Publicado en: 23 enero, 2018

Noticias Uruguayas 23 enero 2018

Por Colectivo Noticias Uruguayas

URUGUAY: “La gente se cansó” // Un emergente inesperado // Informe con datos oficiales confirma que terratenientes se quedan con la mayor parte de los ingresos del campo

Un nuevo ‘Watergate’ se está preparando en Washington // Trump y lo que se viene // Fuego y Furia de Trump: Lo que dice el libro (y lo que no dice) // El libro realmente explosivo es el que firmó Trump // Cierra el Gobierno de Estados Unidos: ¿qué significa esto? // Trump mantiene planes sobre el muro fronterizo con México // Inmigración, Polémica en Alemania: el líder del PP Europeo pide una “solución final” para los refugiados // URUGUAY: “La gente se cansó” // Un emergente inesperado // Informe con datos oficiales confirma que terratenientes se quedan con la mayor parte de los ingresos del campo

URUGUAY

Marcha de productores y trabajadores vinculados al sector agropecuario. Foto: Fernando Morán

“La gente se cansó”

Movilización en Lavalleja y adhesiones para el 23 en Durazno.

Una frase fue la que obtuvo más menciones en la proclama que leyeron sectores rurales ayer en Lavalleja, en la cima del cerro Artigas y a los pies de la estatua del prócer: “Esto no da para más”. La sentencia fue acompañada de otras igualmente contundentes, como “basta”. En la numerosa caravana de vehículos que recorrieron un tramo de la ruta 8 y atravesaron Minas rumbo al cerro, y en la comitiva que cantó el himno y escuchó la oratoria de la comunicadora local Petrona Layes Pereira, había ediles del Partido Nacional y del Partido Colorado, además de comerciantes, productores y transportistas locales. También se juntó un grupo de personas pidiendo firmas para derogar la obligatoriedad de la inclusión financiera.
“En los últimos años se nota un deterioro importante de la rentabilidad, en mayor o menor escala”, comenzó la oradora. Agregó que el deterioro “es responsabilidad directa de la mala gestión de este gobierno, de la mala administración, despilfarro, afán recaudador, cargas impositivas, tarifas desmedidas, etcétera”. “Por todas estas razones es que los uruguayos hoy decimos basta. Esto no da para más. Nos hemos quedado sin oportunidades. No hay ya negocios rentables. Muchos uruguayos se vieron obligados a irse del país, otros a trabajar en negro o a cerrar sus empresas. Otros debieron desplazarse a departamentos cercanos en busca de trabajo, todo lo cual genera un desarraigo de su familia, de su patria chica, del campo, del lugar donde nacimos y nos criamos”, cuestionó Layes.

Apoyo sanducero

El Centro Comercial e Industrial de Paysandú emitió un comunicado de apoyo al reclamo de sectores vinculados al agro y exigió “soluciones urgentes” para una situación que afecta a “prácticamente todos los sectores empresariales del país, poniendo en riesgo día a día su permanencia y, por lo tanto, los puestos de trabajo que estos generan”. “La baja rentabilidad que se está obteniendo no permite hacer frente a los costos fijos y menos aun a la agobiante carga tributaria”, sostienen los industriales y comerciantes.

Luego le preguntó al gobierno qué pasó con el gasoil productivo y con los anuncios de que no aumentarían los impuestos y las tarifas públicas, y en qué le favorece a la población el cambio de la matriz energética. “El Estado concede ventajas tributarias a inversiones extranjeras y a los uruguayos cada día nos suben más los impuestos”, siguió cuestionando. Aseguró que la infraestructura vial está “a punto de colapsar” y que “el desinterés del gobierno por el sector productivo es preocupante y desalentador”.
Finalmente, llamó a participar el 23 de enero en la reunión de los productores autoconvocados en la Sociedad Rural de Durazno.
De todas partes vienen
Mientras que distintas gremiales rurales departamentales extreman los esfuerzos logísticos para trasladar a la mayor cantidad de gente posible a Durazno el martes, varios dirigentes políticos anunciaron su presencia. Entre ellos, el senador nacionalista Jorge Larrañaga, quien dijo a El Observador que siempre estuvo “al lado” del sector rural y que quiere ser “consecuente” con su trayectoria. También el diputado de Unidad Popular Eduardo Rubio. Además, estarán presentes legisladores de todos los partidos que integran las comisiones de Ganadería del Parlamento.
El ex presidente José Mujica adelantó que no concurrirá, porque para ese día está fijada una reunión de la comisión de Ganadería del Senado. “Pero voy a estar muy atento”, aseguró, y cuestionó que no se haga referencia al “valor de la renta de la tierra”. “El campo uruguayo tendrá unos 42.000 productores. 35.000, 36.000, son dueños de 22% del suelo uruguayo, y después hay siete u ocho que son dueños de 70% del suelo uruguayo. Si tomo una medida general… ¿a quién estoy ayudando? Vamos por partes, sector por sector”, manifestó, según recogió Montevideo Portal.
Ayer, el intendente de Canelones, Yamandú Orsi, escribió en su cuenta de Twitter que “por supuesto” que sigue “apoyando a los productores para encontrar soluciones”. “Muchos productores de Canelones la están pasando mal. Quizás esta cosecha de pera y manzana sea de las peores. El campo es alma y motor de mi departamento”, apuntó Orsi.
Por su parte, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, concretó ayer la recorrida que anunció en conferencia de prensa el miércoles. Visitó el departamento de Rocha, estuvo en un proyecto cooperativo de una comunidad de pescadores en la Laguna de Rocha y se reunió con organizaciones de productores que integran la Mesa de Desarrollo Rural del departamento. En el encuentro participó también el intendente de Rocha, Aníbal Pereyra. A la salida, Benech dijo a la prensa que el gobierno está ayudando a los pequeños productores pero que no puede hacerlo al mismo nivel que los países desarrollados.

Un emergente inesperado

El verano de 2018 ofrece por primera vez en estos años una movilización numerosa de algunos colectivos de la agropecuaria que confrontan virulentamente con el gobierno, cuestionando el proyecto de país que ha venido impulsando el Frente Amplio (FA).
Como ya fue dicho por el propio presidente Tabaré Vazquez, la temática objeto de discusión se refiere a varios y muy distintos problemas en función de los diversos sectores productivos existentes. No hay “un problema del campo”.
Haber planteado el tema como una confrontación entre campo y ciudad no solamente no se corresponde con la realidad sino que en particular busca ocultarla. Esta táctica no es nueva; basta recordar nada más la prédica de Benito Nardone a finales de los años 50 del siglo pasado para comprender el objetivo netamente ideológico de esta formulación. Apunta a instalar en el imaginario colectivo que “el campo” son los productores esforzados que hacen posible que se alimente toda la sociedad, y en especial la más numerosa, que es la que vive en ciudades, y que paradójicamente esas masas urbanas son las que terminan usufructuando el esfuerzo de los rurales desde una actitud parasitaria.
Es un antiguo recurso, como las antinomias nacionalismo-universalismo, extranjeros-nacionales, civilización-barbarie, arios-judíos, occidentales-orientales, etcétera. Buena parte de los peores engaños a las grandes masas se han hecho a partir de estas falsas antinomias.
En el caso uruguayo vale la pena recordar que el movimiento ruralista de Nardone fue el que hizo posible que los blancos ganaran el gobierno en 1958, derrotando a lo que fuera la última expresión del neobatllismo encarnado en Luis Batlle.
Una propuesta ideológica con fines políticos
Con este encare se trata de construir una identidad que iguale a todos los que actúan en el espacio rural (camioneros, peones, gerentes de las grandes empresas rurales, estancieros de todas las dimensiones, etcéteras), sumándolos a una demanda difusa y con diversos beneficiarios encolumnados contra el gobierno y sus bases sociales urbanas, en especial, los trabajadores asalariados.
El análisis de la realidad permite establecer que en lugar de “campo y ciudad” lo que existe es un mismo territorio en el que el sistema económico se despliega generando heterogeneidades que son desiguales pero están combinadas.
Específicamente en el siglo XXI el desarrollo del capitalismo en Uruguay se ha caracterizado por un muy importante desarrollo de las fuerzas productivas, que se expresa entre otras cosas en el desarrollo de las diversas cadenas productivas que componen la agropecuaria: carne, lana, madera, granos, lácteos, arroz, entre las más importantes.
Este desarrollo ha sido consecuencia, en primer lugar, de un proyecto político que se lo propuso expresamente, que ha tenido momentos de mayor impulso –producto de factores externos– y por momentos enlentecimientos, también por causas exógenas. El resultado ha sido un país radicalmente diferente al de antes de 2004, con crecimiento económico, redistribución del ingreso, disminución de las desigualdades y mucha más justicia social.
Todo esto se expresa en todo el territorio: los escenarios urbanos y los espacios rurales. Es más, la mayor prosperidad que se registra se ha dado en los escenarios urbanos medios del interior producto de este desarrollo económico.
En todo este proceso ha habido “ganadores” y “perdedores”: no hay que olvidar que se trata de una fase de acumulación capitalista en la que los enormes esfuerzos redistributivos de los gobiernos del FA no han podido eliminar todos los efectos socialmente negativos.
Es cierto que en la agropecuaria corresponde en el presente atender una serie de situaciones muy difíciles que atraviesan muchos de los pequeños productores familiares y empresarios de menor tamaño. La tendencia del proceso de acumulación en curso es a la disminución y desaparición de estos eslabones débiles de la cadena productiva.
Ello no es socialmente justo ni es económicamente aconsejable. Los gobiernos del FA han hecho mucho al respecto, nada más conviene recordar las varias decenas de miles de hectáreas de campo asignadas por el Instituto de Colonización durante este período, como nunca había ocurrido desde su creación.
Intervenir activamente en ayuda de estos eslabones débiles tiene costos muy significativos: ¿ de dónde han de salir? La oposición clama por la disminución del gasto público. No dice que ello implica inevitablemente recortar recursos a la educación, la salud, la seguridad social, la seguridad ciudadana.
A su vez, clama amargamente por los costos laborales, lo que implica demandar la rebaja del precio de la fuerza de trabajo, que ha sido uno de los logros más destacables del gobierno frenteamplista en alianza con el movimiento sindical. Desde el anonimato de las cadenas digitales se equipara al PIT-CNT con el ISIS.
Pero todo esto apenas se insinúa, sin decirlo claramente. Hay una actitud avergonzante que no les permite decirlo, como lo han dicho y hecho los gobiernos de Argentina y Brasil.
Qué hacer
Lo único que no se puede hacer es no hacer. Por primera vez la oposición logra movilizar colectivos importantes y con una cubierta ideológica probadamente efectiva.
Desde una perspectiva de defensa a ultranza del proyecto de los cambios del FA es importante un abordaje con estos énfasis.

  1. Como ya fuera establecido por el gobierno, hay que desbrozar los distintos temas, encontrando en cada uno de ellos los principales problemas, sus causas y sus posibles soluciones.
  2. Se trata de tener bien claro que el objeto de la intervención es el salvataje estratégico de los realmente perjudicados y con mayores dificultades para encarar su situación.
  3. El punto más importante: de dónde salen los recursos para solventar la ayuda a quienes la necesitan.

Ante todo, es necesario continuar trabajando en una mayor eficiencia del Estado, detectando gastos innecesarios. Mucho se ha hecho ya al respecto, pero seguramente quedan aspectos a considerar. La reforma de las jubilaciones de las Fuerzas Armadas requiere de una mucho más radical intervención que haga posible eliminar en un corto plazo ese déficit de 400 millones de dólares que toda la sociedad paga en unas jubilaciones privilegiadas aprobadas en plena dictadura.
Seguramente ello no es suficiente. Hay que recordar que el proyecto de cambios que encarna el FA aún tiene deudas pendientes que implican mayores recursos: la educación, la salud, la vivienda, la seguridad ciudadana, entre otros. Nada de esto es negociable. Se trata de generar nuevos recursos.
Más allá de la movilización agraria, este ya era un tema que el FA tenía en su agenda para resolver; esta movilización le asigna un carácter perentorio.
El único camino es afinando el lápiz, encarar mayores gravámenes muy acotados a los grandes “ganadores” en este proceso de acumulación. Como se está en una sociedad democrática, ello requiere una gran discusión nacional que ubique allí el problema.
El verdadero dilema es si el salvataje de los pequeños y medianos productores rurales y las deudas pendientes del proyecto progresista se financian con un ajuste sobre las mayorías asalariadas, o se apela a un criterio de solidaridad, haciendo que los que tienen más paguen más.
Esto no es un debate técnico. Es profundamente político, y se hace con la gente o directamente se capitula. Lo que entiendan y asuman las mayorías es lo que sirve y ello implica que o se decide “salvar al campo” con el sacrificio de los sectores asalariados “del campo y de la ciudad”, o se avanza en un esfuerzo redistributivo que haga posible una mejora general a costa de un pequeño sacrificio de quienes más se han beneficiado del desarrollo en los últimos años.

Una lastima que en nuestro Pais sucedan estas cosas.

17Ene

AFUSEC

DE VARIOS SECTORES

Adhieren 180 entidades al acto

Los organizadores de la concentración de mañana aseguran que han adherido 180 organizaciones a su convocatoria. 

 

 

 

 

Movilización del agro en rutas 9 y 39 en San Carlos. Foto: Ricardo Figueredo

Movilización del agro en rutas 9 y 39 en San Carlos. Foto: Ricardo Figueredo

Algunas de ellas son la Federación Rural del Uruguay, la Asociación Rural del Uruguay, la Asociación de Cultivadores de Arroz, las Cooperativas Agrarias Federadas, la Comisión Nacional de Fomento Rural (instituciones históricas que pidieron la reunión inicialmente reunirse con el presidente Tabaré Vázquez), la Gremial de Molinos Arroceros, la Cámara Mercantil de Productos del País (barraqueros), la Cámara de Industrias del Uruguay, la Mesa Nacional de Colonos, la Asociación Agropecuaria de Dolores, la Asociación Rural de Florida, la de Soriano, la de Tacuarembó, la de Paso de los Toros, las gremiales de productores de Rocha, Salto, Cerro Largo, Sarandí del Yí, Cardona, Ombúes de Lavalle, Rivera, Treinta y Tres, Durazno, de Río Negro, etcétera. Han adherido transportistas, empresas de maquinaria agrícola, centros veterinarios, la agrupación Médicos por el Cambio y la Red Nacional de Productores Autoconvocados Argentinos
Por otro lado, el diputado blanco Alejo Umpiérrez hizo circular un audio pidiendo que se respete al legislador frenteamplista Luis Alfredo Fratti que concurrirá a Durazno como integrante de la Comisión de Ganadería de la Cámara de Diputados. Fratti ha recibido algunas críticas por haber comprado tierras en Paraguay. La diputada blanca Graciela Bianchi dijo que realizará acciones ante la Justicia para conocer qué origen tienen los fondos utilizados por su colega en la inversión, informó el portal Ecos. Fratti ha defendido su inversión. El legislador fue presidente del Instituto Nacional de Carnes y tuvo participación decisiva como gremialista en las protestas contra los gobiernos colorados entre 1999 y 2002.
Algunos “autoconvocados propusieron realizar una concentración en Montevideo cerca del monumento a El Gaucho, en la avenida 18 de julio. Los organizadores de la concentración de Durazno también han pedido a aquellos productores que no puedan ir a ese departamento igualmente saquen sus vehículos a las rutas y de alguna forma hagan sentir su adhesión a la movilización. Los organizadores del acto pretenden que el presidente Tabaré Vázquez los reciba y se concentrarán entre el 31 de enero y el 1 de febrero en espera de respuestas a sus planteos.

Encuentro del sector Todos hacia Adelante, del Partido Nacional, el sábado, en La Paloma, Rocha. Foto: Juan Manuel Ramos

Combinado

“A partir de la globalización, las revoluciones pacíficas y, lamentablemente, también de las otras, se inician con chispazos. Es de los procesos democráticos más lindos de la humanidad. Antes había que juntarse, había una plataforma y alguien que lideraba; hoy, un sentimiento, una indignación, una protesta, un reclamo justo inician un movimiento”, dijo el sábado Luis Lacalle Pou, líder del sector Todos del Partido Nacional (PN), en el tradicional encuentro del sector en La Paloma (Rocha). El nacionalista aseguró que su partido tiene que tener la capacidad de incluir a las personas que no tienen “una conformación política”, a “ese ciudadano que hoy se siente sin representación”. Según fuentes del sector, el tema por el que había más expectativa antes del discurso era el reclamo de los productores rurales, y muchos de los dirigentes del interior esperaban que el líder de Todos se expresara al respecto.
“Si hay algo que no tiene [la movilización] es política partidaria, pero sí es política. Guambia la tosca que alguien se crea que el cambio no está en la política, porque marchó antes de empezar. Podemos estar poco, mediano o muy enojados con los dirigentes políticos, y los dirigentes tenemos que asumir que si recae el enojo sobre nuestros hombros es porque algo no estamos haciendo bien. Cada uno con su cuota de responsabilidad”, dijo Lacalle Pou. Afirmó que el reclamo de los productores “excede lo productivo”. “Hay un sector de iluminados que se cree que el país con asistencia social, el país sensible, es hijo del Frente Amplio [FA]. […] En todos los gobiernos, en mayor o en menor medida, hubo una fuerte presencia social, desde la escuela pública hasta la salud pública. Los distintos partidos, con los que podemos tener diferencias, estamos de acuerdo en que el ciclo del Frente Amplio se terminó”, sostuvo.
Beatriz Argimón, secretaria del Honorable Directorio del PN, consideró que uno de los mensajes más importantes fue el que marcó la estrategia del partido. “Los puentes son para tender y cruzarlos nosotros”, dijo Lacalle Pou. Para Argimón fue “el gran mensaje”. “No siempre somos nosotros los que tenemos que convencer: también tenemos que escuchar y alguien nos puede convencer a nosotros. Fue un mensaje muy fuerte para la dirigencia del sector, para ver cómo nos plantamos. Yo sentí que era un mensaje modernizador”, dijo a la diaria.
El diputado nacionalista Javier García coincidió en la importancia de la pluralidad y “la capacidad de escuchar a la gente de otros partidos y respaldar sus propuestas”.
Afirmó que en el caso de que el PN gane las próximas elecciones, no va a gobernar solo, “por la sencilla razón de que no va a tener mayorías legislativas propias, y si las tuviéramos, tampoco sería obstáculo para convocar a otros”. “Hemos planteado que el gobierno del FA fue de partido único, con una mayoría que no escuchó. Nosotros nos quejamos, y el sábado Luis [Lacalle Pou] delineó lo que va a ser la conformación plural de un futuro gobierno”. Para García, el partido de la Concertación de Montevideo es un ejemplo de esa apertura. A pesar de que el sábado no se habló de reeditar la Concertación, García afirmó que fue “absolutamente necesaria para ganar y para gobernar”; sin embargo, dijo a la diaria que no se podría implementar en otros departamentos, porque “hay diferencias notorias” con la capital. Para García, el éxito de la Concertación fue objetivo, porque “el PN, que no ganaba en Montevideo desde 1958, con la Concertación pasó a gobernar dos municipios en Montevideo; eso es objetivo”. Afirmó que el líder de Todos fue “muy claro y pasó una línea” cuando habló del final del ciclo político del FA. Lacalle Pou dijo que el gobierno fracasó. “El modelo en el que el laburante, el trabajador, el emprendedor, el industrial, el comerciante le transfieren sus recursos, fruto de su esfuerzo, en vagones [al Estado]; el Estado empresario que tengamos, que despilfarra, ya no corre más en el país”. “La plata tiene que estar en la gente, que es la que genera riqueza. No me vengan con discursos de división; ya está, lamentablemente ya les sirvió, hicieron uso de la división como un instrumento”, sostuvo, en referencia al FA.
Lacalle Pou también habló sobre la seguridad: “La ciudadanía pide que la gente que hace las cosas bien pueda vivir tranquila. Hemos propuesto un número de medidas, y tenemos más, pero hoy, sin perjuicio de que hay temas jurídicos para modificar la seguridad pública, también hay temas más anímicos, que es querer cambiar, querer defender a la gente de bien. Estoy cansado y me niego a que en Uruguay haya barrios en los que la Policía y el Estado no están porque son zonas rojas, por lo que hay que dejarlos liberados. Cada vez que pasa algo, le ponemos un titular, […] un ajuste de cuentas, o bandas que se enfrentan. La primera forma de no hacerse responsable es alejarse de la situación y decir que es culpa de otra cosa. Cuanto más difícil, dura y violenta [es la realidad], más Estado, más presencia y más atención tenemos que tener”, dijo el líder de Todos. Por su parte, Argimón resaltó que la seguridad es una de las preocupaciones de la población. “Al prender el televisor todos los días hay un joven muerto; serán ajustes de cuentas, pero son muchachos que se mueren todos los días. La gente está muy sensible con este tema”, afirmó.

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