta revisaciones inadecuadas a las mujeres. No es comparable a lo que le pasó a mi hermana Elisa, por ejemplo, pero son violaciones claras de derechos. El abogado era muchas veces la única persona de afuera que veía al preso y que lo sostenía emocionalmente mucho más que lo podía defenderlo. Se avanzó, pero todavía queda mucho por decirse.

—¿Qué expectativas tenés con el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia?
—Es un aporte que se haya creado. Las cosas simbólicas son importantes. Va a ser una labor, pero no tengo una gran expectativa por ahora. Creo que se han ordenado y han tenido una línea de trabajo que va a dar resultados, pero es tímida, por decirlo de alguna manera. No es una cosa que pueda decir que le dieron todos los medios. También hay que verlo de esta manera: si uno es coherente con la división de poderes, la justicia es la justicia y ellos no son la justicia. Es verdad que políticamente ha habido trancazos, incluso en los gobiernos frenteamplistas, en dar señales, elementos y dineros para esto, pero después también ha trancado la justicia. El grupo estableció una línea de trabajo para buscar información, hacer entrevistas que sirvan tanto para lo judicial como para la memoria. Eso es importante y positivo, pero para el tema concreto que nos desvela, que es encontrar a los desparecidos, no es una gran herramienta, salvo que la gente empiece a hablar.

ENVIADO POR NESTOR DURANTE

GrimagGrimag

Desiguales ante la ley

Groseras diferencias entre reproducciones de documentos publicados y sus correspondientes originales, y criterios disímiles en la elección de información sobre diferentes organizaciones políticas cuestionan la rigurosidad histórica de la monumental obra publicada por Presidencia que compila el proceso represivo de la dictadura y sus crímenes de lesa humanidad.

Documentos.

por Samuel Blixen
28 Abril, 2017

“El 8 de mayo de 1974 fue detenido el primer secretario del Partido Comunista en la clandestinidad, Rodney Arismendi. Según las Fuerzas Conjuntas, el procedimiento que dio con Arismendi se inició fortuitamente en los primeros días del mes de mayo, a partir de un contacto callejero fallido entre comunistas que se iba a realizar en la zona de Pocitos Nuevo, a pocas cuadras de donde se encontraba escondido en la casa de un médico veterinario. Atando pistas, la Dnii pudo finalmente llegar hasta la casa y detenerlo a pesar de la identidad falsa que portaba”.

Tal es la síntesis que, sobre la captura de Arismendi, aparece en “Investigación histórica sobre detenidos desaparecidos y asesinados políticos” (1ra. Sección, Operativos represivos y cronologías documentadas, Partido Comunista), en la versión digital del portal de la Presidencia de la República. En la sección “Cronología documental” de la obra dirigida por el profesor Álvaro Rico se reproduce un documento de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (Dnii) que da pie a aquella síntesis.

Las comparaciones entre la síntesis y la versión documental, y principalmente entre el documento publicado y el documento original del archivo policial en poder de Brecha arrojan notorias diferencias que dificultan y tergiversan la lectura de un hecho histórico.

Por cierto que, en última instancia y en determinada perspectiva, resulta irrelevante un simple detalle –o un rosario de detalles, en este caso– si lo que se pretende es tomar conocimiento de lo que significó la captura de Arismendi para el Partido Comunista (Pcu) en clandestinidad, y la captura del archivo de afiliados para los golpes represivos que sobrevinieron unos meses después, cuando fue procesada la información. Pero desde otro ángulo, la comparación entre los documentos publicados y el original permite identificar los criterios utilizados en el tratamiento de textos hasta ese momento desconocidos, y procedentes de fuentes hasta entonces inaccesibles.

Puesto que, como dice la historiadora Vania Markarian, el acceso a esa documentación sigue siendo “fragmentaria” por “los sucesivos fracasos de los reclamos de apertura integral y transparencia real respecto de la documentación de lo que seguimos llamando pasado reciente”,1 la responsabilidad de la divulgación es mayor. Los materiales surgidos de archivos de la represión, aun para el caso de que hayan sido manipulados o sigan “bajo una custodia de sus productores” (como apunta Markarian) tienen la cualidad de “documentos primarios”, “son indiscretos incorregibles, que a la primera provocación dicen la verdad”. La cirujana mexicana Ana Cecilia Rodríguez de Romo, doctorada en historia de la ciencia y ex presidenta de la Sociedad Mexicana de Historia y Filosofía, tiene la convicción de que “el uso de materiales primarios, trabajados en el marco de la reflexión fina, nos permite desechar o probar hipótesis, e incluso por qué no decirlo, de hacer descubrimientos, es decir, aportar algo nuevo al conocimiento o comprensión de nuestro campo específico de interés en la historia”.2

INCONGRUENCIAS. Desde esta óptica, las incongruencias de las distintas versiones sobre la captura de Arismendi provocan alarma. Hay errores e inconsistencias, y algunas de ellas no son fortuitas, como no fue fortuita la captura del secretario general del Pcu. El resumen citado al inicio sugiere que la detención ocurrió “fortuitamente” a partir de “un contacto callejero fallidoa pocas cuadras de donde se encontraba escondido en la casa de un médico veterinario”. Lo único fortuito, que dio pie a la serie de interrogatorios y allanamientos, fue la detención de una persona cerca de la planta emisora de Radio Ariel, en una actitud que le pareció sospechosa al equipo 210 de la Guardia Metropolitana.

Eso ocurría el 1 de mayo de 1974. Para el día 8 se habían realizado más de una docena de allanamientos y detenciones en cadena, producto de los interrogatorios, que el resumen citado al inicio atribuye a la capacidad de “atar pistas” de la Dnii. Uno de los detenidos tenía en su poder un papel con las indicaciones para un contacto. El veterinario, que aguardaba en un vehículo, intentó evitar el desastre, dio un domicilio falso, pero finalmente detuvieron a su esposa y cuando allanaron su casa encontraron a Arismendi.

Episodios como éste, se repitieron hasta el infinito durante la dictadura y, salvo por su costado anecdótico –que adquiere relevancia tanto en Arismendi como en Sendic o en el Che, por la importancia de las personalidades– no llamarían la atención ni provocarían juicios salvo que hubiera una intencionalidad de ocultamiento.

El documento “Dirección Nacional de Información e Inteligencia Departamento nº 6 Oficio nº 625, julio 30 de 1974”, está reproducido en el capítulo sobre Cronología Documental, pero esa versión difiere sustancialmente del original, por la vía de supresiones y censuras atribuibles a distintos criterios y objetivos. El director de la publicación utilizó el mecanismo de los puntos suspensivos entre corchetes para indicar la ausencia de texto. Historiadores consultados por Brecha señalaron que cuando un documento es publicado por primera vez es norma transcribirlo textualmente en su totalidad y que es práctica (aunque no en documentos primarios) suprimir aquellos pasajes laterales y que no tienen relación con el tema central, advirtiendo al lector sobre la supresión.

En este caso hay que preguntarse qué entendió el investigador por secundario o irrelevante. En algunos casos los corchetes sustraen direcciones de domicilios, y en otros eliminan los nombres completos, aunque a veces se sustituye el texto original por las iniciales. Sin embargo, hay otras eliminaciones sustantivas, cuya fundamentación no fue explicada en la introducción de la obra, salvo una referencia al compromiso de confidencialidad firmado por los miembros del equipo de investigadores “debido a las características especiales del material documental, particularmente sensibles por su contenido”. Quizás en esa categoría se justifique la eliminación de casi dos hojas, de un total de 18, que refieren a la síntesis de los interrogatorios de siete detenidos, y que constituyen la trama de las actuaciones policiales que desembocan en la captura de Arismendi. Las dos carillas fueron sustituidas por el texto “A esta altura de los hechos, se procede a interrogar (…)”, lo que dificulta el entendimiento de la sucesión de acontecimientos y devalúa el valor intrínseco, histórico, del texto.

De la misma forma es difícil explicar por qué, al transcribir el allanamiento en la casa del primer detenido, de iniciales B P, se consigna que se encontró “un organigrama de un movimiento clandestino en el que se mencionan contactos, buzones, enlaces, cuartel general”, pero se omite que el documento era “de puño y letra del detenido”; y por qué al transcribir que “se encontraron fotografías diversas de la Urss”, se elimina la afirmación “en una de las cuales aparece él”. Esas fotos y otros documentos orientan la investigación a la identificación de militantes comunistas que efectuaron cursos de entrenamiento militar en Cuba y en la Urss. La eliminación de esas referencias, como la del relato de los interrogatorios, sugieren decisiones subjetivas de corte político que van más allá de las restricciones –por otra parte muy cuestionables– de algunas normas que contradicen el derecho al acceso irrestricto a la documentación pública referida a los derechos humanos durante la dictadura.

Dicho de otra forma: los corchetes con puntos suspensivos fueron utilizados a mansalva para ejercer una censura, a veces caprichosa, a veces inexplicable y a veces muy flechada. No corresponde, por lo menos ahora, hacer referencia a los criterios éticos de la investigación histórica. Pero es necesario señalar ciertas “incongruencias”.

La principal de ellas tiene que ver con las diferentes aplicaciones de criterios, para difundir u omitir determinados detalles, si se trataba del Pcu o de otras organizaciones reprimidas por la dictadura. Puede aceptarse la supresión de nombres (aunque ello, en ciertas circunstancias pueda estimular el chantaje por parte de quienes produjeron esos documentos y los mantienen en su poder), sin embargo, el criterio no es unánime y a veces se identifica a quien permaneció en libertad, en tanto que se omite el nombre de quien fue procesado.

¿Cuál fue el criterio? La eliminación de referencias personales y la eliminación de documentos sobre interrogatorios es un criterio general en los capítulos referidos al Pcu, no así en aquellos que dan cuenta de las actividades del Mln y de los Gau, para citar sólo dos casos. Es particularmente evidente en la Cronología Documental de los Gau, donde se reproducen las declaraciones bajo tortura de militantes detenidos en Buenos Aires y después desaparecidos definitivamente. Las transcripciones revelan mezquindad: se reproducen detalles que no aportan al conocimiento del funcionamiento de esa organización y de la represión contra ella. También hay contradicciones en el tratamiento de un mismo documento: en una parte se elimina un nombre, en otro se reproduce su alias y finalmente se consigna la identidad completa, y por cierto que se mantienen referencias “secundarias” eliminadas en otros textos.

EJEMPLOS. Algunos documentos ilustran sobre los criterios asimétricos. “28.06.1977. Argentina. P.P. D-III. Asunto: Operativo Contrasubversivo Gau (Ampliación)”, referido a la detención de José Enrique Michelena Bastarrica, desaparecido, se cita en la investigación de esta manera: “Los Grupos de Acción Unificadora, tienen origen en la República Oriental del Uruguay, como consecuencia del agrupamiento de: a) “Cuadros” del “Mapu” (Movimiento de Acción Popular), que lideraba Ricardo Vilaró, (…) y Martín Ponce de León. b) “integrantes” de una llamada “Corriente de acción sindical”, representada por Héctor Rodríguez (textil). c) “elementos” de un sector independiente, que provenía del diario “Época”, entre los que se encontraba (…). Los Gau se ponen en funcionamiento en el año 1969”.

Otro: “Documentos del año 1977, [sin identificar mes y/o día] Declaraciones obtenidas en interrogatorios bajo tortura del militante del Gau, Alberto Corchs Laviña, presumiblemente en Buenos Aires (detenido de­saparecido), que incluye detalles tales como: “El archivo de la organización estuvo desde un principio en la casa de Michelena, alias ‘Mario’, por la facilidad de hacer un ‘berre’, después que Mario fue detenido, Mariano y yo vamos a retirar el archivo y lo trasladamos a la casa del Bigote (Goicoechea), para después subdividirlo y ponerlo fraccionado en otros locales. (…). Dossetti, alias ‘José’ aparece en Buenos Aires a buscar trabajo (no tenía problemas políticos), por el año 74, allá militaba en Ciencias Económicas…”.

En otro capítulo, los tupamaros no parecen merecedores del beneficio de la “sensibilidad”. Transcripción de interrogatorios y análisis y juicios de los aparatos de inteligencia (a partir de información obtenida bajo tortura) reproducen el relato de operativos sin ninguna cortapisa, incluyendo los nombres completos de familiares presentes durante los allanamientos. Particularmente la reproducción de informes de la inteligencia militar refiere a exiliados que nunca fueron detenidos y que son calificados por la información obtenida de prisioneros torturados. A modo de ejemplo: “Dirección nacional de información e inteligencia departamento nº 4 memorándum Nro. 47 Ref.: -Se informa y se adjunta documento enviado por la P N N. Adjunto al presente, el documento que fuera incautado por la Prefectura Nacional Naval, al sedicioso Ari Quiroga Alé, detenido en el departamento de Paysandú. En dicho documento se menciona a varios integrantes del Mln por sus seudónimos, pudiéndose establecer merced a diversos documentos la identidad de la mayoría de ellos y que son los que se mencionan: 1. Marcelo – Lucas Mansilla; 2. Bruno – Andrés Félix Cultelli Chiribao; 3. Bernardo – L T; 4. Pedro – Antonio Bandera Lima; 5. Raúl – Aníbal de Lucía Grajales; 6. Julián – J D M; 7. Pancho – R M G P; 8. Nelson – No identificado; 9. Luis.- Noidentificado”.
En el sitio de la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia, donde está disponible la investigación, también puede consultarse el siguiente documento: “Comando general del ejército – Eme parte Periódico de Información nº 5/974 reservado actividades subversivas 05 may- En horas de la mañana es allanado un local ubicado en rambla República de México Nº 5515. Dicho local pertenecía a la Comisión Política y había sido adquirida por la Organización en 40 millones de pesos.- El allanamiento resulta negativo, sabiéndose que sirvió de alojamiento a los sediciosos Alemañy Viñas alias: Trinity y Giaconi Antonio Ravagnolo alias: Joaquín y sus respectivas compañeras e hijos”.

Es un hecho incontrastable que todas las organizaciones políticas objeto de la represión de la dictadura tienen, entre sus militantes presos, a héroes, a prisioneros que flaquearon en la tortura, a delatores y a colaboradores, todo el abanico de la conducta humana sometida a extremos inhumanos y atroces. Las inconsistencias y la multiplicidad de criterios en el tratamiento de documentación compilada en “Investigación histórica de detenidos desaparecidos” parecerían obedecer a pueriles intentos de ocultamiento alimentados por sectarismos de otras épocas.

  1. “Mal de archivos”, La Diaria, 25 de abril de 2017.
  2. Boletín Mexicano de Historia y Filosofía de la Medicina, Unam, s/f

Página no encontrada

Algunos de los documentos publicados en el portal de Presidencia en el marco de esa investigación tienen específicas referencias de ubicación para consulta en las respectivas notas al pie. Tales documentos deberían estar en el archivo de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente de la Presidencia de la República. Pero fue imposible ubicarlos; miembros del equipo de historiadores explicaron a Brecha que algunos de ellos fueron leídos y estudiados, en su momento, bajo restricciones de acceso y que fueron, o bien copiados a mano o bien fotografiados.

Ocurre, sin embargo, que las indicaciones al pie de página de la investigación histórica no corresponden con ninguno de los criterios (número de cajas, número de carpetas) con que se registran en el archivo policial.

SIN ACUERDO

Se diluyen los intentos reformistas en el Frente

Exdiputado Michelini afirmó que el proceso “está agotado”.
La falta de avances hizo que Michelini diera un paso al costado en la comisión. Foto: Archivo
VALERIA GIL22 may 2017 – El Paìs uy
El Frente Amplio no llegó a un acuerdo sobre si modificar o no la Constitución en este período de gobierno y el presidente de la comisión encargada de impulsar la reforma, Felipe Michelini, puso el cargo a disposición del titular de la coalición de izquierda Javier Miranda.
“No renuncié, puse mi cargo a disposición al presidente del Frente y estoy a lo que él disponga. Porque creo que el proceso que se inició y se llevó adelante ya está agotado; pienso que ahora hay otra instancia y no necesariamente soy yo el que tengo que liderarla”, dijo a El País Michelini.
En el Frente no hay acuerdo sobre la vía para reformar la Constitución: la Asamblea Constituyente o la recolección de firmas son las dos opciones sobre la mesa. Según Michelini, el llamado a la Constituyente “es un lío desde el punto de vista técnico” y “desde el punto de vista político es altamente riesgoso” dado que el oficialismo puede quedar en minoría.
Michelini consideró “que ahora el tiempo está agotado” y no hay que reformar la Constitución. “Creo que la reforma es necesaria, pero para mí en este momento ya no hay condiciones para impulsarla por ninguna vía”, concluyó. El motivo principal en que se basa para hacer esta afirmación es que “no es un tema que esté en la agenda de la ciudadanía”.
La comisión lleva siete meses paralizada. No hay reuniones y conviven diferentes opiniones sobre si esperar a 2019 para impulsar una reforma.
El Plenario Nacional, máximo órgano dentro de la coalición, había decidido impulsarla en junio del año pasado. Además un documento de estrategia ratifica la voluntad de seguir adelante con la propuesta de reformarla en lo que resta de este período de gobierno para asegurar lo que entiende que han sido “logros” de su administración. Ahora el tema estará nuevamente en debate el próximo sábado 27 aunque hay sectores que tienen pensado pedir la postergación del asunto que por ahora se mantiene dentro del orden del día.
El astorismo ya se había expresado en contra de la realización de la reforma constitucional. En los últimos días el Partido Socialista hizo saber que se inclina por esperar hasta 2020, después de las elecciones nacionales, informó El Observador.
Consultado por El País, el delegado del Partido Socialista en la comisión Manuel Laguarda señaló que “no hay una resolución formal” del sector pero la idea es mantener la Constituyente como mecanismo para reformar la Constitución.
“No estamos de acuerdo con recolectar firmas en 2019 y consideramos que no están las condiciones políticas o no se ha avanzado en articulación para instrumentar ahora la reforma y esto es una autocrítica. Nuestra idea es dejar la Constituyente como mecanismo e incorporarlo como tema de campaña en 2020”, explicó el representante socialista.
El delegado de la Vertiente Artiguista en la comisión de reforma constitucional, Daoiz Uriarte dijo a El País que espera que en este período se resuelva la recolección de firmas. “Me parece que el tema de la reforma constitucional tiene que seguir por porcentaje de firmas o a través de la Asamblea General. Lo importante es que el Frente siga trabajando por el tema con miras de concretar un texto para plebiscitar”, señaló.
Uriarte opinó que lo que está claro es que no hay condiciones para convocar a una Constituyente. El único sector que hoy se mantiene en esta tesitura es el Partido Comunista.

Temas.

La reforma constitucional que impulsará el Frente Amplio aborda 10 puntos, según acordaron sectores y bases. El documento de consenso plantea la reforma del Poder Judicial, en el entendido de que se debe “mejorar el funcionamiento al efecto de contribuir al acceso de la población a la Justicia”. La idea es “garantizar un Poder Judicial independiente, imparcial, eficiente, eficaz y oportuno que sea el último garante de los derechos”. Para eso se plantea “procurar” el mejor sistema para la selección, la designación, el ascenso y la capacitación de los jueces.
Además, se acordó redefinir el veto presidencial, reducir al mínimo las esferas que no tengan control parlamentario y “potenciar” las comisiones investigadoras del Poder Legislativo, así como rediseñar el control de constitucionalidad de las leyes.
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